f^fr^am^í ■■n ■1^*5^.- .. ■, v^-^; K>< 6, ->■ ¿? ^^i.,- %. ■ ú ANALES DEL MUSEO NACIONAL DE MONTEVIDEO. J. ARECHAV ALETA, VOLUMEN V. FLORA URUGUAYA. TOXvíO II. MONTEVIDEO. TALLERES A. BABKBIRO Y RAMOS : CAI,I,B OXBBO, RÚUr.KO 61. 1906. ANALES MUSEO NACIONAL DE MONTEVIDEO PUBLICADOS BAJO LA DIRECCIÓN DEL PROFESOR J. ARECHAVALETA DIRECTOR DEL MUSEO NACIONAL DE MONTEVIDEO, PROFESOR DE HISTORIA NATURAL MÉDICA DE LA FACULTAD DE MEDICINA DE MONTEVIDEO. MIEMBRO CORRESPONDIENTE DE LA SOCIEDAD CIENTÍFICA ARGENTINA. DE LA ACADEMIA INTERNACIONAL DE GEOGRAFÍA BOTÁNICA (LE MANSI, DE LA SOCIEDAD DE CIENCIAS NATURALES Y MATEMÁTICAS DE CHEBURGO, ETC. FLORA URUGUAYA Autor; J. ARECHAVALETA TOMO II. (Pág. I- XLVIll-1-160) MONTEVI DEO 1903 MoHcia sobre los /ÍNALES La dirección del MUSEO se ve en la obligación de poner en conocimiento de los que reciban los ANALES, que hallán- dose agotadas varias entregas de la serie publicada hasta hoy, es imposible formar volumen alguno completo. ANALES DEL Museo Nacional de Montevideo FLORA URUGUAYA Enumeración y descripción breve de las plantas conocidas hasta hoy y de algunas nuevas que nacen expontáneamente y viven en la República Oriental del Uruguay. PROFESOR J. ARECHAVALETA DIRECTOR GENERAL DEL MUSEO NACIONAL TOMO II UBRARY fjBW YORlC QOT \NlCAtj eARDHDÍ MONTEVIDEO ESTABLECIMIENTO TIPO-LITOGRÁFICO -.ORIENTAL. Calle de los 'Ireinta y Tres, uum. 106 1902 -b FLORA URUGUAYA. TOIS/íCO II. ORDENES COMPRENDIDAS EN ESTE TOMO. Saxifragáceas, Crasuláceas, Droseráceas, Haloiagidáceas, Combietáceas , Mirtáceas, Melastomáceas, ( Salicariáceas), Litrarieas, (Oenoteráceas), Onagrarieas, Samidáceas, Loasáceas, Tuineráceas, Pasifloráceas, Cucurbitáceas, Begoniáceas, Cactáceas, Ficodáceas y Umbelíferas. FANEPvOCtAMAS Son plantas fanerósamas las que están formadas de tejidos cé- lulo -vasculares, diversa y profundamente diferenciados. Sus órga- nos vegetativos constan de raices, tallos y hojas; los de reproduc- ción, de estambres y pistilos, envueltos generalmente por un periantio y el conjunto constituye la flor. En el pistilo, aparato femenino, se forman los huevecillos, los cuales después que los fecunda el grano polínico de los estambres, órganos masculinos, pasan ú ser semillas con hembrión, de uno, de dos ó de más cotiledones, imagen en pequeño de la futura planta que surgirá á la vida por acto de germinación en la tierra. En algunas plantas, los huevecillos se encuentran contenidos en cavidades cerradas, construidas por el carpelo del pistilo; en otras, están descubiertos. Las primeras se denominan Angiospermas y GiMNOSPERMAS las scgundas. Según que contengan semillas de uno, de dos ó de mas cotile- dones, las Angiospermas se dividen en Monocotiledóneas y en Dicotiledóneas. Gimnospermas y Angiospermas, Monocotiledóneas y Dicotile- dóneas, se fraccionan, á su vez, en otras agrupaciones más y más reducidas, que se distinguen con nombres propios y con caracteres que se expondrán breve y concisamente en cuadros sinópticos al principio de cada división, siguiendo en esto la clasificación de los Señores Bentham y Hooker, la más completa que hasta el presente se haya formulado á nuestro conocimiento. CUADRO SINÓPTICO DE SERIES, COHORTES Y ORDENES NATURALES. DICOTILEDÓNEAS POLI PÉ TALAS Pétalos libres. Serie 1. Thalamifloras. C;Uiz sin adherencia con el ovario. Pétalos uniseriaJos, ó con bastante frecuencia, bi ó mult'seriados. Estambres indefinidoá, á veces definidos, insertos sobre un receptáculo, pequeño, ó á modo de estípite. Ovario supero, por lo general. Serie 2. Discifloras, Cáliz sin adherencia con el ovario. Pétalos uniseriados. Es- tambres casi siempre defiuido.s, insertos en el interior, sobre, ó alrededor del recep- táculo, desarrollado en forma de disco. Ovario, ordinariamente supero ó sumergido en el disco. Serie 3. Calicifloras, Cáliz soldado entubo inferiormente. Pétalos y estambres in- sertos en el borde interno del tubo calicino. Ovario incluso en el fondo del cáliz ú bien infero. Serie I. THALAMIFLORAS. Sépalos libre;, herbáceos, raras veces petaloides, empizarrados ó valvados, sin adherencia con el ovario. Receptáculo pequeño, sobresaliente á veces en forma de es- típite, raramente carnoso, y menos todavía, desarrollado en disco. Pétalos uni ó bise- riados, diferentes de los sépalos, ó bien bi ó multiseriados y gradualmente transfor- mados de los sépalos; insertos sobre el receptáculo ó arriba de la base del cáliz, sin adherencia con los pétalos ó adnatos con el androceo. Estambres indefinidos, insertos sobre el receptáculo, sin adherencia con I0.5 pétalos, ó á penas un poco adhereutes por su base, á veces. Gineoeo supero á través de la florescencia, raramente sumergido en un receptáca. lo encrasado carnoso. Cohorte 1. Ranales. Estambres indefinidos ó definidos y en tal caso, 3-cxD-s'eriados. Carpelos libres, rara vez sumergidos en el receptáculo. Albumen carnoso, abundante. Cohorte 2. Parietales. Estambres indefinidos ó definidos. Ovario de una celdilla ó dividido en varias por falsos tabiques, plácenlas parietales. Albumen nulo ó si existe DICOTILEDÓNEAS POLIPÉTALAS Vil Cohorte 3. Poligalíneas. Estambres definidos. Ovario de dos celdillas perfectas generalmente, á veces imperfectas. Hueveoillos de micrópilo supero. Fruto comprimido lateralmente. Albumen carnoso, abundante. Cohorte 4. Cariofílineas. Estambres definidos, rara vez indefinidos. Ovario de una celdilla, placentas oriundos de la base de las celdillas, rara vez soldados á las paredes laterales. Albumen farináceo, embrión periférico ó excéntrico. Cohorte 5. Gutiferales. Sépalos empizarrados. Estambres generalmente indefini- dos. Ovario tabicado, placentas situados en el ángulo interno de las celdillas. Cohorte. 6 Málvales. Sépalos valvados. Estambres generalmente indefinidos, mo- nadelfo?. Ovario de varias celdillas de una sola ventalla y placentas situados en su ángulo interno. Albumen nulo ó si existe carnoso. Cohorte I. RANALES. (Gineceo apocarpo). Estambres indefinidos y si son definidos, opuestos á los ciclos internos del perian- tio, 3 -oo- seriados. Carpelos libres, ó sumergidos á veces, en un receptáculo carnoso. Huevecillos de micrópilo infero, raramente supero. Embrión con albumen carnoso. * Sé2)aIos 3 ó menos. Pétalos casi imiserindoa. I. RaxuxculAcea.s. Sépalos caedizos, generalmente coloreados. Estambres indefi- nidos. Semillas sin arilo. — Hierbas de hojas alternas, ú leñosas, trepadoras, de hojas opuestas. ** Pcriantin ,'í-oc-seriridn, sépalos y también los pétalos .2 -oo- seriados. IL Men'ISI'Ermáceas. Flores dioicas, pequeñas, 3- meras, rara vez 2-meras. Pétalos menores que los sépalos y generalmente 6, pocas veces nulos. Estambres habitualmente 6, opuestos á los pétalos, sepaloides. Receptáculo pequeño. Carpelos generalmente 3. Semillas solitarias como los huevecillos y sostenidas por el vientre abroquelado, mi- crópilo supero. Embrión de diversas formas. — Plantas generalmente trepadoras, hojas alternas, sin estípulas. IIL Berberídeas. Pétalos generalmente 4 6. Estambres opuestcs. Receptáculo pequeño. En géneros polígamos, 3 carpelos generalmente, en los bisexuales, solitarios. Huevecillo anatropo, micrópilo infero ó bien ortótropo. Embrión pequeño. — Hierbas ó arbustos. IV. Ninfeáceas. Sépalos y pétalos 3-cx). Estambres 6-oo. Receptáculo pequeño ó craso- carnoso, conteniendo varios carpelos á veces sobresalientes. Huevecillos anatro- pos, rara vez ortótropos. Embiúón pequeño, situado fuera del albumen, encerrado en un saco membranoso. — Hierbas acuáticas, de rizomas natantes ó sumergidos, hojas ge- neralmente abroqueladas. VIH DICOTILEDÓNEAS POLIPÉTALAS Cohorte II. PARIETALES. ( Placentaoión parietal). Estambres indefinidos ó definidos. Ovario; ya de una celdilla y de 2-3, rara vez de 1-4 ó de 5-S, placentas parietales, más ó menos sobresalientes en el iaterior, ó en forma de nervios: ya dividido por falsos tabiques, unidos con los placentas. Hueveci- llos indefinidos, generalmente, rara vez solitarios, horizontales ó colgantes. Embrión de formas variadas. '* Embrión pequeño, situado en la base de un albumen carnoso. V. Papaveráceas. Sépalos 2-3. Pétalos en número doble de los sépalos, rara vez nulos. Estambres indefinidos, ó definidos, (en Fiimariáceas), diadelfos ó bien opues- tos á los pétalos. — Hierbas, muy rara vez leñosas, hojas alternas lobuladas ó partidas. ** Albumen nulo. Embrión arqueado. VI. ÜRUCfFBRAS. Sépalos 4. Pétalos 4. Estambras 6, tetradínamos, rara vez 4. Gineceo 2 -mero, rara vez 1-mero. Fruto dividido generalmente por falso tabique. — Hierbas de hojas alternas, simples, más ó menos hendidas ó partidas, sin estípulas. VIL Caparídeas. Sépalos 4, pocas veces más. Pétalos 4. Estambres indefinidos, y si hay menos nunca tetradínamos. Gineceo 2-6- mero, rara vez 1-mero.— Hierbas, arbustos y también árboles. Hojas alternas generalmente, en uno que otro caso, digi- tadas. Estípulas, generalmente espinosas. *** Embrión grande, albumen cai'noso. VIII. CiSTJ.VEAS. Sépalos 3-5. Pétalos generalmente 5. Estambres indefinidos. Placentas 3-5. Hiievecillos ortótropos generalmente. BaiciUa del embrión, alejada del mi- crópi'ío.— Hierbas leñosas, de hojas simples, alternas, las inferiores á veces opuestas. Estipulas generalmente presentes. IX. Violarieas. Flores 5 -meras, muy rara vez 4 -meras, sépalos isómeros con los estambres. Anteras casi sentadas y adherentes por sus bordes respectivos al rede- dor del gineceo. dehiscencia introrsa, conectivo generalmente apendiculado, estamino- dios indefinidos á veces, otras poco numerosos. Placentas 3 — Hierbas vivaces, hojas alternas, rara vez opuestas, enteras y con estípulas. X. BixfNEAS. Sépalos 2-6. Pétalos varios, á veces nulos. Estambres generalmen- te indefinidos. Receptáculo generalmente en forma de disco. Placentas 2-oo, rara vez 1. — Arboles y arbustos, hojas alternas, simples muy rara vez digitadas, compuestas. Estipulas diminutas, caedizas ó nulas. Cohorte III. POLIGALÍNEAS. (Ovario 2-mero, rara vez 3-mero, generalmente de varias celdillas). Sépalos 5, 4 ó 3 raramente. Pétalos 5, 4 ó 3 raramente. Estambres isómeros con los sépalos, petaloides, ó en número doble. Gineceo de 2 carpelos unidos en un ovario DICOTILEDÓNEAS POLIPÉTALAS IX de 2 celdillas más ó menos perfectas. Huevecillos indefinidos, horizontales, ó solita- rios, colgantes, micrópilo supero. Albumen carnoso. * Flores irretjnlnres. XI. PoLiGALEás. Sépalos 5. Pétalos 3 ó 5. Estambres S generalmente, monadel- fos, rara vez 5 6 4. Ovario de 2 celdillas. Embrión recto, albumen carnoso, pocas veces nulo. — Hierbas vivaces de hojas alternas las más de las veces, simples y sin estipulas. Cohorte IV. CARIOFILÍNEAS. (Plaoentación central libre). Sépalos 2-5, rara vez 6, libres ó adherentes. Pétalos en número igual, ó más, ó menos por aborto, que los sépalos. Estambres isómeros con los pétalos, ó dobles rara vez indefinidos, ó menos. Ovario de vina sola celdilla ó dividido imperfectamente por falsos tabiques. Huevecillos en placentas centrales, rara vez parietales, micrópilo infero. Embrión arqueado, rara vez recto, albumen farináceo. XII. Cariofileas. Cáliz gamosépalo, á veces dialisépalo. Pétalos isómeros con los sépalos, raramente nulos. Estambres isómeros con los sépalos ó dobles ó menos por aborto Placentación central. — Hierbas, pocas vivaces, hojas opuestas, las más de las veces, pequeñas, enteras. Estípulas nulas ó cuando existen, escamosas. XIII. PoRTULÁCEAS. Sépalos en número menor que los pétalos, bien desarrollados 2, raramente 5. Pétalos 4-5, rara vez indefinidos. Estambres numerosos ó pocos, ani- sómeros con los pétalos, rara vez isómeros y op lestos. Placentación central. — Hierbas, pocas frútices, hojas alternas ó á veces opuestas. Estípulas escamosas, á veces trans- formadas en pelos, ó nulas. Cohorte V. GUTIFERALES (Estambres indefinidos, cáliz empizarrado). Sépalos 2-6, ordinariamente 4 ó 5, rara vez indefinidos, empizarrados. Estambres indefinidos. Ovario de 3-=>o-celdillas, rara vez de 2, ó reducido á un solo carpelo, pla- centas situados en el ángulo interno de las celdillas. Flores regulares. XIV. Hu'ERlcÍNEAS. Flores bisexuales. Estambres ordinariamente indefinidos.— Hierbas vivaces, rara vez árboles, hojas opuestas, verticiladas, simples. Estípulas nulas. Inflorescencia en cimas tricótomas ó en panojas. Cohorte VI. MÁLVALES. (Estambres indefinidos, cáliz valvado). Cáliz de 5 sépalos ó lacinias, rara vez de 2-4. -Pétalos isómeros con los sépalos, pocas veces nulos. Estambres indeíinidos, y con frecuencia monadelfos. Ovario de 3 ó de más celdillas, pocas veces de 2 ó reducido á un solo carpelo, placentas situados en ol ángulo interno de las celdillas. XV. Malváceas. Estambres monadelfos. Anteras de una sola celdiUita. — Hierbas vivaces, á veces árboles, hojas alternas simples, lobuladas, ó partidas, digitadas ó pal- madas. Estípulas presentes. X' DICOTILEDÓNEAS POLIPÉTALAS XVI. EsTEECr LACEAS. Estambres monadelfos ó individualmente agregadcs y opnestos á los pétalos. Anteras de dos celdillitas. — Hierbas, frútices y árboles, hojas alternas indivisas, lobuladas y digitadas compuestas. Estípulas con frecuencia ausentes. XVII. Tiliáceas. Estambres indefinidos, libres 6 adherentes por su base. Anteras de 2 celdillitas. HueveciUos colgantes, rafe ventral. — Arboles y arbustos, pocas veces hier- bas, hojas alternas, simples, pocas lobuladas. Estipulas pequeñaa y caedizas, raramente grandes ó nulas. SEitiE II. DISCIPLORAS. Cáliz de sépalos ya libres y empizarrados, pocas veces val vados, ya pequeño, de lacinias dentabas, empizarradas, abiertas, pocas veces de sépalos soldados y valvados Receptáculo desarrollado en forma de disco carnoso, ó de cúpula, explanado, entero ó dividido en glándulas, libre ó coaligado con el cáliz y el ovario ó con este último so- lamente. Pétalos isómeros con los sépalos, ó reducidos por aborto, insertos sobre el receptáculo al borde del disco en la base del cáliz. Estambres isómeros con los péta- los ó en número doble, ó menos por aborto, insertos sobre ó en el borde interno del disco. Gineceo de varios carpelos soldados, con placentas situados en el ángulo cen- tral de las celdillas ó libres, súperos antes de la fecundación ó más ó menos sumer- gidos en el disco. Cohorte 7. Geraniales. Disco en forma de anillo en la parte interna del andro- ceo, ó coaligado con él, ó reducido á glándulas alternantes con los pétalos, rara vez nulo. Gineceo íntegro, lobulado, ó subapocarpo. HueveciUos 1-2 en cada celdilla, col- gantes 2^or lo general, rafe ventral. — Hojas variadas en sus formas. Cohorte 8. Olacales, Disco en forma de cúpula ó de anillo, libre ó con estam- bres y pétalos, ó dividido en glándulas, ó nulo. Gineceo íntegro. HueveciUos 1-3, en ovario de una celdilla, colgantes, rafe dorsal. — Hojas simples. Cohorts 9. Celastralps. Disco en forma de almohadilla, ó coaligado con el cáliz. Estambres sentados sobre el disco ó en su mai'geu interna. Gineceo generalmente in- tegro. HueveciUos 2 en cada celdilla, rafe ventral. — Hojas simples, rara vez compuestas. Cohorte 10. Sapindales, Disco de diversas formas, estambres insertos sobre él de diversos modos. Gineceo integro, lobulado, ó svhaj¡ocá]-pico. HueveciUos 1-2 en cada celdilla ascendentes, rafe ventral, ó invertidos, ó solitarios, colgantes del funículo as- cendente. — Hojas, pinado -compuestas raramente, simples ó digitadas. Cohorte VIL GERANIALES. (HueveciUos colgantes, rafe ventral). Disco en forma de anillo en la parto interna del audroceo, coaligado con él ó re- ducido á glándulas alternantes con los pétalos, rara vez nulos. Gineceo integro, lobu- lado ó subapocúrpico. HueveciUos 1-2 en cada celdilla colgantes, rafe ventral, rara vez nulos. DICOTILEDÓNEAS POLIPÉTALAS XI XVIII. LiNiíAS. Sépalos empizarrados, sin glándulas. Disco nulo. Ovario integro de 3-5 celdillas. Huevecillos 2 generalmente en cada celdilla. Albumen carnoso, rara vez nulo. — Hierbas subfrútices, rara vez árboles, hojas alternas, simples, pocas opuestas, con estípulas por lo general. XIX Malpighiaceas. Cáliz con 5 lacinias, biglandulosas algunas de ellas. Disco explanado, bastante visible ó confluente con el androoeo. Gineceo lobulado, subapocár- pico, rara vez íntegro de 3 carpelos. Huevecillos solitarios. Albumen nulo.— Arbustos muchos de ellos trepadores, hojas opuestas, pocas alternas, enteras, raramente lobula- das. Estípulas presentes. XX. ZlGOFlLiíAS. Sépalos 5, rara vez 4, habitualmeute libres y con glándulas. Es- tambres de filamentos provistos de escamas. Disco carnoso. Ovario asurcado, anguloso, ó lobulado. Huevecillos 2-oo en cada celdilla. Plantas leñosas y á veces hierbas, ho- jas opuestas de 2 hojuelas ú bien pinadas. Estípulas persistentes. XXI. Geraniácea.s. Cáliz de 5 sépalos, pocas voces menos. Receptáculo poco des- arrollado ea disco, frecuentemente con 5 glándulas, y más ó menos prominente en el centro del ovario. Ovario 3-5-lobulado. Huevecillos 1-2 en cada celdilla, rara vez oc. — • Hierbas y frútices, hojas opuestas, alternas, con frecuencia dentadas, lobuladas, á veces compuestas y sin glándulas. Estípulas ausentes. Flores de vez en cuando irregulares. XXII. Ru'i'ÁCEXS. Cáliz de 4-5 'sépalos libres ó coaligados. Disco entre los estam- bres, rara vez falta. Gineceo lobulado, pocas veces apócárpioo. Huevecillos 2 en cada celdilla.— Frútices, rara vez hierbas, con glándulas traslucidas. Hojas opuestas y com- puestas, pocas simples. Estípulas muy raras. XXIII. SiMAitRUBEA.s. Caracteres de las Rutáceas menos las hojas qvie son alter- nas y sin glándulas, los estambres con escamas y los huevecillos solitarios en cada celdilla. Arboles de corteza amarga. XXIV. Meliáceas. Cáliz pequeño. Disco variable. Estambres monadelfos, anteras sentadas sobre el borde del tubo ó brevemente pedunculadas. Ovario lobulado. Huevecillos, 2 generalmente en cada celdilla. — Ai'boles, frútices, hojas alternas, compuestas pinadas, rara vez simples. Cohorte VIII. OLACALES. (Huevecillos colgantes, rafe dorsal). Disco en forma de cúpula ó de anillo, libre ó sosteniendo los estambres y pétalos, en su ápice, dividido en glándulas, ó nulo. Gineceo íntegro. Huevecillos 1-3, ó bien 1-2 colgantes en cada celdilla, rafe dorsal. Semillas solitarias eu cada celdilla, albu- men copioso carnoso, raramente nulo. XXV. OlacIneas. Cáliz pequeño. Pétalos ó lóbulos de la corola generalmente val vales. Ovario de >ina celdilla, ó bien de 8-5, por tabiques incompletos qne no llegan al ápice. Fruto de una semilla. Embrión pequeño, en la parte inferior del albumen co- pioso, á veces grande. — Arboles, frútices, algunos volubles, hojas alternas íntegras rara vez lobuladas. Estípulas nulas. XXVI. Ilícíneas. Cáliz pequeño. Pétalos, ó lóbulos de la corola empizarrados. Ovario de 3-oo celdillas perfectas. Fruto con 3-oo huesecillos con una sola semilla cada uno. Embrión pequeño en la parte inferior del albumen copioso. — Arboles, frúti- ces, hojas alternas no divididas. Estípulas nulas. XII DICOTILEDÓNEAS POLIPÉTALAS Cohorte IX. CELASTRALES. (Huevecillos erectos, rafe rentral). Disco en forma de rodete ó aduado con el cáliz. E.stambres en igual número que ¡os pétalos, pocas veces en número doble ó menos, al rededor del disco ó en su mar- gen insertos. Gineceo integro. Huevecillos 1-2 en cada celdilla, erectos, rafe ventral. Hojas no divididas (escepto en Ampelideas). Flores bisexuales. XXVII. Celastrínea.s. Cáliz pequeño y empizaiTado. Pétalos empizarrados, paten- tes. Estambres alternantes con los pétalos. — Arbustillos ó árboles, hojas simples. XXVIII. EiiAMNEAS. Lacinias del cáliz valvadas. Pétalos pequeños, cóncavcs. Es- tambres opuestos á los pétalos. — Arbustos ó árboles, hojas simples. XXIX. Ampelideas. Cáliz pequeño, lóbulos empizarrados. Pétalos valvados caedi- zos. Estambres opuestos á los pétalos. — Arbustos trepadores, hojas simples ó compuestas. Cohorte X. SAPIXDALES. (Huevecillos ascendentes, rafe ventral). Disco en forma de rodete, ó coherente con el cáliz. Estambres, insertos sobre el disco ó alrededor de su parte interna. Gineceo íotegro, lobulado ó subapocárpico. Hue" vecillos 1-2 en cada celdilla, ascendentes, rafe ventral á veces reverso; ó solitarios y colgantes, de funículo ascendente, micrópilo infero, rara vez cxd, horizontales. Hojas generalmente compuestas. Flores, polígamo-dioicas, las más de las veces. XXX. SapindAceas. Estambres anisómeros con los pétalos ó en número doble ó si en igual, alternos con ellos, é insertos, en la parte interna, sobre ó alrededor del disco. Estilo 1. Huevecillos 1-2 en cada celdilla, ascendentes ó oo horizontales. Arbo- les ó arbustos frecuentemente trepadores, hojas las más de las veces compuestas. XXXL AnacardiAceas. Estambres en número igual que los pétalos y coai ellos alternos, ó en doble número á veces; insertos alrededor ó sobre el disco. Ovario de 1 celdilla, estilo 2-3-hendido, ó de 2-5 celdillas; huevecillos solitarios, colgantes de un funículo basilar, ó fijos en el ápice ó en la< paredes de las celdillas. Arboles y arbus- tos de hojas variadas. Serie. TIL CALICIFLORAS. Cáliz de sépalos coaligados en tubo más ó menos desarrollado, persistente ú cadu- co por su parte superior. Disco estaminífero, unido al cáliz y libre del ovario; en al- gunos casos, este último, conexo con el cáliz. Disco epigineo. con estambres libres, se vé en uno que otro orden. Pótalos, isómeros con los sépalos ó en menor número por aborto, insertos en el ápice del tubo calicinal ó en el disco que los envuelve. Estam- bres definidos, situados al margen, ó en la faz interna del disco. Gineceo sincárpico, de varios placentas, ó apocái-pico, infero, ó envuelto por la base del cáliz. Cohorte 11. Rosales, Ovario de carpelos solitarios ó libres, ó rara vez soldados E.stilos libres, muy rara vez soldados en columna, fáciles de aislar en tal caso. Cohorte 12. Mirtales. Ovario sincárpico, infero ó incluso en el tubo calicinal, y ordinariamente dividido eu celdillas. Estilo indiviso. Huevecillos 2-oo, en cada celdilla. DICOTILEDÓNEAS l^OLIl'ÉTALAS XIII Cohorte 13. Pasiflorales. Ovario sincárpico, infero ó supero, incluso en el cáliz ó bien exerto, de 1 celdilla con placentación parietal ó dividido en celdillas, estilos li- bres ó estilos divididos. Cohorte 14. Ficoidales. Ovario sincárpico infero ó .supero, dividido en celdillas, placentas sub-basilares, rara vez de 1 celdilla con placentas parietales. Estilos libres, ó divididos en su ápice. Embrión cíclico ó excéntrico. Cohorte 15. Umbelales, Ovario sincárpico, infero, coronado por un disco dividido en celdillas ú 1-cárpico. Estilos libres ó divididos en su ápice. Huevecillos solitarios y colgantes en las celdillas. Cohorte XI. ROSALES. Flores regulares ó irregulares, las más de las veces bisexuales. Carpelos solitarios ó oo libres, rara vez soldados. Estilos libres, rarísimamente coaligados en columna, en este caso fáciles de aislar. — Hojas variadas, compuestas ó simples. * Stievecillos ascendentes ó fijos en el ángulo central del carpelo XXXI I. Leguminosas. Flores irregulares ó regulares. Estambres definidos ó inde. finidos. Ovario de un carpelo, excéntrico, huevecillos oo, ó Í-2, insertos en el ángulo in- terno de la celdilla, anfitropos ó anatropos. Estilo terminal. Albumen raro. — Arboles arbustos y hierbas. Hojas variadas, ordinariamente compuestas. Estipulas generalmen- te presentes. XXXIII. RosÁCEAS. Flores irregulares. Estambres casi siempre indefinidos. Ovario de 1-oo-carpelos, libres, á veces después (rara vez al principio) coaligados, de dos hue- vecillos anatropos; estilo fijos en la faz interna de los carpelos, verdaderamente ter- minales, no existen. Albumen rarísimo. — Hierbas y plantas leñosas, vivaces y también árboles. Hojas varicdas. generalmente alternas, dentadas, lobuladas ó divididas. Estí- pulas presentes. XXXIV. Sa.mfrá(;e.\s. Flores generalmente regulares. Estambres definidos. Ov.irio de carpelos soldados, rara vez libres desde la base, huevecillos c». Estilos libres, ó si están coaligados en columna, fáciles de aislar. Albumen copioso.— Arboles, arbustos y hierbas. Hojas, en las especies leñosas, generalmente opuestas, en las herbáceas, al- ternas. XXXV. CrasulAceas. Plores regulares. Sépalos, pétalos y estambres en una ó en dos series y carpelos isómeros libres. Huevecillos co. Albumen carnoso. Hierbas sub- frútices, generalmente calinosas. ** Huevéenlos fijos en los plácenlas parietales. XXXVI. DroserA(!EAS. Flores regulares. Estambres definidos. Ovario libre, sin-« cárpico, placentas parietales; estilo libre. Huevecillos oo. — Hierbas de pelos glandulosos, más ó menos llenos de jugos. XIV DICOTILEDÓNEAS POLIPÉTALAS *** HucvecUlos, iiocos (/eneralmenfe. ó solilarios, colgantes del ápice de las celdillas. 'KX.'KVl. HalorAgeas. Flores pequeñas, genev.almeute incompletas, 2-4-mei-as. Es- tambres definidos. Ovario infero de 1-4 celdillas, estilos 1-4, libres; buevecillos solita- rios y colgantes en las celdillas. Albumen carno.so. — Hierbas acuáticas 6 terrestres, rara vez siibfrútices. Hojas alternas, rara vez opuestas, integras, dentadas ó lobuladas, las sumergidas multihendidas. Cohorte XIL MIRTALES. Flores regulares, bisexuales. Ovario sincárpico. infero incluso en el tubo calicinal, di- vidido ó reducido á una sola celdilla, estilo indiviso. — Hojas simples, iiitegr.is, rara vez dentadas. * Hncvccillos colffantcs del ápice de la celdilla XXXVIII. CoMBRETÁCKAS. Lóbulos calicinos variados. Estambres definidos. Ovario de 1 celdilla, (l-cárpico?). Albumen nulo. Cotiledones convolutados ó plegados. — Arbo- les pequeños, bojas opuestas ó alteruas, sin estípulas. ** Huevccillos inseiins cu el ángulo interno de las celdillas ú en ¡'Ittccnfas basi- lares, ascendentes, horizontales ó colgantes. XXXIX. MiRT.4cEÁS. Lóbulos calicinos, empizarrados ó extendidos y abiertos. Es- tambres oo, rara vez definidos. Ovario, generalmente infero, de 2 oo celdillas, rara vez de una sola celdilla, con placentas casi basilares. Huevecillos 2-oo. Albumen nulo. — Arboles y arbustos. Hojas sin estípulas con puntos glandulosos, opuestas rara vez al- ternas, peninerviadas. XL. MelastomAceas. Lóbulos calicinales generalmente empizarrados ó abiei'tos Estambres definidos, anteras de 1-2 poros en su ápice, rara vez hendidas, conectivo grande y prolongado en apéndice más ó menos desarrollado. Ovario adnato con el cá- liz ó libre bi ó multilocular, celdillas con buevecillos indefinidos. Albumen nulo. — Ar- boles y arbustos y también plantas herbáceas. Hojas opuestas sin estípulas, con 3-9 nervios, rara vez peninerviadas. XLI. LlTRARiEAS. Lóbulos calicinales valvados. Pétalos ordinariamente corrugados en el botón. Estambres definidos rara vez indefinidos Ovario libre de 2 ó de muchas celdillas, huevecillos indefinidos. Albumen nulo. — Hierbas, arbustos y árboles á veces. Hojas opuestas, raramente altei'nas, enteras sin estipulas. XLII. Onagrarieas. Flores 2-4-meras ordinariamente. Lóbulos calicinales valva- dos. Estambres definidos. Ovario infero de 2-4 rara vez de 1 sola celdilla, huevecillos indefinidos muy raramente solitarios. Albumen nulo. — Hierbas, arbustos y árboles. Ho- jas variadas, en algunos casos penihendidas. dentadas sin estipulas. Coüürte Xin. PASIFLOKALES. Flores regulares, pocas veces irregulares. Ovario sincárpico. infero ó somi-infero, ó incluso cu el tubo calicinal, rara vez sobresaliente, du 1 celdilla y placentas parleta- DICOTILEDÓNEAS POLIPÉTALAS XV les, ó dividido imperfectamente por tabiques placentíferos. Estilo más ó menos dividi- do, (entero, en muchas Samidáceas y Loasáceas). Hojas integras ó más ó menos pro- fundamente lobuladas. XLin. Samidáceas. Flores bisexuales. Pétalos semejantes á sépalos ó nulos. Co- rona nula. Estambres ya definidos, y alternos y con escamillas, ya indefinidos. Ovario infero ó casi infero. Estilo entero ó 3-hendido. Albumen copioso. Arboles y arbustos- Hojas simples alternas. Estipulas pequeñas á veces grandes y otras nulas. XLIV. LoASEAs. Flores bisexuales. Pétalos diferentes de los sépalos. Estambres indefinidos. Estaminodios filiformes. Corona nula. Ovario infero. Estilo entero ó 2-3-hen- dido. Albumen nulo, ó carnoso cuando existe. Hierbas á veces volubles con pelos uren. tes rígidos. Hojas sin estípulas y ordinariamente lobuladas. XLV. TuRNERÁCBAS. Flores bisexuales. Pétalos diferentes de los sépalos, sin ó con escamas interiormente, corona nula. Estambres definidos. Ovario libre. Estilos libres, hasta la base ó 2-hendidos. Albumen copioso.— Hierbas frútices Hojas alternas, indivi- sas. Estípulas pequeñas. XLVI. Pasiflóreas. Flores bisexuales ó á veces unisexuales. Pétalos parecidos ó semejantes á los sépalos, en algunos casos nulos. Corona del tubo calicinal inserta en la parte interna de los pétalos, simple, doble ó múltiple. Estambres definidos. Ovario libre. Estilo simple ó 2-5-partido. Albumen carnoso. — Arbustos ó hierbas, generalmen- te trepadoras, i-ara vez árboles. Hojas alternas, lobuladas ó más ó menos profunda- mente partidas y sin estipulas. XLVII. CüRCUBITÁceas. Flores uninesexuales. Pétalos variados, generalmente coali- gados ó confluentes con el cáliz. Estambres definidos, (ordinariamente 3,) anteras extror- sas, corona nula. Ovario infero, placentas confluentes. Estilos simples ó divididos en su ápice. Albumen nulo.— Hierbas subfrútices trepadoras ó rastreras, acostadas. Hojas al- ternas, dentadas, lobuladas, palmipartidas. XLVIH. Begoniáceas. Flores asimétricas, unisexuales. Periantio de 2-oo segmen- tos petaloides. Estambres indefinidos. Ovario infero 3-gono ó o-alado, de 3 celdillas. Estilos libres ó soldados por su base y generalmente 2-hendidos. Albumen tenue ó uu- lo.— Hierbas subfrútices. Hojas alternas ó diversamente esparcidas asimétricas, dentadas, lobuladas ó digitadas. Cohorte XIV. PICOIDALES. Flore.i regulares ó casi regulares. Ovario sincárpico, infero, semi-súpero ó supero; si es de una celdilla con placentas parietalas, si de 2 ó oo con placentas basilares, li- bres ó soldados al eje central. Estilos libres ó soldados en estilo de ápice hendido, lóbulos estilares lineares, internamente estigmatosos. Embrión excéntrico, ó arqueado ó cíclico en las semillas albuminosas y oblicuo en las que carecen de albumen que son raras. Hojas intigérrimas, en tallos carnosos nulas. XLIX. Cácteas. Lóbulos calicinales, pétalos y estambres generalmente indefini- dos. Ovario infero, de una celdilla, placentas parietales. Estilo hendido en su ápice y radiado.— Tallos heteromorfos, carnosos, provistos ó no de pelos lanosos y á veces es- pinosos. Hojas diminutas ó nulas, rara vez completas, carnosas. L. PiCDiDEAS. Lóbulos calicinales 4-5. Pótalos indefinidos, pequeños ó nulos Es- tambres indefinidos 6 en corto número. Ovario infero semi-súpero ó supero, de 2-oo.- XVI DICOTILEDÓNEAS POLIPÉTALAS celdillas. Estilos libres ó soldados hasta cierta altura. — Hierbas subfrútices carnosas. Hojas integérrimas. Cohorte XV. ÜMBELALES. Flores regulares. Ovario supero, de 2-oc-rara vez de 1-celdilla sola, huevecillos so- litarios eu las celdillas y colgantes. Estilos libres ó soldados en su base. Eítambres definidos por lo general. Albumen copioso. Embrión pequeño ó largo y recto. LI. Umbelífehas. Pétalos levemente empizarrados. Ovario 2-mero. Fruto separado en 2-carpelos secos indehiscentes. — Hierbas, rara vez arbustos ó árboles. Hojas muy di- vididas generalmente. Pericarpio provisto de canales resiníferos. DICOTILEDÓNEAS GAMOPÉTALAS Pétalos soldados mas ó menos en corola lobulada, inmediata- mente después del cáliz y al rededor de los órganos sexuales. Pií>tilo gamocárpico. Flores bisexuales, polígamas ó dimorfas, raramente unisexuales por aborto. Cálu variado, generalmente persistente y mas ó menos adnato con el ovario, libre comunmente, lóbulos cali- cinales, tantos cuantos pétalos cuenta la corola, ó por soldadura perfecta, menos. Pétalos (constituyentes de la corola) 4 ó 5, rara vez menos, ó 6-cx?, en ciclo simple. Estanibres, en ciclo simple, en igual, ó á veces en número menor que los pétalos, ó en dos ciclos, número doble por desdoblamiento, raramente oc, soldados al tubo de la corola, por sus filamentos, mas ó menos completamente, en algunos casos, libres -desde la base de la corola, raramente adheri- dos al pistilo. Pistilos carpelares, en número igual al de los pétalos, ó con frecuencia menos, y hasta reducidos á uno solo y siempre más ó menos soldados. Cuando el ovario consta de una sola cavi- dad ó celdilla y está formado por 2- o carpelos, hay otros tantos placentas parietales, como carpelos y con l-oo huevecillos, ó bien no existe mas que uno, situado en el centro de la cavidad ovariana. En ovarios de tantas celdillas como carpelos, ó en doble número ])or multiplicaciones originadas, existen tantos placentas, con 1-co huevecillos, como celdillas, situados en su ángulo interno. En ova- rios formados por un carpelo único, la cavidad es oblicua, y ex- céntrico generalmente el placenta. Las Dicotiledóneas gamopétalas son hierbas, frútices, ai'bustos y árboles, de variados hábitos y formas, sus hojas generalmente simples, son sumamente variadas, las estipulas no existen ó son muy raras, excepto en Rubiúceas. Las inflorescencias no presentan caracteres bastante fijos. XVIIl DICOTILEDÓNEAS GAMOPÉTALAS CUADRO SINÓPTICO DE LAS COHORTES. Serie I. Inferas. Ovario infero. E.stambres isómeros cou los lúbalos de la corola, rara vez menos. Exceptuando. Ovario casi supero ó supero ea pocos géneros monotí- picos ó escasos, ó en especies aisladas de Rubiáceas GooiUnov laceas y Cam- puiiuláceíis. Eslarabres dobles en género nionotipico de Caprifoliáceas, oo en género monotípico de Rubiáceas. 1. RUBIALES. Estambres soldados á la corola. Ovario de 2-oo celdillas, con 1-oo-huevecillos. 2. ASTEBALES. Estambres soldados á la corola. Ovario de pistilo 2-mero de 1 celdilla y 1 liuevecillo. 3. CAMPANALES. Estambre.s libres de la corola. Ovario de 2-G celdilla.s cou oo Iluevecillos. Serie II. Hbteromeras. Ovario supero. Estambres libres de la corola ú opuestos á sus lóbulos, en doble ó en número indeñuido. E.\ceptuando: Ovario infero ó semi-ínlero en Vaciiiiáccas en un género de 1', imuláccus y otro de Mi/sináccas y en varios de Estiráceas. i. EBICALES. Estambres eu número doble de los lóbulos de la corola ó con ellos alternantes. Ovario de 2-oo celdillas. Semillas peq^ueñas. 5. PRIMULALErf. Estambres isómeros cou los lóoulos de la corola 3' opues- tos. Ovario de pistilo 00-mero y de una sola cavidad, placenta central con l-oc-liueveciUos. G. EBENALES. Estambres isómeros con los lóbulos de la corola y opuestos, ó en doble número ó 00. Semillas generalmente poco numerosas y grandes. Serie 111. L)iCAUPELAiJ.is. Ova';¡o supero generalmente. Estambres alternos con los ló- bulos de la corola y con ellos isómeros ó menos. Pistilo de 2 carpelos, ra- ra vez do 1 ó de 3. Exceptuando: Ovario infero ó semi-infei-o en Columellia y en la tribu de las Gesnereas, en un género único de Ásclepiadáceas y uno que otro de Apocináceas. Carpelos 3 en Polemoniáceas, 3-5 en pocos géneros y en especies úni- cas de algunas Apocináceas, Loganiáeeas, Convolvuláceas, .Solanáceas, Escro- fiilariáceas, Fcilaliiiáceas, Miopnrineas y Verbenáceas. Carpelo único y abor- tivo el otro, en la prefloración, ó deficiente en un género de Acantháceas , y en uno que otro género de Selaaiuáccas y Verbenáceas. DICOTILEDÓNEAS GAMOPÉTALAS XlX 7. GENCIANALES. Corola regular. Estambres isómeros con los lóbulos de la corola, cuando son méuos, generalmente alternantes con los carpelos. Hojas opuestas por lo común. S. POLEMONIALES. Corola regular. Estambres isómeros con los lóbulos de la corola. Hojas alternas generalmente. 9. PERSONALES. Corola irregular y oblicua. Estambre posterior, menor que los demás ó abortivo ó nulo. Ovario de carpelos con oo liuevecillos, ó su- perpuestos y con '2 huevecillos. 10. lamíales. Corola generalmente irregular ú oblicua. Estambre posterior menor, abortivo ó nulo. Ovario de carpelos colaterales de 2 buevecillos ó de 1 solo. CUADRO SINÓPTICO DE LOS ÓRDENES Serie 1. ÍN PERAS. Cohorte I. Rubiales. Cáliz de limbo dentado, lobulado ó partido, rara vez abortado ó maixliito. Estambres soldados á la corola casi siempre isómeros y alternos con su."! lóbulos, anteras casi nunca coherentes. — Ovario infero de 2-00 cel- dillas y de 2-00 buevecillos. Albumen copioso carnoso. Hojas opuestas ó verticiladas. LII. CAPRIFOLIÁCEAS. Flores regulares ó irregulaes. Estipulas ge- nei'almente ausentes. Lili. RUBIÁCEAS. Flores casi siempre regulares. Estipulas inter ó in- tvapeciolares de formas variadas, á veces semejantes á las liojas y con ellas dispuestas en verticilo. Cohorte II. A.sterales. Cáliz de limbo abortado ó heteromorfo ó reducido á vilano. Estambres soldados á la corola, y alternes con sus lóbulos, isómeros ó en menor número, anteras libres ó coherentes. Ovario infero, de 1 celdilla con 1 huevecillo. * Anteras libres. LIV. VALERIANÁCEAS. Ovario de una sola celdilla perfecta, con I huevecillo, á veces de 2, rudimentarias y vacuas. Huevecillo colgante. Semi- llas sin albumen. Hojas opuestas, sin estipulas. Flores regulares ó irregula- res, estambres eu menor número que los lóbulos de la corola. XX DICOTILEDÓNEAS GAMOPÉTAL \S LV. DIPSÁCEAS. Ovario de 1 celdilla. Huevecillo colgante. Semillas con albumen. Hojas opuestas sin estípulas. Plores aisladas inclusas en un in- volucro tubuloso caliciforme, casi siempre en cabezuela, estambres isóme- ros cou los lóbulos de la corola, pocas veces menos. ** Anteras coaligadas alrededor del pistilo. LVI. CALICEREAS. Ovario de 1 celdilla, buevecillo colgante .Semillas albuminosas. Estilo indiviso. Hojas alternas. Floi-e.s en cabezuelas rodeadas por un involucro común. LVII. COMPUESTAS. Ovario de 1 celdilla, liuevecillo erecto. Seiuilla sin albumen. Estilo en las flores fértiles 2-lobulado. Hojas variadas. Flo- res en cabezuelas envueltos por involucro comúu, limbo calicinal reducido á vilano nulo. Cohorte III. Campanales. Limbo calicinal dentado, lobulado ó partido, casi nunca abortado. Estambres libres de la corola é isómeros con sus lóbulos, ó me- nos, anteras libres ó colierentes á veces. Ovario infero de l-oo celdillas con 1 ó con muchos buevecillos. LVIII. CAMPANULÁCEAS. Flores regulares ó irregulares. Estambres isómeros con los lóbulos de la corola. Ovario de 2-5 celdillas ó placentas. rara vez de 6-10 con oo huevecillos. Jugos generalmente lácteos. Serie II. HETERÓMEBAS. Cohorte IV. Ericales. Flores regulares, bisexuales. Estambres dobles de los lóbulos de la corola ó isómeros y con ellos alternantes. Ovario de celdillas ó pla- centas parietales 2-oc. Semillas pequeñas, con frecuencia diminutas. LIX. ERICÁCEAS. Ovario supero. Anteras de 2 celdillitas dehiscen- tes jjor poros del ápice ó por hendidura longitudinal. Frútices ó árboles rara vez hierbas, hojas perfectas. Fruto casi siempre capsular. Cohorte V. Primulales. Flores regulares, bisexuales ó por aborto polígamas. Estam- bres isómeros con los pétalos y opuestos. Ovario oo-mero de una cavidad, placentación central íuiica, basilar. LX. PLUMBAGINEAS. Hierbas, pocas frútices. Ovario de 1 hueveci- 11o, estilos ó ramas estilares 5. jtilbumeu farináceo. LXI. PRIMULÁCEAS. Hierbas. Ovario de 2-=o huevecillos estilo sim- ple, estigma indiviso. Fruto capsular. niCOTILEDüNEAS GAMOPKTALAS XXI LXII. MIRSINEAS. Árboles y arlnistos. Ovario de 2-oo linevecillos. es- tilo simple, estigma indiviso. Fruto indehiscente. Cohorte VI. Ebenales. Flores regulares, bisexuales ó unisexuales. Estambres isóme- meros con los lóbiilos de la corola y opuestos á ellos ó en doble número y también oo, Ovario de 2-co celdillas, semillas casi í^iempre solitarias, grandes, ó magnas. Arboles y .arbustos. LXIII. SAPOTÁCEAS. Flores bisexuales. Estambres soldados á la co- rola. Ovario de carpelo con 1 huevecillo. Embrión de raicilla infera. LXIV. ESTIRÁCEAS. Flores casi siempre bisexuales. Estambres sol- dados con la corola y en número doble de sus lóbulos ó indefinidos. Ova- rio generalmente infero, ó semi-ínfero con tantas celdillas como carpelos de 1 ó de pocos huevecillos. Serie III. BICXETELADAS. CoHOiiTE VII. Gencianales. Corola regular. Estambres alternos con los lóbulos de la corola ó isómeros, y si acaso en menor número, generalmente alternos con los carpelos. Hojas opuestas en casi todas, (excepto Menyanteas y algunas Apocíneas. LXV. OLEÁCEAS. Estambres 2, alternos con los carpelos, raramente 4. Corola 4-5-oo-mera. Estilo simple, estigma terminal. Ovario de 2 celdi- llas, buevecillos fijos al tabique de las celdillas. Estipulas nulas. LXVI. APOCINÁCEAS. Lóbulos de la corola 5 y estambres en igual número en todos los casos casi. Ovario de carpelos soldados ó libres; esti- los soldados debajo ó alrededor del ápice en forma anular, estigmatosos. Fruto drupáceo ó baj'a ó con frecuencia constando de 2 foliculos libres. LXVII. ASCLEPIADEAS. Lóbulos de la corola y estambres general- mente 5. Ovario de carpelos aislados; estilo simple superiormente ó com- pletamente, ápice extendido en un disco plano ó picudo e.stigmatoso. Cor- púsculos 5 pequeños. Fruto foliculos 2. LXVIII. LOGANIÁCEAS. Estambres y lóbulos de la corola 4-5, rara vez 130. Ovario de 2 celdillas; estilo simple completamente ó en el ápice, estigma terminal. LXIX. GENCIANÁCEAS. Estambres y corola 4-5 raramente oo. Ova- rio de 1 celdilla, placentas parietales. Jugos amargos. Cohorte VIH. Polemoniales. Corola regular. Estambres alternos con los lóbulos do la corola é isómeros. Hojas generalmente alternas. XXII DICOTILEDÓNEAS GAMOPÁrALAS LXX. HIDROFILÁCEAS. Lóbulos de la corola empizarrados, rara vez retorcidos. Ovario de celdillas con 1-2 huevecillos. Estilo comunmente in- tegro ó brevemente 2-liendido, raramente 4-liendido ó 2-partido ó estilos 2. Fruto de 2 huevecillos con 1-2 semillas, ó 4 con 1 sola constantemente. Embrión, si grande, sin albumen, si pequeño, con albumen; raicilla supera. LXXI. BORRAGÍNEAS. Lóbulos de la corola empizarrados, raramente retorcidos. Ovario de celdillas con 1-2 huevecillos. Estilo integro ó breve- mente 2-hendido, pocas veces 4-hendido ó 2-partido, ó estilos 2. Fruto de 2 huesecillos con 1-2 semillas ó de 4 con una sola semilla cada uno cons- tantemente. Embrión grande con albumen pacro ó nulo; raicilla supera. LXXri. CONVOLVULÁCEAS. Limbo de la corola más ó menos ple- gado, raramente empizarrado. Ovario de carpelos con 1-2 raramente 4 hue- vecillos. Pruto generalmente globoso, de tiempo en tiempo lobulado. Semi- lla erecta. Embrión con albumen [parco, diversamente plegado, ó muy ai-queado, raicilla infera. LXXIII. SOLANÁCEAS. Limbo de la corola más ó menos plegado, raramente empizarrado. Ovario de oo huevecillos. Embrión de albumen carnoso, cíclico, espiralado ó recto. Cohorte IX. Personales. Corola generalmente irregular oblicua. Estambre posterior menor que los demás ó reducido á estaminodio anántero ó pequeño y á veces deficiente. Ovario de carpelos con oo-huevecillos. LXXIV. ESCROFULARIAS, Ovario de 2 celdillas perfectas, placentas adnadas con el tabique medio. Semillas albuminosas. LXXV. LENTIBULARIEAS. Ovario de 1 celdilla, placenta central ba- silar globosa. Albumen nulo. Hierbas de pantanos ó acuáticas. LXXVI. GESNERIÁCEAS. Ovario infero ó supero de 1 celdilla, placen- tas parietales, ó bien por placentas intrusos, de 2 celdillas imperfectas. Se- millas numerosas; albumen parco ó nulo. LXXVII. BIGNONIÁCEAS. Ovario de 1-2 celdillas. Cuando es de 2 celdillas, los placentas (2) son adnatos con el tabique medio y llevan co huevecillos; cuando es de una sola celdilla, los placentas son parietales. Semillas sin albumen, transversas, embrión horizontal, raicilla centrífuga. LXXVIIL PEDALÍNEAS. Ovario de 1 celdilla, placentas parietales, ó de 2 celdillas, rara vez de 4 celdillas, huevecillos en la cavidad 2, ó 2- se- riados, superpuestos ó 1 en cada celdilla ó 1-seriados, superpuestos. Fruto de endocarpio alrededor de las semillas muy endurecido. Semillas sin albumen. DICOTILEDÓNEAS OAMOPÉTALAS .WIIl LXXIX. ACANTHÁCEAS. Cáliz generalmente partido hasta la base, Ovario de 2 celdillas, hnevecillos 2 en cada cavidad, ó pocos, superpuestos. Cápsula loculicida, 2-valva, valvas abiertas por el ápice con elasticidad. Semillas sin albumen. Cohorte X. Lamíales. Corola irregular n oblicua. Estambre posterior reducido á es- taminodio por lo general ó deficiente. Ovario con 1-huevecillo ó con 2 co- latei-ales. Fruto de 1 semilla, índehiscente, incluso en el cáliz persistente, ó dividido en 2,4 rara vez en oo buesecillos de 1 semilla coda cual. •'■ Baicilla hifera. Hojas r/cncrnhncnfe opttcsfrts. LXXX. VERBENÁCEAS. Ovario integro. Fruto generalmente de 2, á veces de 4 huesecillos. LXXXI. LABIADAS. Ovario 4-lobuladn ó 4-asurcado en el ápice. Fruto generalmente de 4 huesecillos. LXXXII. PLANTAGÍNEAS. Corola regalar, escariosa. Estambres al- ternos con los lóbulos de la corola, isómeros, ó menos que ellos. Ovario íntegro, de 2 celdillas. DICOTILEDÓNEAS MONOCLAMÍÜEAS Pma/Jiíb asimple, lóbulos ó segmentos 1-2-seriados, semejantes entre sí, generalmente calicinales, ya pequeños planos, ó nulos; por todo lo demás como en Polipétalas. CUADEO SINÓPTICO DE («DEI^ES SÍTic T. Ci:rvembrieas. Semillas de albumen generalmente farináceo, embiiún arqueado excéntrico, lateral ó periférico, raramente recto subcentral y angosto. Hue- vecillo único en cada carpelo vi ovario, ó, en Ainarantáceas, pocos y erec- tos en el centro de la cavidad. Plores bisexuales, en pocos géneros unise- xuales ó polígamas. Pótalos raros. Estambres isómeros con los segmentos del periantio, i'i menos rara vez. LXXXIII. NICTAGÍNEAS. Periantio persistente por su base, inclu- yendo estrechamente al fruto y á veces adherente con él. Estambres bipogíneos. Carpelo 1, estilo simple. Semillas de raicilla infera ó des- cendente. Hierbas, frútices ó árboles. LXXXIV. ILECEBR.4.GEAS. Periantio herbáceo, ó escarióse por el margen, persistente. Estambres perigineos. Ovario de 1 celdilla, estilo con ramas ó con 2-3 estilos. Hierbas, pocas veces frútices, hojas opuestas por lo general, estípulas escariosas. LXXXV. AMARAXTÁCEAS. Periantio seco, entre 2 brácteas y brac- teolillas. Estambres hipogineos ó perigineos, filamentos coaligados por su base. Ovax'io de 1 celdilla, estilo simple ó 2-3-he.^dido. i ruto seco inde- hescente ó rompiéndose irregular ó circularmente. Hierbas subfrutíces de hojas opuestas ó alternas, sin estípulas. LXXXVI. (iUENOPODIÁCEAS. Lóbulos del periantio ó sus segmen- tos herbáceos ó membranáceos. Estambres hipogineos ó perigineos, fila- mentos libres. Ovario de 1 celdilla, con 1 huevecillo; estilo simple ó 2-3 lobulado, ó 2-5 estilos libres. Fruto seco indehiscente. Hierbas ó frútices sin estipulas. LXXXVII. FITOLACÁCEAS. Periantio herbáceo ó coriáceo, rara vez membranáceo, persistente al rededor del fruto ó caedizo. Estambres hipo- DICOTILEDÓNEAS MONOCLÁMIDEAS XXV gíneos. Carpelos generalmente oo, aproximados ó coaligados; estilos todos simples. Semillas de raicilla infera ó descendente. Arboles ó frútices rara " vez hierbas leñosas por su base, hojas alternas, estipulas nulas ó muy pe- queñas. LXXXVIir. POLIGON'ÁCEAS. Periantio herbáceo, membranáceo ú co- loreado, rara vez adhei-ente al ovario por su base. Estambres perigineos. Ovario de 1 celdilla con 1 huevecillo; estilos 2-3 ó solo y ramiücado. Se- millas de raicilla supera ó ascedente. Hierbas frútices ó árboles. Hojas al- ternas con estípulas generalmente ocreiíbrmes. (') Serie II. MuLTiovuLADA.s ACU.^TiCAS. Hierbas acuáticas sumergidas. Ovario sincárpico, huevecillos numerosos en cada celdilla. LXXXIX. PODOSTEMÁCEAS. Hierbas con órganos vegetativos en forma de thalos ó bien de tallos verdaderos, adheridas á peñascos, baña- dos constantemente por el agua, hojas semejantes á las frondas de los musgos ó de ciertas algas. Periantio pequeño, tierno, ó nulo. Estambres, varios. Ovario svipero con 2-?> celdillas placentiferas. Semilla sin albumen. Serie III. Multiovulada.s terrestres. Hierbas frútices terrestres. Ovario sincárpico, huevecillos numerosos sobre placentas de cada celdilla. LXXXX. ARISTOLOQUIÁCEAS. Hierbas y frútices algunos trepado- res. Flores bisexuales. Ovario infero. Semillas de albumen carnoso. Serie IV. Micrembieas. Ovario sincárpico monocárpico ó apocárpico, huevecillos soli- tarios en cada celdilla rara vez, 2. Semillas de albumen copioso, carnoso, ú farináceo en Piperáceas; embrión diminuto. XCI. PIPERÁCEAS. Ovario supero, de 1 celdilla y 1 huevecillo, á ve- ces de 3-4 celdillas imperfectas, por intromisión de placentas. Hierbas, frú- tices, rara vez árboles, hojas alternas. Flores pequeñas, espigadas, rai'a vez racimosas, bisexuales, raramente unisexuales. Periantio rara vez presente. Serie V. Dafnales. Ovario monocárpico, raramente sincárpico, celdillas 2-4; huevecillos solitarios en cada celdilla del ovario, ó gemelos y colaterales. Arboles, frútices, raramente hierbas, flores bisexuales. Periantio perfecto ordinaria- mente calicinal, lóbulos 1-2-seriados. Estambres perigineos, en número igual á los lóbulos del periantio ó dobles. ( 1 ) Llámase ocrea á las estípulas escariosas que envainan el peciolo por su base, como en las Poligoniáceas. Este término no se encuentra en el Diccionario de la Academia, como tam- poco muchos otros, empleados sin embargo, por renombrados botánicos españoles. XXVI DICOTILEDÓNEAS MONOCLÁMIDEAS XCTI. LAURÍNEAS. Periantio de G ¿ 4 lóbulos 2-senados. Estambres en serie simijle ó doble, opuestos á los lóbulos del periantio, anteras de celdillitas abriéndose por una sola válvula ó por varias lateraJes. Ovario de 1 celdilla con 1 huevecillo colgante. Haicilla supera. XCIII. THIMELEÁCEAS. Periantio de 4-5 lóbulos empizarrados. Es- tambres en número igual al de los lóbulos ó menos y opuestos á ellos, ó doble, raramente triple; anteras normales. Ovario de 1-2 celdillas; hueve- cilios solitarios j colgantes en cada celdilla. Raicilla supera. Serie VI. Aclamidospóreas. Ovario de 1 celdilla y 1-3 huevecillos. Semillas de albu- men sin tegumento envolvente, desnudos en el pericarpio ó adnados con sus paredes. Periantio generalmente perfecto, cáliz y corola. XCIV. LORANTHÁCEAS. Frútices ó subfrútices parásitas de árboles. Ovario infero; huevecillo erecto después de la fecundación. Raicilla su- pera. XCV. SANTALÁCEAS. Arboles, frútices, raramente hierbas terrestres rara vez parásitas. Ovario infero, raramente síipero; huevecillos 1-3 centra- les en el ápice del funículo. Raicilla supera. Serie Vil. Unise.xualks. Flores esencialmente unisexuales (escepto algunas pocas Ur- iicúceas polígamas). Ovario sincárpico ó mouocárpico, huevecillos solitaxios en cada celdilla ó 2 colaterales. Semilla de albumen copioso, carnoso ó tenue á veces nulo. Embrión menor ó poco menor que el albumen. Arbo- les, frútices, algunas hierbas en Enforhiáceas y Urticáceas. Estipulas frecuen- temente ausentes. Pei-iantio calicinal, ó pequeño ó nulo; pétalos solo an- .sentes en algunas Evforhiáccjs. Estilos tantos cuantos carpelos frecuente- mente 2 partidos. XCVI. EUFORBIÁCEAS. Inflorescencias, periantio y estambres muy variados. Ovario de 2-8 celdillas, raramente de oo, muy raramente mono- cárpico. Fruto disuelto en cápsulas 2 valvas, de tiempo en tiempo indehis- centes, carnosas ó secas. Semillas de albumen copioso, cai-noso, á veces tenue ó nulo; raicilla .supera siempre. XCVI. URTICÁCEAS. Inflorescencia $ en cimas, cabezuelas, ó en cimas reunidas amentiformes. Periantio cf libre de la bráctea, estambres tantos cuantos lóbulos tiene el periantio ó menos por aborto, muy rara vez más. Ovario de 1 celdilla y 1 huevecillo. Semillas de albumen tenue ó nulo, raramente copioso carnoso. Raicilla supera. DICOTILEDÓNEAS MONOCLÁMIDEAS XXVII Serie VIH. Ordenes anómalos. Subafines con las Unisexuales, pero uo bien caracteri- zadas, ni entre sí, ni con ningún orden establecido, rieres generalmente estrictamente unisexuales. (Comprende esta serie Salicíneas, Lacistemáceas, Empetra- ceas V Ceratoflláceas, de las cuales solo la primera y última tienen representantes entre nosotros. XCVIII. SALICÍNEAS. Intlorescencias en amentos unisexuales. Pe- riantio (ó disco) representado por una escama glanduliforme ó por una cupulita. Estambres 2-co. Ovario de una celdilla, placentas con 2-4 -oo hueveoillos. Cápsula de 2-4 valvas. Semillas pequeñas con largos pelos lanosos. Albumen culo, raicilla infera. Arboles y frútices. JS:CIX. CERATOFILÁCEAS. Flores axilares unisexuales. Periantio submembranáceo muy partido. Estambres indefinidos. Ovario de 1 celdi- lla y de 1 huevecillo. Nuez generalmente 2 -4- espinosa. Albumen nulo. Raicilla supera. Hierbas acuáticas sumergidas; hojas verticiladas dicó- tomas. GIMNOSPERMEAS Flores estrictamente unisexuales. Periantio nulo, ó bien anómalo en Gnetáceas. Ovario y estilo nulos, huevecillos desnudos. Cotile- dones 2, á veces 3, ó indefinidos. De esta clase solo contamos con dos representantes en uno lie los tres órdenes que comprenden las G^ietáceas. C. GNETACEAS. Fnitices de ramas, pedúnculos y tronco leñoso, á veces arborescente con articulaciones ó nudos característicos, escamas fo- liáceas opuestas, enteros. Plores en espiguillas amentiformes. Periantio, cf membranáceo, 2 -lobulado, §, en forma de utrioula ú odre. MONOCOTILEDÜNEAS Tallos herbáceos pocas veces leñosos, frútices ó arborescentes; haces vasculares diseminados en los tejidos celulares, más nume- rosos y juntos en la periferia que en el centro. Hojas paraleli-ner- viadas, nervaduras conexas á veces con nervios transversales, rara vez reticuladas ó peninerviadas. Periantio 2-raramente 1-seriado ó en uno que otro orden nulo. Andróceo 1-2-seriado. Flores gene- ralmente de 3 miembros en cada serie, á veces 2, raramente 4-ó indefinidos, en algunos órdenes reducidas de diversos modos. Em- brión de un cotiledón indivisible. CUADEO SINÓPTICO DE LOS ÓRDENES Serie I. M[CROSPiíRMAs. Periautio corolino, sobre todo iuternaraente. Ovario íntero de 1 celdilla con 3 placentas parietales, rara vez de 3 celdillas con placentas axiles. Semillas mínimas, numerosas y sin albumen; embrión generalmente conforme con la semilla. CI. HIDROCARIDEAS. Hierbas acuáticas. Flores regulares, unisexua- les. Periantio exterior calicino, el interior corolino cuando existe. Estam- bres 3, 9, ó menos por aborto, raramente indefinidos. CXI. ORQUÍDEAS. Hierbas terrestres ó epífitas, pocas trepadoras. Flo- res muy irregulares. Periantio corolino. Andróceo soldado con el gineceo en columna; antera única, rara vez 2. sentada ó casi sentada en una co- lumnita. Serie II. EpiGÍKEAS. Periantio, sobre todo el interno, corolino. Ovario infero (excepto algunas Bromeliáce/is y Hcniodoráccas). Albumen copioso. CIII. ESCITAMÍNEAS. Flores irregulares. Periantio exterior general- mente calicino, el interior corolino. Estambres 1 ó 5 perfectos, 5 ó 1 trans- formados en estaminodios anánteros. Ovario infero, celdillas ó placentas con l-ó indefinidos liuevecillos. Semilla generalmente con arilo. Embrión arí^ueadü, situado eu un canal central de! albumen. Hojas, con nervaduras XXX MONOCOTILEDÓNEAS paralelas, divergentes de la costilla central, ó bien nervaduras paralela- mente oblicuas, desde la costilla central. CIV. BROMELIÁCEAS. Flores regulares. Periantio exterior calicino. Estambres 6. Ovario infero, semi- infero ó libi-e en el fondo del periantio, de 3 celdillas con indeflnido.s huevecillos. Embrión colocado en una exca- vación marginal del albumen farináceo, rara vez largamente introducido ó incluso. CV. IRÍDEAS. Plores regulares ó bien irregulares, oblicuas. Periantio corolino. Estambres 3, opuestos á los lóbulos exteriores. Ovario infero ge- neralmente, de 3 celdillas y de indefinidos huevecillos. Embrión pequeño incluido en albumen córneo. CVI. AMARILÍDEAS. Flores regulares ó poco irregulares. Periantio corolino. Estambres 6, raramente 3, opuestos á los lóbulos internos ó in- definidos. Ovario infero de 3 celdillas con numerosos huevecillos pocas ve- ces con 1-2. Embrión pequeño, incluido en albumen carnoso. CVII. DIOSCORÍÁCEAS. Flores regulares, inesexuales. Periantio pe- queño, corolino. Estambres 6, perfectos, á veces 3. Ovario infero de 3 cel- dillas con 2 huevecillos. Embrión pequeño incluido en albumen cai'noso. Tallos generalmente volubles trepadores. Sucede en alguno que otro género muy anómalo que las llores son grandes y bisexuales. Serie III. CORON.vuiEAs. Periantio, sobre todo el interno, corolino. Ovario libre pocas veces adnado con la base. Albumen copioso. CVIII. LILIÁCEAS. Flores regulares 8- meras en cada. serie. Estam- bres G, pocas veces 3, opuestos á los lóbulos internos. Ovario de 3 celdi- llas, con 2- ó con muchos huevecillos. Embrión pequeño ó mas ó menos alai'gado, incluido en albumen carnoso y á veces córneo. CIX. FONTEDERÁCEAS. Hierbas acuáticas. Flores regulares ó al- gunas poco irregulares. Periantio corolino, 3 -mero en cada serie. Estam- bres 6 ó 3. Ovario de 3 celdillas ó de una con placentas de indefinidos huevecillos, ó por aborto de una sola celdilla con huevecillo único. Embrión recto en un canal central del albumen farináceo. ex. XIRIDEAS. Flores poco irregulares, solitarias en la axila de brácteas empizarradas, dispuestas en cabezuelas terminales, sentadas, á veces 2-bracteoladai. Periantio corolino, el exterior de iin solo segmento ó nulo, el interior 3 -mero. Estambres 3. Ovario de 3 celdillas ó placentas, con indefinidos huevecillos, ortótropos. Embrión pequeño. MONOCOTILEDÓNEAS XXXl CXI. MAYACEAS. Flores regulares eu cabezuelas terminales, solita- rias, en brácteas tenues empizarradas, bracteitas bialinas. Periantio exte- rior calicino, el interior corolino y 3 -mero en cado serie. Estambres 3. Ovario de una celdilla, con 3 placentas, parietales y numerosos liuéveci- llos ortótropos. Embrión pequeño, en el ápice de albumen farináceo ó " carnoso. Tallos acostados ó natautes con numerosas hojas. CXII. COMELINÁCEAS. Flores regulares ó poco irregulares. Perian- tio exterior calicino, el interior corolino, 3-mero en cada serie. Estambres 6, ó menos por aborto. Ovario de 3 celdillas ó de 2, huevecillos solitarios en cada celdilla, ortótropos. Semilla solitaria ó pocas, y muy juntas. Em- brión marginal en albumen farináceo ó poco introducido. Serie IV. Calicíneas. Periantio calicino pequeño, rígido ó herbáceo, (el interior ra- ramente subcorolino pequeño). Ovario libre. Albumen copioso CXIII. JUNCÁCEAS. Flores regulares. Periantio en ambas series, 3-mero. Estambres 6, raramente 3. Ovario de 1-3 celdillas, con hueveci- llos solitarios ó indefinidos. Cápsula 3-valva. Embrión incluso más ó menos en el albumen carnoso. CXIV. PALMAS. Flores regulares. Periantio 3-mero eu ambas series. Estambres G, á veces 3. Ovario de 1-3 celdillas, con huevecillos solitarios Fruto, baj'a ó drupa, con 1-, rara vez con 2-3 semillas. Embrión pequeño sumergido en una cavidad pequeña periférica del albumen. Arboles ó frúcti- ces de hojas grandes, pinadas, bipartidas ó bien divididas y plegadas en for- ma de abanico. Serie V. Nudifloras. Periantio nulo, ó reducido á escamas ó cerdas. Ovario supero de carpelos solitarios ó si hay varios, sincárpicos con l-ó indefinidos hueveci- llos. Semillas generalmente albuminosas. * Flores dispuestas en espádice. Arboles, frútices ó hierbas terrestres. CXV. TIFÁCEAS. Flores en espádices monoicos, raramente dioicos. Pe- riantio de escamas membranáceas ó de pajitas Aliformes. Hierbas acuáticas ó de pantanos, rizomas rastreros y tallos anuales y hojas lineares, alargadas, enteras, envainantes por su base, espádices desnudos ó con una bráctea eu su base. CXVI. AROIDEAS. Flores bisexuales ó monoicas en cada espádice, ra- ramente dioicas. Periantio nulo, ó compuesto de 4 escamas membranáceas, empizarradas. Hierbas ó frútices de variados hábitos, hojas variadas, es- pádices solitarios generalmente envueltos en una espata ó garrancha con- volutada en su base, ó abierta. XXXII MONOCOTILEDONEAS ** Flores solitarian ó 2 en hendiduras marginales. Hierbitas acuáticas lenticulares ó globosas flotadoras, emergentes. CXVII. LEMNÁCEAS. Flores pequeñísimas monoicas ó dioicas. Pe- riantio nulo. Garrancha nula, ó si existe membranácea. Serie XVI. Apacáhpeas. Periantio 1-2-seriado, ó nulo. Ovario de carpelos súperos, so- litarios ó si liay varios, libres entonces. Semillas sin albumen. CXVIII. ALI3MÁCEAS Flores bisexuales, monoicas ó dioicas. Perian- tio regular de 6 segmentos Q-.st^viados, los exteriores herbáceos los inte- riores membranáceos. Hierbas acuáticas ó de pantanos con hojas radicales. CXIX. NAYADÁCEAS. Flores monoicas, dioicas ó bisexuales. Pe- riantio regular, de 2, 3, 4, ó 6 segmentos herbáceos ó nulos Hierbas acuáticas ó pantanosas de variadas hojas. Embrión macrópodo. Serie VII. GlumáCEAs. Flores dispuestas en cabezuelas, en espigas, en la axila de brác- teas ú glumas, generalmente empizarradas, solitarias, sentadas. Periantio de segmentos pequeños, á manera de escamas glumáceas, á veces nulos. Ovario de l-huevecillo ó dividido en celdillas de 1 huevecillo cada una, se- millas albuminosas. CXX. ERIOGAULEAS. Flores unisexuales dispuestas en cabezuelas comprimidas ó subglobosas, con frecuencia audrogíneas. Periantio de 6 seg- mentos ó de menos, pequeños, escariosos ó hialinos. Ovario de 3 ó de 2 celdillas con huevecillcs colgantes ortótropos. Embrión jiequeño alejado del hilo, en albumen farináceo ó carnoso. CXXI. CIPERÁCEAS. Flores dispue.stas en espigas de glumas empi- zarradas. Periantio (excepto Oreobolo), nulo, ó, á cerdas hipogineas reduci- do. Palíela y lodicula nula Ovario de 1 celdilla con huevecillo erecto, ana- tropo. Nuececilla indehiscente. Semilla separada del pericarjíio. Embrión pequeño enterrado en la base de albumen farináceo ó carnoso. CXXII. gramíneas. Flores en espiguillas, glumas empizarradas dis- ticas. Periantio nulo. Flores generalmente de glumela 2-nerviada y de 2 ó 3 glumelillas. Ovario de 1 celdilla con huevecillo ascendente anati-opo. Ca- riopside indehiscente, pericarpio adherido ó soldado con la semilla. Em- brión peqneüo, metido en la base del albumen farináceo, pocas veces car- noso. PRÓLOGO En el tomo primero, referimos brevemente, que este territorio fué visitado j^or naturalistas, que los gobiernos del Viejo Mundo mandaban al Nuevo, en busca de ob- jetos interesantes para las ciencias, de los que á la sazón estaba rico, con el propósito de conocerlos y estudiarlos. El material recogido, descrito en obras de subido va- ler científico, se guarda en museos de las respectivas naciones de dichos expedicionarios, Francia, Inglaterra, Alemania, España, Italia, etc. En ellos figuran los tipos de las especies nuevas, géneros y órdenes creados. Sin instituciones de esa categoría, entonces nosotros, nada de cuanto procedía de este territorio pudo quedar aquí deposilado, de manera que los que á Ciencias Na- turales se dedicaron, estaban obligados á largos viajes para llegar á esas fuentes de información y aun lo es- tán, en ciertos casos de duda que á veces se ofrecen, lo cual no sucederá, desde el día que hayamos completado las colecciones de productos del suelo natal en nuestros museos. En aquellos j)asados tiempos, no estábamos en con- diciones bastante propicias para dedicarnos á serios y largos estudios; años debieron correr y algunas genera- XXXIV PROLOGO clones sucedei'se, parM, cumplir con tíin nobles aspira- ciones, hijas de la paz y del consiguiente sosiego. A los Commerson, Gaudichaud, Chamisso, Humboldt, Bonpland, siguieron otros no menos célebres, como D'Orbigny, St. Hilaire, Darwin etc. Son también dignos de mención, los que se limitaron íl formar colecciones de objetos de Historia Natural, bus- cando con afán j descubriendo infinidad do especies desconocidas, tanto en plantas como en animales, mi- nerales y principalmente en fósiles. Los que más especialmente nos interesan, de nues- tro punto de vista botánico, son sin duda, los que per- maneciei'on algún tiempo en el país, estudiando su ve- getación y señaladamente los autores de trabajos sobre plantas que viven en este territorio. Los estados de la región piálense, no cuentan todavía con trabajo alguno completo sobre la vegetación de su extenso territorio, como lo tienen, desde algún tiempo, algunos de los situados allende los Andes, Perú y Chile por ejemplo. La República Argentina como la Uruguaya no poseen más que estudios parciales hasta hoy. Y to- cante á plantas, cuya mayor parte, es de creer que estén ya conocidas, se hallan diseminadas en obras generales que sobre su historia natural se han escrito, en el país y en el extranjero. El Syuíbolw ad floram Arf/ejifinaiu de Grisebach, Como Planta' Lorent~iana% no pueden ser considerados sino como bosquejos. Una obra que hubiese llenado el vacío seña- lado, debió ser la del señor Hieronymus, Descripción ilus- trada de las plantas que crecen espontáneamente en la República Arr/entina; desgraciadamente, jjor causas que no conoce- mos, quedó reducida á su primera parte, una sola en- trega, con hermosos grabados. En la actualidad, el vecino estado cuenta con botáni- cos de valer, qu(> estudian con provecho la vegetación de su suelo y no dudamos, que antes de mucho tiempo PROLOGO tengamos una Flora Arr/ei/lina que será recibida con ca- riño, por los amantes de las j)lantas y del progreso ge- neral de la gran república piálense. Sobre esta nuestra parte uruguaya, es mayor aiín el vacío. No contamos con ningún trabajo propio, apenas si se puede citar el catálogo de Mr. Gibert Ennineratio plantariíin sponte nascentíuin a(jro inontevidensis, por demás de- ficiente é inconijjleto. Fuera de eso, una que otra noticia de plantas vulgares medicinales. Sin embargo, la mayor parte de las plantas que viven en este territorio se hallan comprendidas en la /Yora 6ms?7(>?¿.s¿9deMartius. citada por nosotros en el volumen primero de esta obra. Quedan muchas por descubrir todavía y en nuestro Herbario, fi- guran especies nuevas en aprecialjle cantidad. Ocujjados nosotros en esta larga tarea, de escribir una Flora urur/i(aj/a, de la que dimos ya el primer volumen, después de haber terminado aquel estudio agrostológico que titulamos las Grainíneas nriujnmias. hemos tenido oca- sión de conoc(»r, más ó menos comj)k'tamente, los trabajos de los botánicos que herborizaron en el país y contribu- yen por consiguiente al conocimiento de su vegetación indígena ; estos obreros, antecesores nuestros los unos y contemporáneos los otros, son merecedores de un re- cuerdo. Obedientes de esta idea, damos aquí una breve reseña de ellos, lamentando en muchos casos, no poder hacerla más extensa é ilustrativa. Tan modesta como re- sulta, acaso, en tiempos venideros, sea de alguna utilidad á los que emprendan la historia del desenvolvimiento de las ciencias naturales entre nosotros. XXXVI PROLOGO RESEÑA DE LOS BOTÁNICOS QUE HERBORIZARON EN ESTA REGIÓN AL ORIENTE DEL URUGUAY Más ó menos extensa, segñn el territorio que comprenda, una Flora es siempre obra de larga preparación y pacientes investigaciones. Independientemente de los conocimientos en organogi'afia vegetal que requiere, es necesario conocer la consti- tución del suelo, el clima etc.; estar al corriente de lo que se ha escrito sobre la ma- teria anteriormente, recorrer el país en todas las estaciones del año y formar un her- bario completo de todas las plantas que viven espontáneamente en él. Semejante trabajo preparatorio no puede ser realizado por un solo botánico, son varios los que concurren y aún así, jamás puede considerarse como enteramente ter- minado. En el viejo mundo, á pesar de la continua labor de todos sus sabios habidos en tantos siglos, todavía se suelen hallar especies desconocidas. Pasarán años antes que la « Flora Uruguaya» se haya completado. Mientras tanto recordemos á los que á tal obra contribu3'eron, más ó menos directa y eficazmente. NATURALISTAS DEL SIGLO XVIII Y PRINCIPIOS DEL XIX. — Los irHmeros que Cosecha- ron plantan en Montevideo: Comnierson, Gaudichaud y Chamisso Coiuiucrson, Filiberto, (1727- 1773), nacido en Chatillon-les Dombes (Ain), naturalista, estudió medicina en Montpellier, recibiendo su título de doctor en 1755. Invitado por Linneo, escribió sobre peces del Mediterráneo; acompañó á Bougain- ville en su expedición alrededor del mundo. Su herbario, manuscritos 3' dibujos se hallan en el Museo de París. Cuando apenas contaba con un grupo pequeño de casas Montevideo, herborizó en sus alrededores. Las plantas recogidas en aquellos ya lejanos tiempos, se hallan mencionadas en diversas obras. Si llegamos á tener propicia oportunidad, hemos de publicarlas en estos «Ana- les » algún día. Introdujo en Francia varias especies vegetales vivas y entre ellas, se cita la Hortensia de China. Gaiidichaud-Benuprt'-', Carlos, botánico y farmacéutico francés, nacido en Angulema el 4 de septiembre de 1789, muerto el 16 de enero de 1854:. Entró en la Farmacia marina ó hizo después parte de la expedición circumpolar á las órdenes de Desaulses de Frej-cinet, visitó Tenerife, Río Janeiro, el Cabo, la Reunión, islas de la Sonda, Carolinas, etc., naufragando en las Malvinas. Vuelto á Francia en 1829, fué poco más tarde miembro correspondiente de la Academia de medicina y de la Academia de Ciencias. En 1830 se embarcó de nuevo bajo las órdenes de Villeneuve- Bargemont, estuvo en Chile, Perú y Brasil, en donde permaneció hasta el año 1833. En 1836 hizo otro viaje de circunnavegación en la Bonite. En 1835 obtuvo Gaudi- PROLOGO XXXVII chaud el gran premio de fisiología experimental del Instituto y en 1836 reemplazó á A. L. de Jussieu en la sección de botánica. La fisiología le debe grandes servicios y á pesar de cuanto pueda tener de dudosa su teoría de los Phyton, (la hoja considerada como el individuo vegetal). Sus principales obras son Botanique du voyage aut. du monde sur les corvettes «L'Uranie», et la «Physicienne» 1817-1820. (París 1826, in 4.°, atlas 1826, in fol. ). Botanique du Voyage sur la «Bonite». (Paris, en 1839- 1846, in 8.° avec Atlas in fol.). Recherches genérales sur l'organographie, etc. (Pa- ris 1841. in 8, 18 pl); Recherches genérales sur la physiologie et l'organogénie des véyétaiu- (París, 1842-1847, in 4). Cliamisso, Luis Adalberto de, 1781-1838, literato y naturalista alemán de origen francés, nacido en el castillo de Boncourt en Champaña; emigró muy joven con su familia en 1790. Llegó á ser paje de la reina de Prusia y sirvió como oficial hasta la paz de Tilsitt. Vuelto á Francia fué nombrado profesor en el colegio de Na- poleonville, ( Pontivy ), pero pronto volvió á Berlín, para publicar su original libro, Peter Schlemihl, historia de un hombre que al diablo vende su propia sombra y corre el mundo para recujjerarla después. En los años 181.5-1818, acompañó á Kotzebue en sus viajes por los mares del norte y del sur. Por ese tiempo tocó en Montevideo en el que permaneció poco tiempo. Sus obras completas se publicaron en Leipzig, 1843, 4 vol. en 8." En el Museo de Berlín que visitamos en 1888, no llegamos á ver plantas de Mon- tevideo, recogidas por este naturalista. Es verdad que nos faltó tiempo para exami- nar todo el material que allí le corresponde. El nombre de Chamisso que figura en nuestro mapa geográfico, no sabemos si tiene relación con este autor, dada la breve permanencia entre nosotros es de pensar que se refiera á otra persona de su mismo apellido. DOS BOTÁNICOS yUE DESCRIBIERON PLANTAS DE LA REPÚBLICA HALLADAS POR OTROS Kunlh, Carlos Segismundo, discípulo y protegido de Alejandro Humboldt, uno de los botánicos más lucidos de su época, nació en Leipzig el año 1788, modesto em- pleado en una compañía marítima de Berlín, fué notado por Humboldt quien le pro- porcionó los medios de seguir los estudios en la Universidad, y poco después lo en- cargó de la descripción de todas las plantas recogidas por él en América. Colaboró eficazmente en diversas obras sobre botánica con Humboldt y Bonpland y puede decirse que fué él principalmente que llevó á cabo esos trabajos. En su Enumeratio planta- rum omnium hucusque cognitarum secundnm familias naturales disposita, Sttutgard y Tubinque 18.3.3- 18.50, 5 vol in 8.° se hallan muchas plantas de nuestro suelo, asi como igualmente en Distribution méthodique de lafamille des Graminées. Nos inte- resa igualmente Nova genera et Species plantarum de Kunth, Humboldt y Bonpland. Xí'os «rEscnbeolí, Cristian-Godof redo, doctor en medicina y célebre botánico alemán, profesor de botánica en Erlangen, Bon y Breslau, nacido en 1786, cerca d'Erbach en el Oldenwalt, tuvo la desgracia de meterse en política en 1848 y como Ehrenberg fué víctima de su entusiasmo. Fué destituido de sus funciones de profe- sor en Breslau y cayó en un estado próximo á la miseria hasta su fallecimiento en 1858. El gobierno prusiano — dicen los autores de la obra. Le regne vegetal, no per- XXXVIII PRÓLOGO mite á los hombres de ciencia que salgan de su vía en política, el que no está con él está contra él y no hay genio que halle perdón ante sus imperiosas voluntades. Si el gran Humboldt no fué perseguido, no fué solo porque su inmensa gloria reflejaba sobre la corona de Prusia misma, sino porque sus ideas liberales estaban Iiermana- das con un gran tacto diplomático. Nees d'Esenbeck, escribió varias obras científicas sobre criptógamas. La que á nosotros interesa es, más que ninguna otra, su Agrodologia BrasiUensis, seu dñscriptio graminum iii imperio Brasiliensi hucusqite detectorum, que forma un vo- lumen de la Flora Brasilera de Martius. Stuttgard y Tubinque. 1829 in 8.° Entre los viajeros que pisaron estas pla3'as en busca de plantas merece especial recuerdo. Sollo ó Sellow, Federico; nació el 12 de marzo de 1789. Hijo del jardinero real de la corte en Sans-Soiioi, Carlos Julio Samuel Sello y de su legítima esposa Fe- derica Guillermina Albertina Lieder, de Potsdam. Estudió jardinería al lado de su tío Juan Guillermo Sello, en Sans-Souciy aceptó desjjués un puesto de ayudante en el jardín botánico de Berlín. En 1813, enero, conoció en Londres al consejero Lamgsdorff que salía para Río Janeiro en calidad de cónsul de Rusia, quien le sugirió la idea de un viaje de estu- dio al Brasil, que realizó embarcándose en la primavera de 1814. Las buenas disposiciones del rey y de su ministro conde da Barca, proporcio- naron á nuestro viajero, las mayores facilidades para el desempeño de su misión. Con el respectivo pasaporte y con buenas recomendaciones para la Capitanía general de las Provincias del Imperio, fué ajmdado además jiecuniariamente jior el Gobierno, protección que se extendió hasta la regencia de don Pedro y la separación de Portugal. Después de estudiar el idioma y las costumbres del país, Sellow formó el plan de su gran expedición en las regiones desconocidas del Brasil. En noviembre de 1821 se embarcó en Río Janeiro y después de 1.3 días de viaje llegó á Montevideo. En 1822, desde enero hasta abril, hizo una excursión por la desembocadura del río Santa Lucia hasta las nacientes de Barriga Negra y descendiendo después este río, hasta su conjunción con el Arroyo Malo. De aquí, por otro camino llegó hasta la villa de Minas, regresando luego á Montevideo pasando por Maldonado y San Carlos, cruzando dos veces la cuchilla principal del país. En noviembre, de Montevideo partió con rumbo á la Colonia del Sacramento-, y de ahí al Salto Grande del Uruguay, 19 diciembre de 1822, hasta marzo de 1823. Cruzó después el Uruguay y se internó en el Estado de Rio Grande. El número de plantas que recogió este incansable viajero en nuestro país y en el Brasil, es en verdad notable. Su nombre se repite miles de veces en la Flora Bra- silera de Martius, al señalar los parajes en que fueron halladas las especies descritas 3^ el nombre de quien las encontró. En cuanto á las que nos corresponden, hallamos ci- tado su nombre junto á los de St. Hilaire, Chamisso, Cassaretto, Hoffmansegg etc. con tanta ó más frecuencia que todos ellos. Sin embargo, no se han descubierto aún todas las plantas que viven en nuestro país. Quedan muchas todavía para estimular el ánimo de los botánicos del porvenir. que encontrarán en ellas, fuentes de gratas emociones. PROLOGO XXXIX DOS CELEBRES NATURALISTAS INGLESES Hoolícr, José Dalton, botánico inglés, nacido en Halesworth el 30 de junio de 1817. Hijo de William Hooker, estudió medicina, en 1839-42, hizo parte de la ex- pedición en las regiones antarticas á bordo del Erebo y el Terror; en 1847 exploró el Himalaya }' parte del Tibet, la Bengala oriental más tarde, volviendo á su patria en 1851 con 6.000 plantas nuevas. Sucedió á su padre en la dirección del jardín de Kew, por el año 1865 hasta el 1885. Autor del Genera plantarum en colaboración con Bentham, 1862-83, obra de gran mérito é importancia, escribió, á parte de otras muchas, \a. Flora antárctica en la cual se hallan algunas plantas recogidas en Montevideo, en- tre ellas, la Acaena eiipatoria — A. montevidensis. Muchas plantas del Herbario de Gibert fueron determinadas por este célebre bo- tánico }- por el padre William Hooker, mientras dirigió el jardín Kew. Darwiii Carlos, inmortal autor de la obra Origende las especies. En 1831, des- pués de concluidos sus estudios en Cambridge, se embarcó á bordo del Beagle en viaje de exploración por esta parte de América, el cual duró cinco años al cabo de los cuales volvió á su patria para inmortalizarse con las obras que escribió. Exploró una parte de nuestro país. En su libro Viaje de un naturalista da cuenta de la impresión que en su ánimo hicieron los animales desdentados fósiles que halló en el: 3Iylodon,Megatherium, etc., cuyas formas comparó con los actuales, el tatú, la mulita etc. Naturalista filósofo más bien, se ocupó poco de vegetales, apenas si menciona uno que otro que le llamó la atención. Sin embargo, más tarde, de vuelta en su patria, escribió varios libros sobre plan- tas, del mayor interés. Fecundación de las orquídeas por los insectos, Plantas insec- tívoras, Formas de flores, Fecundación cruzada g directa, Plantas trepadoras, etc. OTROS NATURALISTAS 'DE LA PRIMERA MITAD DEL 'siGLO XIX, FRANCESES Saint Ililaire, Augusto, renombrado botánico autor de la Flora del Brasil me- ridional, Plantas usuales de los brasileros. Plantas notables, Viajes en la pro- vincia de Minas Geraes y otras, todas ellas interesantes. Después de recorrer du- rante algunos años el Brasil meridional, llegó á nuestro país, en el que herborizó con provecho. En el Cerro, encontró varias plantas nuevas y entre ellas el Crotón lana- tum, euforbiácea que crece entre los peñascos, cerca de su cumbre. Las obras publi- cadas por este autor, solo y en colaboración con Cambassedés nos interesan á nosotros los uruguayos, por las plantas de esta República descriptas en ellas. l)'Oi-bic)ny, Alcides de, autor de la importantísima obra Voyage dans VAmerique méridionale que consta de 10 volúmenes en folio, inclusos 2 de Atlas, impresa en la Tipografía Xacional de París. D'Orbígnv se detuvo bastante tiempo entre nosotros, atravesó en viaje de exploración la república, visitó Maldonado, Punta de Ballena, el Cerro de Montevideo, etc. etc. En aquellos tiempos nuestro país se encontraba en po- der del extranjero. XL PROLOGO En sus obras se encuentran noticias 3' documentos interesantes para nuestra his- toria física y política. Los moluscos le interesaban mucho, asi es de ver el entusiasmo con que cuenta los que en un paseo por el Pantanoso halló. Aunque la Botánica no ocupa mucho lugar en sus trabajos, es indisijensable conocer sin embargo su obra, por encontrarse en ella varias especies nuestras, en el orden de las Criptógamas _v sobre todo en las Pal- meras, espléndidamente ilustradas. Gay, Claudio, naturalista y viajero francés, nacido en Draguignan ( Var) el 18 de marzo de 1800, fallecido en Flayosc (Var) el 29 de noviembre de 1873. Habiendo proyectado desde 1820 un viaje científico á Chile, para lo cual se preparó estudiando simultáneamente la botánica, la geología, en seguida verificó viajes preliminares en Grecia, Asia Menor. En 1832 salió en viaje de exploración, recorrió el territorio de Chile, las islas Juan Fernández y Chiloe, parte del Perú y los alrededores de Buenos Aires. Con las ricas colecciones que hizo y los importantes datos que recogió, obtuvo los elementos para su obra monumental, Historia física y jJolítica de Chile, en la que colaboraron los señores Martínez, de Moriega, Richard, Desvaux y otros. Consta esta obra, impresa en París en 1844-54, de 24 volúmenes en 8.° y 2 Atlas en 4.° No tenemos noticia que nos haya visitado, sin embargo en los alrededores de Buenos Aires, recogió algunas plantas que viven también entre nosotros, como las hay igualmente en Chile, principalmente en el orden de las gramináceas. BOTÁNICO ALEMÁN Kantz, Otto, autor de la obra Revisio genera plantarum, herborizó, noviem- bre 1892-23-30, en la sierra de Solís y orillas del río Santa Lucia, (Estación 25 de Agosto) durante los pocos días que aquí permaneció á la espera del vapor que debía conducirlo á su patria. La lista de las plantas recogidas en esas localidades se encuentra publicada en el tomo II de los Anales. Otros naturalistas viajeros encontramos mencionados como habiendo recogido plantas en esta República, sobre los cuales no poseemos mayores datos: Courbon, De- loche, Fox, Gillies, King, Miers, Olfers, Pohl, Riedel, Tweediey alguno más. Debemos pensar que su obra se limitó á eso solamente. OJEADA RÁPIDA SOBRE NATURALISTAS DE MONTEVIDEO, PÉREZ CASTELLANOS larraSaga, VILARDEBÓ l.ai*i>aña(|a, Dámaso, sacerdote, 1808-1836. Dedicado al estudio de las cien- cias naturales, hijo de esta tierra, dimos noticia de él, en el tomo i de estos Anales. Nada tenemos que añadir sino es repetir las lamentaciones sobre la irreparable pér- dida de la obra de Larrañaga. En nuestra Agrostología tuvimos el gusto de llamar con su nombre, una especie nueva de nuestros campos, el Paspalum Larrañagai, afi- ne del P. dilatatiim. ¡í, parvifiorum de Doell. PROLOGO XLI Pérez Castellanos. 1767-1813. Injusticia grande cometeríamos si no recor- dásemos al agrónomo Pérez Castellanos, quien por el año 1813 escribió un libro, fruto do cuarenta años de obserL-ncioncs sobre agricultura en su chacra del Miguelete, im- preso en 1848. Cualquiera que fuera su preparación en ciencias naturales, cuyos rudimentos aprendió en el Colegio de Jlonserrat, en Córdoba del Tucumán, debió ser bastante para distinguir las plantas indígenas que crecían en el terreno de su predio, á la vez que las introducidas, para que podamos considerarlo como conocedor de las rurales, cuyo estudio forma una de las más importantes partes de la ciencia botánica. De la- mentar es que no tuviera la idea de conservar aquellas especies que más llamaban su atención, á haberlo hecho, tendríamos hoy acaso, una colección histórica, como las de botánicos antiguos que se guardan en museos del viejo mundo; hasta la formada por J. J. Rousseau se conserva en el Museo de Zurich. Yilardehó, Teodoro. (Doctor en medicina). — Conocimos al doctor Vilardebó el año 1856 hasta 1857 en el que fué arrebatado por la fiebre amarilla que hizo tan numerosas víctimas en esta ciudad. Se ocupaba en estudios históricos de la República con el propósito de escribir una historia física y política. En el Museo se encontraban algunos animales preparados por él, los cuales desaparecieron no sabemos cómo. Zoó- logo, lo incluímos aquí por haber tenido ocasión de entretenernos con él sobre plan- tas del país que empezábamos entonces á estudiar nosotros y que conocía él muy bien. Fué, con Larrañaga, el que más eficazmente contribuyó á la organización del Museo Nacional. En la introducción del tomo i de estos Anales el doctor Carlos M. de Pena pone de relieve los méritos que lo adornaban; nada tenemos que agregar á tan merecidos elogios. Isabelle, Arsenio (francés). Conocimos á este señor, cuando habitaba una mo- desta casa de la calle Sarandí, cerca de la Farmacia y Droguería Las Cazes, entre Misiones }■ Zavala. Allá por los años 1860-64 lo solíamos encontrar por los alrede- dores de la capital estudiando minerales. Sin haber tenido ocasión de entrar en rela- ción social con él, supimos que un tiempo se ocupó en recoger objetos de Historia Natural que enviaba á Francia y particularmente al Museo de París. Hemos tenido oportunidad de ver citado .su nombre en obras de botánica y más frecuentemente sobre plantas de Río Grande del Sur. No conocemos escrito alguno de él, lo cual nos hace suponer que su haber como contribuyente en el conocimiento de nuestra Historia Natural es bastante modesto, reducido al envío de algunas plan- tas recogidas en sus excursiones por Río Grande y esta República, en la que se es- tableció definitivamente. Giberl, José Ernesto, francés, licenciado en ciencias y letras, de ideas repu- blicanas, emigró á consecuencia del golpe de estado del 2 de diciembre. Primera- mente se dirigió al Pacífico, Perú y Chile donde permaneció poco tiempo, al cabo del cual se trasladó á esta capital en la que se estableció y se dedicó á la enseñanza como medio de vida. Con una sólida instrucción científica y literaria, fué un maestro de gran valeí'. Agriado su carácter por injusticias sufridas, todos cuantos le conocie- ron, lamentaron siempre esa profunda perturbación que le hacía mirar las cosas de un punto de vista demasiado severo que le enajenaba amistades sinceras. Después de llevar una existencia trabajosa falleció en 1886. Mr. Gibert fué quien en 1860 nos inició en el estudio de la Entomología, hacia la XLII PROLOGO qne teníamos especial inclinación y más tarde fuimos compañeros de excursiones bo- tánicas por los alrededores de la capital y de tiempo en tiempo en Santa Lucía, Pando, San José y otros puntos fuera del departamento. En relación con el director del Jardín Kew, W. Hooker y con su hijo Dalton que le sucedió, las plantas de s.u herbario están determinadas por esos dos célebres botánicos ingleses. En 1873, pu- blicó el catálogo de plantas que tituló Enumeratio plnníariim spontc nasrentium ayvo ino» tevklensis. A pesar de su título, muchas especies que figuran en este catálogo no son realmente del departamento de la capital; incluyó en él las de otros puntos de la República. Es de sentir que no ilustrara las especies enumeradas, con notas sobre su flora- ción, medios de vida y noticias bibliográficas más completas. Este Enumeratio es sin embargo el único trabajo de alguna importancia que poseemos sobre la vegetación indígena. Balparila, Federico. Nacido en Montevideo. Por los años 1883 á 1885 se de- dicó con provecho al estudio de la Botánica y fué nuestro compañero de herboriza- ciones en ese transcurso de tiempo. El herbario que consiguió formar figuró en la Expo.sición de Santiago de Chile en 1884 y mereció por él honroso premio. Después de esta tan merecida distinción nuestro amigo fué dejando su afición hasta abandb- narla por completo, quedándole el gusto solo de acompañarnos, sin ocuparse de re- coger plantas. La importante colección premiada fué á parar al Ateneo jior regalo que de ella hizo á esa Institución. Depositada en pieza mal ventilada y húmeda, ol- vidada, los insectos la redujeron á polvo. No había sido envenenada. Isola, Mario. Italiano de nacionalidad, farmacéutico y químico de profesión, radicado, primero en San José, y poco después en Montevideo, fué un aficionado de Ciencias naturales. En el herbario que nos legó Gibert figuran plantas recogidas y donadas por Isola. Con él tuvimos oportunidad de excursionar por la Sierra de Ríos en 1877, ayudándonos eficazmente en la tarea de preparar muestras. Falleció repenti- namente de síncope cardiaca en el acto de inhumar los restos de Gibert, su amigo y protegido, el año 1886. AMIGOS DE LAS PLAXTAS Estos tres amigos y compañeros de excursiones por el campo en busca de obje- tos de historia natural fueron arrebatados sucesivamente á la vida. En 1888 nos en- contramos solos. A pesar de tan solitario aislamiento nuestra dedicación se mantuvo firme, el fuego sagrado no se extingió, al contrario más bien parece que adquirió nue- vos bríos y así debió ser para resistir á una situación tan silenciosa, sin otra comu- nicación que la que nos llegaba de lejos, de tiempo en tiempo. Afortunadamente fué de coi-ta duración ; la suerte nos reservaba un amigo y compañero con quien podíamos entretenernos, de plantas indígenas cuyo entusiasmo rayaba más alto que el nuestro en muchas y frecuentes ocasiones. Cantera, señor don C. B. Nacido en San Fructuoso. Discípulo de Gibert, con él aprendió elementos de botánica. Siente predilección por las plantas indígenas, que se distinguen por su belleza y que pueden utilizarse en la jardinería, por las que ofrecen interés industrial y por los árboles principalmente, de los que desearía ver adornadas nuestras plazas públicas en vez de estarlo con especies exóticas. Difícilmente podría- PKOLOGO XLIII mos expresar las emociones agradables, las sensaciones intelectuales que experimen- tamos en las frecuentes herborizaciones que juntos solemos hacer por la campaña, cuando tenemos la suerte de tropezar con plantas de elegantes formas y vistoso aspecto. El afán para traerlas vivas y poder cultivarlas es notable en él. Después, su contento aumenta cuando consigue, á fuerza de esmerados cuidados, semillas para enviar á Londres, á París con el fin de difundirlas. Es asi que ha conseguido aclimatar en Europa un número considerable de plantas del Uruguay, aumentando la lista de las conocidas antes. Algvín día acaso tengamos propicia oportunidad para publicarlas en los «Anales», si él mismo, lo que sería preferible, no se encarga de esa útil tarea. Boppo, señor don Mariano B. 1895-1903. Es placer grande para nosotros el po- der agregar otro naturalista aficionado de buena ley, pues j)or sus venas corre sangre del sabio Larrañaga. Desde algunos años á esta parte se dedica al estudio de la ve- getación del Uruguaj' y se ocupa en la formación de un herbario con ardor y plausi- ble entusiasmo. En los «Anales» vio la luz un trabajo de él precursor de otros más completos, fruto de maj'or experiencia y de constante investigación. Oslen, Cornelio. Alemán, negociante. Se dedica con eficacia en la recolección de muestras botánicas de las que posee un buen número. Hemos tenido ocasión de examinar la familia de las Oxalidáceas que puso bondadosamente en nuestras manos, rica en especies interesantes é irreprochablemente preparadas. Sus frecuentes viajes por nuestra campaña le proporcionan ocasión propicia para hallar interesantes plantas. Del orden de las Podostomáceas, es el primero que en el Salto Grande encontró varias nuevas, dedicándole una de ellas el especialista señor Eug. Warming. CONSIDERACIONES SOBRE LA CIENCIA BOTÁNICA Aunque no es el más apropiado lugar este para consideraciones sobre botánica, lo aprovechamos, sin embargo, por no encontrar otras más propicias ocasiones ; sere- mos tan breves que se nos disculpará fácilmente la pequeña irregularidad. La botánica adquirió tanta extensión en su continuo desenvolvimiento, que fué necesario dividirla en muchas partes, las unas dedicadas al examen de los elementos histológicos de los vegetales, éstas al de los órganos 3'' sus funciones, aquéllas á las plantas industriales, medicinales etc. sin que falten las que entienden de las enferme- dades que padecen. Todas esas diversas ramas se ligan, ayudan, y son igualmente útiles y hasta cierto punto inseparables. Cuando parecía i-educida á clasificar vegetales metódicamente, muchos lamen- taron la aridez de la botánica deseando verla emprender otros rumbos, lo cual no tardó en suceder. Mientras se consideró la física como independiente de la botánica, ni una ni otra progresó y hasta se llegó á dudar de la utilidad de la parte descriptiva, á pesar de ser ella el principal conocimiento de los botánicos de entonces. Hoy, afortimada- XLIV PRÓLOGO mente, estamos lejos de eso, convencidos todos de que la clasificación es indispensa- ble para estudiar con provecho la fisiología, como ésta lo es igualmente para bien clasificar. En estos tiempos, esta ciencia, independientemente desús relaciones con los otros seres vivos á quienes proporcionan los vegetales la materia en el estado de organiza- ción necesaria á su existencia, se ocupa del medio, terrenos, climas, alturas, exposi- ción etc. en que cada planta se fija, sus propiedades, aplicaciones, usos, en una pala- bra todo lo que más nos interesa. De este modo está destinada á conseguir importan- tísimos resultados, á la vez que á ser tan e.xacta como las matemáticas, ¡irofunda y sublime como la astronomía v encantadora como la misma naturaleza. Si razonablemente no podemos considerar la ciencia que estudia la vida vegetal como la más importante de las que forman el patrimonio de la humanidad y concurren á la conquista del bienestar general, título ese que legítimamente pertenece á las cien- cias físico-químicas ó á la química inseparable de la física; en cambio es la que mayo- res atractivos tiene, á parte de otras condiciones de utilidad é importancia, de las que está lejos de carecer. Las plantas interesan no sólo por atractivos naturales que no faltan á ninguna, sino que nos atraen por su infinita variedad de formas y de tamaños, de colores y de perfumes. Desde la minúscula hierba apenas visible á simple vista, de vida efímera, hasta el gigantesco roble, el secular é histórico plátano del Agora de Atenas, bajo el cual se sentaron Platón, Aristóleles y otros sabios de Grecia, qué cadena de seres en perpetuo trabajo de organizar la materia! Pueblo nuevo el nuestro eu plena evolución constitucional no ha demostrado hasta hoy grandes tendencias al estudio de las ciencias en general y particularmente á las naturales. Sin qiierer entrar á investigar las causas de esto, nos concretamos á señalar el fenómeno si así es lícito llamarlo, deseando que cuanto antes lleguemos á comprender la importancia de esos conocimientos. Escritores hay en verdad y hasta gente de elevada clase social que acostumbran considerar la ciencia como simplemente utilitaria y no ven ó no quieren ver en ella, el carácter moi'al que tiene y que cada día se viene acentuando más. Esta es así como una especie de voluntaria ceguera como lo ha dicho el sabio Berthelot, contra la que es necesario protestar. La ciencia es hoy el vínico ó inquebrantable fundamento de la moralidad de los pueblos como de los individuos. No nos fatigaremos nosotros de insis- tir en esto convencidos de su verdad y del papel necesario que le incumbe en la edu- cación popular que se extiende al orden material y al espiritual, porque descansa en el conocimiento de leyes natirales reguladoras de toda actividad. PRÓLOGO XLV Entendemos por ciencia todas las ramas de estndio que ocupan el entendimiento del hombre anheloso de conocer las le3-es que rigen el mundo que habita, la de su existencia, los medios de alcanzar la verdad, la justicia, fuente de toda felicidad. Más ó menos importantes, ninguna carece de interés, todas tienden al mismo fin. Sin entrar á considerar el papel de cada una en los progresos realizados hasta el pre- sente, diremos sí que todas ellas procuran á sus adeptos, buscadores de verdad, gratas emociones. Newton cuando alcanzó las lej'es de la gravitación universal, Lavoisier las de la combustión de los cuerpos, Goethe la metamorfosis de la flor, Bichat estu- diando los tejidos, Cuvier los órganos, Pasteur los microbios, cuántas y cuan placente- ras sensaciones no debieron experimentar en la intimidad de su ser! A parte de estas grandes y vivas emociones patrimonio de genios, cuantas otras menos intensas sin duda pero igualmente resonantes en el alma, no procuran las cien- cias á los estudiosos. La averiguación por uno mismo de hechos ya conocidos, experi- mentales ó de observación, es origen de agradables satisfacciones, único premio de tales afanes. Dijimos anteriormente que del punto de vista de los atractivos que las ciencias tienen, la botánica es si se quiere la primera. Las flores tienen el don de agradar á nuestra vista y nos inspiran risueñas ideas. Los poetas de todo tiempo le pagaron y pagan tributo entusiasta de admiración, les cantan alabanzas haciéndolas nacer bajo los pasos de las Gracias. El botánico cuando estudia las que guarda en su herbario, vuelve á ver los bosques, valles y montañas que exploró en días claros y serenos. En tales recuerdos hasta las excursiones interrumpidas por imprevista tormenta tienen especial atractivo. Después de una lluvia, las plantas ¡jarecen estar de fiesta, la atmósfera se impregna de efluvios desprendidos de la tierra mojada, el ambiente, como si estuviera electrizado obliga á respirar con amplitud, y vagamente nos sentimos felices en aquella naturaleza llena de frescor. Y entonces no solo la hierba de los prados son seres vivientes para noso- tros, sino hasta las nubes que pasan y las rocas alumbradas por la luz del claro día. Recorrer los risueños valles, las escarpadas sientas, los montes frondosos, gra- bar todo eso en la memoria, conocer las plantas por sus nombres, os da ocasión de entrar en intimo coloquio con la naturaleza, se les habla al encontrarlas y á través de esa floración perfumada y colorida se entrevé la potencia creadora de la vida que circula en incesante torbellino. Cómo se siente arraigado al suelo que nos vio nacer en estos instantes y cómo se ama la patria y se fortifican los s&ntiinieiitos para defenderla con toda nuestra alma! Sin duda este lado moral de la Historia natural y sobre todo la botánica es el que debe atenderse en la primera enseñanza. Las flores encantando ,1a vista del niño- forman imágenes agradables y sanas en su corazón. Sus relaciones contribuirán más adelante en hacerle amar la campaña 3' sus costumbres. La virtud nada puede perder }• si mucho que ganar con esto. Y es conveniente siempre inspirar este gusto y fortificarlo, porque como di,jo Delille: Qííí fait nimer les diamjat fait aimi-i- la revtii. XLVI PROLOGO NUESTRA OBRA En la primavera del año 1862, por el mes de noviembre, empezamos á herbo- rizar por los alrededores de la capital; de aquella ya remota época conservamos muestras en nuestra colección particular, que nos rememoran tiempos felices de juventud. No fneron notables los progresos realizados en los primeros años debido á las dificultades que en nuestra situación encontrábamos, entre las que no era la menor la falta de tiempo. Algunos años más tarde, con mayor libertad y mejores medios, las herborizaciones se multiplicaron sin descanso, sin que jamás flaquease nuestro ánimo, ni se amortiguara el entusiasmo que por las ciencias naturales nos acompaña siempre. En los años transcurridos, numerosas son las excursiones realizadas por la cam- paña, en unos más que en otros, pero sin que departamento alguno haya sido olvi- dado por nosotros. El herbario que poseemos, testimonio es de lo que aquí declaramos; en él figuran muestras recogidas en todas y cada una de las estaciones como en las distintas loca- lidades de la República del Uruguay. Lejos de pretender estamos, de poseer todas las especies de plantas que en ella habitan, no es un botánico solo que pueda alcan- zar semejante resultado, para eso se requieren muchos y larguísimos años. Los futu- ros investigadores hallarán siempre cosas desconocidas que describir, otros tantas causas de gratas emociones. Con el capital de plantas recogidas en el largo período de tiempo relatado, creí- mos poder escribir la obra que tenemos entre manos, de la que este es su segundo tomo. Al dar comienzo á tan larga cuan difícil tarea, experimentamos un cierto temor pensando que no alcanzarían nuestras fuerzas pai-a terminarla. Debimos recordar en estos momentos de zozobra al filósofo que dijo: emprende trabajos creyendo vivir largos años y procede en ellos como si estuviera próximo tu fin. Si llegamos feliz- mente al término de los nuestros, habremos entonces conseguido hacer el inventario metódico de las plantas que vegetan en el territorio uruguaj'o, señaladas con su nombre técnico y el vulgar cuando lo tienen, descritas y relatadas sus propiedades más salientes, aplicaciones, usos vulgares, etc. Entre las numerosas plantas que cons- tituyen el patrimonio vegetal de los habitantes de esta tierra, las hay cuyas formas y nombres vulgares despiertan imágenes poéticas, que nos tendrán en cuenta los literatos de venideras generaciones, que las cantarán como los grandes poetas de la antigüedad cantaron las de su suelo natal. No soií obras éstas de la categoría de aquéllas que por la novedad del asunto ó renombre del autor están destinadas á gran resonancia despertando la atención de las gentes. Modesta al contrario, obra de ciencia, será consultada, no con el propósito de encontrar en su lectura solaz agradable sino datos sobre la vegetación que man- tiene el suelo de la República, que importa conocer, no únicamente al estudioso de las cosas de la naturaleza, sino y principalmente al agricultor, al ganadero, al agrónomo, PROLOGO XLVII al estadista que pretenda enterarse de las fuentes de recursos, condiciones químicas y fisiológicas del suelo para el desaiTollo de industrias agrícolas y ganaderas. Todo terreno sostiene la vegetación apropiada á sus condiciones. Las gramíneas que verdean perpetuamente en nuestros camj)os con predominio notable sobre las demás plantas, revelan al observador el género de cultivo que más les conviene y en su imaginación los vislumbra en próximo porvenir vestidos de doradas mieses. La agricultura y la ganadería, he aquí las verdaderas fuentes de nuestra riqueza y feli- cidad. SITUACIÓN GEOGRÁFICA DE LA REPÚBLICA Y ESTUDIO DE LAS CONDICIONES FÍSICAS DEL SUELO Abrigábamos el propósito de comenzar esta obra, después de establecer la situación geográfica de la República, con un capítulo sobre las condiciones físicas de su suelo, propósito que debimos abandonar por las dificultades encontradas, entre las cuales basta señalar una, para comprender cuan difícilmente se podrían vencer y justificar á la vez, nuestro desistimiento: nos referimos á la falta de un maj>a geológico, base de aquel examen. Esperamos ocasiones más propicias y será entonces llegado el momento de realizarlo. En su lugar damos aquí una pequeña imagen de lo que debió contenei' aquel es- tudio. Situaciún. Comprendida entre los 30° y 35° de latitud al occidente del meridiano de París, la República Uruguaya, está limitada, hacia el Norte y el Nordeste, por el río Cuareim, la colina Santa Ana y el río Yaguarón; hacia el Este, por la laguna Me- rim y los arroyos San Miguel y Chuy; al Sur por el Océano Atlántico y por el río de la Plata, y al Oeste por el río Uruguay. Su extensión territorial se calcula al rededor de dosckntos mil kilómetros ctia- drados. Son sus vecinos: al occidente, la República Argentina y el Brasil al Nordeste. Orografía. En la composición de su sistema orográfico se encuentra una de las ramificaciones extremas de la Sierra que desde los Andes se extiende á la altura de los 20° latitud meridional y de Oeste á Este, corre hasta el 47° de longitud poco +, en donde se divide y una de sus ramas se prolonga del Nordeste al Sudeste hasta al- canzar los 32° de latitud y 56° de longitud en la frontera del Uruguay. Aquí se di- vide en dos direcciones: de SE. y NO. hasta el 58° 10' foi-mando la cuchilla Santa Ana y luego hacia el SO. denominada cuchilla Haedo hasta más al sur del grado 33, la una; la otra se extiende en sentido próximamente paralelo á la cuchilla Haedo y llámase cuchilla Grande hasta los 33° 50' de latitud, se desvía al SE. hasta los 54° 25', prolongándose al oriente y occidente para formar la cadena que por un extremo remata en Montevideo y por el otro al sur de Merim denominándose cuchilla Grande de Montevideo, sierras de Minas y de Difuntos sucesivamente. Hidrografía. El gran río de la Plata recíbelas aguas del Paraná y Uruguay y las XLVIII PROLOGO numerosísimas corrientes que de la cuchilla Santo Domingo de Soriano, descienden y afluyen á él, sierras y cuchillas que desde Montevideo se eslabonan hasta el extremo meridional de la laguna Merim. Al Uruguay, afluyen los ríos Cuareim, Arapey, Daymán y Queguay, originados por innumerables arroyos que nacen en la parte occi- dental de la cuchilla de Haedo y del rio Negro, que atraviesa el territorio de NE. á SO. entre la cuchilla Haedo y la cuchilla Grande y el ramal de Santo Domingo de Soriano, recogiendo á su paso el caudal de agua que le traen los ríos, arroyos y se- ñaladamente el Tacuarembó al Norte y el Yí al Sur. De la falda oriental de la cuchilla Grande y septentrional de la sierra de Minas y la de Difuntos surgen manantiales que concurren á formarlos ríos Yaguarón, Olimar y Cebollati; de los cuales el segundo afluye al tercero el que á su vez con el primero desaguan en Merim. De estos ríos, son navegables, el Plata, Uruguay, Yaguarón y laguna Merim en toda su extensión y amplitud. El Cuareun, Santa Lucía en parte sólo y también el rio Negro. Aspecto general. Disueltas en ramales y subramales las arriba mencionadas cu- chillas, montafias y sierras que no exceden de 400 á 500 m de altura sobre el nivel del mar, acaban por extenderse en todo el territorio en forma de colinas suavemente ondeadas, cubiertas de una vegetación herbácea perpetuament3 verde. Entre esas co- linas, una que otra de mayor relieve y de naturaleza pedregosa, se destacan por su aspecto característico. Ciertos arbustos espinosos se crían en esas breñas, los que por .su ruda estructura resisten á los fuertes vientos que soplan constantemente del Sur, perniciosos grandemente á la vida vegetal. Los arbustos y árboles de ramas flexibles y de hojas más ó menos delicadas, in- capaces de soportarlos, viven en orillas de ríos al abrigo de vientos y favorecidos por un ambiente tranquilo y saturado de benéfica humedad. Aquí se ven Euforbiá- ceas arborescentes. Mirtáceas, Rutáceas, Salicináceas, Samidáceas, Mirsináceas, Mi- mosáceas, Leguminosáceas, etc., etc., muchos, en la parte más interna, inclinadas sus ramas hacia el agua, como los PhijUantlms, CephalantJms, según su mayor necesidad de frescor, representantes genuinos de la población ai'bórea ribereña de la flora uru- guaya. Xaturaleza física del suelo. Proveniente de la desagregación de rocas primiti- vas, trabajo lento del agua, el terreno del Uruguay, es semejante al de la Pampa Ar- gentina. De naturaleza arcillosa, contiene sales salubles útiles á la vegetación, en cantidad inagotable puede decirse. Y, como todas las de su clase, es favorable á la agricultura en general y señaladamente á los cereales. El mapa geológico nos dirá un día las variedades que en él se encuentran, rela- cionadas con la composición y naturaleza de las rocas ó debido á otras causas, conoci- miento éste de la mayor importancia para el agricultor, que desde entonces sabrá el género de cultivo que á cada una mejor le convenga }• para el ganadero también, quien podrá darse cuenta de la calidad de los pastos que mantiene. FLORA URUGUAYA 1 Orden XXXIV SAXIFJRaGEAS. Endl. Gen. 813. — Lindl. Veg. Kingd. 567. — Benth. y Hook. Gen. parte 2 p. 629.— Baill. Hi^t. des pl. III, p. .325. — Engler y Prantl. Pflanzenfam. III. 2 parte p. 41. — Escallionácuas Lindl. Veg. Kingd. 752. — Hyorangeáceas Lindl. Veg. Kingd. 56Ü. — Cunoniáceas Lindl. Veg Kingd. .571. — Brexiáceas Lindl. Veg. Kingd. 573. RinESi.í- CEAS Endl. Gen. 823. — Grossclariáceas Lindl. Veg. Kingd. 750. — Francoáceas Lindl. Veg. Kingd. 4.51. — Rousseácea-s DC. VIL 521. Philadelpheas Endl. Gen. 1186; Lindl. "S'eg. Kingd. 753. Flores bisexuales, raramente unisexuales ú polígamo-dioicas. Cáliz 5-mero, rara yez 4-12-mero, libre 6 adnato con el ovario, lóbulos valvados 6 empizan-ados. Prtalos 4 ó 5, pocas veces nulos, perigíneos, raramente eí:)igineos ó liipogíneos, pequeños, empiza- rrados ó valvados. Estambres isómeros con los pétalos ó en nú- mero doble, rara vez indeflnidos, peri ó epigíneos, á veces hipogí- neos, erectos ó extendidos; lilamentüs liljres, lampiños, en algunos casos dilatados y 2 lobulados en sus ái)iees. Anteras generalmente dídimas, adnatas por su dorso con el íllamcnlo, celdillas lateral- mente debiscentes, ó introrsas frari.. 057.— Baill. Hist. des pl. III. p. 314. Cómbeme A. FLORA URUGUAYA y Rich., Fl. abyss. Teiit. 1, 307. Buíliarda DC. ea Bull. Pliilom. (1801.) 40. 11. 1, Prodr., lll, ?j'&¿. Cáliz 3-5-lobulado 6 3-5 partido. Pélalos 3-5, libres ó algún tanto soldados por su base. Estambres 3-5, de fllamentos delgados; anteras didimas. Escamitas 3-5, lineares á veces nulas. Carpelos 3-5, libres, prolongados en cortos y alesnados estilos; estigmas di- minutos; liuevecillos 1 en cada carpelo á veces más. Folículos co- .semillados rara vez 1-semillados. — Hierbas pequeñas, acuáticas ó terrestres, subjugosas, lampiñas. Hojas opuestas, cilindricas, ales- nadas 6 planas, enteras. Flores axilares, solitarias ó en cimas, blanquecinas ó rojizas, diminutas, algunas veces dispuestas en ha- cecillos. Especies descritas unas 2(.*, cosmopolitas. Entre nosotros se encuentra una sola, frecuente en parajes fres- cos, húmedos, y entre peñascos cercanos de manantiales. 1. 'f iliaca peüSíiüBi'iilaris Smitli en Rees Cyclop. V. 35. ii. 4. — DC. Prodr., III, 382.— C. Gay, Fl. Cliil., II, 531. Buíliarda bona- riensis DC. Bull. .Soc. pliilom., 1801, n. 49. Crassula bonariensis Cambess. en St. Hil. Flor, liras. miT. II. 110. Plantas pequeñas. Tallos simples ó ramiíicados de 3-5, y á ve- veces más cm de altura, rojiza comunmente, lampiña derecha, muy delicada, formando céspedes de poca (extensión. Hojas lineares dis- puestas por pares, trabadas por la, base y envainando al tallo. Flo- res axilares, unas casi sentadas y otras con largos pedúnculos. Cá- liz membranáceo, partido en 4 lacinias obtusas; pétalos algo más largos, recostados á 4 cápsulas membranosas más altas que ellos;- abiertas longitudinalmente, redondo -(jbtusas en su parte superior, con unas doce semillas oljloiigas, estriadas, dispuestas en dos hi- leras. S(^ halla en parajes fíceseos, húmedos. Con frecuencia forma pe- queños céspedes de color rojizo, y sucede esto en lugares próxi- 10 J. ARECHAVALETA mos á la costa platense entre peñascales húmedos. La hemos ha- llado en distintos parajes de la República, en Tacuarembó, Tam- bores, Edén, en Rivera, Salto, Cerro Largo, San José, etc., etc. CLIV. CRASSULA. Lim. Gen. 392.— Adans. Fam. des pl., II, 385.— DC. Prodr. III, 383.— Lindl. Gen. n. 4610.— Benth. y Hook. Gen. Pl. I parte 2, p. 657.— Baili., Hist., des pl. III. p. 324.-Engl. y Prantl, PflanzeNf., III, prt., 2, p. 29 y 35. Cáliz 5-partido ó 5-hendido, lóbulos erectos ó extendidos. Pé- talos 5, libres ó soldados por su base, erectos y á veces con glán- dula en su ápice. Estambres 5 y mas cortos que los pétalos. Es- camillas varias. Carpelos 5, prolongados en cortos estilos, corona- dos de estigmas diminutos; huevecillos oo. Folículos 5, con oo se- millas. — Hierbas ó frútices, pocas anuales, ramas generalmente car- nosas. Hojas opuestas, generalmente soldadas, carnosas, nitegras y con márgenes cartilaginosas, lampiñas, pubescentes ó escamosas. Flores pequeñas blancas ó rosadas, pocas amarillentas, las mas ve- ces en cimas, pocas en cabezuelas. Especies conocidas unas 120, las más, oriundas del Cabo, pocas de Abisinia ó del Himalaya. Entre nosotros solo existe una que también vive en Europa, Francia, Suiza, Península Ibéi'ica, etc. 1. Cr.'is.«iiila niiiscosn Linn. Spec, 18G. — Lamk. 111., t. 90. Gren. y Godr., Flor, de Franco, I. 610. Planta pequeña de 2-5 cm de altura, tallos simples ó ramifi- cados, lampiños, á veces radicantes por su base. Hojas trabadas inferiormente al rededor del tallo, lisas, rojizas á veces, muy pe- queñas, ovales, agudas, flores sentadas. Cápsulas de 3-4 carpelos con dos semillas ordinariamente. Baillon no admite el género Tillaea, todas las especies consi- deradas como Tillaea las incluye en Crassula, sección Tillaea. Realmente los caracteres para separar estos dos géneros son bas- FLORA URUGUAYA 11 bastante insignificantes. Y si nosotros los admitimos es mas bien para distinguir la especie que nos corresponde como indígena de la que es común con la Europa. Vive en terrenos pedregosos. Peñascales de Independencia. Florece por el mes de enero. ' ' Huerccillos fijos en phtceiitas parieta'cs. XXXVl. DROSERACEAS. Endl. Gen. 9L)G.— Lindl. Veg. Kingd. 4:33.— Planch. en Ann. Se. Nat. Ser. 3. IX. 79. Baillon Hist., des pl., IX. p. 22.5'.— Engler y Prantl, Pflany.enfam. III. 2, p. 2G1. Flores bisexuadas. Cáliz 4-5 (raramente 8-) partido, ó bien de sépalos libres, empizarrados y persistentes. Pétalos 5, hipogíneos, pocas veces perigíneos, fVecuentíMucnte membranosos, nerviosos, marcescentes, libres ó soldados por su base y empizarrados. Es- tambres 4-20, hipogíneos ó perigíneos, rara vez epipétalos; fila- mentos libres ú en muy pocos casos monadelfos por su base, fili- formes y alesnados. Anteras basifijas ó versátiles, cortas ó alar- gadas con 2 celdillitas, dehiscentes por su ápice extrorso ó por hen- diduras longitudinales Disco nulo. Ovario libre, globoso ú ovoide, de 1-3 celdillas; estilos 1-5, filiformes ó claviformes, simples bi ó multi-hendidos á veces; estigma en cabezuela simple ó glandu- losa, pocas veces multihendida; placentas generalmente alternan- tes con los estigmas. Huevecillos numerosos, pocas veces escasos, sentados en placentas axiles, parietales o basilares de cada celdi- lla, rarísimamentc colgantes, anatropos con micrúpilo y rafe va- riados. Cápsula loculicida, membranosa 0]apergaminada de 1-5 cel- dillas. Semillas numerosas, erectas, horizontales ó colgantes, albú- nrien carnoso; tegumento vai'iado. EmbriOn recto, cilindrico, raicilla, externa generalmente. Hierbas perennes, pocas subfrútices, humildes las más de ellas, 12 J. ARECHAVALETA glandulosas, glándulas grandes, secretoras de líquidos viscosos. Hojas de varias formas y disposiciones. Flores generalmente rosa- das, fugaces. De este orden conocemos una sola especie entre nosotros; plan- ta insectívora como otras muchas del genero Droi«ei';t iiiai'itiiiia St. Hil. Plantes Rém. bras. p. 264. t. 25. Flor. bras. II. 93.— Plancli. en Ann. .se. iiat. III .ser. IX. 191. Eichler en Mart. Flor Bras. XIV. parte 2 p. 390. Planta acaule. Hojas de 1,5-2 cm de largo, dispuestas en rose- tón, espatuliformes, rojizas 6 verde-rojizas con pelos glandulosos rojos y numerosos sobre los bordes y en la haz, lampiñas ó con escasos pelos en el envés. Racimillos 1-2 ó 3 de 5-8 cm de alto, rígidos, lampiños inferiormente, pubescentes en su parte media su- perior con 4-flores en cortos pedúnculos, bracteolas mínimas, lan- ceoladas. Flores róseas (**) de 5-7 mm. Cáliz partido, lacinias aova- das, anchas, membranáceas, pétalos doble más altos que el cáliz. Estambres más cortos que los pétalos; anteras amarillas. Ovario ovoide; estilos 3-5, libres 6 muy brevemente trabados por su base, estigmas en cabezuela. Cápsula ovoide, casi globosa, calzada por el cáliz, abriéndose en 3 ventallas. Semillas pequeñas nume- rosas. Este Drosera abunda en la Repiiblica. Saint. Hilaire 1. c. lo ha- lló en la costa platense por eso que lo bautizara con el nombre de marítimo, pero no es solo en los terrenos arenosos, húmedos de las orillas del río que se encuentra, sino también en bañados y lagunas del interior, sobre céspedes de Spliagnuin generalmente. Tacua- rembó, Rivera, San Eugenio, etc. En los alrededores de la capital. Barra de Santa Lucía, Carrasco, etc. Florece en primavera, desde setiembre hasta noviembre, y á veces en pleno verano. *** Hucvecillos, pocos generalmente, ú solitariatt, co^ffcmfes del 25Ü. Cercodianae Juss. — Halorrhagidacae Peters. en Engler y Pi'antl, Pflanzenfani. III, 7." p. 226. Flores bisexuadas ú unisexuadas, generalmente mínimas 6 incom- pletas. Cáliz adnato con el tubo ovariano; limbo de 2,4 lóbulos, á veces nulo, de vez en cuando desiguales ó imperfectos en Jas flo- res cf. Pélalos 2,4 ó ninguno, cóncavos, caedizos, valvados, ó em- pizarrados por sus márgenes. Estambres 2-8, pocas veces 1 ó 3, grandes; filamentos coi'tos, pocas veces largos. Anteras basifijas, linear-alargadas, subcuadradas, 2-loculares, celdillitas dehiscentes, lateralmente; polen 4-gIol)ular. Ovario ovoide, oblongo, comprimi- do, 2-8-anguloso ó 2-4-alado, aunque pocas veces; en Myriophy- lluin y CallUriehe 4-asurcado, l-4-(rara vez 3-) locular. Estilos í-4, cortos ó largos; estigma 'papiloso ó plumoso. Huevecillos anatro- pos y tantos como estilos colgantes del ápice de la celdilla. Fruto pequeño (excepto en Loudonia)^ comprimido, anguloso, ó alado, in- dehiscente, 1-3-locular, en pocos casos formado por 2-0-4 nuece- cillas con una semilla cada una. Semilla colgante, tegumento mem- branáceo tenue; albumen carnoso, generalmente copioso. Embrión cilindrico situado en el eje longitudinal del albumen, cotiledones cortos, raicilla- supera, larga. Hierbas ó subfrútices vivaces, pocas anuales, acuáticas ó terres- tres. Hojas opuestas, alternas ó vcrticiladas, de formas variadas, sumergidas y en tal caso pinatihendidas. Estipulas nulas ó en Gun- nera adnatas con el peciolo. Flores generalmente axilares, solita- rias o agregadas á veces racimosas, espigadas ó apanojadas, en Loíidonia, corimbosas. Especies conocidas alrededor de 30, por todo el orbe dispersas, la mayor parte de ellas acuáticas. Orden natural que la mayor parte de los botánicos colocaron cerca de las Onagrarieas, pero que hoy, según las vistas nuevas corrientes, se le coloca bastante lejos. Entre nosotros está representado por tres hierbas acuáticas comprendidas en los géneros Myriophylhun y CallUriehe. t'UORA URUGUAYA 15 CLVI. MYRIOPHYLLUM. Vaill., en Act. Acad. Par. (1719), t. 2, fig. 3. — Adans., Fam. des pl. II., 471. — Linn. Gen. n. 1066. — Juss. Gen., 18; en Ann. iMu.s. III, 321. -Lam., Dict., IV, 189.— DC. Prodr. III. 68.- Spacli, Suit, á Buffon, IV, 446.— Nee.s, Gen. fa.sc. 8, Est. 13.-End]. Gen., n. 6135.-Benth. y Hook., Gen., I, 2. p. 673. — Baill. en Payer Fam. nat., 377; en Adans., XII, 35. — Penlapterophyllum Dill. Nov. Gen., 7. — Pentapteris Hall., Helv., I 454. — Enydria Velloz., Fl. Flum., I, est. 150. — Pelonastes Hook. f, en Lond. Journ. Bot., VI, 474. — Mullofullon Diosc. — Belioukan- das Celt. (ex Adans.). Flores monoicas, rarameni'c polígamas. P'lores ^: cáliz de tubo corto; limbo 4- rara vez 2-lobulado, á veces marchito ó desvane- cido. Pétalos 2-4, cóncavos, sentados. Ovario nulo ó representado por carpelos rudimentarios. Estambres 2-8, filamentos delgados- anteras linear-oblongas, basifljas, lateralmente dehiscentes. Flores $: cáliz de tubo con 4 surcos; lóbulos nulos ó bien, 4 pequeños alesnados. Pétalos diminutos, ó nulos á veces. Estambres rudi- mentarios ó nulos. Ovario, 4-raramente 2-locular; estilos 4, bre- ves, generalmente encorvados y plumosos; huevecillos solitarios y colgantes en cada celdilla. Fruto: nuez ó drupa con 4 surcos ó di- vidido en 4 pequeñas ó raramente en 2 nuececillas, carpelos. coriá- ceos ó subcarnosos, exteriormente y crustáceos, 1 -semillados inte- riormente. Semilla oblongo-cilíndrica, colgante, tegumento mem- branoso; embrión ciündrico dispuesto en el eje longitudinal del al- bumen. — Hierbas acuáticas ó palustres, lampiñas, ramas natátiles generalmente hojosas. Hojas opuestas, alternas y verticiladas, li- neares, aovadas, enteras, dentadas, aserradas ó pinado-pinatihen- didas. Flores axilares, pequeñas, sentadas, ó brevemente pedun- culadas, solitarias, raras veces en espigas terminales; las superio- res (f y las inferiores $, las intermedias bisexuadas. Especies co- nocidas unas 15, en aguas tanto tropicales como frígidas de todo el orbe. Entre nosotros se halla una especie única en este género, común en aguas mansas, límpidas. 16 J. ARECHAVALETA 1. IfIye'iopliylIiBiie proserpinacísáílc* Gilí, en Hook. Bot. Mise. ÍII. (1833) 315; C. Gay Chile II. (184G.) 357. Kanitz en Flor, bras. XIII. parte 2, p. 380. Planta acuática, tallos de 100 y más cm de largo, y de 2-3 mm de diámetro, simples en su parle media inferior y ramificadas dis- cretamente en la superioi'. Hojas de 8-15 mm de largo, sentadas pinadas, pinas de 3-5 mm de largo, lineares, numerosas (35 y más, á veces) alternas ó sobrepuestas. Flores masculinas de 3 mm + de largo, en verlicilos axilares, pedunculillos breves, calza- dos por bracteolas mínimas lineares. Cáliz brevísimo, lampiño, mi- diendo á penas 1 mm de largo. Pétalos de 2-2,5 mm de largo mem- branáceos, blanquecinos, oblongos y casi cóncavos, caedizos. Es- tambres 8 con anteras de 2 mm + de largo. Flores femeninas de 1,5-2 mm de largo, axilares en pedunculillos diminutos, con brac- teolas alesnadas, casi invisibles, en el pié. Periantio de 3 sépalos. Estigmas hisopiformes 4 sentados y simétricamente dispuestos so- bre el ovario. Fruto?. Frecuente en arroyuelos de poca corriente, en manantiales, la- gunas, bañados, ele. Florece en verano. En numerosos ejemplares examinados no hallamos ningún fru- to maduro. CLVII. CALLITRICHE Linn. Gen. n. 13.— Adans. Fam. des plan- tes, II. 471.— Juss. Gen., 19.— Lamk., Dict. I. 564.— Gaertn Fruct. t., G8.— Reich. Plant. Crit. 1. 881-900.— DC, Prodr., III. 70.-Nees Gen.. II. 4.-Endl., Gen., n. 18:30.- H. Baill, en Bull. Sor. bot. de Fr., V. 337; EüPHORBiAE., 650, t. 21.— Hegelm., Monograi)h. der Gatt. Calli/riche, (1864).- Benth. y Hook. Gen. Pl. I., (1865) 676.- Baill. Hist. des pl. V. p. 151.,— Pax en Engler y Prantl, Pflanzenf. III. parte 5. p. 121. Flores unisexuales, d": cáliz y corola nulos. Estambres 1, brác- teas 2, filamentos filiformes alargados; anteras 2-loculares, hendi- FLORA IHüGüAYA 17 duras laterales confluentes en la parte superior. ?: desnudas á ve- ces con 2 bracteolitas. Cáliz, corola y androceo ausentes. Ovario sentado n brevemente pedunculado, l-asurcado y lobulado, 4-locu- lar, estilos 2, centrales, alesnados, papilosos; liuevccillos solitarios en cada celdilla y colgante de su ápice. Fruto comprimido, coriá- ceo, indehiscente, 4-lobulado, 4-locniar, lóbulos con margen ó con ala en su dorso, tardíamente dehiscentes, con 4 semillas habitual- mente. Semillas colgantes, tegumento membranáceo; albumen car- noso, embrión rollizo. Hierbas tiernas, lampiñas, terrestres ó acuá- ticas anuales, tallos con frecuencia lai-gos y natantes. Hojas opuestas lineares ó trasovadas, ó trasovado-espatiliformes, enterisimas, 3- nerviadas, las superiores generalmente dispuestas en rosetón. Flo- res diminutas monoicas, axilares, solitarias, raramente cf y $ en la misma axila simulando una flor hermafrodita, bracteolillas linear- oblongas, membranáceas, blanquecinas, caducas. Género anómalo que cuenta con 1 ó 2 especies según algunos au- tores y con más según otros. Por el medio en que viven, por el ova- rio 4-mero, por su frulo y semillas se aproxima á las Halorhageasi por su estilo á los Hippuris y Gañera, por carecer de periantio y por la situación de los estambres, no tiene afinidad con ninguno. Baillon en su Historia de las plantas V. p. 151. lo incluye en el or- den de las Euforbiáceas, serie de los CaUiíriche. F. Pax en Engler y Prantl, Pflanzenfamilien III 5.^^ parte, constituyen con él una familia Callitricáceas y describen varias especies repartidas en dos grupos ó secciones I. Eucallitriche Hegclm. II. Pseldocallitriche Hegelm. Enti'e nosotros se encuentran dos especies bien distintas por sus formas y su modo de vida; una terrestre de hojas menudas, nu- merosas, juntas, formando césped denso de color claro; la otra acuática, de hojas más grandes, más separadas y menos numero- sas. Entre estas dos formas específicas, se encuentran otras y acaso entre ellas verdaderas especies. Nos limitamos á mencionarlas por no haber tenido el tiempo necesario para estudiarlas detenidamen- te; esperemos ver con el tiempo algún botánico que las examine y nos diga lo que hay á este respecto en los Calütriehe del Uruguay. 18 J. ARECHAVALETA 1. CallKriclie deflexa A. Bi\ Mss. Hegclm. Monogr. Callitr. 58. y en Verhandl. d. bot. Ver. f. ú. Prov. Bi-andenbui'g 1867. p. 15. y en Mart. Mor. bras. XIII. part. IV. p. 13. lig. 2. Pax en En- gler y Prantl Pñunzenfam. III, parlo 5. p. 12á. Planta cespitosa anual, terrestre; tallos tenues de 3-10 cm de largo, rastreros. Hojas de 4 mm +, trasovadas, ápice redondeado. Flores desnudas, axilares en cortos pedúnculos, c/ y $ gemelas ge- neralmente. Frutos tan anchos como largos, pequeños, profusamen- te escotados en ambo? extremos, asurcados en su dorso, ángulos circundados por quilla membranosa, coronados por estigmas lar- gos, persi.-i lentes, cabizbajos; anteras pequeñas en filamentos cortos, celdillilas polínicas globosas. Alrededores de Montevideo, en terrenos constantemente húme- dos. Var. ;í, Gkuiorü, fi'utos mayores, pedunculados; quilla angosta, y sobriamente reliculada. Var. f^, Aiistini: frutos como en >., pero menos pedunculados o casi sentados. Vive en condiciones semejantes á la anterior pero mas cercana del agua y á veces liasta natante como el C. terna. 2. C'alliii'iclie venia Linn. Fl. .Suec. II. 3 y otros muchos autores después de Lineo, llegelm. en Mart. l'Mor. bras XIII. parte 4 p. 14. Est. I flg. 1. Planta anfibia, casi perenne, polimorfa. Tallos generalmente bastante desarrollados, ya robustos, ya débiles. Mojas en las formas terrestres, lineares 6 trasovado -lanceoladas, pocas ve^es trasova- das, en las acuáticas con dos formas, las inferiores bastante lar- gas la>) superiores trasovadas anchas y dispuestas en rosetón, en los individuos sumergidos, espatulitormes. Frutos sentados con los ángulos poco aquilladcs. Estigmas erectos, casi persistentes ó bien caducos. Estambre con filamento bastante largo; sacos polínicos FLORA URUGUAYA 19 elipsoides. Frecuentísima en la República, en aguas mansas, ma- nantiales, en parajes húmedos sombríos. Cohorte XII. MIRTALES. Flores regulares bisexuales. Ovario sincárpico, infero ó incluido en el tubo calicinal, dividido ó reduci- do á una celdilla; estilo indiviso. Hojas simples, íntegras, rara vez dentadas. * HuereciUos caíganles del ápicí' de la celdilla. XXXVII J . COMBRETÁCEAS. A. P. DC. III. (1828) p. 9, y en Mém. sur la fam. des Combre- tacées, Géneve (1828).— Endl. Gen. (1840), p. 1179.— Tulasne Comb. Madagasc. en Ann. Se. Nat. IV. Ser. vol. V. (185G).-Benth. y Hook Gen. I (1867), p. 683.— Eichier en Flor. bras. XIV, 2, (1867), p. 77. — Baill. Hist. des plantes. VI (1877) p. 260.— Brandis en Engl. y Prantl, Pflanzenfam. III. (1898), 7.'^ p. 106. Flores bise.\uales, pocas poligamo-dioicas ú unisexuales. Cáliz de tubo ovoide, adnato con el ovario, y á veces estrechado en su parte superior, 4-5-(raramentc 6-8-) hendido ó partido, acampana- do, persistente 6 caduco, lacinias valvadas, pocas veces induplica- das ó empizarradas. Pétalos nulos 6 si acaso existen, 4-5, rarísi- mamente más, pequeños, empizarrados ó valvados. Estambres 4-5, á veces 8 ó 10, raramente indefinidos, insertos sobre el limbo ó en la base del cáliz, filamentos alesnados ó filiformes, rectos. Anteras versátiles, en Coinbreteas, ilidinias, pequeñas, asaetadas ú oblon- gas, dehiscentes por hendiduras longitudinales. Disco epigineo, nu- lo ó lobulado. Ovario de una celdilla, crescente con el tubo calici- no. Estilo simple, filiforme, breve ó alargado, recto ó curvo; estigma simple. Huevecillos 2-6, en Combre/eas . Fruto coriáceo, apergami- nado ó drupáceo, anguloso ó 4-5-alado, con una semilla colgante, de tegumento coriáceo ó membranoso. Albumen nulo. Embrión ci- 20 J. ARECHAVALETA líndrico; cotiledones plegados 6 con vol atados, frecuentemente car- nosos y oleosos; raicilla pequeña. Arboles y arbustos, algunos trepadores, inermes. Hojas opues- tas ó alternas, raramente verticiladas, apei'gaminadas ó membra- náceas, simples. Estipulas nulas. Flores espigadas o racimosas. Especies conocidas unas á4U de regiones tropicales de todo el orbe. Entre nosotros existen dos, habitantes en las orillas de los ríos. Usos. Los Combreltun y Tenníncdia tienen analogías con los ro- bles, son astringentes como ellos. En efecto tanto los frutos como la corteza de estas plantas por la cantidad de sustancias tánicas que contienen, sirven para curtir cueros y se emplean además en la tinturería. Algunos Tei'iuiíialia, bajo la inñuencia de la picadura de ciertos insectos, desenvuelven agallas á manera de muchos ro- bles, lo cual hace mas grande aun la analogía entre estos árboles. Sobre el Combretum lepro^sum. de los montes del Río Negro y del Uruguay, no tenemos noticias que se aprovechen sus materias astringentes ni que tenga aplicación alguna. El Tc/'hiiiialúi en uam- bio, es aprovechado en la fabricación de canastas, cestos y hasta sillas, para lo que se presta pei-fectamcnte, por la flexibilidad de sus ílbras. Varias especies exóticas de este mismo género, son empleadas como medicinales, el T. Catappa, hermoso árbol de la India, cultivado en el Brasil, tiene propiedades terapéuticas, las rai- ces se usan contra diarreas, flujos, disenterias y la corteza contra fiebres gástricas y biliosas; el T.alaía, T. moci'optera^ T. inaaritia- na etc., etc., también se aplican, ya como antiescorbúticos, ya co- mo astringentes. CLVIil. TERMINALIA. Linn. Mant. n. 1283. Marf et Zuce. Nov. Gen. I. 12. t. 2 existen ac- actualmente un buen número de especies, árboles grandes de rá- pido crecimiento, como el E. gfobiilus, E. stellata, E. coriácea, E, amygdalina, E. obliqtia, E. leucoxylon, E. odorata, E. albens, E. siderophloia , E. robusta, E. citriodora y otros. Su madera impreg- nada de sustancias resinosas es casi incorruptible, además de ser dura á la vez que tlexilile. Entre los Meirosideros, de la sección Xunthosíeinon , también se encuentran árboles de madera resistente como la del Metrosideros rubra y M. pubesreas de, la Nueva Caledonia. El AriUastruin f/um- iniferrun, es otra Mirtácea de la misma región, cuya corteza suma- mente fibrosa, se extrae con mucha facilidad en anchas y largas bandas ó fajas, empleadas en la construcción de liabitaciones, para cubrir techos, <'fc. Su madera es rojiza, «tura, fibrosa, incorruptibh' en el agua . Estas especies exóticas y otras muclias qui'. seria largo enume- merar, son dignas de cultivo, sobre todo teniendo presente que este clima les conviene perfectamente, como lo prueba el desarrollo que adíiuiei'en los Eucalijpíus introducidos desde algunos años ya, y muchas plantas mas de la misma familia, pero de otros géneros que se crian en los alrededores de la capital y en diversos depar- tamentos de la Rei)i'iblica. La distribución de las Mirteas, es mucho mas extensa y variada; 2fi .1. ARECHAVALETA se puede decir que en todas las partes del mundo, existen repre- sentantes de esta tribu, principalmente en la América del Sur. A nuestro territorio corresponde un número regular de especies repartidas en los géneros Ear/enia, Myrcia, Psidiiim, Myrtufi-, Campom cinesia, Myrrhinum y Feijoa . Entre los Mirtos indígenas se encuentran algunos cuya madera es buena para infinidad de pequeños trabajos, torneado, muebles, cofres, etc., no empleados liasta lioy, pero que lo serán más ade- lante, cuando pongamos mayor atención en ellos. El Guayabo tie- ne madera compacta, poco porosa y sirve perfectamente para el grabado: como ejemplo, los que en esta Revista se lian impreso^ sobre todo en la Agrostoiogía, están hechos en madera de guayabo- En muchas Mirtáceas se encuentran aceites volátiles aromáti- cos, contenidos en multitud de punios transparentes diseminados en hojas, corteza, flores etc. También contienen sustancias tánicas no solamente en su corteza sino en los frutos y en la madera. Varias especies de nuestros montes, entre ellos los llamados Arrayan, Murta, Nangapiré, etc., así como diversos. Eugenia: E- glaacescens, E. canelonenais , dan flores aromáticas que nos recuer- dan la fragancia de la esencia de almendras amargas. La corteza y las hojas de ciertas mirtáceas indígenas, que señalaremos á su tiempo, huelen mas bien á trementina alcanforada semejante á ciertos Eucaliptos. Todos conocen los llamados clavillos de olor que no son otra cosa que botones de flores del Pimenta romnmni^ Lindl. originario de las Antillas. Este árbol tan útil i)or sus aplicaciones culinarias, terapéuticas y otras, debe vegetar bajo nuestro clima templado, en el cual, rara vez desciende el termómetro mas bajo que el cero, aunque no pretendemos decir con esto, que no resista á mas bajas temperaturas, como las que pueden realizarse en ciertas noches en regiones cálidas. Las emanaciones ó efluvios de las esencias de semejantes especies acaban por originar una atmósfera protectora contra el frió. De las hojas del P. communis se extrae una esencia como la del clavillo (flor en botón del mismo árbol), empleada FLORA URUGUAYA 27 en la perfumería y en la medicina. Su congénere el P.acris — Myrcia acris DC. merece las mismas alabanzas; la corteza de este árbol tiene virtudes tónicas, estomáticas, digestivas y hasta un poco as- tringentes; es empleado como condimento y con frecuencia sustitu- ye á la canela y al mismo clavillo de oloi'. Este último, originario de las Islas Molucas se cultiva actualmente en regiones cálidas y templadas de ambos mundos. Además de las propiedades estimu- lantes y olor agradables del clavillo, que todo el mundo conoce se emplea como digestivo, masticatorio y odontálgico. Por destila- ción se extrae la llamada esencia de clavillo de olor con diversas aplicaciones. Con el nombre de Antqfles se comen sus frutos bien maduros, macerados en vino azucarado. Entre las que dan frutos comestibles tenemos el Nangapiré ya citado, diversos Arcuú, Guabiyú^ Uahajai y otras muchas que se- rán señaladas mas adelante. Como árboles y arbustos de adorno, puede decirse que lo son todos ó casi todos, no tanto por grandes dimensiones, sino por sus hojas lustrosas, sus flores numerosas y olorosas y sus frutos rojos, negros, violados, etc. Los Murías^ los Arrayanes^ son vis- tosos para jardines, preferibles á tantos arbustos exóticos, que se cultivan como adorno. Vemos con gusto que ya figuran alguno que otro mirlo de las selvas uruguayas en jar.ünes de reciente creación y es de esperar que se multipliquen, sobre todo, cuando el Jardín Botánico empiece á difundir las especies útiles. Tñbii I. Myrteas. Hojas opuestas acribilladas de puntos traí5- lúcidos. Ovario de 2-oo-celdillas. Fruto, baya ó drupa, indehis- cente. * Estambres cas¡ rectos en el botón. Embrión si- tuado en el eje del albumen. Estambres extendidos en las flores abiertas. Ova- rio de 4 celdillas con pocos buevecillos. Km- brión recto 1. I'eijoa Berj •• Estambres encorvados eii el botóu. Albumen nulo 38 J. ARECHAVALETA X Cáliz 4-5-Iobuladn, lóbulos cerrados eu el botón ó casi erapiz.irraJris. profunclaiaente partidos cu la flor abierta. Ovario de 6-ooceldillas habitualraente. Huevecillos 2-rara vez 4-ser!ados en cada celdilla. Embrión torcido en espiral. 2. Camfom.ane.-I.x Riiiz y Pavón. Ovario de 2-rTo celdillas. Haevecillos oo-seriados en cada celdilla. Embrión ensortijado 3. PsiiuuM Linn. Ovario de 2-3-rara vez de 4-ce!dilIas. Huevecillos co. Anteras basifijas ó versátiles. Embrión curvo, cíclico ó en espiral, cotiledones retorci- do.?, pequeñcs, pocas veces grandes. Hojas peni- nerviadas. ]'edúncnlos de 1 flor ó racimo.^os, {Eitevgeniíi) ó de 3-^o flores, {Myrcin'\ 4. MvR'rus Linn. Ovario de 2-pocas veces de 3 y menos aun de 4-5 celdillas. Huevecillos 2. Embrión encorvado, co- tiledones retoixidos. Flores en cima 5. Mvucia DC Estambres 4-8, largos. Ovario de 2 celdillas con oo liuevecillos. Plores en cimas latei'ales. Embrión arqueado G. MYUhHI.sini Scliott. Ovario de 2 rara vez de 3 celdillas. Huevecillos oo pocas veces 2 solamente. Cotiledones craso- carnosos, libres ó bien cniferruminados, raicilla brevísima 7. EifiKMA Linn. Tribu 1. MiRTEAS. Hqja.s üpuesta.s, acribilladas de puntes traslú- cidos generalmente. Fruto, baya ó drupa indebiscente. CLX. FEIJOA. Bei'g, en Linnaea XXIX 258.— Bentb. y Hook. Gen. Pl. I. 2.'^ parte p. 712. — Baillon Hist. des pl. VI. p. 357. Or- THOSTEMON Berg, en Linnaea XXVII. 440, y en Mart. Flor. bras. XIY. parte 1". p. 4(57. Lám. 54. — Engler y Pranfl, Pflanzenfam. Vil. 7 p. t)3. Cáliz de tul)n bastante largo, con 4 sépalos. Pétalos 4, bien abierto.s y extendidos. Estambres indefinidos, dispuestos en .series indefinidas, rectos en el botón 6 muy brevemente encorvados, lar- gos y sobresalientes en las flores abiertas, filamentos crasos, ales- nados; anteras ovales intror.sas. Ovario de 4 celdillas; estilo robu-s- to, estigma pequeño. Huevecillos pocos en cada celdilla, sentados FLORA URUGUAYA 29 en dos series sobre placentas de dos láminas. Baya oblonga, co- ronada por el cáliz. Semillas irregulares, angulosas, albuminosas; embrión recto, cotiledones planos, foliáceos, es decir, cu forma de hojas, raicilla larga. Arbusto de hojas opuestas coriáces, peninerviadas, nítidas en la haz, blanco tomentosas en el envés. Flores vistosas. Pedúnculos de 1 flor, al principio, en el ápice, y finalmente, laterales, con el desenvolvimiento de las ramas. Estambres colorados, nítidos. Este género cuenta con una sola especie á saber: 1. Feijoa ^ello^'iaua Berg, en Mart. XIV. 1. p. 615. ===0/'- íhostemum ^elloiciamiin Berg, en Linnaea XXVII. (1854). p. 440 y en Mart. 1. c. p. 467. Lam. VII flg. 158 hoja y Lám. LIV planta entera. N. V. Guayabo del pais. Arbusto de 2-4 y más metros de alto, ramoso, irregular, general- mente vestido de vello blanquecino. Hojas de 3-6 cm de largo por 1,5-3 cm de ancho, coriáceas, brevemente pecioladas, ovales ú oval- oblongas, verde obscuras y casi lampiñas en la haz, tomentosas y blanquecinas en el envés; peciolos de 5 mm + de largo, blanqueci- nos. Pedúnculos axilares laterales, erectos de 1,5-2 cm de largo. Sé- palos 4, 2 exteriores, de 8 mm +, y los dos interiores de 10 mm, aovados, obtusos, aterciopelados en ambas caras; pétalos 4, de 1,5 cm + de largo, purpúreos en la base, róseos en lo demás, aovados pestañosos. Estambres purpúreos de 2-2,5 cm de largo. Estilo poco mas corto que los estambres. Ovario de 6-8 mm, disco ancho, pla- no y cubierto de tomento. Baya de 3-4 cm de largo, por 1.5-2 cm de ancho con disco cóncavo, coronado por los sépalos persistentes' Vive en montes y es bastante frecuente, florece en noviembre. Por el cultivo, los fi'utos del guayabo adquieren un tamaño mu- cho mayor. Su sabor aromático es agradable al paladar. CLXI. CAMPOMANESIA Ruiz y Pavón Flor. Per. Prodr. 72. t. 13.— Berg, en Linnaea XXVIII, 427; XXX, 712 y en Mari. Flor. 30 I. ARECHAVALELA bras. vol. XIV. p. l.-^ p. 438. t. 49, 50. HBK. Nov. Gen. et Spec. t. 547.— St. Hil. Flor. bras. mér. t. 139 (Psiduan). Baill. Hist. des pl. VI. p. 352.— Engler y Praiitl, Píiaiizenfam. III. p. 7. p. 64, 72, y 73. Cáliz apeonzado ó hemiesférico, con 5, rara vez 4 6 6 lacinias pequeñas, valvadas ó casi nulas en el botón. Pétalos 5, rara vez 4 6 6, abiertos extendidos. Estambres repetidísimos ,en series indefi- nidas, filamentos delgados; anteras aovadas ú oblongas, basifljas, celdillas paralelas y longitudinalmente dehiscentes. Ovario de 6-10- rara vez de 4-5 celdillas; estilo filiforme, un tanto robusto, estigma abroquelado, raramente en cabezuela; huevccillos co en cada cel- dilla, 2-4-seriados en placentas axiles prominentes ó bien en for- ma de dos laminillas. Baya globosa, coronada por el cáliz. Semi- llas pocas, arriñonadas ó subglobosas, tegumento membranáceo; embrión espiralado, raicilla larga, cotiledones cortos — Arboles y arbustos de hojas opuestas, penninerviadas. Flores grandes, pocas veces pequeñas, en pedúnculos axilares 1-3, rara vez en cimas nu- merosas. Especies descritas unas lOU, de las cuales muchas repetidas y que será necesario reducir considerablemente. La mayor parte vi- ven en la América tropical ó subtropical. 1. Caiiiii{>iiiaiiei!«ia arenaria Berg, en Mari. Flor. bras. XIV. 1. p. 448. Arbustillo de 1-2 m, ramas rollizas, ramillas casi tetrágonas; tanto los peciolos, como en el envés de las hojas, pedúnculos y sé- palos en la íior no abierta, aterciopelados y de color moreno. Ho- jas de 2,5-3 cm de largo por 1,5-2 de ancho, apergaminadas, tra- sovado-oblongas, obtusas en su ápice y cuneiformes por su base, un tanto pubescentes en la haz, y el nervio medio aplanado mien- tras que es sobresaliente en el envés, acribilladas de puntos trans- lúcidos, peciolo de 3-4 mm de largo. Pedúnculos de 1,5-2 cm con 1 ñor, solitarios, ó 1-3 en la axila de una hoja pequeña ó desnu- FLORA URUGUAYA 31 dos sobre ramas inferiores viejas. Flores en botón aovadas de 6 mm + de largo, con 2 bracteolas lineares de 3-5 mm de largo. Ovario de muchos huevecillos, disco plano, aterciopelado. Sépalos 5, aova- dos, obtusos, aterciopelados de 3 mm. Pétalos 5, blancos, trasova- dos, pestañosos, de 8 mm + de largo. Estambres y estilos de 4-6 mm de largo. Florece en los meses de octubre y noviembre. Hallada en para-r jes arenosos, por ScUow, ali'ededores de iMontevideo. En la I* lora brasilera de Martius se dice así: ia árenosla ad Vargem de tuinaii- dcUy iii AJoníecideo, Selloio. Sin duda esta indicación es errónea. 2. Cf'iiiipuinauesia nialitolia Berg, en Marc. Flor. bras. X.IV. p. 1. p. 452. Arbusto lampiño, ramas comprimidas. Hojas de 4,5-G cm de largo, por 2,5-4 de ancho, ovales, apergaminadas, ó trasovadas ú oblongo-trasovadas, puntiagudas, cuneiformes en su base, con fre- cuencia oblicuas, onduladas, glaucas, con pelos en la axila de las venas del envés, reticuladas, venas arqueadas cerca del margen peciolos de 6-10 mm. Pedúnculos solitarios de 12 mm + y á veces 1,2 en nudos de ramas viejas desnudos en su base. Bayas de 1,5- 2,5 cm de diámetro, globosas, coronadas por 5 sépalos, cóncavos, con 5-6 semillas de tegumentos membranosos, y glándulas espa- ciadas grandes. Embrión torcido en espiral; Cotiledones pequeños puntiagudos torcidos ó reflejos. Vive en Montevideo, Sellow: Planta selvática. 3. Campoinaiiesia cjaiica Berg, en Mart. Flor, bi'as. XIV. 1. p. 454. Ld.m. \'I. fifi. IIG hoja y láin. L. planta enlci-a, ' Arbuslillo de 50-60 cm, lampiño, con reflejos azulados, ramoso. Hojas casi sentadas, de 2,5-5 cm de largo, por 1,5-3 cm de an- cho, persistentes, opuestas ó ternarias, las inferiores aovadas ó fiubacorazonado- redondeadas, con venas reticuladas y puntos tras- :^ .1. ARECHAVALETA parentes, apergaminadas, verde-oscuras en la haz. Pedúnculos axi- lares, solitarios, l-floros, algo más largo que las hojas. Flores ce- rradas subglobosas, de 7 mm + de largo, con dos bracteitas, espá- tulo-lanceoladas, caedizas, do 5 mm + de largo. Sépalos coriáceos de 2,5 mm, sedeños interiormente; pétalos 4-5, subredondos, pes- tañosos de 6 mm + de largo; estambres poco mas cortos que los pétalos. Estilo doble más largo que los estambres; estigma en ca- bezuela. Ovario de varios huevecillos, disco plano. Baya globosa^ comprimida, de 10-12 mm, coronada por los sépalos marchitos. Vive en Montevideo en parajes húmedos. Florece en diciembre y enero. 4. Canipoinaiiesia áurea Berg, en Mart. Flor. bras. XIV. 1. p. 454. Láni. VI. /([/. 136. hoja. Arbustillo de 50-60 cm de alto, ramoso, con bastantes hojas desde la base, ramas rollizas glandulosas. Hojas brevemente pe- cioladas, apergaminadas aovadas ú ovales, oblongas, verde obscu- ras en la haz, de color dorado en el envés, de 1,5-3 cm de lar- go, por 6-18 mm de ancho, venas sobresalientes y reliculadas en ambas caras. Pedúnculos solitarios axilares, opuestos, l-floros, de 1,5-3 cm de largo, delgados comprimidos. Flores en botón de 5 mm + de largo, trasovadas, con 2 bracteolas lineares espatuliformes caedizas. Sépalos 5, redondeados, glandulosos, pestañosos, sedeños en su interior. Pétalos 5, blancos, trasovados, de 7 mm ±, glan- dulosos y pestañosos. Estambres numerosos, de 5 mm ± de largo, ]joco encorvados en el bolón, anteras oblongas ñjas por su base dorsal y terminadas por una glándula magna. Estilo tan largo como los estambres; estigma abroquelado. Ovai'io con varios hue- vecillos. Fruto maduro, una baya comestible globosa, de 10-12 mm de diámetro, coronada por los sépalos, con pocas semillas, plano- comprimidas, verrugosas. Recogida por Sellow en Montevideo y en el Brasil igualmente. Estado de Rio Grande del Sur, en el Ce- rro de los Tapes, donde es frecuente, según este señor y donde se FI.OKA I,"R1 r.L \V,\ 33 conoce, seguu el mismo, con d iiombi'(^ de Gaabiroba. dn campo. Planta selvática. CLXII. PSIÜIUM. Liim.Geii. n. (515. Berg, en Linnaea XXVII, 3ü¿; XXIX. 250. XXX. TLÜ y en Mart. Flor. bvas. vol. XIV. parle 1.'^ p. 381. Lám. 41, 41 A, 42. — .St. Mil. Flor, liras, rnér. lám. l.'iG á 138. — Benlh. y Hook. Gen. 1. parte 2. p. 713. — Baill. Ilisl. (l(>s pl. VI p. 353. — Engler y Prautl, Pí'lanzení'am. III. 7.'' p.(i4,()7 y (■)8. Cáliz acampanado ú bien apeonzado, con 4-5 lacinias breves ó casi invisibles en el botón, finalmente partidas hasta el disco. Pé- talos, 4-5, extendidos. Estambres repetidisimos, sentados y oo -se- riados sol)re el disco bastante ancho, filamentos delgados, libres'» anteras oblongas 6 lineares, basifijas, celdillitas paralelas y longi- tudinalmenie dehiscentes. Ovario de 2-7 ó mas frecuentemente de 4-5 celdillas; e.-lilo filiforme, roljusio, estigma abroquelado (> en cabezuela; liuevecilhis - -, sentados y co-seriados sobre un pla- centa centi'al compuesto de dos laminillas. Baya globosa, ovoide, coronada por las lacinias del cáliz O desnuda. Semillas escasas ó varias, subarriñonadas, tegumento duro; embrión curvo, raicilla larga, cotiledones pequeños. Arboles y arbustos, con h'ecuencia vellosos. Hojas opuestas, pen- ninerviadas. Flores gi-andes en pedúnculos axilares ó laterales, 1-3 rara vez en mayor númeru. Habitan ('n la América tropical y subtropical y una de ellas se cultiva en regiones templadas de ambos mundos. 1. I*»>iiíMliÍ4¡i]Éa (Berg,) Arech. — Blepharoeahjx un- f/ffs/ifd/ias Bovg, en Mait. Mor. bras. XIV. 1 p. 421. Ai-liol (le 0-4 111 de alio, ramoso, con escaso vello esparcido en liojas y ramillas nuevas. Hojas en cortos peciolos, apergaminadas, lineares, de o-(.) cm de largo por .'5-.') nini de ancho, angostadas insensiblemente liáeia ambas extremidades, agudas en su ápice, lampiñas con gruesos puntos glandulosos diseminados. Pedúnculos, cimas 3-flüras, axilares, tan largos ó más cortos que las liojas. Flo- res, antes de abrirse, apeonzadas, de o mm más ó menos. Sépalos 4, aovados, cóncavos, obtusos, pestañosos, caedizos, 2 interiores mayo- res con margen membranácea blaiujuecina y sedeños en ambas ca- ras. Pétalos 4, unguiculados, suborbiculares, pestañosos de 2,5 mm más ó menos de largo. Estambres de 4 mm. Estilo poco más largo que los estambres ó casi igual. Baya de 4-() mm de diámetro, coronada ptir el disco piano orbicular. Semilla subarriñonada, tegumento tenue. Selváticn. Florece en diciembre, ñ'uctillca en marzo y abril.- (■). ]Tljrtiíüi augig.'^ti.^j'iinia (Berg,) Arech. — Blepharocalyx an- (jusn.<.de que se halla en otros puntos de la República, selvas del üi'uguay. Cuareim etc. 11. ülyrtiii» spí'icea Camb. en St. Hill. Flor. bras. mi-r. II. p. 211. Berg, en iMart. Flor. bras. XIV. 1, p. 414. Arbustillo de 12-20 cni de alto, ramoso, cubierto de pelos blan- cos sedeño-tomentosos. Hojas de 3,5-4 cm de largo por 8 mm de ancho, sentadas, lanceoladas, agudas, con puntos translúcidos. Pedúnculos de 8-12 mm de largo, 1-floros, axilares, mas cortos qui; las hojas. Flores en botón de G mm + con bractéolas caedizas. Sépalos 4-5, de 5 mm+. Pétalos 5, aovados, agudos, pestañosos, de 6 mm+. Estambres más cortos que el cáliz. Estilo más largo que los estambres. Ovario de 3-2 celdillas, con varios huevecillos. Baya del tamaño de una grosella +, coronada por los sépalos per- sistentes . var. a, HxtffriUico^a Bg. 1. c. p. A\\. ~- Myrtti^ serirea Camb. 1. c. 211. tallos de 12-18 cm. S''palo 5. var. [i, fi'uticom Bg. tallo de 30-50 cm, ramosísimo, dicotómico. Hojas numerosas, aproximadas, rígidas, de 1,5-3 cm de largo por 5-9 mm.de ancho; las jóvenes densamente aterciopeladas. Esta variedad se diferencia principalmente por su tamaño mayor que las otras, por lo que es fácil reconocerla. Selvático. Florece en noviembre y diciembre, fructifica en febre- ro. La forma a, en colinas pedregosas cerca de Mercedes. La for- ma >, i^n el Ci'rro de Montevideo. Esta última hallada por Sellow la primn-n por Sí . Ililaire. Actualmente ya no se encuentra e:i el lugar indicado, como otras varias especies señaladas del mismo Cerro por St. Hilaire. El acha FLORA I'RÜGUAYA 41 del leñador primero, el diente de los animales después y el paso del_ hombre finalmente acabaron por aniquilarlas. 12. JTlyrtii.'ü cii^pidaía Berg, i'ii Mart. Flor. bras. XIV. 1, \>. 415. Lám. VI. lig. 124. lí.') y Láiii. XLI\\ planta completa. N. V. Ara-(}. .\i-i)u>till(i de 30-50 rm de alto, subdicotómico-ramoso. Hojas de 2,5-3,5 de largo por G-10 mm d^' ancho, sentadas, lanceoladas ó linear- lanceoladas y á veces oblongas, angostadas insensiblemente hacia el ápice terminado en punta punzante, nítidas y lisas en la haz y en el envés, con puntos glandulosos. Pedúnculos solitarios de 6-10 mm de largo, 1-ñoros. F4or en botón de Gmm--,con 2 brác- teas lanceolado-agudas, semejantes á pequeñas hojas. Sépalos 5-4 aovados, puntiagudos, de 3-4. mni. Pétalos 5, orbiculares, blancos. Estambres como los pétalos. Estilo poco más corto que los estam- bres. Ovario de 2-4 celdillas con muchos huevecillos. ¡Baya globo- sa, de 1-1,5 cm de diámetro, comestible, verde rojiza, coronada por los sépalos persistentes. var. a, tetramera Berg, I. c. Hojas angostas, brácteas ñorales linear -lanceoladas, puntiagudas. Sépalos 4. var. ,'i, jtentamcra Berg. Hojas más anchas; brácteas florales caedizas. Frecuente en los terrenos arenosos de la costa platense. Los frutos comestibles, son de sabor agridulce aromático. Se emplean para hacer una bebida tónica macerados en aguardiente. 13. Ifiyrtiis aciitata Berg, en Mari. Flor. bras. XIV. 1. p. 415. Arbuho<4iu» líerg, en Mai-t. Finr. liras. XIV. 1, p. 233. Arbusto de 3 m :!- , oloroso. Ramas cilindricas, lisas, lampiñas, las jóvenes comprimidas. Hojas de 2,5-4 cm de largo por 5-10 mm de ancho, pecioladas, coriáceas, lanceoladas, discoloras, sutilmente sedeñas en la haz, y con puntos translúcidos impresos, lampiñas finalmente las adultas. Pedúnculos de 1-3 cm, 1-3-geminados, 1- floros, más cortos que las hojas . Botones florales trasovados, de 5 mm con 2 brácteas aovadas, agudas, aterciopeladas de 2 mm +. Ovario de 3-4 celdillas con muchos huevecillos, disco plano pubes- cente. Sépalos 4, subiguales, de 2 mm, aterciopelados, externa é in- ternamente . Pétalos 4, trasovados, exteriormente sedeños y pesta- ñosos, de 4 mm + de largo . Estambres algo más largos que los pétalos. Estilo del mismo largo que los estambres. Florece en primavera. Vive á orillas de ríos, Santa Lucía, San José, Uruguay, etc. Sellow la halló en el Brasil también. Esta- do de Rio Grande del Sud. 8. Eugenia elegaus Berg, en Mart . Flor. bras. XIV. 1, p. 232 Arbusto de 3-4 m de alto; ramas jóvenes ferrugíneo- sedeñas. Hojas pecioladas, de 2,5-3,5 cm de largo por 1,5-2 cm de ancho, oblongo -trasovadas, cuneiformes, ápice obtuso, ó agudo, lampiñas y subconcoloras con puntitos diminutos, negruzcos en ambas ca- ras, con venas impresas en la haz, sobresalientes en el envés. Pe- dúnculos axilares de 8-15 mm de largo, 1-2-geminados, 1-fIoros, sedeños . Flor en botón de 4 mm -f, subglobosa con 2 brácteas aovadas, pubescentes, en su base. Ovario de 3 celdillas, sedeño, con varios huevecillos, disco plano, lampiño. Sépalos de 2 mm, subre- dond-os, cóncavos, pubescentes, pestañosos, sedeños en su interior. 54 .T. ARECHAVALETA Pétalos 4, subredondos . pestañosos, de 4 mm + . Estambres de 6 mm. Estilo de 4 mm, sedeño. Vive en el campo entre matorrales; florece en diciembre. 9. Eugenia Poeppigíaua Berg, en Mart. Flor. bras. XIV. 1, p. 232. Arbusto de 3-5 m de alto; ramillas, peciolos de hojas nuevas, pedúnculos, brácteas y botones florales, ferruginosos, ó rojizo -to- mentosos. Hojas pecioladas de 3-6 cm de largo por 1-2 de ancho, trasovadas, agudas brevemente en su ápice, discoloras, verde -obs- curas con venas poco aparentes en la haz, verde pálidas y con ve- nas reticuladas tenues en el envés . Pedúnculos de 1 - 2 cm, unos axilares y subterminales 1-3- geminados, 1-f loros; otros sostenidos por brácteas simulando racimos. Ovario de 4 -raramente de 3-2 celdillas con muchos huevecillos . Sépalos 4, obtusos, de 3-4 mm de largo, interiormente tomentosos. Pétalos 4, orbiculares, blancos, lampiños, de 3 mm +. Estambres tan largos como los pétalos, el estilo un poco más. Vive en matorrales, campos vecinos de rios. Florece en setiem- bre y octubre. 10. Eng'eiiia liieula Cambess. en St. Hil. Flor. bras. mér. II. p. 35G. Berg, en Mart. Flor. bras. XIV, 1, p. 253. Árbol de escasa estatura, ramosísimo, lampiño. Hojas peciola- das, elípticas, lampiñas, discoloras, lustrosas, verde obscuras, ner- vio medio impreso en la haz, sobresaliente en el envés, venas apenas manifiestas y anastomoseadas hacia el ápice. Pedúnculos de 6-8 mm de largo, axilares, 1-2- geminados, pubescentes. Botones florales con 2 brácteas lineares, agudas, pubescentes, rojizas, de 3 mm + de largo. Ovario de 2 celdillas, con varios huevecillos. Sé- palos desiguales, redondeados, rogizo-pubescentes. Pétalos 4, tras- ovados, pestañosos, tres veces más largos que los sépalos. Estam- FLORA URUGUAYA 55 bres poco más cortos que los pétalos . Estilo lampiño tan largo como los pétalos. En campos de San José. St. H 11 aire. 11. Engeuia glaiiceseens Cambess. en St. Hil. Flor. bras. mér. II. p. 266. Lám. 154, Berg, en Mart. Flor. bras. XIV, 1, p. 231. Arbusto elevado; ramas cilindricas, las jóvenes comprimidas, tetrágonas. Hojas brevemente pecioladas, lanceoladas, angostadas hacia ambas extremidades, agudas, opacas, glaucas, pálido verde- amarillentas en el envés, de 3,5-6 cm de largo por 1-1,5 cm de ancho, con puntos negruzcos diminutos, visibles con vidrio de au- mento. Pedunculillos 1-2, gemelos, axilares, filiformes de 1-1,5 cm de largo. Botones florales de 4 mm + con pubescencia corta y 2 bractéolas mínimas, aovadas, agudas y lampiñas en su base. Ovario de 2 celdillas, lampiño en su ápice. Sépalos aovados, obtu- sos, pestañosos. Pétalos 4, elípticos, tres veces más largos que los sépalos. Estambres poco más largos que los pétalos. Estilo lampiño poco más corto que los estambres. Fruto rojo, apeonzado, algo mayor que un guisante. Vive en orillas arenosas de rios. Florece en noviembre y di- ciembre, fructifica en febrero. 13. Eugenia Batucaryeiisis Berg, en Mart. Flor. bras. XIV. 1, p. 262. Árbol de 3-5 m de alto. Hojas de las ramillas nuevas, con pe- los rojizos en sus márgenes y nervio medio, después lampiña. Hojas pecioladas de 3-4,5 cm por 1-1,5 cm de ancho, apergamina- das, oval-oblongas con puntos transparentes las jóvenes, nítidas, con su nervio medio, plano en la haz, sobresaliente en el envés, y venas intermedias reticuladas, tenues. Racimos de 4-8 flores, bre- ves, laterales. Flor en botón trasovada, de 2 mm + con 2 brác- teas aovadas, soldadas en su base, pubescentes en su interior. 56 J. ARECH.WALETA Ovario sedeño de 2 celdillas con varios huevecillos. Sépalos desi- guales, aovados, de 1,5-2 mm, obtusos, lampiños y sin pestañas. Habita en Montevideo según Sellow l.e. en un lugar llamado Batucary. 13. Eugenia Gruabijn Berg, en Mart. Flor. bras. XIV. 1, p. 251. N. V* Guabiyü. Árbol de 8-10 m de alto, lampiño. Ramillas, peciolos y pedún- culos velloso- rojizos. Hojas pecioladas, de 4,5-6 cm de largo, por 2,5-3,5 de ancho, coriáceas, rígidas, oblongo-ovales ú oval-oblon- gas, puntiagudas, lampiñas, discoloras, nítidas y con puntos im- presos en la haz, rojizo-pálidas en el envés, con nervaduras so- bresalientes, sobre todo el nervio medio, peciolos de 4-6 mm de largo. [Pedúnculos axilares, 1-floros, solitarios, rara vez 2 algo más cortos que los peciolos. Botones florales trasovados, de 3 mm + con 2 brácteas, aovadas, obtusas y pestañosas, de 1-1,5 mm de largo. Ovario de 2 celdillas con varios huevecillos, terminado por disco plano, pestañoso en el margen. Sépalos redondos, membra- náceos en sus márgenes, pestañosos, desiguales, los internos de 4 mm +, doble mayores que los externos. Pétalos 4, aovados, lampi- ños, pestañosos, de 4 mm +. Estambres de 5 mm, anteras peque- ñas, subarriñonadas. Estilo algo más corto que los estambres. Habita en Montevideo, Sellow. Planta selvática. Fruto comesti- ble de sabor insulso. 14. Kugenia olimorpha Berg, en Mart. Flor. bras. XIV. 1, p. 2G4. Arbusto lampiño. Hojas brevemente pecioladas de 4-6 cm de largo por 3-4 de ancho, orbiculares ú ovales, cuneiformes en su base y obtusas en el ápice, poco ó apenas con puntos translúci- dos, peninerviadas y reticuladas; peciolos de 2-3 mm de largo. Pe- FLORA I-RfOfAYA 57 dúnculos 3-7, de 4-6 mni de largo, 1-floros con brácteas en su base, aovadas, agudas y pestañosas. Flores en botón trasovadas, de 2 mni -f con 2 bractéolas aovadas, obtusas. Ovario sedeño, de 2 celdillas con varios huevecillos. Sépalos 4, los dos exteriores menores, aovados, pestañosos. Habita en Montevideo, Sellow. Planta selvática. 15. Eugenia ui*ugnayeusi$i Cambess. en St. Hil. Flor. bras. mér. II. p. 262. Berg, en Mart. Flor. bras. XIV. 1, p. 274. Árbol de poca elevación, lampiño. Hojas oblongo- lanceoladas, de 3-6 cm de largo por 3-15 mm de ancho, angostadas gradual- mente en ambas extremidades, nítidas en la haz con puntos trans- lúcidos, peciolos de 4 mm — . Pedúnculos 1-6, axilares, de 4 mm ,de largo. Flores con 2 bractéolas aovadas, agudas, de 1 mm — • Ovario pubescente en su ápice, de 2 celdillas con varios hueve- cilios. Pétalos 4, doble más largos que los sépalos, aovados, pesta- ñosos. Estambres poco más largos que los pétalos. Las flores de este Eugenia despiden olor agradable. Vive á orillas del Rio Uruguay. Florece en enero. 16. Eugenia c.iiyco.soina Berg, en Mart. Flor. bras. XIV. 1, p, 276. Arbusto de ramas Inmpiñas. Hojas pecioladas de 5-7 cm de largo por 1,5-2,5 de anciio, apergaminadas, lanceolado-oblongas ú oblongas, angostadas gradualmente hacia ambas extremidades, agudas en el ápice ó poco obtusas, nervio medio aplanado en la haz, sobresaliente en el envés, nerviosidades tenues, reticuladas; peciolo de 5 mm -._ de largo. Pedúnculos 2-4, axilares con brác- teas en su pié, á veces solitarios, del largo de los peciolos. Flores en botón trasovadas, de 4 mm +, con 2 bractéolas aovadas, obtu- sas, de 1 mm poco más ó menos en su base. Ovario de 2 celdillas con varios huevecillos, disco pubescente. Sépalos 2 mayores, de 3 58 J. ARECHAVALELA mm + de largo. Pétalos 4, aovados, apenas pestañosos, de 4 mm. Estambres tan largos como los pétalos, el estilo algo más. Recojida por Sellow en San José. Planta selvática. . 17. Eiigeniji luaschalantha Berg, Flor. bras. XIV. 1, p. 278. Arbusto de 3-5 m de alto, lampiño. Hojas pecioladas de 4,5-6,5 cm de largo por 1,5-3 de ancho, apergaminadas, oblongas ó elipti- co-oblongas, obtusas ó poco agudas, discoloras, venosas, con el nervio medio algo impreso en la haz, hacia su base, sobresaliente en el envés, con puntos translúcidos. Pedúnculos de 5 mm + de largo, 1 -flores, axilares, 2-6, tan largos como los peciolos, con brácteas en el pié. Flores cerradas trasovadas, de 4 mm, con 2 bractéolas aovadas, cóncavas, obtusas, lampiñas, de 2 mm, en la ba- se. Ovario de 2 celdillas con varios huevecillos, terminado en disco plano lampiño. Sépalos 4, los 2 interiores miden de 2-3 mm y son doble más largos que los exteriores. Pétalos 4, lampiños, pestaño- sos, de 6 mm +. Estambres tan largos como los pétalos; anteras oblongas. Estilo liso del tamaño de los estambres. Vive en selvas ribereñas. 18. Eugenia opaca Berg, en Mart. Flor. bras. XIV, 1, p. 278. Árbol de 6-8 m. Ramillas comprimidas, las nuevas en tiempo de la floración ausentes. Hojas pecioladas, apergaminadas, ovales ú oval - oblongas, obtusas ó poco agudas, discoloras, lampiñas las adultas, con nerviosidades impresas en la haz, sobresalientes y con puntos translúcidos en el envés. Pedúnculos axilares 2-6-ge- minados, raquis de 3-4 mm de largo, pedunculillos de 3 mm con bractéolas pequeñas, aovadas, pestañosas. Floros en botón trasova- das de 4 mm + con 2 bractéolas aovadas, obtusas, soldadas en su base y algo pubescentes. Ovario rojizo, sedeño, de 2 celdillas y va- rios huevecillos. Sépalos 4, lampiños, de 2 mm de largo, los 2 in- ternos mayores. Pétalos 4, de 3 mm de largo, casi redondos, pesta- FLORA URUGUAYA 59 ñosos. Estambres tan largos como los sépalos. El estilo un poco más largo. Varia: Var. a, brasiliensis Bg. l.c. Hojas obtusas, las más ovales y con puntos translúcidos poco visibles. Var. p, montevidensk Bg. l.c. Hojas alargadas en ambas extre- midades, generalmente oblongas, con puntos translúcidos. Vive en selvas ribereñas del Uruguay. Sellow la recogió en el Brasil Estado de Rio Grande del Sud, donde existe también. Flore- ce en diciembre. 19. Eiig-eni» Ribeirenua Berg, en Mart. Flor. bras. mér. XIV. 1, p. .307. Arbustillo ramosísimo, lampiño. Hojas pecioladas, coriáceas, trasovado-oblongas, obtusas, cuneiformes en su base, de 2-2,5 cm de largo por 8-14 mm de ancho, con nervio medio impreso en la cara superior, sobresaliente en la inferior, lustrosas en la haz, morenas en el envés; peciolos de 2 mm ■j;^ de largo. Pedúnculos comprimidos de 1,5-2 cm de largo, axilares ó subterminales, los inferiores laterales, desnudos en la base, 1-2-geminados, 1-floros, más cortos que las hojas. Ovario de 3-4 celdillas con varios hue- vecillos, y 2 bractéolas aovadas, aquilladas, de 2 mm de largo, ter- minado en disco 4-gono, aplanado, lampiño. Sépalos 4, aovados, obtusos, cóncavos, lampiños al exterior, sedeños interiormente. Especie que el autor dedica al señor Franc. Xavier Ribeiro de Sampaio. Hallada en Montevideo por Sellow. 20. Eugenia retasa (Berg.) Arech. — Phylloealyx reiusus Berg, en Mart. Flor. bras. XIV. 1. p. 331. Lám. V. flg. 91 y Lám. XXX, planta completa. Arbusto: ramillas y sus hojas jóvenes, nervio medio de la cara inferior, sus márgenes, peciolos y los pedúnculos con vello sedeño 60 J. ARECHAV ALETA blanquecino. Hojas d3 2-4 cm de largo por 1,5-2 de ancho, pecio- ladas, membranáceas, trasovado -oblongas, cuneiformes en la base, ápice obtuso, discoloras, verde obscuras en la haz, pálidas en el envés; peciolos do 5 mm :: de largo. Pedúnculos solitarios, 1-flo- ros, de 1-1,5 cni de largo; algunos, en nudos de ramas viejas infe- riores en número de 1-4, desnudos en súbase. Ovario de 2 celdillas con muchos huevecillos. Sépalos 4, de 8-12 mm de largo por 3 de ancho, pestañosos, los dos interiores mayores. Pétalos 4, oblongos al revés, pestañosos, de 8 mm + de largo. Estambres tan largos como los pétalos. Estilo poco mayor que los estambres. Habita á orillas de ríos. Berg, en Martius, dice que Sellow la halló ad ripas fíuminis Rio Pardo iii Montevideo^ otro nombre des- conocido para nosotros. Poseemos una pequeña muestra de esta especie en nuestro herbario particular, dádiva del Sr. J. Urban. 21. Eugenia strigoisa (Berg,) Arech. — Sienocalyx strigosus Berg, en Mart. Flor. bras. XIV 1, p. 335. Arbusto de 3 m más ó menos de alto: yemas, ramillas nuevas, brotes, estrechos y rojizo-puntiagudos. Hojas anuales pecioladas, membranáceas, oval -oblongas, angostas, obtusas, cuneiformes en la base, lampiñas, sin nervaduras aparentes en la haz con puntos elevados translúcidos, glaucas y con glándulas obcuras en el envés, y reticulaciones transparentes, peciolos delgados de 3 mm + de largo. Pedúnculos de 6 mm ¿ de largo. Ovario con surcos y ocho costillas, de 2 celdillas conteniendo varios huevecillos. Sépalos 4, de 3 mm :r de largo, oblongos, obtu- sos, cóncavos, pestañosos, afestonados. Habita á orillas de ríos, en selvas. 22. Eiigeaia tlasyblasta (Berg,) Xrech. — Sienoccdyx dasy- blastus Berg, en Mart. Flor. bras. XIV. 1. p. 337. N. V. Nangapirc. Entre brasileros «Pitonga». FLORA URUGUAYA 61 Arbusto de 4-5 m de alto; ramoso, difuso. Hojas de 3-4 cni de largo por 1,5-2 de ancho, rígidas, brevemente pecioladas, ovales ú oval-oblongasí, discoloras, verde-obscui'as en la haz, lustrosas y con puntos translúcidos, peciolo pubescente de 3 mm ± de largo. Pedúnculos de 6-14 mm de largo, 2-4, axilares ó subterminales. Ovario con ocho costillas. Baya roja, esférica, asurcada, comestible, con 1 ó dos semillas, coronada por los sépalos, oblongo -lanceola- dos, pestañosos y persistentes.- El fruto del tamaño de una pequeña cereza, es agri -dulce, y se conoce con el nombre vulgar de Ñangapiré. Florece en noviembre, fructifica en diciembre. Es bastante frecuente en bosques ribereños del Uruguay, Cebo- Uatí, Tacuarembó y otros. 23. Eugenia pitanga (Berg,!) Arech. — Síenocalyx pitanga Berg. en Mart. Flor. bras. XIV, 1. p. 341. Lám. flg. 95, (hoja). N. V. Ñangapiré. Entre los brasileros Pitanga. Arbusto de poca altura, ramoso. Ramas jóvenes con sus hojas jóvenes, peciolos y yemas rojizo -vellosas, después lampiñas. Hojas brevemente pecioladas, apergaminadas, elíptico -oblongas ú oblon- gas, gradualmente angostadas hacia ambas márgenes, con puntos glandulosos translúcidos; lámina de 3-6 cm de largo por 1,5-3 de ancho, nítidas en la haz, glaucas en el envés; peciolos de 2-4 mm. Pedúnculos 4 en cada yema, raras veces 2-6, filiformes de 0,5-2 cm de largo. Flor en botón trasovada, de 6 mm -V^ con 1-3 pelos carnosos á cada lado en lugar de las brácteas, rojizos, mínimos. Sépalos 4, de 6 mm con pelos rojizos en la margen del ápice; Pé- talos 4, trasovados, doble más largos que los sépalos, blancos, pes- tañosos, caedizos. Baya globosa con ocho costillas, rojo obscura, co- ronada por los sépalos, con 1, rara vez con 2-3 semillas, de te- gumento apergaminado. Fruio agridulce, comestible. Vive en selvas ribereñas del Uruguay. Florece en noviembre b¿ J. ARECHAVALETA fructifica en diciembre. Existe también en el Brasil, Estado de Rio Grande del Sur. Sellow. Muy parecida á la anterior, esta especie da frutos un poco ma- yores de color rojo que después pasan al violado-oscuro. 24. Eugenia oblongirolia (Berg), Arech. no Duthie, en Hook, f. Fl. Brit. Ind. II. 4.dl. — Stenocalijúc oblongifolius Berg, en Mart. Flor. bras. XIV. 1. p. 339 y 594. Arbusto: ramillas, pedúnculos, y bayas no maduras, con pelos mo- renos esparcidos, ralos. Hojas apergaminadas, pecioladas, de 3,5-5 cm de largo por 1,5-2 de ancho, oblongo-lanceoladas ú oblongas, lampiñas con puntos translúcidos salientes en la haz, glandulosos obscuros en el envés, con venas tenues reticuladas; peciolos de 3 mm -V de largo, nervio medio sub impreso cerca de la base de la cara superior, sobresaliente en la opuesta. Pedúnculos de 1-1,5 cm de largo, 1 ó 2 en cada yema. Ovario sedeño, de 2 celdillas con surcos y costillas, disco 4-gono, plano, pubescente. Sépalos 4, oblongos, obtusos, cóncavos, 3-nerviados, pestañosos, de 3 mm + de largo. Pétalos 4, pestañosos de 4 mm +. Estambres tan largos como los pétalos, y el estilo igualmente. Baya subglobosa, de 8-10 mm de diámetro, lisa, coronada por los sépalos, cóncavos, obtusos, pubescentes. Habita en bosques ribereños. Tweedie la recogió en la Banda Oriental. Existe también en San Pablo, Brasil. Sellow. 25. Eugenia clsplatina (Berg,) Arech. — Myrcianthes eisplü' tina Berg, en Mart. Flor. bras. XIV, 1, p. 353. Lám. XXXII, plan- ta completa. Árbol de 5 m de alto y á veces más, ramosísimo. Hojas de 2-3 cm de largo por 8-12 mm de ancho, brevemente pecioladas, coriá-' ceas, aovado-oblongas, agudas, lampiñas y lustrosas en la haz, pá- lidas en el envés, con puntos translúcidos. Pedúnculos axilares de FLORA URUGUAYA 63 1-2 cm de largo, con. 3, i^ara vez 5 flores en cimas, flor central de la dicotomía sentada, pedunculillos de las laterales de 4 mm +, bracteitas lanceoladas. Ovario de 2 celdillas, disco plano con ve- llo. Sépalos 5, desiguales, subredondos, cóncavos, pestañosos, de 3 mm + de largo. Baya ó fruto casi seco, de 8 mm, coronado por 5 sépalos cóncavos, con 1-2 semillas de tegumentos membranosos. Vive á orillas de rios. Santa Lucia, San José, Tacuarembó Uruguay y otros. Florece en enero. 26. Eugenia costata Cambess. en St. Hil. Flor. bras. mér. II. p. 254. StenocGlyx costatus Berg, en Mart. Flor. bras. XIV. N. V. Nangapiré. Árbol de mediana altura, denso. Hojas pecioladas, oblongo- lan- ceoladas, lampiñas, de 5-7 cm de largo, por 1,5-2 de ancho, con puntos translúcidos. Pedúnculos axilares de 3-5 cm de largo, soli- tarios, filiformes, lampiños. Flores en botón de 3 mm + con 2 bractéolas mínimas, alesnadas, caedizas. Ovario de 2 celdillas, con varios huevecillos, pubescente en su ápice. Pétalos poco más lar- gos que los sépalos. Fruto rojo, del tamaño de una cereza, comes- tible. Difiere de E. edulis por su tronco arbóreo; hojas angostas, pedúnculos mucho más largos y el fruto esférico. Vive á orillas del Rio Uruguay, florece en primavera, frutifica en diciembre. 27. Eageuia edulis 'Qenih.—Mijrcianthes edulis Berg, en Mart. Flor bras. XIV. 1, p. 353. N. V. Ubajai ó Uahai. Árbol de 6-8 m de alto: ramillas y sus hojas jóvenes de color moreno, aterciopeladas en el envés. Hojas pecioladas, coriáceas, oblongas ú oblongo-lanceoladas, agudas, discoloras, nítidas, nervios poco manifiestos, con puntos sutilísimos sobresalientes en la haz, levemente rojizo-pálidas en el envés, en estado seco, de 3-7 cm de 64 .1. ARECHAV ALETA largo por 1,5-3 de ancho, venas tenuísimas, reticuladas, ramosísi- mas. Drupa subglobosa del tamaño de un damasco, brevemente pedúnculada, de sabor agri-dulce, semillas globosas. Vive en los alrededores de Montevideo y selvas arenosas del Río Negro, Uruguay y otras más de la República. XL . MELASTOMÁCEA S. Endl. Gen. 1205.— Lindl. Veg. Kingd. 731. — Naud. en Ann. Se. Nat. Ser. 3.— XII á XVIII.— Juss. Gen. 328. ord. 8, (1789).— Ruiz y Pav. Flor. Peruv. Madrid 1798-1802.— DC. Prodr. III. 99.— Cog- niaux en Mart. Flor. bras. XIV. parte 3, (1883-1885).— Baill. Hist- des pl. VII, p. 1. — Engler y Prantl, Pllanzenfam. III. 7, p. 130. Flores regulares, bisexuadas. Tubo calicino libre, en parte ó to- talmente adnato con el ovario; limbo truncado, lobulado, lóbulos caedizos ó persistentes, empizarrados, rara vez subvalvados, pro- vistos de tubérculos á manera de dientes accesorios en su dorso. Pétalos en igual número que los lóbulos del cáliz, insertos al bor- de del tubo calicino, oblicuos y empizarrados á veces. Corona membranosa ó apergaminada , frecuentemente bien visible entre pétalos y estambres. Andróceo de estambres en número igual ó do- ble que los pétalos, uniseriados, rectos ó plegados, iguales ó algu- nos menores ó rudimentai'ios, alternantes; filamentos variados, lam- piños ó glandulosos, acodados en el botón. Anteras de 2 celdillitas basifljas introrsas ó extrorsas con 1, rara vez con 2 poros en su ápice, conectivo engrosado y con apéndices de formas variadas. Granos polínicos finísimos. Ovario de 2-^ celdillas. Estilo termi- nal simple, recto ó inclinado; estigma puntiforme ó en cabezuela. Huevecillos indefinidos, pequeños, placentas, en Melastomeas, si- tuados en el ángulo interno de las celdillas. Fruto envuelto en el tubo del cáliz, pocas veces sobresaliente, capsular ó baya, irregu- larmente rasgado ó dehiscente por valvas loculicidas. Semillas, cuando numerosas pequeñas, cuneiformes, piramidales, ó filiformes; FLORA URUGUAYA 65 tegumento apergaminado, crustáceo ó membranoso, liso ó rugoso; ombligo lateral ú basilar; rafe simple O fungoso. En géneros con frutos de escasas semillas, son éstas generalmente globosas ó la mitad esféricas. Embrión sin albumen, en las semillas pequeñas casi cilindrico 6 globoso, cotiledones breves, en las mayores, cra- sos, plano-convexos: raicilla breve. — Las Melastomáceas son plan- tas leñosas, arbustos y árboles erectos, pocas veces trepadores y menos aún acostados y rastreros, ramas opuestas, jugos acuosos. Hojas opuestas, raramente veriiciladas, pecioladas, 3-9 -nerviadas, integérrimas o aserradas, simétiücas ó asimétricas. Estípulas nulas- Inflorescencias espigadas, apanojadas y corimbosas, rara vez soli- tarias. Especies conocidas alrededor de 1800, dispersadas en regiones tropicales, escasas en las subti'opicales, la mayor parte indígenas de la América austral. Lo que distingue sobre todo las Melastomáceas son los estam- bres, por sus formas particulares: en efecto, los ñlamentos ordina- riamente encorvados, llevan en su extremidad una antera larga^ ai^queada, ondulada, de S celdillitas introrsas, atenuada en su extre- midad superior en forma de pico tubuloso, más ó menos largo, en cuyo ápice tiene una abertui'a 6 poro oblicuo, por donde se escapa el polen. En el punto de reunión de esta antera con el filamento,, se observan generalmente dos tubérculos á modo de cuernitos, de longitud variable, arriba de los cuales, en los estambres grandes, se vé un prolongamiento inferior del correctivo, cuyo falta i'ii Ins chicos. Antes de abrirse la ñor, las antei'as se encuentran replega- das sobre el filamento mirando al fondo por su extremidad, aloja- das en las pequeñas cavidades que existen entre el receptáculo y el gineceo. En las Melastomáceas no se conocen especies con propiedades medicinales, ni contienen principios olorosos y en esto se distin- guen de las Mirtáceas y Litrarieas. Una que otra dá frutos comes- tibles, como el Miconia y el Maleta Guayanensis, especies exóticas. 66 J. ARECHAVALETA Por sus grandes y vistosas flores, la mayor parte de las plan- tas de este orden son ornamentales. Nuestra Flora cuenta con un corto número de especies, mientras que se puede decir que el Brasil es su patria verdadera. Bentham y Hooker lo dividen en tres subórdenes, h saber: I. Melastomeas, II. AsTRONiEAS y III. Memecyleas . En la pri- mera solamente tenemos representantes. Damos enseguida los caracteres que la distinguen y luego, los de la tribu Tibouchi- neak, de Baillon, en la cual figuran las especies que nos perte- necen . Suborden 1. Melastomeas. Ovario de 2--o celdillas. Huevecillos numerosos en cada celdilla, rarísimamente pocas, placentas sobre- salientes insertos en el ángulo interior de las celdillas. Fruto de muchas semillas diminutas. Embrión mínimo, cilindrico ó subglo- boso. Tribu I. Tibouchineae Baill. Hist. des pl. VIII. 31.— Rhexieae (part.) y Osbeckiae DC. Prodr. III. 114 y 127 y en Mém. sobre las Melast. 9. — Lasiandrales (■/)«/■/ .^—Naud. en Ann. Se. nat. ser. 3. XII, 273 y en Melast. 78.— Osbeckieae ser. I, Neogeae Benth. y Hook. Gen. Pl. 1. 728.— Pleromeae Triana, Melast. 7, 33 y 163— AciSANTHEREAS Baill. Hist. des pl. VII. 5. Limbo calicino simple, dividido en dientes. Estambres general- mente alternantes, desiguales; anteras con un poro en su ápice, conectivo alargado hacia adelante de las celdillitas y arqueado. Ovario de 2-5 celdillas, libre, erizado ó sedeño. Huevecillos nume- rosos. Fruto capsular con semillas pequeñas acaracoladas y ador- nadas con puntos impresos. CLVII. TIBOUCHINA Aubl. Guian. I. 445. (1775).— Juss. Gen. 329.- St. Hil. Exp. Fam. 173. (Tibuchinu).—Íuss. Dict. Se, nat. FLORA URUGUAYA 67 XXÍV. 508;— DC. Prodr. III. 143 y en Mém. sin- les Mélast. 52; -Endl. Gen. 1213;— Baill. en Adans. XII. 70y Hist. des pl. VII. 248.— Cogn. en Mart. Flor. bras. XIV. p. 288; — Savastania Scop. Introd. 213 (1777);— Pleroma D. Don en Mém. Wern. Soc. IV. 293, (1823).- DC. Prodr. III. 151;— Benth. y Hook. Gen. Pl. I. 743. Cáliz ovoide, acampanado ó aorzado; lóbulos 5, alesnados, lan- ceolados ú oblongos, tan largos como el tubo, persistentes ó caedi- zos. Pétalos 5, trasovados, generalmente asimétricos. Estambres 10, iguales ó casi iguales, filamentos lampiños, vellosos ó glandu- losos; anteras semejantes, linear-alesnadas, arqueadas, conectivo brevemente prolongado en la base, 2-tuberculado en su parte an- terior, sin apéndices. Ovario libre 6 adberente por sus costillas con el cáliz cerca de su base, erizado en el vértice con 5 celdillas; es- tilo filiforme, encorvado, lampiño, estigma puntiforme. Cápsula de 5 valvas, incluida en el cáliz. Semillas acaracoladas. — Frútices y subfrútices pocas veces hierbas, á veces trepadoras, generalmente erizadas. Hojas amplias, apergaminadas, pecioladas, aovadas ú oblongas, enteras, 3-7-nerviadas. Flores en panojas terminales, 3-cótümas, ramosas, amplias, vio- ladas ó purpúreas, á veces calzadas por brácteas cóncavas, pocas veces 4-meras. Especies descritas unas 124 Austro-Americanas tropicales, la mayor parte brasileras. 1. Tiboiichiua cisplateusis Cogn. en Mart. Flor. bras. XIV parte 3, p. 407. Tallos subherbáceos tricótomo-ramosos, robustos, erectos, vaga- mente tetrágonos, erizados de pelos morenos, largos, rígidos y sin glándulas, más abundantes sobre los nudos. Hojas brevemente pe- cioladas, blandas, de 5-7 cm de largo por 2-3 1/2 de ancho, las superiores mucho menores; aovado- lanceoladas, redondeadas en su base, agudas en su ápice, con márgenes menudamente aserradas, 68 .1. ARECHAVALETA 5-7 nerviadas, nervios laterales coaligados en la base, con pelos esparcidos en la haz, más numerosos en el envés, sobre todo en las nervaduras, peciolos de 4-8 mm, erizados. F'lores pequeñas, en cortos pedúnculos, bracteoladas, subaglomeradas en cimas eti el ápice de ramas superiores. Cáliz de 5 mm +, erizado, moreno, acampanado-oblongo, lacinias triangulares, lineares, agudas, pes- tañosas, tan largas como el tubo; pétalos purpúreos, violados, abiertos, de ü-8 mm de largo, lampiños. Estambres purpúreos, fili- formes, suberectos, de 5 mm + de largo; anteras amarillo-purpú- reas, bastante arqueadas, de 4 mm + de largo. Conectivo prolon- gado bajo las celdillitas de 1/2-1 mm, filiforme y poco arqueado. Ovario ovoide, lampiño en su base, y con pelos cerdosos en el ápice; estilo filiforme, purpúreo, de 10-12 mm de largo, poco ar- queado. Cápsula morena subglobosa, vagamente 4- asurcada, de 5 mm +. Semillas de 1/3 mm + en su largo y de 1 4 en su ancho. Vive en campos graminosos. Florece en diciembre. 2. TiboHchsua gi'ncili.'>t Cogn. en Mart. Flor. bras. XIV parte 3, p. ^6. — R¡iexia graciUs Bonpl. Rhex.lSStab. 52; Raddi Melast. bras. en Mem. Soc. Ital. Scienze en Modena XX. 125. — Chaeto- gastra gracilis DC. Prodr. III. 133; Bot. ¡Vlagaz. tab. 3481; Cham. en Linnaea IX. 447 . — Chaehgast/rc Idrsuta DC. Prodr. III. 133.— Pleroma gracile A. Gray, Unit. Stat. Exped. 604; Triana melas- TOM. 45, lám. 3. fig. 31 m.; Griseb. Symb. Flor. Arg. 128. Planta herbácea. Raíces leñosas, crasas, rastreras, á veces tube- rosas. Tallos de 50-80 cm de alto, morenos, simples, ó poco ramo- sos, cilindricos ó levemente tetrágonos, fistulosos, vellosos ó más bien erizados. Hojas en cortos peciolos ó casi sentadas, verde in- tenso en la haz, y cinéreas en el envés, lanceoladas, ó también lanceolado- lineares; oblongas, brevemente atenuadas inferiormente, agudas en su ápice 6 mucronatas, ó algo obtusas, márgenes inte- gérrimas, ó vagamente aserradas, 5-nerviadas, con vello largo y denso en ambas caras, principalmente en la inferior, de tamaños FLORA URUGUAYA 09 diversos, alcanzando á medir alLiiuia.-, IC cni de iaríro y los p'^eio- ios que son roljiístüs, erizados conipriniidos, 1-5 inm. Flores en la extremidad de las ramas peduneuladas y en panojas interrum- pidas dispuestas, aglomeradas, bracteadas. Cáliz de tubo acampa- nado- ovoide, cinéreo, lacinias lanceoladas, agudísimas, pestañosas en sus márgenes, más largas que el tubo, cuyo mide 5-G mm de largo por 2-2 12 de ancho; pétalos aovado-anchos de 1,5-2,5 cm, de largo por 12-16 mm de ancho, algo asimétricos, extendidos, ro- sco-purpúreos ó violados, lampiños, con muchos nervios tenues. Es- tambres de fdamentos capilares, purpúreos, casi rectos, de 0-8 mm de largo; anteras purpúreas, suberectas, un tanto atenuadas y páli- das en su ápice, de 5-0 mm de largo por 2,3 mm de diámetro, cel- dillitas no onduladas, conectivo de 1-1 1/2 mm debajo de las celdi- llitas, bastante arqueado y engrosado en la base. Ovario ovoide, lampiño inferiormente, y con densos pelos en su ápice; estilo fdi- forme, purpúreo, de 1 1/2-2 cm de largo, poco arqueado. Cápsula morena, obscura, ovoide ó subglobosa, con 5 surcos bien señalados, partida hasta la base, de 4-5 mm de diámetro. Semillas, de 1/2 mm, obscuras, comprimidas, redondeadas en su ápice, obtusas en la base, con tubérculos diminutos. Cogneaux en Martius l.c. describe 9 variedades de las cuales la S, se halla en campos uruguayos, y también en el Brasil, Repú- blica Argentina, Paraguay, Bolivia hasta Venezuela. Var. '^. vulgar is Cogn. en Martius l.c. — Chaetogastra gracilif DC. Prodr. III p. 133. tallos de 1 m + de alto, ascendentes ó erec- tos, generalmente simples, pelos rígidos, y más ó menos densos. Hojas subsentadas, lanceoladas ó linear-lanceoladas, de 0-9 cm de largo por 1-2 de ancho. Flores róseas ó violadas. Campos graminosos, florece en noviembre. 3. Tlboiioliiua nítida Cogn. en Mart. Flor. bras. XIV. parte 3, A(^A.—Art/trostc/iinia nitidinn Graham en Edinb. New-Phil. Journ. XIU. ISO (1831); Bot. Mag. lám. 3142; Walp. Repert. II. 131.— Arihrostemma Uraguayensc CA^am . en Linnaea IX. 453; Walp. Rep. 70 J. ARECHAVALETA II. p. 131. — Tetrameris serrulata Naud. en Ana. Se. nat. ser. 3. XIV. 123 y Melast. 215. — Tetrameris TJruguayensis y T. nítida Naud. l.c. 127 y Melast. 229— Pterolepis nitida Triana, Melast. 39. lám. II. flg. 29, e. Raíces horizontales, poco ramosas, algo gruesas, tallos delgados, vagamente tetrtigonos, erizados de pelos extendidos, rígidos, glan- dulosos, esparcidos, rojizos, inferiormente simples, superiormente poco ramificados, de 60-90 cm de alto; ramas finas, cortas y erectas, gríseas. Hojas brevemente pecioladas, rígidas, 6-10 cm de largo por 1 1/2—2 1/2 de ancho, lanceoladas, de color verde intenso en la haz, verde pálido en el envés, las superiores bastante menores; nervios delgados, levemente impresos en la cara superior y sobre- salientes en la inferior, el mediano más señalado. Brácteas senta- das, aovadas, redondeadas por su base, agudas en el ápice, 3-ner- viadas, aserradas, lampiñas por su haz, erizadas en su envés de 1/2-1 cm de largo. Cáliz rojizo, obscuro, tubo subredondeado en su base y no atenuado, de 5-6 mm de largo y 3 mm de ancho, lacinias erectas, abiertas, de 4-5 mm de largo. Pétalos purpúreos abiertos, lampiños, de 10-12 mm de largo. Estambres filiformes purpúreos, suberectos de 6 mm + de largo; anteras de 5-7 mm, amarillo-purpúreas suberectas, atenuadas y pálidas en su ápice, celdillitas levemente onduladas, conectivo de 1-3 mm, debajo délas celdillitas. Ovario ovoide, lampiño en su base y con pelos densos en el ápice; esülo filiforme, purpúreo, suberecto y de 10-12 mm de largo. Cápsula madura desconocida. En campos, orillas del Uruguay, Rincón de las Gallinas, Sellow y en Montevideo (Courbon). Existe también en el Brasil, provincia Rio Grande del Sur, A. Hilaire, Tweedie, Fox. XLI. LITRACEAS A. P. DC. Révue des Fam. des Lythrariées. (1826).— Prodr. III. (1828) p. 75.— Chamisso y Schlecht. en Linnaea II. (1827) p. 377. FLORA URUGUAYA 71 -St. Hil. Flor. bras. mér. III. (1833) p. 80.— Endl. Gen. (1840) p. 1198.— Lindl. Veg. Kingd. 574.— Benth. y Hook. Gen. I. (1865), p. 773.— Baill. Hist. des pl. VI. (1877). p. 426.— Koehne en Mart. Flor. bras. XIII. 2. (1877) p. 185.— Engler y Prantl, Pflanzenfam. III. (1898) 7.a p. 1. Flores bisexuales, rarísimamente unisexuales, regulares, muy po- cas irregulares. Cáliz libre, tubuloso 6 acampanado persistente, dientes y lóbulos primarios 3-12 valvados. Pétalos tantos cuantos dientes ó lóbulos primarios tiene el cáliz, pocas veces menos ó nu- los, trasovados, unguiculados, membranáceos, arrugados, iguales 6 en uno que otro caso los posteriores menores, empizarrados. Disco nulo ó si acaso existe, en forma de anillo, en la base ó al bordo del cáliz. Estambres definidos ó indefinidos insertos en el tubo calicino á diferentes alturas, l-oo- seriados, iguales ó uno que otro menor ó imperfecto, en pocos géneros dimorfos. Anteras versátiles, generalmente oblongas, celdillitas longitudinalmente dehiscentes. Ovario en géneros típicos, libre, sentado ó con estípite, de 2-6 cel- dillas, ó de 1 sola por ausencia de tabiques. Estilo generalmente Aliforme, alargado, ñexuoso; estigma en cabezuela. Huevecillos en placentas adnatos con el eje de las celdillas, basilares, pocas veces parietales, indefinidos y multiseriados, horizontales ó erectos, ana- tropos. Cápsula membranácea, apergaminada ó crustácea, cefiida en su base por el cáliz, de 2-oo celdillas, ó de una, por oblitera- ción de tabiques, dehiscente de varias maneras, placentas unidos en columna central libre, con muchas semillas generalmente as- cendentes y de formas variadas; tegumentos membranáceos ó co- riáceos. Embrión ortotropo; raicilla breve. Las LiTRÁCEAs son plantas leñosas y subleñosas, arbustos ó árboles, con ramas 4-gonas. Hojas opuestas, brevemente peciola- das, enteras, pocas verticiladas ó alternas. Estípulas nulas. Inflo- rescencias variadas, en panojas y cimas. Especies conocidas hasta nuestros días, al rededor de 250, de regiones tropicales de ambos mundos, la mayor parte americanas. r¿ J. ARECHAVALETA Observan los autores, y con razón, que las propiedades de las Litráceas son sumamente variables, y además muy mal conocidas. Por un lado vemos unas con principios tánicos y sustancias resi- nosas; por otro con materias irritantes, vejigatorias, purgantes, vo- mitivas y diuréticas, y se encuentran también, una que otra, que contiene materias colorantes. Sus flores en general carecen de aro- mas, alguna se distingue por su olor nauseabundo ú agradable. La Salicaria, hierba común en las orillas de bañados y lagunas de la costa, en tiempos pasados gozaba la reputación de poseer principios antidisentéricos, principalmente sus raíces. El Lythriim, L. hyssopifolium , otra especie vecina de la anterior, se consideró como vulneraria, antiescorbútica y aperitiva. Viene enseguida el género Nesaea, alguna de cuyas especies tie- ne principios abortivos, y por eso son peligrosos cuando nacen en campos de pastoreo, expuestas á ser comidas por los animales her- bívoros, en los que produciría el efecto señalado. Entre nosotros, en tierras arcillosas, en las que arraigan fuerte y profundamente, existen dos, conocidas bajo el nombre de quiebra arados, por la gran resistencia que oponen á dicho instrumento aratorio. No sa- bemos si tienen ó no las propiedades fisiológicas de sus congéne- res, lo cual es muy posible; lo que hemos observado es que los animales las respetan, por eso se encuentran formando matas, aquí y acullá en parajes desnudos de otra vegetación. Los Ctiphea se distinguen por propiedades medicinales. El C glutinosa de nuestra flora, seria un debilitante notable. Según opinión vulgar, una infusión de esta planta equivaldría auna fuerte emisión de sangre. A esa supuesta notable propiedad debe el nombre de Siete san- grías con que se la conoce en el campo. Entre los Cuphea exóticos, podemos mencionar el C. antisyphi- litica y C. mi''ropJiiiUa ron propiedades informadas por el nombi'e que lleva la primera . Como plantas de adorno, se cultivan por sus flores vistosas, va- rios Cuphea y Nesaea. De los que viven en nuestros campos po- demos decir que muchos merece esa atención. FLORA URUeOWA 73 CUADRO SINÓPTICO DE GÉNEROí=; Tribu 1. — LiTREAS. Frútices ó lubolos, raiamenfe hierbas. Cáliz coriáceo ó también herbáceo, con nume- rosos surcos y costillas. Flores amplias, en pocos casos pequeñas. Pétalos corrugados. * Hojas si 11 puntos ó ron pnntos franslitcidos en el envés. ■'(■. Cáliz tubuloso, curvo ó jiboso en su base. Q Cáliz con muchas costillas. Pétalos O, en general desiguales. Estambres 11. Ovario de 2 celdillas irregulares 1. Ciiphea P. Br. yf. Cáliz redo. Ovario y cápsula incluida en ,sit mayor parte en el tubo calicino. Placentas longitudinales, adnatos con el ángulo interno de las celdillas. O Cáliz estriado. 8-16 dentado, dientes di- minutos y alternes. Pétalos 4-S. Estambres 8-12. Cápsula de 2 celdillas. Semillas indefini- das. Hierbas y arbustillos 2. Lythrnm. Linn. OO Cáliz 8-14-dentado, dientes mínimos alternos. Pétalos 4-7. Estambres S-li. Cápsula de 8-6 celdillas. Hierbas y sr.bfrútices 3. Nesnea. Comm. Género anómalo. OOO Cáliz de 5-7 lacinias crasa.s. Pétalos 5-7. Estambres oo. Ovario de oo celdillas, 2-se- riadas y superpuestas. Semilla con tegumento pulposo : 4. Púnica. Linn. CLVIII. CUPHEA. P. Br. Nat. Hist. Jam. 216.— DC. Prodr. III. p. 83.— Ruíz y PavíMi Flor. Peniv. IV. t. 404. -St. Hil. Flor. bras. mér. III. t. 182-185.— Koehne en Mart. Flor. bras. XIII. 2, p. 214.— Baill. Hist. des pl. VI. (1877) p. 459.— Engler y Prantl , Pflanzenfam. IIL p. l.'^ (1898) p. q.— Benth. y Hook. Gen. pl. (1887) p. ll^.—Balmniona Vandelli ex Roem. Script. 110. t. 4.— Melvilla Anders. — Melaniurn P. Br. Nat. Hist. Jam. 215. Cáliz de tubo bastante largo, ascendente con varios surcos, ji- boso en su base y de abertura oblicua, lacinias dentiformes gene- ralmente, 6 primarias y otras, en numero poco fijo, accesorias, pe- queñas, á veces ausentes. Pétalos 6, (rara vez nulos) unguiculados. 74 J. ARECHAVALETA 2 posteriores mayores, con glándulas generalmente en su base. Estambres 11, en pocos casos 9, insertos á diferentes alturas en el tubo calicino, sobresalientes ó no, desiguales, 2 posteriores meno- res, el tercero deficiente; filamentos cortos; anteras pequeñas, dídi- mas ú oblongas. Ovario sentado, comprimido, calzado en su base por una glándula, ó sostenido en un pequeño pié oblicuo, con glán- dula posterior, celdillas 2, estilo filiforme, encorvado, estigma en cabezuela 2-lobulada. Huevecillos 2 ó muchos más insertos en un placenta delgado, adnato con el tabique medio, funículo ascendente. Cápsula envuelta por el cáliz persistente, oblonga, recta ú oblicua, dehiscente por ui\ costado. Semillas lenticulares, raicilla brevísima. — Hierbas ó frútices, frecuentemente viscosas. Hojas opuestas ó verticiladas, lineares, aovadas 6 lanceoladas, enteras. Pedúnculos interpeciolares con 1-co-flores cabizbajas y 2-bracteoladas. Flores de variados colores, rosadas, violadas, blancas, etc. Especies conocidas unas 90, de la América tropical y subtropi- cal. En los campos de la República Uruguaya viven 8 conocidas hasta hoy. CUADRO SINÓPTICO DE ESPECIES Sección 1. — Pedunculillos opuestos por regla general. Glándula dorsal, pocas veces cupuliforme. Semillas pequeñas. A. Glándula cupuliforme angostísima en su costado anterior. a, Estambres inclusos. 1" Hojas oblongo lanceoladas, angostas, casi cuneiformes 1. C. Commersoniana St. Hil. B. Glándula dorsal. O- Cáliz de 5-10 mm de largo. "]~. Hojas lanceoladas, angostas, nervadu- ras laterales poco visibles 2. C. Uguatrina Cham. y Scblecht. J_ Brácteas trabadas por su base, glán- dula horizontal. "I Y Hojas más largas que los entrenudos. 3. C. spicata Cav. J L Brácteas foliáceas, glándula erecta, hojas más largas que los entrenudos 4. C. oraginifolia Cham. y Schlecht. FLORA URUGUAYA 75 Sección II. — Estambres tan largos casi como el tubo calieino. O- Cáliz de 4-7 mm de largo. 5C Estambres 11. Cáliz brevemente jiboso. ^ Tallos erizados generalmente de pelos glandulosos. Huevecillos 5-S, raro 4 5. C. balsamona Cham. y Schleolit. P Estambres iguales ó poco más largos que el tubo calieino. T Hojas de 10-50 mm de lai'go, estre- chas, tallos y ramas con pelos coloreados. Siempre erizados 6. C. ingrata Cham. y Schleclit. í^T^. Tallos y ramas con pelos más ó me- nos largos, coloreados, erizados. "I Y- Hojas de 4-12 raramente de 24 mm de largo, pubescentes, viscosas, nervaduras laterales poco visibles 7. C. glutinosa Cham. y Schiecht. "] I f . Hojas linear-lanceoladas, ú oblon- gas y lampiñas ó de márgenes pestañosas. Cáliz erizado, raramente pubescente, de 6-8 1/2 mm de largo 8. C. thymoides Cham. y Schiecht. 1. Ciipliea fJomniersouíaiin (St. Hil.) Koehne en Mart. Flor, bras. XIII. parte II, p. 241. ? Cuphca megapotamica Spreng. Append. n. 192. — Cuphea li- gustrina var. Commersoniana St. Hil. Flor. bras. mér. III. 126. — Cuphea glabra Gillies en Hook. Bot. Mise. III. 314. Planta perenne de 15-50 cm de largo, leñosa en su parte infe- rior, ramiflcaciones extra axilares, erizadas hacia la extremidad. Hojas casi sentadas, aovado-lanceoladas, estrechas, lampiñas ó con escasos pelos, á veces uninerviada.s. Pedúnculos tan largos como el Cáliz, con pelos glandulosos. Cáliz velloso en su interior, lóbulo dorsal, tan ancho como los demás y algo más largo. Pétalos tras- ovados, filamentos de los estambres vellosísimos, lampiños en su ápice; estilo velloso, ovario lampiño; huevecillos numerosos. Hallada en Montevideo por Commerson. Vive en parajes húme- dos, á orillas de bañados entre otras hierbas. Florece en verano. 7»lsnnioua Cham. y Schl. en Linnaea II. 363 y V. 569, excl. var. 4., 3, y en parle var. 2; St. Hil. Flor. bras. mér. III. — 109. Walp. Rep. II. 107. pro parte. — Ctiphea peploides Mart; Ms. —Caphea hysopifolia Griseb. Flor. brit. West. Isl. 270 partim. ídem Pl. Lorentz. 93, excl. var. braelujjjhylla (í), no R.B.K.—Bal- samona Pinto Velloso, Vandelli fase. pl. 60; Fl. Lus. bras. 100, ex Roem. Script. — Koehne en Mart. Flor. bras. XIII parte 2, p. 255. Lám. XLV. fig. 1. Tallos leñosos, anuales, de 12-60 cm de largo, erectos, subfle- xuüsos, cilindricos, ramificaciones irregularmente alternas, simples, más ó menos abiertas, provistas de pelos glandulosos, pubescentes, 2 -seriados en su ápice. Hojas subpecioladas, trasovadas, oblongas, 6 lanceolado-oblongas, agudas, de 2-5 cm de largo, algunas me- nores, membranáceas, papiloso -escabrosas, márgenes escabrosas, lampiñas, nítidas en la haz ó con algunos pelos diseminados, peni- nerviadas, nervios sobresalientes en el envés y algo impresos en la cara superior. Flores interpeciolares, dispuestas en racimos del ápice de ramillas axilares, pedunculillos de 1 mm +, calzados por dos bracteitas linear-alesnadas. Cáliz de 5 mm +, cilindrico; laci- nias subiguales, anchas y agudas, apéndices mínimos, terminados por una cerdita. Pétalos oblongo- lanceolados, cuneiformes, viola- dos ó purpúreos, caducos, dos dorsales menores que los restantes. Estambres insertos en la línea media, poco más ó menos, del tubo calicinal. Ovario lampiño con estilo mitad más corto que él, lam- piño y nunca sobresaliente, glándula pequeña horizontal, huevecillos generalmente 5-7. Semillas suborbiculares ceñidas por ala angos- tísima. Vive en parajes pantanosos, graminosos. Florece en primavera y verano. FLORA URUGUAYA 81 6. (.uphea iuc|rata Chara, y Schlecht, en Lüinaea II 391; St. Hil. Flor. bras. mér. III 107, exd. var. j,partim; Walp. Rep. II 106; Wawra Maxim. Reise 24, t. 40. — Cuphea hyssopoides Scliott Ms., nec St. Hil. — Cuphea hirsuta et mülefoliata Pohl Ms. C. in- grata Chara. ySchl. Koelme en Mart. Flor, liras. XIII, p. 2. p. 258. hira. XLYI. Tallos erectos, sublefiosos, de 30-100 era, casi siraples con pe- los rojizos glandulosos diseminados, á veces lampiños. Hojas de 1-5 cm de largo, brevemente pecioladas, oblongo-lanceoladas, atenuadas por su base, agudas, lampiñas por la haz, y con raros pelos, en el envés. Pedúnculos cortos, ascendentes, cáliz de 7-12 mm, con pelos glandulosos y dos líneas de vello debajo de los estambres; lacinias Ijreves, las dorsales algo mayores. Pétalos vio- lados, pálidos, róseos, blancos, cuneiformes en su base, lanceola- dos, raitad más cortos que el cáliz, los dorsales algo raás anchos. Estambres, 2 lampiños. 3 vellosos, 4 epipétalos menores. Estilo más ó menos velloso, ovario lampiño, sobresaliente; glándula sub- globosa estriada. Huevecillos 8-14. Semillas de 2 mm + de diá- metro con ala angosta. Habita en campos graniinosos. Existe en el Brasil también, Minas Cieraes, Río Janeiro y San Pablo. St. Hilaire la recogió en esta República. Florece por noviembre y diciembre, jirolongán- dose hasta el verano bien entrado. Yar. a.grandifolia St. Hil. 1. c. subfrútice, de 30-60 cm de alto, ramas regularmente alternas, casi siraples con pelos esparcidos, hojas de 20-50', raramente de 10-20 era de lai'go, lampiñas, pocas veces con pelos erizados esparcidos en el envés, las jóvenes pes- tañosas; cáliz de 8-12 rara de largo, filamentos sobresalientes, vesículas debajo de los estambres generalmente. 7. (^iiplieii (|lutino!!4a Cluun. y Schl. en Linnaea II 369; Walji. lícji. II 1()9 — Koelme en St. Hil. Flor. bras. XIII parte 2 p. 359. 82 J. AEECHAVALETA Lám. XLV fig. III. — Cuphea ingrata var. -¡.platensis St. Hil. Flor bras. mév. ni. 107. — Cuphea hirsuta Gilí, en Hook. Bot. Mise. 315. — Cuphea hyssopi folia va,v. hrachyphylla Griseb. Pl. Lorentz, 93, no C. hyssopi folia H. B. K. N. V. Siete saiigrias. Subleñosa, viscosísima, de 15-35 cm. Tallos erectos ó acostados, ramosos, tenues, pubescentes }' gianduloso- erizados hacia la ex- ti'emidad. Hojas sentadas, de 4-12 nnn, oblongo-lanceoladas agu- das, á veces rojizas, margen escabrosa. Racimos simples, pedun- culillos cortos. Cáliz de 6-9 mm, con joroba obtusa y angostado en el medio, fauces ancha, con pelos glandulosos ó subpubescentes erizados, con dos series de lüieas vellosas internas debajo de los estambres: lacinias breves, anchas iguales; aj)éndices cortos, con pocas cerditas. Pétalos violados, más cortos que el cáliz, oblon- gos, los dorsales algo más anchos. Estambres, 3 lampiños }• 2 ve- llosos en la parte inferior, los epipétalos vellosos. Estilo velloso ó sublampiño, tan alto como el ovario que es lampiño, glándida anchísima, cóncava en su base; huevecillos 14- 15, raramente 8-20. Semillas con ala angostísima, suborbiculares. Vive en campos gi-aminosos. Se encuentra además en la Repú- blica Argentina, en el Brasil y en Bolivia. Se emplea en medicina casera. Se le atribuyen propiedades muy debilitantes. El nombre de Siete sangrías que se le da, tiene su origen en la creencia que tomándola, á manera del té, equiva- len sus efectos, á siete emisiones de sangre. 8. Cuphea thyíiioides Cham. y Schl. en Linnaea II. 3()8; St. Hil. Flor. bras. III 98; Walp. Rep. II. 105. Koehne en :\rart. Flor, bras. XIII. parte 2, p. 260. Lám. XLVII, fig. II. Cuphea ser- pyllifoHa Scliüch. Ms. nec H. B. K. — Cuphea hypericoides PohL Ms. — Cuphea angusfifolia ^hirt. ^Is. FLOKA URUGUAYA 88 Sulileñosa. de 10-30 cin de alto, vanias regnlarmente alternas, muuerosas. iiiferioi-mente desnudas, erectas ó acostadas, con pelos más ó menos numerosos esparcidos, glandulosos. Hojas oi^uestas, sentadas, á veces alternas, de 14 mm + de largo, ó menores, li- neares, lanceoladas, carnosas á veces, con pelos rígidos glandulo- sos. i-aramente lampiñas. I»aciiiios simples, hojosos.; pedunculi- llos interpeciolares de 1 mm ± en d ápice de bractéolas aova- das. Cáliz de (i -8 \- ' .> nnn brevemente jil)Oso. lacinias anchas nnicronatas. las dorsales algo mayores. Pétalos 6. purpúreos, más cortos que el cáliz, 4 angostos, olilongos. 2 dorsales, aovados. Estambres insertos á - ^ de altura del cáliz, más ó menos vellosos. 3. á veces lampiños. Estilo casi igual al ovario, lampiño no so- bresaliente, glándula subarriñonada ó acorazonada, inferiormente subcónica, huevecillos 4-12. Semillas suborbiculares transversal- mente anchas, marginadas. Vive en campos graminosos. terrenos pedregosos. St. Hilaire recogió en Montevideo la var. 5. Var. 5, Argentina. St. Hil.: tallos erizadísimos: hojas inferiores mayores, todas aovadas y más grandes: pedunculillos algo más largos; cáliz obscuro ó negruzco. !». Cupliea clensifloi'a Koelme en Mart. Flor. bras. XIIT ]). 247. Planta herbácea, de 30-50 cm de alto, tallos ascendentes más (') menos pubescentes en su parte superior, biramificados debajo de los racimos, ramas simples ó á su \ez biramificadas. Hojas de 2-3,5 cm, pecioladas. aovadas ó aovado-oblongas, agudas, lam- piñas, márgenes escabrosas. Racimos densos, pedunculilos cortos. Cáliz pubescente. Estilo velloso, glándula acorazonado-oblonga, poco ar(jucadH. Huevecillos numerosos. Semillas un poco tuber- culosas. Campos arenosos y colinas pedregosas; florece en marzo. 84 .T. ARECHAVALETA 10. Ciipliea lysiniaoliioides Chain, y Sclilecht. en Linnaea II. p. 374. — St. Hil. Flor. bras. mér. 115. — Walp. Rep. II. 109.— Koehn. en ^lart. Flor. bras. XIII. p. 2G3 : láni. XLVII, fig. IV. Perenne: raíces leñosas, robustas: tallos de 30- (JO cm, simples ó i'araniente ramificados, cubiertos de pelos escabrosos invertidos, blanquecinos, pubescentes hacia el ápice. Hojas de 2-4 cm de largo, algo más cortas que los entrenados, verticiladas, ternarias, rara- mente subcuaternarias, brevemente pecioladas, lanceolado-agu- das, redondeadas en su base, escabrosas, nítidas en la haz las adultas. Flores bien abiertas de 2 cm casi de largo, gemelas á ve- ces ternarias, raramente cuaternarias, en racimos simples, pe- dúnculos de 5 mra + de largo. Cáliz de 1 cm + escabroso, costi- llas rojizas, dientes breves, pétalos róseos, de 1 cm + de largo, elípticos. Estilo siempre incluso, glándula arqueada. Huevecillos 7-11. Internamente el cáliz es velloso debajo de los estambres. Departamento de Rivera, campos bajos de Tranqueras. Florece en noviembre. Existe en el Brasil tamljíén. Estado de Rio Grande del Sur. Las hojas verticiladas, las flores relativamente grandes, róseas y los pelos invertidos de los tallos distinguen suficientemente esta especie de todas las demás que viven en el mismo territorio. CLIX. LYTHRUM Lin. Gen. n. 604. .Tus. Gen. 332. Lamk., ill.. t. 408. D. C. Mém. Génevelll, p. 77, Prodr., III. 80. — Endl. Gen., n. G149. — Payer, Organog., 447. t. 95 — Benth. y Hook. Gen. 779. Baill. Hist.despl. VI. p. 42G. — Engl. y Prantl. Pflanzenf. III, 7.''^ y 8.^. p. 3-7. — Koehne enMart. Flor. bras. XIII. parte 2. p. 190.— Pythagorea Rafin. Journ. phys. Ang. (1819). p. 90. — Salicaria Tournef. Tnst. 253. Cáliz de tul)0 cilindrico, con 8-12 costillas, recto: dientes pri- marios 4-0. pequeños, accesorios, todos mayores, erectos, rara FLORA UKUC4UAYA 85 vez pequeños extendidos. Pétalos 4-0, trasovados, poco ungui- culados, con frecuencia gi'andes, á veces desiguales <) nulos. Es- tambres 8-12, en el medio ó más arriba del tubo calicino insertos 1-2-seriados, filamentos incluidos ó sobresalientes, filiformes; ova- rio sentado, oblongo^ de 2 celdillas: estilo filiforme, estigma en cabezuela: huevecillos 2-:>j -seriados, en placentas crasos axilares. Cápsula incluida en el cáliz, oblonga, membranácea, de 2 celdillas ó de una por tabique incompleto, septicida, 2 -valva, ó abriéndose iri'egularmente. Semillas plano convexas, tegumentos lisos ; raicilla cónica, cotiledones orbiculares. Hierbas, á, veces subleñosas. lam- piñas ó pubescentes, tallos 4-gonos. Hojas opuestas, linear- oblon- gas ó lanceoladas, enteras. Flores solitarias en la axila de hojas ó en cimas de pocas flores, róseas, purpúreas, pocas veces blancas. Especies descritas 12, multiplicadas por el desorden de los autores. 1. Lyf hi'uiii liyssopií'olia Linn. Spec. 642 : DC. Prodr. 111, 81; St. Hil. Flor. bras. mér. III. 107: Gay Flor. Chil. II. 367; — Koelme en Mart. Flor. bras. XIII. parte 2, p. 198. Lám. XXXIX. fig. 111. Planta anual. Tallos de 20-50 cm, ramosos desde la base, lam- piños, cilindricos ó casi angulosos, rígidos. Hojas lineai'es, alter- nas, sentadas y bastante juntas, verde pálidas más claras en el envés que en la haz, las inferiores á veces caedizas. Flores pe- (pieñas, purpúreas ó violadas, subsentadas, solitarias, y más cor- tas que las hojas. Cáliz de o nnn + de largo, cilindrico ó embu- dado-tubuloso con 10 dientes cortos agudos, los exteriores angos- tos y más largos, y calzado por dos bractcolas alesnadas. Pétalos 4- (i aovado-lanceolados, con uña bastante ancha. Estambres 6, de los cuales la mitad más largos que los otios. Cápsula cilindrica, con dos celdillas y numerosas semillas. Vive en tierras húmedas, parajes herbosos, florece en ¡¡rima- 8fi J. ARECHAVALETA vera. Varia en sus hojas que á veces son oblongo -lanceoladas, mucho más amplias y tenues, otras esti'echas. crasas y menores. St. Hilaire y Sellow. recogieron esta especie en el Brasil }• aquí entre nosotros. 2. Lythriiiii iiiaritiiiiuní HBK. Nov. Gen. VI. Iíi3: Chani. Schl. Linnaea 11, 357; DC. Prodr. Til. 82: Hook. y Arn. Bot. Beech. 82 : Koehne en Mart. Flor. bras. XIII parte 2, p. 199, lám. XXXIX. fig. IV. — Lythnnii l¡ijssopi folia var.^. virgullnsuin. St. Hil. Flor bras. mér. III 107. — L. campestre (}y\<.. Pl. Lorentz. p. 93. Planta de 40-80 cm de alto, subleñosa, lampiña, tallo \ ramas angulosas, con muchas hojas opuestas ó alternas, oblongas, ó li- near-lanceoladas. agudas, sentadas^ de 7-30 mm de largo por 2-12 de ancho, membranáceas ó rígidas, verdes por la haz y pá- lidas en el envés. Flores solitarias, brevemente pedunculadas, pe- dunculillos de 2 nnn +, tetrágonos con dos bractéolas lineares. Cáliz de 5-8 nnn. tubuloso, con seis dientes cortos, agudos y otros tantos apéndices doble más largos. Pétalos trasovado-elípticos violados ó róseos. Estambres, G, episépalos. Ovario oblongo, estre- cho, de dos celditas. Estigma craso, grande. Cápsula envuelta por el cáliz y en él inclusa. Semillas poco angulosas. Vive en terrenos húmedos de la costa piálense, orillas de la- gunas, pantanos, etc. Florece en ¡Drimavera. Es común en Punta Brava, Barra de Santa Lucía, orillas de bañados, en Carrasco y otros uuiclios parajes. CLX. NESAEA. Connners. ex Juss. Gen. 332, DC. en :\Iém. Soc. Gen. III, p. 2, pag. 74:; Prodr.. HI. 90. Endl. Gen. n. (Jl47— Benth. y Hook. Gen. 779. Baill. Hist. des pl. VI. p. 447. Engler y Prantl. Pñanzenf, III. 7 y 8. pág. 12. — Heimia Link y Otto Ic. pl. rar. hort. Berol. I. (i3 t. 28. DC. Prodr. III. Hit. -Ginoria F1. Mex. ic. ined. ex DC. non Jaeq. FLORA URUGrAYA 87 Cáliz hemisférico -acampana do, tubo con 10-14 costillas; dien- tes primarios 4-7, los accesorios todos angostos. Pétalos 4-7, in- sertos en la fauce del cáliz, sentados ó nnguiculados. Estambres en número doble de los pétalos, insertos en el medio del tubo del cáliz, l-ó sub 2-seriados, iguales ó los alternos mayores, filamen- tos filiformes, sobresalientes; anteras dídimas. Ovario en el tubt) del cáliz de una celdilla, estilo filiforme; estigma simple; hueveci- llos insertos en placentas parietales, pocos y ascendentes. Cápsula incluida en el cáliz apergaminado, membranácea, de una celdilla con 3-4 semillas. Sección Heimia. Ovario subgloboso, incluido en el tubo del cáliz, de 2-G celdillas; estilo filiforme, flexuoso, so- bresaliente; estigma en cabezuela; huevecillos ao- insertos en pla- centas situados en el ángulo interno de las celdillas. Cápsula sub- globoi^a, de 3 -Ó celdillas de 3-6 valvas septíferas con co -semillas angulosas. — Hierbas ó subfrútices, lampiñas ó tomentosas, erec- tas, ramas 4-gonas con muchas hojas opuestas, á veces verticila- das ó alternas, enteras. Flores axilares, amarillas, purpúreas ó azu- ladas, pedúnculos con 2 brácteas en la base ó en el ápice. Especies conocidas unas 12 de América y África. 1. Xesaea $«alieirolía HBK. Nov. Gen. VI. 192; St. Hil. Flor bras. mér. III. p. 130; Walp. Rep. II. 103; Griseb. Pl. Lorentz.í)3. Heimia salicifolia Link y Otto le. pl. rar. hort. Berol. I, 03. Cham. Sclil. Linnaea II. 347; DC. Prodr. III. 39. Koehne en Mart. Flor bras. XIII. parte 2- p. 202. lám. XXXIX fig. 5. Heimia si- phylitica DC. Prodr. III. p. 39. — H. grandiflora Hook. ic. pl. t. 554. A. Walp. Rep. II. 916 — Ginoria flava Fl. Mex. ic. ined. ex DC. N. y. Quiebra arados. Hierba de la vida entre brasileros. Arbustillo de 1-2 m de alto y á veces más. Hojas lineares ó sublanceoladas, de 1,5-5,5 cm de largt) por 3-8 mm de ancho, agudas, subdiscoloras, opacas. Flores axihires solitarias. Cáliz de 88 J. ARECHAVALETA 6-9mmdelavgo, verde, acampanado, con 12 (ó 10-14) nervios, ló- bulos erectos, más cortos que el tubo. Pétalos de 12-15 mm, traso- vado anchos, tenues, caedizos. Estambres, en flores hexámeras 12, filamentos capilares, anteras anchas, elípticas. Ovario subgioboso ó trasovoide, de 4 raramente 5-6 celdillas ; estilo de 9 nnn +. Cáp- sula suglobosa, abriéndose hasta el medio en 4 (ó 6) ventallas. Semillas numerosas, de un mm de largo. Vive en campos, sobre todo en tierras arcillosas, húmedas, ori- llas de pantanos, etc. Flores en verano. Existe también en Méjico, Jamaica, Brasil, República Argentina y en Bohvia. 2. JVesaea myrtifolia Desf., St. Hil. Flor. bras. mér. III, p. 138: Walp. Rep. II. 103. — Heimia niyrti folia Cham. Schl. Linnaea 11. 347. — Heiiuia salid folia p, y y, Hook. Ic. pl. t. 554, C. Walp. Rep. II. 916. Kcehne, en Mart. Flor. bras. XIII. parte 2, p. 202. lám. XXXIX. fig. VI. Planta de 30-80 cm de alto. Hojas linear-lanceoladas, algunas lanceolado -oblongas, agudas, discoloras, de 1,5-4 cm de largo por 2-7 mm de ancho. Pedunculillos de 2 mm +, bractéolas más lar- gas que el tubo calicinal, caducas después de la fructificación. Cáliz de 3-5 mm de largo, tubo casi globoso, lacinias 6 breves, conniventes; apéndices algo más largos. Pétalos de 4-5 mm, orbi- culares, arrugados. Estambres 12; ovario globoso, de 4 -raramente de 3-5 celdillas y brevemente 3-5-asurcado. Cápsula contenida exactamente en el cáliz, por todo lo demás igual que en la espe- cie anterior. En camiDOS, orillas de selvas, terrenos áridos, pedregosos y tam- bién en camjjos graminosos. Se distingue de la primera, por sus flores de color amarillo más subido y más numerosas. FLOEA ÜRUOrAYA . 89 XLII. ONAGRARIACEAS Bentli. y Hook. Gen. pl. I. (1867-1867) p. 785. Miclieli en Mavt. Fl. bias. Xni. p. 2. p. 153. Ed. Spach, Monographia Onagrcea- rum en Nouv. Ann. Mus. IV. 3 ser. p. 321-407. (1836).— DC. Prodr. ni, 35. — Endl. Gen. p. 1188. Onagrartaceas Baill. Hist. des pl. VI (1877) p. 458. Rainiann en Engler y Prantl. Pflan- zenfam. III. partes 7 y 8. p. 199. (Onagraceas). — Oenothereas í:ndl. Gen. 1118. Flores ordinariamente bisexuales, regulares, raramente irregu- lares. Cáliz adnato por su tubo con el ovario, limbo 2-4-partido á veces colorecido; lóbulos valvados. Pétalos generalmente 2-4, fuga- ces. Estambres 1-8. rarisimamente 5, 6, 12, 1-2-seriados é insertos en la base de los pétalos ; filamentos delgados. Anteras oblongas ó lineares, de 2 celdillitas, dehiscencia introrsa: polen triangular. Disco epigíneo, lobulado, ondulado ó glanduloso. Ovario infero de 1-6, generalmente de 4 celdillas, ó á veces de una sola por aborto de tabiques. Estilo filiforme; estigma en cabezuela íntegra ó 4- lobulada ó 4-partida. Huevecillos solitarios en las celdas ó go, 1-2-seriados, ascendentes ó colgantes, generalmente anatropos. Fruto variado, capsular ó baya, septicida ó luculicida de 4 val- vas. Semillas varias ó pocas ó solitarias, generalmente pequeñas, tegumento membranoso ó apergaminado ; albumen nulo. Embrión trasovoide cotiledones plano-convexos; raicilla pequeña. — Hierbas anuales, ó perennes, pocas veces frútices, menos árboles. Hojas opuestas y alternas, membranáceas, enteras, raramente pinati- hendidas, dentadas ó aserradas. Estípulas nulas. Flores axilares y solitarias, á veces espigadas en extremidad de ramas, muy pocas a panojadas. 90 .T. ARECHAVALETA Especies unas 300. distribuidas en regiones templadas de todo el orbe terráqueo, raras en las tropicales. Las Onagrariáceas no poseen virtudes medicinales sobresalientes, ó están desprovistas de propiedades activas. La mayor parte sólo tienen jugos mucilaginosos, inofensivos. Los Epilobios se conside- raron en tiempos pasados como emolientes y ligeramente astrin- gentes. Con la infusión de la raiz del Epüohium rosmarinifoliiim creian los antiguos que se podia domesticar á los animales más feroces y su cocimiento, mezclado con vino, dulcificaba ó ablan- daba los caracteres y alegraba el corazón. En nuestros tiempos se cuenta, que los pueblos de Siberia oriental y del Kamtchatka, mezclan la infusión de esta planta, con cierta cantidad de una bebida alcohólica preparada con peciolos de la berza, dándole propiedades dulcificantes 3' calmantes. En Suecia, los brotes de este Epilobio son coniestibles, se comen á manera de espárragos. Con la lana de las semillas, se fabrica un hilo en las regiones pola- res. Las mismas propiedades se atribuj^en á los E. latifoliwn y al E. tetra go)ium que es precisamente el que existe entre nosotros. Cocido, se aplicaba sobre almorranas, pero, según parece, su acción es poco menos que nula. Por otro lado, las propiedades de otras Onotereas serían bas- tante variables. La Oe«. 6¿(?/í;¿¿.s, Onotera bisanual ó bianual mejor, que se cría espontáneamente entre nosotros, desde poco tiempo á esta parte, es planta de hortaliza cuya raíz cocida con otras legum- bres se come en ensalada. La Oen. moUissima, Gen. avaulis, tan comunes aquí y (jue se hallan también en Chile y en el Brasil, se reputan como aperiti- vas y vulnerarias, sus raíces se aplican en la curación de llagas. Martius incluye la primera entre las vulnerarias. Syst. mat. med. veg. bras. 9, 124 y Vil. Algunas especies de Jussiaea se suelen emplear en fomentaciones y cataplasmas. La raíz de los J. octoner- viay ocfofila se usan del mismo modo que el J. repens tan común. FLORA URrorAYA 91 esta última sobre todo, en nuestros arroyos y lagunas y que se baila igualmente en la Cocbinchina y en la India, y se emplea mezclada con aceite de ricino en el tratamiento de la tina y otras afecciones feas del cuero cabelludo. El ./. peruviana se prescribe en forma de cataplasmas como resolutiva couti'a tumores y abcesos, sobre todo de las glándulas. Otras especies exóticas son plantas tintó- reas, el J. pilosa del Para por ejemplo, cpie contiene jugos amarillos. Los Myriophylloíi se consideran como antiflogísticos, principal- mente el M. spicatum y el M. verticillafinn. Sus raices sirven pai'a pulir madera blanda. Varias Onoferdceas son de adorno y como tales se cultivan en muclias partes. El Onofhera mollissima y longifiora de nuestros campos dan flores vistosas y como se abren de noche, serían del mejor efecto como flores nocturnas. Los Myriophyllon, Hippiiris. etc.. sirven para guarnecer los acuarios. CUADRO SINÓPTICO DE LOS GÉNEROS * Ovario de '2-G-ceklilla.s con >;-huevecillos. Cápsula looulicida ó sep- ticida de muchas semillas. -)- Estambres 4-8. «, Semillas vellosas, 4 pétalos, 8 estambres. Ovario de 4 celdillas. Ot. Cáliz no prolongado arriba del ovario o escasamente 1. Epiloüiu.m. b. Semillas desnudas, sin alas. A. Pétalos 4-6, sentados, enteros ó 2 -lobulados. 4- -f Estambres 8-12. Ovario de 4 celdillas. Cápsula septicida. fí. Cáliz prolongado arriba del ovario 2. .Tu.ssiaea. B. Pétalos 4, sentados, enteros. Estambres, 8. Ovario de 4 celdillas. Cápsula larga, loculicida 3. Oenotheiía. CLXI. EPILOBIUM. Linn. Gen. n. 171.— Juss, Gen., 319.— Lamk, Dict., II, 373. — DC, Prodr.. III, 40. Endl. Gen, n.(3121.— Payer, Organ., 450, t. 94. — Bentli. y Hook. Gen. I. p. 787. — Baill. Hist. des pl. VI. (1877j p. 464. — Engler y Prantl, Pflanzenfauí. III 7.=^ pai-tc p. 202. 92 J. ARECHAVALETA Tubo calicillo linear 4-gono, ó cilíiidríco : limbo 4-pavtido, cae- dizo. Pétalos 4, trasovados, erectos. Estambres 8, los alternos alga menores; anteras lineares. Ovaiio de 4 celdillas; estilo filiforme, estigma oblicuo, claviforme; huévecillos numerosos, insertos en el ángulo interior de las celdillas, 2 -seriados, ascendentes. Cápsula larga, 4-gona, de 4 celdillas, loculicida por 4 valvas abiertas á lo- largo de la columna seminífera. Semillas ascendentes, con largos pelos en su ápice, tegumento crustáceo ó membranoso tenue. - Hierbas ó subfrútices, erectas ó acostadas, á veces rastreras. Hojas opuestas y alternas, enteras ó dentadas. Flores axilares, solita- rias, subracimosas ó espigadas liacia la extremidad de ramas, ró- seas ó purpúreas. Especies conocidas unas 50, la mayor parte muy variables, di- seminadas en regiones templadas y frías de todo el orbe. Entre nosotros existe solo una, ó mejor dicho no se lia encon- trado más que una hasta el presente. 1. Epilobíuiu tetrayonum Liiin. Spee. 4!)4: DC. Prodr. III. 43. Micheli en Mart. Flor. bras. XIII. p. 2, p. 174. Herbácea. Tallos de 20-50 eni, tetrágonos, sublampiños. Hojas lanceoladas, estrechas ú obloiigo-lanceoladas, dentadas, las infe- riores opuestas. Flores axilares solitarias ó racimosas ó espigadas en la extremidad de las ramas; róseas, purpúreas ó también á ve- ces blanquecinas, raramente amarillas. Planta común en esta República ; habita en parajes húmedos, en terrenos ai'enosos preferentemente. Florece en noAiembre. CLXII. JUSSIAEA Linn., Gen., n. 819. — Lanick., Dict., III, 330. — DC. Prodr. III, 52. — Endl., Gen., n. 6109.— Micheli en Mart. Fl. bras. XIII. p. 2, p. 147. — Benth. y Hook. Gen. I p. 788. — Baillon Hist. des ph, VI. p. 463.— Engler y Pi-antl, Pflanzen- fain, III. parte 7.-'^. p. 202. FLOBA TRUGUAYA 93 Tubo calicmo largo, cilindrico: lóbulos 4-6, agudos persistentes. Pétalos 4-6. Estambres 8-12, insertos en la base de los pétalos: filamentos cortos. Ovario de 4-5 celdillas: estilo simple: estigma 4-6 lobulado; huevecillos x - multiseriados en el ángulo interno de las celdillas. Cápsula cilindrica, 4- 12 -angulosa, coronada por los lóbulos del cáliz, septicida, 4 -5- valva. Semillas numerosas de te- gumento apergaminado ó membranáceo, cotiledones obtusos, rai- cilla breve. — Hierbas, pocas frútices. Hojas alternas, membraná- ceas enteras, j)ocas veces aserradas. Flores amarillas ó blancas axilares, solitarias, en cortos ó en largos pedúnculos, 2-bractea- das en su ápice. Especies conocidas unas 30, algunas acuáticas natantes, otras pantanosas, diseminadas en regiones tropicales de ambos mundos, principalmente americanas. 1. Jussíaea repeiis Linn. Mant. 381; Micheli en Mart. Elor. bras. Xni. p. 2, p. 266. Lám. XXXIV. fig. H. — Jussiaea repens Linn. Fl. Ze3-1. p. 75. — Jussiaea polygonoides H. B. K. Nov. Gen. ct Spec. VI. 97. -Jussiaea Siiraiziaiía DC. Prodr. III. 54. — Jus- siaea fluitans Hochst. y otros. Planta acuática. Tallos rastreros, ascendentes, ramosos, rami- llas erectas, lampiñas ó también á veces pubescentes. Hojas alter- nas, pecioladas, de 3-5 cm de largo por 1, 2-1,5 de ancho, aovadas ó trasovadas y á veces las inferiores es])atuliformesó lanceoladas. Flores pentámeras, grandes, axilares, solitarias, pedúnculos ro- Inistos, de 1-2 cm de largo, lamjíiños ó pubescentes. Cáliz de tubo subcilíndrico con vagas costillas, de 10 mm + de largo; lacinias lanceolado -angostas ó sublineares, agudas 5-nerviadasde7-8mm de largo. Pétalos trasovados, amarillos, de 1-2 cm de largo por 1-1,2 cm de ancho. Estambres 10, todos iguales ó 5 algo meno- res. Disco aj)lanado, erizado. Estilo velloso. Ovario de 5 celdillas, !»4 J. AR ECHA V ALETA con Iluevecillos colgantes, nniseriados. Cápsnla cilindrica, de ■2-3 cni de largo, lampiña ó vellosa, con 10 costillas. Semillas nu- merosas, de 2-3 mm. Florece todo el verano. ^íichcli describe una forma a, typica tjiie corresponde á la des- crita ut siipra y dos variedades á saber: Var. p, minor, Jussiaea peploides ef pafib/lce¡)s/s H. B. K. Jii.s- siaca raiiinlosa DC. Prodr. III, p. 54: Jiiasidca Manrifiíum Presl. Planta doble menor, casi lampiña. Hojas aovadas, agudas ú ob- tusas, peciolo más corto (pie el limbo. Flores en cortos pedúnculos, por lo demás como en var. a typica. Var. Y glandi flora,. hisaiaenfjrandi flora ^licli. Flor. Bor. Amer. 1. 267:Bot. Mag. t. 2122. — Jussiaea Montevidensis Spreng. Jus- siaea Berteriana Steud. Nomencl. — hissiaea hexapetala Hook. Bot. Mise. III. 312. Planta mayor, más erecta, pubescente, la parte superior sobre- saliente : hojas inferiores espatiüadas, las superiores lanceoladas, estrechadas en ambas extremidades, de 8 - 10 cm de largo, breve- mente pecioladas; flores amplias, pedúnculos largos ó también cortos. Esta planta tiene gran extensión geográfica. Ha sido descrita })or muchos botánicos con diversos nombres. Tanto la forma típica como sus variedades se hallan en esta Pi'pública profusamente repartidas en lagunas, orillas de ríos de mansa corriente, en parajes constantemente húmedos, etc. Cuando se cría á orillas de ríos sus tallos se extienden y alargan sobre el agua emitiendo muchísimas raíces en la parte inferior de los nu- dos y ramas que se levantan hacia el cielo para florecer. 2. Jussiaea RurolifUii ^Tichel. en Mart. Flor. bra. XIII. — 2 p. lóS. — .liiss/aea iiiirrhellii ]Michel. en Flora. 1870. p. 300. Jn.ssiaca cloucjida Burchell, Mss. en Herb. Reg. Kew. FLORA URUGUAYA 95 Planta herbácea, lampiña. Tallos erectos ó más ó menos rastre- ros, subsimples, angulosos y hojosos. Hojas pecioladas, angostas, hmceoladas, de 10 cm + de largo por 1,5 + de ancho, puntiagudas, (estrechadas en la base en peciolo alado de 10 mm + de largo, de- currentes, membranáceas, lampiñas, nítidas, íntegras, con puntos glandulosos apenas visibles en las márgenes, costilla media y ner- vios sobresalientes en el envés, aproxiniados. Estípulas mínimas en la base de los peciolos. Flores axilares solitarias, pedúnculos del- gados, de 4-5 cm de lai'go. con 2 bractéolas hacia su medio. Cáliz lampiño, tetrágono, apeonzado. de 7 mm + de largo; lacinias trian- gulares, doble más largas que el tubo. Pétalos aovado -anchos, de 2 cm + de largo por 1,8 cm deanclio. Disco sobresaliente. Estilo craso. Cápsula teti'ágona apeonzada. tan alta como las lacinias del cáliz. Courbon lialló esta especie en Montevideo, i Herb. Mus. París). |-)urciiell. núui. 34G5, en San Pablo, Brasil. 8. Jussíaea peruviana Linn. Spec. 555: Feuillé, Obs. II. 716. tab. IX: Plumier ed. Burm. tab. 174. fig. 2. — Jussiaea hirta Vahl Eclog. II. 31. — Jiissiaea Hiacrocavpa H. B. K. Nov. Gen. et spec. VI 102. tab. 533. — lussiaea moUis H. B. K. Nov. Gen. et spec. VI 102. Micheli en Mart. Flor. bras. XIII. 2, p. 154. Subleñosa. tallos ramosos, erectos, ramillas angulosas, eriza- das. Hojas aovadas, de 7,5-8,5 cm de largo por 2,5-3,5, más ó me- nos estrechadas en ambos extremos, agudas, brevemente peciola- das; flores axilares, solitarias, amplias, tetrámeras, pocas veces pentámeras. Pedúnculos de 10-12 nnn de largo, pubescentes y más tarde alcanzando á medir hasta 2 cm con 2 brácteas en su ápice. Cáliz erizado, de tubo apeonzado, tetrágono, de 1(V15 mm de largo, lacinias lanceolado -aovadas, mucronatas, 5-nerviadas, ; Lindl. Veg. Kingd. 880; Benth. en Journ. Linn. Soc. Lond. V. Suppl. 87. Bixáceas Eichl. en Mart. Flor. bras. XIII, parte I. — Bailí. Hist. des pl. IV. p. 265. — -(1878). Flacourtiáceas O. Warburg. en í]ngler y Prantl, Pflanzenfam. III. parte 6.''^ p. 81 y 82. (188). Flores regulares, bisexuadas generalmente. Cáliz apergaminado, persistente; tubo breve ó bastante largo, raramente adnato con el ovario: líMxilos 8-7, empizarrados ó valvares. Pótalos en igual nú- mei'O (]ue los lóbulos del cáliz, perigineos siempre y empizarrados. á veces nulos. Disco perigíneo ó liipogíneo. Estambres definidos 6 indefinidos, 1-co -seriados, con frecuencia alternando con estauíi- nodios ó unidos en hacecillos opuestos á los pétalos; filamentos filiformes, á veces capilares, libres ó más ó menos soldados. Ante- ras dldimas ú oblongas, dehiscencia introrsa ó extrorsa, longitudi- nal. Ovario libre, dentado, de 1 celdilla, angostado en estilo corto ó poco largo, íntegro ó 8-hendido en su ápice; estigma sini])le. Huevecillos varios, fijos en 8-5 placentas parietales, anatropos, col- gantes ó ascendentes, micr(')pilo si'qoero, rafe lateral ó venti'al. Fruto cajisular, raramente indehiscente, apergaminado ó carnoso, de 1 celdilla con l-oo semillas, abriéndose en 8-5 valvas por el ápice ó totalmente, valvas alternas con las placentas. Semillas or- 106 J. ARECHAVALETA dinari amenté pocas, oblongas ó angulosas, ascendentes ó colgan- tes, ombligo ventral ó terminal, tegumento exterior tenuemente carnoso, ó con arilo rasgado, interior crustáceo ó correoso, general- mente negro, estriado ó arrugado, albumen copioso, carnoso. Em- brión axil menor que el albumen; cotiledones oblongos, orbicula- res, ó acorazonados; raicilla brevísima, ó á veces larga y cilindrica. — Arboles ó arbustos, lampiños, pubescentes ó tomentosos. Ho- jas pecioladas, simples, alternas y dísticas, raramente opuestas ó verticiladas, no es raro que tengan puntos translúcidos, integt''- rrimas ó aserradas, dientes á veces terminados en glándulas. Es- típulas pequeñas generalmente caedizas, grandes y persistentes en Arechavaletaid. Flores pequeñas, en racimos ó panojas, pedun- culadas; pedunculillos articulados en su base y bracteolados. Especies conocidas al rededor de 150, distribuidas en regiones tropicales de ambos mundos, raras en las subtropicales. En esta República existen 3 conocidas hasta el presente; una de ellas constituye un género creado por el doctor Spegazzini. Tribu I. Casearieas. Hojas alternas. Cáliz libre, 4-5-mero. Pé- talos nulos. Estambres 6-30 insertos en el tubo calicino en serie simple. 1. AliECHAVALETAIA. Estambres 15-^0. Estilo simple truncado en su ápice. Flores en espiguillas densas axilares. Estipulas gran- eles y persistentes. Tribu II. Banareas. Hojas alternas. Cáliz libre, 4-5 mero. Pé- talos 4-5 ó más. Estambres numerosos, ce -seriados, insertos en el disco perigíneo. 2. Banaka. Cáliz 3-4 partido, empizarrado. Pétalos 3-5. Hojas aserrado -glandulosas. Triliu I. Casearieas. CLXIV. APECHA VALETAIA. Speg. en Anales de la Socie- dad Científica Argentina, tomo XLVII, i^. .S-14. (1!»00). FLORA URraUAYA 107 Cáliz subgloboso. primero y finalmente hemiesférico. apeonzado, abierto, sépalos 4, valvares. Pétalos nnlos. P]stambres al rededor de 20, hipogíneos, 2-3-seriados, libres, acompañados por algunos pelos; filamentos breves, anteras extrorsas: estaminodios nnlos. Ovario ovoide de 1 celdilla, prolongado en estilo simple truncado en su ápice: huevecillos ce , 2-4-seriados sobi'e 8 placentas parie- tales, subhorizontales y anatropos. Fruto, casi baya, indeliiscente con varias semillas, coronado por el estilo persistente. Semillas sub- globosas, tegumentos apergaminados, albumen copioso: embrión pequeño, axil, cotiledones casi aovados, raicilla supera. — ^ Arbustos, de liojas alternas, casi dísticas, íntegras ó apenas aserradas: estípulas grandes persistentes, aovadas, sentadas. Flo- res pequeñas, en cortos pedunculilos unibracteolados. arregladas en espigas axilares, densas, cabizbajas. Especies conocidas hasta hoy 1. fundamento del género. 1. Arechavaletaia uruyiiayensiis Speg. 1. c. p. 10, y en An. Mus. Xac. INÍont. t. II, p. 275. Arbusto de 3-4 m de altura, ramoso, lampiño, copa abierta irre- gular. Hojas elípticas, de 4-7 cm de largo por 1,5-2.5 de ancho, apergaminadas, verdeobscuras. lustrosas en la haz, sin lirillo en el envés, enterísimas ó con algunos dientes irregularmente distri- buidos; peciolos breves, de 3-5 mm con dos grandes estípulas en su base, anchamente ovaladas, de 10-18 por 7-15 mm de largo y ancho respectivamente, redondeada en síi borde superior, oblicua- mente cortadas en dos orejitas obtusas. Espiguillas axilares casi sentadas, cabizbajas y con 15-25 flores, muy juntas. Flores dr 1,5-2 mm de largo, verdoso-amarillentas, sépalos 4-valvares, licr- báceos, lampiños exteriormente, [)ubescentes en su interior, a]ionas soldados en la base, ovales subagudos. Disco representado por 4 glandulitas verdes, diminutas, sentadas en la base de cada sépalo. 108 J. AHECHA V ALETA Etstambres 15-20, 3-4-senaclos, libres, filamentos cortos, lampiños, amarillentos, con anteras elíptico -ovaladas, rojizas. Ovario globoso pequeño, prolongado en estilo de 2 mm + de largo. Fruto á ma- nei'a de baya poco carnosa. Semillas 4-10, peifectas. globosas, de 2 mm + de diámetro. Vive en Sierras de Minas, parajes pedregosos, próximos á sur- gentes de agua ó á orillas de arroyuelos. Puntas de Pan de Azú- car. Florece en septiembre y noviembre. CLXV. BAÑARA. Aubl. Pl. Gui. I. 547, t. 217.— Juss. Gen. 293.— De. Prodr. I. 259. — Endl. n. 5073. Baill. Hist. des. pl. IV, p. 311. O. Warburg en Engler y Prantl, Pflanz. III, 6.'^ p. 32. As- ura Schott en Spreng. Syst. Car. Post. 407. Xyladenius Desv. en Ham. Prod. Fl. Ind. Occ. 41. Boca Vcll. Fl. Flum. V. t. 113. Cáliz de tubo breve, con 3-5 L'jbulos valvados, persistentes. Pé- talos 3-5, bastante semejantes á los lóbulos calicinos, empizarra- dos, persistentes. Estambres, vaiúos, perigíneos, ó insertos en disco hipogíneo íntegro ó separado en glándulas, filamentos capilares ; estaminodios nulos. Ovario ovoide de 1 ó casi de 3-8 celdillas ter- minado en estilo simple con estigma en cabezuela; huevecillos, varios, OD -seriados en 3-8 placentas parietales. Baya carnosa ó apergaminada, indehiscente, con nuiclias semillas estriadas de te- gumento crustáceo, albumen carnoso; cotiledones oblongos, rai- cilla rolliza. — Arboles y frútices. Hojas alternas, pecioladas, oblon- gas, desiguales en su base, con frecuencia aserrado -glandulosas ó dentadas, peciolo 2-gianduloso á veces en el ápice. Estípulas pe- ((ueñas. Flores humildes, apanc^jadas ó en racimos, siuiples <') eoiu- puestos, cortos ó bastante largos, pubescentes ó tomentosos. Especies descritas unas 12 de la América tropical. 1. Bañara iiinbi'atíeola Arecli. Anales 11. p. 280. FLORA TRUGUAYA 109 Arbolillo do 8-4 ni de elevación. Kaniaje extendido horizontal- mente y abierto: corteza ceniciento -rojiza, salpicada de numero- sas y diminutas lentejillas. Hojas alternas, casi sentadas, aovado- agudas. ó aovado-lanceoladas. de 3-8 cm de alto, por 2-3,5 cm de ancho, 3-5-nerviadas en la base, un poco asimétricas; lampiñas en ambas caras, asei'radas, dientes vagamente glandulosos: peciolo de 2 mnr +, lampiño, estípulas diminutas. Racimillos de 2-2,5 cm de alto, con 5-9 flores pedunculadas, pequeñas. Pedunculillos de 4-5 mm, articulados arriba de las bractéolas que los calzan, y vestidos con fina pubescencia. Cáliz gamofilo en la base, lóliulos de 3,5 nmi + de alto, aovados, amarillo- cenicientos y aterciope- lados: pétalos casi iguales á los sépalos en forma y en color; andro- ceo de estambres sobresaliendo apenas del periantio ; anteras globu- losas, ovario aovado, estilo corto, vagamente 3 -lobulado en el ápice, 1-locular, con tres placentas parietales y numerosos liueA'ecillos amontonados. Baya globosa, de 5 mm + de diámetro, pericarpio membranoso, i'ojizo. Semillas numerosas aovadas, un tanto com- primidas, tegumento crustáceo vagamente estriado: albumen com- pleto, aceitoso, embrión pequeño, sumergido en el albumen cerca de la base. Habita en los bosques de Tacuarembó á la sombra de grandes árboles. Su ramaje abierto, extendido horizontalmente, sus hojas tenues de coloración verde obscura, dispuestas de plano en igual dirección, le dan aspecto original, armonioso con el medio som- brío y fresco en que estos arbolillos viven. Florecen en diciembre y fructifican en febrero. 2. Bañara brasiliensis. Bentli. Journ. Linn. Soc. V. ( 18(il j. App. 11. 93. Ascra Brasili.ensis Schott en Spreng. Syst. Cur. post. 407. Kuhlia brasiliensis A. Crray. en Un. St. Expl. Expedit. 74 DoUocarpus pubiffonis Miq en Pl. Claussen n. 2041. lio J. ARECHAVALETA Árbol de mediana elevación, 5-7 m, ramaje bastante abierto; corteza ceniciento- rojiza, en las ramas jóvenes salpicada de len- tejillas pequeñas, hojas elípticas ó bien elíptico -lanceoladas de 10 cm + de largo por 4 cm + de ancho, prolongadas en punta torcida generalmeiite hacia un lado y un tanto asimétricas en su base, lampiñas en ambas caras, menos en las nervaduras de la inferior que están vestidas de fina pubescencia, bordes dentados, dientes terminados por glándulas muy vagas, peciolo de 8 nnn +, pubescentes : estipulas, aleznadas, pestañosas, fugaces. Racimos ter- minales de 5-10 cm, compuestos de numerosas flores pequeñas, pu- bescentes, jiálidas. Pedunculillos de 2 mni + con bractéolas en el pie. Periantio de 2 verticillos, 1-3-meros, muy semejantes; sépa- los de 3 mm +, aovados, agudos, un poco soldados en la base, pétalos alternos del mismo tamaño casi que los sépalos y como ellos, cubiertos de pelusa suave. Filamentos estaminales doble más largos que el periantio; anteras globulosas, ovario sentado, aovado, tan alto como el periantio, 1-locular con 3 placentas; huevecillos numerosos, amontonados en tres grupos. Estilo corto, 3 -lobulado apenas. Encontramos este árbol en enero de 1877 en la Sierra de Ríos, departamento de Cerro Largo, en una pequeña selva húmeda poblada de árboles, conocida con el nombre de Isla de Zapata; en el Brasil fué hallada por varios botánicos, en el Corcovado y Tijuca, alrededores de Río Janeiro. Las inflorescencias de nuestros ejemplares son más densas que las del grabado de la Flora Brasilera de Martius. XLIV. LOASÁCEAS Lindl. Nat. Syst. II. (1836) p. 53. id. Yeg. Kingd. 744. Baillon Hist. des pl. VIII. 458. Urb. en Mart. vol. XIII. p. 3.''^ p. 197. E. üilg, en Engler y Prantl, Pflanzenfam. ITI, 6.^^ p. 100.— LoÁ- FLORA URUGUAYA 111 SEAS Juss. Ann. Mus. V. (1804), p. 18. DC. Piodr. III. 339; Caiiib. en St. Hil. Flor. bras. mér. II. 150. — Endl. Gen. 929. Benth. y Hook. Gen. pl. I. 801. Le Maout y Dcne Traite bot. p. 278. Flores regulares, bisexuales. Cáliz subgloboso ovoide ó apeon- zado, generalmente con costillas espiraladas, soldado por su tubo con el ovario; lóbulos 4 ó 6, empizarrados ó torcidos, herbáceos ó apergaminados persistentes. Pétalos 4-5 insertos en la garganta del cáliz, sentados, unguiculados, planos ó acaperuzonados, val- vares; escamas petaloides alternas con los pétalos, con apéndices en el dorso, á veces nulas. Estambres oo, jiocas veces definidos, insertos con los pétalos; filamentos filiformes, con frecuencia uni- dos en hacecillos opuestos á los pétalos. Anteras oblongas, dehis- cencia longitudinal introrsa. Estaminodios, entre los estambres y los pétalos, filiformes ó petaloides, alesnados á veces. Ovario in- fero, raramente semisúpero de 1, raramente de 2-3 celdillas con- fluentes y de igual forma que el tubo calicino, vértice libre con frecuencia erizado. Estilo filiforme, alesnado, íntegro ó 2-3-hen- dido; estigma puntiforme. Huevecillos solitailos ó varios senta- dos en el ápice del ovario ó en placentas parietales 1- go- seriados, colgantes, anatropos. Cápsula de 1 -raramente de 2-3 celdas, con costillas rectas ó en espiral, abriéndose por su ápice en 3-5 val- vas. Semillas variadas, generalmente pequeñas, oblongas ó angu- losas, tegumentos membranosos, á veces reticuladas, albmnen car- noso ó nulo. Embrión rectO;, linear, oblongo ó cilindrico, cotiledones plano -convexos, raicilla breve, á veces larga. Hierbas, pocas leño- sas, erectas ó volubles, dicótomo-ramosas, generalmente con pelos «■) cerdas erizadas y con frecuencia urentes, pelos lisos ó ásperos. Hojas opuestas ó alternas, íntegras, lobuladas ó inciso -pinatihen- didas. Estipulas nulas. Flores solitarias en cimas ó racimos, pe- dúnculos con frecuencia opositifolios, pedunculillos 2-bracteola- dos. Corola blanca ó rojiza. 112 J. ARECHAVALETA Especies unas 100 de la América tropical y cálida la mayor parte, exceptuados los Kissema. Entre nosotros viven 3, entre matas de selvas (') en peñascales. CUADRO SINÓPTICO DE GÉNEROS * Ovario de 1 celdilla; huevecillos oo, en 3-5 placentas parietales. + Encaminas inilas. Pétalos planos. Estaminodios, nulos ó varios. 1. Estambres generalmente muchos, estaminodios nulos ó petaloides. Hierbas ó frútices de hojas alternas . . 1. Mextzem.\. Linn. Cápsula de 5-10 valvas en general longitudinalmente retorcidas en espiral. Hojas opuestas 2. Buimbniiachia. Schi'and. CLXVI. BLUMENBACHIA. Schrad. Blumenb. ( 1827), 6, t. 1. ( Ex Comm. Goett. Recent. A^.) DC. Prodr. III, 340.— Reich. Icón. Exot. t. 121. Bot. Mag. t. 28G5, 3599. — St. Hil. Flor. bras. mér. I. t. 118. — Benth. y Hook. den. pl. I, 805. — Urban en Mart. Flor, bras. XIII, p. 3.-'^ p. 212. Cáliz de tubo apeonzado, cilindrico ó subgloboso, generalmente con 10 costillas en espiral; lóbulos 5, iguales. Pétalos 5, acaperu- zonados, extendidos, escamillas alternas con 2 pelos dorsales. Estambres muchos, rara vez definidos, filamentos filiformes, dis- puestos en hacecillos opuestos á los pétalos; anteras oblongas ó dídimas.— Estaminodios 10, opuestos á las escamillas. Ovario de 1 celdilla; estilo alesnado, lampiño ó pestañoso, estigma agudo; huevecillos muchos, en 3-5 placentas parietales. Cápsula breve ó alargada de 3-5 valvas longitiidinalmente espiraladas. Semillas pequeñas, de variadas formas, tegumento reticulado, albumen car- noso; embrión cilindrico. — Hierbas erectas ó trepadoras, erizadas de pelos urentes. Hojas opuestas, sentadas ó pecioladas, íntegras, lobuladas (') pinatihendidas. PedVinculos axilares, solitarios, pocas FLOKA URraUAYA 113 veces en racimos (') cimas. Flores amplias, amarillas ó lílancas, ca- Iñzbajas. Especies conocidas unas 12 de la América extratropical v aus- tro-occidental tropical. Secc. I. EuuLu.MENB.\cHiA. L'i'b. Plantas acostadas, ramas 4-angulares. Flores axila- res, solitarias, bibracteolaJas debajo del ovario. Cápsula globosa, torcida siuistrorsa. val- vas libres en la madui-ez. Semillas sin alas. 1. Bliiiueubachía iii-eiis. ürb. en Mart. Flor. bras. XIII. parte 8.". p. 273, láni. LVII, fig. 1. Loasa urens Vell. Flor. Flum. 11825) V. t. 98, text. ed. Netto p. 2l->. — BhimenhacMa latifolia Camb. en St. Hil. Flor. Imis. mér. II. ( 1829), p. 151. t. 118: Walp. Rep. TT. 227: Spacli. Hist. nat. Végét. t. .'U (anal. ) Planta anual, de 30-50 cm de alto, acostada, tallos tenues, cpie- bradizos, casi cuadrangulares. ramosos, con pelos urentes como toda la planta. Hojas opuestas de 4-10 cm de largo, por 4-7 de ancho, palmeadas 3-partidas ó más ó menos profundamente lol)u- ládas algunas, verdeclaras. con pelos urentes más abundantes en el envés que en la haz; peciolos de 2-() cm de largo. Flores axila- res solitarias en pedúnculos de 0,5-10 nnn de largo, crasos y más ó menos curvos. Cáliz de 5 nnn + de largcj, erizado de pelos lar- gos, lacinias lineares, agudas, de 3-5 mm de largo. Pétalos pulíes- centes valvado.s, blancos, trasovados, acaperuzonados, con algunos pelos urentes diseminados. Fscamillas anaranjadas, de 2,5-3 mm. anchas, aovado-oblongas. Estamínodios, 2 poco más cortos que las escamas. Estambi'es completos 45-55, de 3,5-4,5 mm de largo, filamentos lampiños. Estilos lineares de 3,5-4,5 mm de largo. Cáp- sula glol)Osa de 1.5 cm de diámetro, vestida de pelos cortos con costillas espiraladas. sinistrorsas. Semillas negruzcas, aovadas ú oblongas con rayas transversales. Vive entre pcñasct)s. en tierra húmica, á la sombra, á veces al 114 .T. ARECHAVALETA pie de arhustos en selvas. Florece en noviembre. ?]xiste en el Tira- sil también, República Argentina 3' Paraguay. 2. Kluinenbacliia iiisi(|iii!ü Selirad. nn (Tfttt. (rcl. Anz. 1 1825 ) III. Stück n. 171. p. 17()(i y Connnent. 'H>oc. reg. tícient. (xott. rec. VI (1827) p. íló y seoi's. iiii]>r. dissert. de « Blnnienbachia » p. !». t. 1 : Sweet. Brit. flow. gard. II. t. 171 : DC. Prodr. III, 340.— Loasd palniuta Spreng. Syst. 11. (301. — Bluiiieiibac/u'd palmata Camb. en St. Hil. Flor. bras. mér. II, 208. Walp. Rej). 11. 227.— Loasd /iiunili.s Ítv[hq\). Pl. Lorent/.. 103. — BIii iitcnlvicltid /iis/f/nis Schrad. Urb. en Mart. Flny. bras. XI 11. .".. p. 21 5. Planta bianual por sus raíces. Tallos acostados i-aniosos. ascen- dentes de 20-50 cm de largo, cuadrangulares, (juebradizos. vesti- dos de pelos urentes como toda la planta. Hojas de 3-7 cm, 5-pal- matipartidas, de ámbito suborbicular- aovado, verdeobscuras en la haz, algo más claras en el envés, con pelos urentes, sobre todo sobre los nervios: peciolcs de 1-2 cm de largo. Flores axilares ca- bizbajas en pedúnculos de 5-15 cm de largo. Cáliz pubescente eri- zado, globoso, lacinias linear- lanceoladas ó linear-alesnadas, inte- gras. Pétalos de 1 cm + de largo, })refloración valvada, extendidos después, trasovados, unguiculados y fuertemente cóncavos ó aca- pertizonados en su extremidad; blancos, pubescentes; escamas de 3-4 nnn de largo por 1.5-2 mm de ancho, j'ojas ó purpúreas. Estambres x , 5 en 5 falanges alojadas en la prefloración en las concavidades de los pétalos. Fruto globoso, de 1,5-2 cm de diá- metro, verdoso, erizado, con 3-4 costillas sinisti-orsas. Semillas numerosas, negras, aovadas, angostas y rugosas. Vive entre peñascos, en tierras húmicas, matorrales, etc. Flo- rece en prinaavera. prolongándose hasta el verano. Toda la planta tiene pelos urentes, ganchosos unos y simples otros. FLORA rii'-(;rAVA 115 íiecc. 11. t'A.joi'HaiiA rrli. Plantas voliililes, ramas cilíuilricas, inflovescencia terminal «le varias flores. Ovario con i! placentas bifurcadas. Cápsula apeouzada, oblougolinear, sinistrorsa ó dextrorsamente torcida abriéndose en H ventallas. Semillas sin alas. ■í. Bliiiiioiibachia Ar«M*liavaletae Uib. un ^Jait. Flor. Iiuis. XIII. i)art(> ;i". p. 217. .'m ..r.Mi. • -: i . - ni».^'. .• -r Planta ci-ecta de óO- lOO cm de alto. Tallos robustos rilíndricos, tM-izados inferiornientp. sini[)les y raiuificados ou la parte superior. Hojas pinatiparridas de 4-10 caí de lari^o: Ic'ibidos numci'osos. más ('> menos alternos, á veces opuestos, pinatiliendidos, agudos ú obtu- sos, de '2-ri cm de largo: peciolos cortos, á A'eces nulos, comprimi- dos. Floi-es axilares, pedúnculos de ó-tí mm. á veces más largos con una flor completa y una ó más embrionarias: también acon- tece (pie las ramas se prolonguen dando varias flores en la axila de hojas petjueñas. bastante alejadas unas de otras, formando in- florescencia á modo de ])anojas simples. Cáliz apeonzado. erizado de pelos rigidos, lacinias de (> mni de largo, lanceolado-agudas. verdes, escabrosas; pétalos doble mayores, blancpiecino-amari- llcntos. pestañosos: estambres numerosos, más cortos (pie los péta- los. Kruto erizado de pelos rígidos, oblongo, de "2,5 cm de largo + con .■) ventallas espiraladas sinistrorsas. coronado por los sépalos persistentes. Semillas numerosas, uioreiias.globosas.de l.ónim de diámetro, reticuladas. atontes de Santa Lucía entre matorrales, en tierra arenosa hú- mica. Florece en noviembre v diciembre. Se distingue de los ante- ri()res p(ir sus riillos robustos, cilíiulricos y erectos y sus frutos alargados. (XXVI í. .MENTZELIA Limi. n. (wO. — Juss. en .Aun. Mus. V. 24. \)C. Prodr III p. ;U;i.— Endl. (icn. .l!t 1 . -Bentli. y Hook. (toii. 1. S04. — Baill. Hist. des pl. VII!. p. Ki.'). (filg. en Engh^- V Piantl. Pflanzenfam. 11 1, ti.' o. l(t!l. 11 (5 .T. AREOHAVAI.KTA Cáliz de tubo cilindrico ovoide ó apeonzado: lóbulos 4-5. bre- ves ó liastante largos. Pétalos 5, lanceolados ó espatulados. Esca- niillas nulas. Estambres c«j, rara vez definidos, filamentos libres ó dispuestos en falanges opuestas á los pétalos; anteras pequeñas oblongas ó dídimas. Estaminodios nulos, definidos ó oo, filiformes ó petaloides, á veces anteríferos. Ovaiio de 1 celdilla: estilo fili- forme, simple ó 4-liendido, lóbulos api'oximados torcidos, estig- mas obtusos: huevecillos oo en 3-5 placentas parietales. Cápsula apeonzada ó cilindrica, con escasas ó con muchas semillas, angu- losas, comprimidas ó aladas, lisas ó escabrosas, tegumentos mem- branáceos, albumen poco ó nulo; embrión recto, cotiledones pla- nos, oblongos, raicilla rolliza. — Hierbas ó frútices, delgadas ó robustas, rígidas, lampiñas ó erizadas. Hojas alternas, sentadas ó pecioladas, íntegras ó lobuladas, ó taixibién inciso-pinatihendidas. Flores solitarias, racimosas ó en cimas, con frecuencia grandes, amarillas ó blancas. Especies descritas 80. de la América tropical y cálida, las más occidentales. 1. Mciitzelia albeseens Benth. Hook. — Barfonia albescens Oill. y Arn. en Edinb. (íeog. Journ. H. ( 1881) 278. Planta erecta de 20-4(i cin de alto: tallos cilindricos, estriados, pubescentes, blanquecinos. Hojas de la liase de 8- 10 cui de largo pinatilobuladas, ó estrechadas en breve peciolo, escabrosas en ambas caras, las caulinares dentadas y hasta un poco abrazado- ras, por los lóbulos de la base, algo prolongadas hacia abajo. Elores axilares, solitarias, dispuestas á lo largo de las ramas. Cáliz tubuloso ó subapeonzado, de 8-10 nnn de largo terminado por ñ-dientes agudos de 2-8 mm y calzado por 2 brácteas alesnadas. Pétalos blanquecinos de 7 mm + de largo, lanceolados. Estam- bres numerosos, poco más cortos que los pétalos. Estilo dei-echo. FLORA TRUGUAYA I 1 7 truncado. Cápsula cilindrica, de 2 cm +. coronada por Ids dien- tes calicinos. estriada, áspera y como toda la planta, provista de pelos cortos, rudos, escabrosos. — Semillas lenticulares, aladas, de 2 mm i de ancho. Hallada en campos de Vera pc^r el señor Berro, don ]\1. H., á ([uien debemos el ejemplar fructificado de nuestro Herbario. El doctor Kürtz nos envió 3 ejemplares de esta especie recogidos en las cercanías de Córdoba. República Argentina, que cín'responden exactamente con el de Vera. XLV. rURyERACEAS A. P. DC. Prodr. B45.— Endl. den. í)14.— Lindl. Veg. Kingd. 347.— Benth. y Hook. Gen. pl. I. p. 806. — Baill. Hist. des pl. TV. 286. — E. (rilg, en Engler y Prantl, IH, 6." p. 57. Urban en :\Iart. Flor. l)ras. XIII. 8. p. pág. 86. (1883). Flores regulares, bisexuadas. Cáliz tubuloso, 5-hendido, cae- dizo, lóbulos empizarrados. Pétalos, insertos en la garganta del cáliz, unguiculados, membranáceos, torcidos, caedizos, desnudos 1) con escamas afestonadas en el ápice de la uña. Estambres 5, insertos en la base, en medio del tubo ó en la garganta del cáliz, pocas veces hipogíneos; filamentos libres, comprimidos y alesna- dos. Anteras oblongas, dehiscencia introrsa. Ovario libre, ovoide. de 1 celdilla. Estilos 3, terminales, filiformes, simples ó 2-liendi- dos; estigma afestonado oo-hendido. Huevecillos oo, en 3 placen- tas parietales, 2 -seriados y opuestos á los estilos, ascendentes, ana- tropos. Cápsula de 1 celdilla, 3-valva ])or su ápice solo, ó en toda su longitud, valvas ])lacentíferas en el medio con oo semillas. Se- millas oblongo -cilindricas; arilo membranáceo: tegumento sub- crustáceo, albumen copioso. Emlirión cilindrico, axil, ortotropo; cotiledones plano-convexos: i-aicilla cilindrica. — Hierbas (> fiúti- 118 ,r. AHIX'HAVALETA ce^i, lampiñas ó piibescente.s. Hojas alternas pecioladas. siiuplt-s (') pinatihendidas, con frecuencia aserradas y 2-glantlul(isas en su base. P]stí]julas pequeñas ('i nulas. Fhires axilares, solitarias, ñ pocas, sentadas ó pedunculadas. pedúnculos lil)res <) soldados con el pecíolo, á veces articulados y 2-bracteolados. Especies unas 7<>. la mayor parte Americanas, pocas Africanas, una difundida por el Asia, ignorándose si es indígena. Entre nos- otros s(')lo se conoce hasta el presente luia sola especie, bastante variable. CLXVIII. TUBNEKA Plum: (k-n.. 15. t. 12.~Linn. Gen. n. 376. — DC. Prodr. III. 84G. — Aubl. I'l. (íui. 1. t. ll3.~Gaertn. Fruct. 1. t. 76. — St. Hil. Flor. bras. niér. 11. t. 1 l!»-l-24. — Baill. Hist. des pl. IV. ]). 2y6.— El. Gilg, en Engler y Prantl. Pflanzen- fam. 111. (!.■' p. O-i. — ürban en ]\Iart. Flor bras. XIII. B. p. Piiu- QUETA Aul)l. Guian. I. 298. Cáliz tubuloso embudado ó acampanado: limbo 5-partido, la- cinias oblongas, linear lanceoladas, empizarradas. Pétalos 5. in- sertos en la garganta del cáliz, trasovado-redondeadds ó espa- tulados. brevemente unguicidados. membranáceos. Estambres o, insertos debajo de los pétalos, á veces hipogíneos. filamentos libres: anteras olilongas. Ovario sentado. lil)re, oblongo; estilos 3. terminales, filiformes, pocas veces soldados en su base: estigma dilatado 2-occ -hendido. Cápsula ovoide ú oblonga, de 3 valvas con ce semillas en medio de las valvas, raramente con 3 solamente. Semillas oblongas ú trasovoides. cilindricas, curvas, tegumento crustáceo, asurcado n áspero, arilo linear, submembranoso. all)u- nien cai'noso: eml)rión cilindrico en el eje de la semilla, raicilla próxima al hilo. — Hierbas, frútices ó sul)frútices. lampiñas juilies- centes ó tonientosas. Hojas es])arcidas. enteras, aserradas {i sub- pinariliendidas. 2-glandulosas frecuentemente en su base. Esti- FLOHA I'IU'urAYA 119 pulas pfHjiirñas n nulas. Fldics axilares, solitarias, raramente en racimos ó en haces, amarillas, ^-bractciiladas ú sin brácteas. pe- dúnculo libre ó soldado con el pecíold. Especies descritas unas 70, nviundas de la América tropical, una sdla del Oabn. 1. Tu Miera Selloi ( ürb. ) Arecli. - I'ii-iqíicfa Sellni Vvh. j\Ton. Turn. (í.H y en ]\lartius Floi-. Itras. XI 11 ;5 parte p. !l4. lám. XXX iri fio-. II. Perenne, tallos de '(i. eiisajichado por su ápice en arilo cupuliforine. Friitd. I ¡aya ó cápsula dehiscente ó no. valvas ilc ^-semillas en ]ilacentas alternos. Srniillas aovadas, coniprimidas, envueltas en tejido pulposo. teí^'unieiTto coriáceo ó crustáceo: albumen carnoso, parco óco])i()so. Enilirión mayúsculo, cotiledones foliáceos: raicilla cilindrica. Especies conocidas alrededor de 'l'AK las más tiopicales y sub- tropicales princijialmente de la América aiistial. De las cinco trilms cjue comprenden I. Malcs/ierh/cas. II. Pasi- flóreas. Til. Modcceas. W. Adiar i cas. V. Papayaceas, solo dos: la segunda y la última tienen representantes en el Uruguay. Re distinguen por los siguientes caracteres: CUADRO SIN()PT]CO DE GÉNEKOS A. I Pasifloue.^s. -Flores bisexuales. Coron.T simple ('i dolile. Pétalos generalmente herbáceos á veces coriáceos. Estilo 1 ó íi-5, soldados por su base. Semillas ])lanas. Estilos 3-."i ú estilo .-1-5 hendido. Cáliz de tubo lireve. Pétalos 4 -.5. Estambres 4-.'i. Estilos ií. Hojas simples I. Pa.ssii'L(»1!.\. Linu. B. II Pap.av.\ue.\.s. — Flores unisexuadas. muy pocas en raci- mos bisexuales, periantio 5y J desemejantes. Cáliz mínimo. Corola $ tubulosa, J 5-pétala. Corona nula. Estambres '2 - seriados ó insertos en el tubo ile la corola. Arboles |ie- queños. erectos, de jugos lácteos. Estambres de filamentos libres. Hojas simples, lobuladas. ó á veces partidas 2. Carica. Linn. Tribu I. Pasifi.oiíe.^s. CLXTX. PASSlFLOHA.Linn. (ien. n. I(»-JI:— DC. Prodr. UI. 322. — Kndl. (ien. í»24.— Bentli. y Hook. (Jen. T. S()7. — Harms en Englery l^ranti. inianzcnfam. 111 (;.■' p. (¡ü. I'.aill. llist. desPI. VTTI. p. 48r). FLOKA IHUOrAYA V2H Flores l)isexuadas. muy lamiiu'uTf iiiuscxuadas. Tul)o calicinti breve, aorzado. lól)ulos 4-5. linear-ohlongos ó lineares, coloieados geiierahnonte en su interior. Pétalos 4-5 ó nin^'uno. casi itíiialos á Ids l()i)ulos calicinos ó mayores y coloreados, (corona simple <'> do- ble, la exterior con ce filamentus. 1-2-seriados. ó bien membranosa, tubulosa ó nula, (xiní'jforo alai'gadti y envuelto ])or tejido craso. Estambres 4-5. adnatos \)ur sus filamentos con el ¡j-inoforo. lilncs en su ápice: anteras linear-ol)loni>-as. \-ersátiles. Ovario oblongo n subgloboso sobre un pequeño pie; estilos li. subtei-minalcs. cilín- di'icos. estigmas en caliezuela: huevecillos muclios. pocas \-eces escasos, fijos en '■'> |)lacentas. Haya ovoide (> gktbosa. seca ó i)ul- posa con ce semillas á \eccs su!) ;)-\alvar. Semillas aovadas, com- primidas, con arilo. albumen carnoso, cotiledones foliáceos. — Hierbas i') frútices tre]iadoi-es. Hojas alternas, pocas o])uestas. enteras, lobuladas ó ])artidas. ])ecíolo glandidoso frecuentemente. Estípulas '2 (') ninguna, á veces semejantes á hojas. Flores gene- ralmente \istosas. axilares, solitarias ó en racimos, pedúnculos articidados y ordinai'iamente ;5-bracteolados. Frutos en nuiy po- cas especies, comestibles. .,;?■.-—:'. Especies unas 120. la mayor parte Americanas, pocas Asiáti- cas ó Austral á sicas. De Candojje dixidió este género en vaiúas secciones, i O. jiara facilitar el estudio. |)ero como entre nosotros no existe luás (pie una especie juzgamos innecesario incluirlas aquí. 1. Passiflora i'oetida Linn. Ainoen. Acad. I 2S,s t;il>. Iii. Cav. Diss. X. Tab. -iS!). !)('. Pi'odi-. Ili. H^U. - I'ass/floni liirsiihi Lodd. Bot. Cal), t. 17.'). — Pasxiflora po/t/tnlcn \'ell. Floi'. Fliuu. IX. tab. !fi. Planta anual. berliá<'ea. todn eiizada de ¡lelos largos, pocas ve- ces siil)l;iinpiñM. Hojas ])ec¡(il;ulas. iiiemi>ranáceas. polimorfas, las 124 J. AIIECHAVALETA más veces 8-lobuladas, más ó menos profundamente; lóbulos den- tados ó subíntegTOs. Peciolos mitad más cortos que las hojas poco masó menos. Estipulas laciniadas, lineares, zarcillos simples. Pe- dúnculos axilares solitarios, 1-floros, doble más largos que los pecíolos. Flores fugaces de 2-4 cm. Brácteas herbáceas, tan gran- des como las flores, con muchas lacinias pestañosas glandulíferas en su ápice. Cáliz de tubo corto velloso, blanquecino en su inte- rior. Pétalos blanquecinos membranáceos. Corola pluriseriada, las series externas 4-5 filamentosas, filamentos delgados, extendi- dos, blancos y á veces con manchas de color violáceo en la base. Ginandroforo lampiño, amarillo -verdoso con manchas purpúreas. Fruto globoso del tamaño de una nuez más ó menos, envuelto en las brácteas. Semillas con arilo, oblongas, tegumento alveolado. Vive en campos graminosos, terrenos pedregosos principal- mente. Florece en noviembre y diciembre. Se conocen algunas variedades. Entre nosotros se halla principalmente la y, nigelli- f'lora, sedeña hojas 5-lobuladas. lóbulos redondeados aserrados. 2. Pa!i«sifloi*u «•oei'ulea Linn. Amoen. Acad. I. 281. t. 10. f. 3. DC. Prodr. III. 380. Bot. ]Mag. tab. 2R. Masters en Mart. Flor, bras. XIII. p. I. p. 017. Nombres vidgares. Biiriicinjá. Pasionaria. Planta trepadora, lampiña, ramosísima. Hojas membranáceas de 5-7 cm de largo por 7-9 de ancho, profundamente 5-7-9-lobu- ladas, lóbulos oblongos, agudos ú obtusos, á veces mucronatos, el mediano más largo, angostado por su base; pecíolos de 3 cm + de largo con varias glándulas; estípulas arriñonadas, dentadas, con su nervio excéntrico mucronato, zarcillos cilindricos larguísimos, simples. Pedúnculos de 5 cm + de largo, solitarios, articulados cerca del ápice, con una sola flor. Brácteas de 2 cm +, enteras. Flores de G cm + de diámetro. Séj^alos grandes, apergaminados. FLORA rRlGUAYA 125 oblongos, verdes exterionuentc y blanco-rosados internamente. Pétalos blanco-róseos poco menores que los sépalos, oblongo -.'{-ner- viados. Corona pluriseriada. series aproximadas, filamentos aljier- tos, blancos, celestes y purpúreos. Pistilos purpiireos. Fruto amarillo globoso, del tamaño de un huevo de gallina aproximadamente con semillas envueltas en pulpa roja de sabor dulzaino. Esta planta, conocida con el nombre de flor de la pasión ó pa- sionaria, es común en nuesti'os bosques, trepa á los árboles y se extiende sobre matorrales generalmente. Sus frutos comestibles, de gusto dulzaino bastante insulso, suelen emplearse, antes de madurar, para preparar dulce. Son muy perseguidos por los pája- ros, de tal modo que es difícil encontrarlos intactos en estado de madurez. También cría una ó más crisomélidas que se alimentan de sus hojas. Florece en novieml)re, prolongándose hasta el verano, estación en que madura sus frutos. Existe en el Brasil, Río (frande del Sur y en la República Argentina. Se encuentra cultivada en Hong- Kong y en Cantón, según jMaitius. 1. c. Urban. en INIart. 1. c. describe las variedades siguientes: Var. a, /trgr7ie//í'¿ Hojas de lóbulos linear-oblongos. enteros. Flores blancas, filamentos de la corona mitad más cortos que los pétalos. Entre las cultivadas se encuentran: Var. an¡pisfif'oJia. Hojuelas lineares, oblongas. Var. (llanca. Hojuelas glaucas en ambas caras. Var. inihricafa. Hojuelas 7 oblongo-auchas. euq)izarradas. 'frihn II. Papayaceas. CAPtlCA Linn. (^en. n. 1 1 27. — Endl. (fen. 5119. — Bentli. y Hook. Cxen. I. p. 815. — Solms en INÍart. Flor. bras. XHI. .'5. p. 175. Papaya. Tournefort. Inst. p. 659.— Juss. n. 399.-— Gaertner. Fruct. II. p. 191. t. l->± —A. DC. Prodr. XV, parte I. 414. -Baill. Hist. des pl. IV. ]>. iVlO. I 1873 i. 12() .T. AHECHAVALEl'A Vasooxckllka a. St. Ril. :\Iém. Resed. II. 1;'.. — A. DC. Piodr. XV. parte I. p. 415. — Vascoxi'kllosia ( 'aniel cu Nuovo Cxioniale l)Ot. Ital. I lo- seriados, sentados. Baya carnosa, asurcada, pulposa, indeliiscente con nmchas semillas o\oi- des, com])rimidas, con arilo adherente. tegumento coriáceo, liso (■) rugoso, albumen carnoso, embrión axil, cotiledones oblongos. ))lanos, raicilla cilindrica. — -Arboles ó frútices de tronco simple ge- neralmente, craso, esponjoso con jugos lácteos. Hojas alternas, am- plias, pecioladas, lobuladas, raramente oblongas. Estípulas nulas. Racimos generalmente en largos pedúnculos, axilares siía bi'ácteas. Flores lilancas, ainaril lentas ó verdosas. Baya pequeña ó grande. Especies conocidas alrededor de 20. indígenas en la América tropical. Enti'c nosotros existe una en nurntes del norte. Tacua- rembó, comprendida en la sección VasconceUea. Secc. VasconcivLlka St. Hil. J. Carica l/((>^t. Hil. 2""' ^Íimh. IN'slhI. ]>. \-2. A. DC. Pirulr. X\', I. 4li;.~l'. /i') cin do laryo jioi" IJ-l-") úv ancho, lampiñas. aovad(i-i)l)Iongas. [jiintiagiidas. lobuladas á modo do, liojas de roble, (/iicrciis pediincnlnta, redondeadas en su base y á. veces más (> menos escotadas y prolongadas en dos lóbulos descen- dentes. Inflorescencias masculinas en panojas axilares, solitarias generalmente, ('> carias en ramas jóvenes; estas panojas, á modo de sendo corimbos. constan de un pedúnculo comúu de 7-15 cm, sin flores ó desnudo, en sus - ,^ ó ''4 inferiores, ramificado después más ó menos veces; las primeras ramillas alcanzando casi en al- tura á las siguientes más y más cortas: flores de 2 cm + de largo, sentadas, verdosas. Cáliz mínimo, corola tubulosa, tubo de 1 cm +, estrechado superiormente, lacinias 5, lineares, de 1 cm + también, como el tubo; estambres insertos en la extremidad del tubo, fila- mentos cortos, con pocos pelos diseminados. Anteras grandes. Flo- res femeninas en panojas de ó cm + de largo, poco numerosas, 3-<), pedunculadas, cáliz mínimo (') más bien obsoleto. Corola de 1.5 cm i de largo, petalos lineares, lanceolados, verdosos, lampi- ños: ovai-io aovado, alargado: estigma de 2-2 '/.^ mm. craso. Fruto (le ;j-4 cm de largo por 1-l.S cm de diámetro, oblongo ó casi pen- tágono (■) sea con 5 costillas .sobresalientes, pálidas sobre fondo verde cuando jo\en. las cuales desa])arecen en la madurez, bo rradas ('> fundidas en el color amarillento ipie ad(piier(> finalmente. Semillas de 4 mm +. aovadas, envueltas en un mucílago traspa- rente, terso, y sumergidas en la jiulpa blanda (jue tiene el fruto. Florece por los meses de ni>\i(Mnbre y diciembre. Los indivi- duos femeninos alcanzan á madurar sus frutos ixir (4 mes de te- l'iS .1. AHECHA VALET.A brei'O y á veces marzo; en ese tiempo el arbusto se presenta com- pletamente desprovisto de hojas generalmente. Vive en montes de la República. Lo hemos hallado en Tacua- rembó 3' en Cerro Lai'go. Es muy pr()l)al)le ([ue exista en otros Departamentos. El jugo lácteo que fluyo de este Carica, tiene propiedades pep- tonizantes y antisépticas á la vez. — -Carne fresca empapada en él, se consei'va por largo tiempo sin manifestar señales de putre- facción. La pulpa del fruto posee idénticas propiedades y juzga- mos que toda su savia en general. Conviene hacer un estudio de- tenido de esta planta. Conocidas son 3'a las propiedades de su congénere el Carica papaya y de suponer es que éste tenga jugos análogos v acaso más enéraicos. XL\ 11 CUCURBITÁCEAS CucuRBiTACE.'^E Juss. Crcn.. p. 393: Jaume St. Hil. Expos. fam.. II, p. 292: Sei'inge en Mém. 8oc. phys. Généve III. parte 1, p. \. y en DC. Prodr. III, p. 297: Spach. \ég. phan. VI. p. 183, Arn. en Hook. Journ. of Bot., III. p. 27L Lindl. Veg. Kingd., p. 311; Naud. en Ann. se. nat., ser. 4. XVI. p. 45, ser. 5. VI, p. 26. — Benth. y Hook. Gen, I, p. 816. — Cogn. en Mart. Flor. bras. XIII., parte 3. y en DC. Prodr. ]\Ionogr. III. p. 340. p. 1. Baill. Hist. des pl. VIII. p. 374. — P'ngler y Prantl. Pflanzenfam. TV, 5. 1. 1-39, 392-394. Flores monoicas ó dioicas, raramente bisexuadas, ordinaria- mente regulai'es. Masculinas. Cáliz de tubo acampanado ó tul)u loso: limbo 5-dentado ó lobulado, rarísimo 3-4-() lobulado, ló- bulos empizarrados ó abiertos, corola gamopétala, acampanada ó rotácea i-aramente tubulosa. 5-l()bulada. pocas veces 3-4-6-lolni- iXORA URlKíUAVA 129 lada. lóbulo.^ íntegros ó afestonados, empizarrados ó in\H)luto-val- vados en el botón, insertos en la base interna del limbo calicino. al- ternos con sus divisiones, rarísimamente unguiculados, con frecuen- cia coherentes ó enteramente libres, á veces adnatos con el cáliz )■ casi continuos con su limbo. Estambres insertos en la garganta ó en 1^ base del periantio, libres ó monadelfos, generalmente en número de H. pocas veces 5 }• menos aun 1, 2 ó 4, de los cuales uno con una celdillita sola, los restantes con dos; filamentos cor- tos, robustos, libres ó coaligados en columna ó en tubo. Anteras adnatas con su filamento, libres, coherentes ó unidas en cabezuela con 1-2, rarísimamente con 4 celdillitas, curvas, flexuosas, torci- das ó rectas, dehiscencia extrorsa; conectivo á veces prolongado en apéndice terminal. Polen globoso ó elipsoide, liso ó levemente asurcado. Pistilo rudimentario ó nulo. Flores femeninas: tubo calicino adnato con el ovario, limbo y corola como en las flores masculinas. Estaminodios nulos ó á veces 3, 2 ó 5; filamentosos, sin anteras. Ovario infero, en escasas especies un tanto libre en su ápice, en la mayor parte de los casos compuesto de 3 carpelos, con 3 celdillas, rara vez con 1-2 ó 4-(). espurias; placentas parie- tales, carnosas, confluentes en el eje del ovario generalmente. Es- tilo terminal, simple ó dividido en su ápice; estigma craso, lobu- lado ó afestonado. Huevecillos: en ovarios de un carpelo, 1 ú 2. insertos en el ápice ó en la base de la celdilla y en las paredes placentarias del ovario, en los de varios carpelos; horizontales, colgantes ó ascendentes, muy raramente erectos en la base de las celdillas, frecuentemente anidados en su pulpa. Fruto, general- mente baya carnosa ó acorchada, indehiscente, raramente abrién- dose en valvas ó por opérenlos; en general las paredes placenta- rias se resuelven en ¡tulpa, y (pxeda una cavidad sola con muchas semillas; en algunos casos esas paredes son fibrosas. Semillas va- riadas, ordinariamente comprimidas, planas, horizontales, erectas ó colgantes; tegumento membranáceo ó crustáceo; albumen nulo. 130 .1. ARECHAVALETA Embrión amoldado á la semilla; cotiledones comprimidos, pla- no-convexos: raicilla breve, próxima al ombligo ó bien centrífuga. (Terminación epígea. rara vez hipogea. Las Cucurbitáceas son plantas herbáceas, rara vez subleñosas, de jugos acuosos, lampiñas, ásperas ó pubescentes, anuales ó pe- rennes por sus raíces: nuiy pocas son arbustos leñosos: tallos tre. padores ('> acostados. Hojas alternas, pecioladas, simples, dividi- das, lobuladas, palmipartidas, con frecuencia acorazonadas, mem- branáceas, zarcillos, cuando existen, junto al peciolo situados, la- terales, solitarios, simples (') nmltihendidos. esjtiralados. Flores ge- neralmente a panoja das. raramente en racimos ó subumbeladas. á veces solitarias, amarillas ó blancas, i-aramente verdosas ó rojizas. Especies conocidas alrededor de 470. la mayor parte de ellas de regiones cálidas tropicales de ambos mundos. Orden nmy na- tural, afine con Pasifloráceas. US08. — Las cucurbitáceas contienen en sus diversos órganos jugos acuosos con propiedades distintas: insípidos los unos, azu- carados y alimenticios los otros, los hay sumamente acres y pur- gativos, debido á sustancias oleo-resinosas. constituyendo en cier- tas especies como la Coloqiiiutidd. Brioiiia, Elafeño etc., agentes enérgicos y hasta peligrosos. La Brionia común, planta europea, tiene troncos subterráneos, blanquecinos, cáusticos, cpie irritan fuertemente las mucosas y hasta la piel. Es además un purgante (pie debe usarse siempre con grandes precauciones por sus cualidades sumamente iriitantes. En la farmacopea antigua y hoy mismo, aumpie mucho menos. se suele emplear en las hidropesías. La coloquíntida es otro agente por el estilo. Su fruto, de un sabor amargo intensísimo, es un drástico bastante empleado por el vulgo. Otra especie análoga por sus propiedades evacuantes es el Elaterio del cpie se prepara un extracto s(')lido activísimo como purgante ('■ hidrágogo \iolento. FLORA URlHíHAYA 1 Hl Aparte de eístas y de otras especies exóticas con aplicaciones diversas, existen entre nosotros, varias, cuyos frutos amaroiiísi- mos. poseen en alto grado propiedades drásticas. La Cucurbitella TJuriaei. por ejemplo, produce gran número de frutos esféricos del tamaño de un guisante más ó menos y basta uno solo |)ara originar evacuaciones al)undantes. Los troncos sul)terráneos de la misma, nuiy robustos, tienen idénticas virtiules. Lo projjio acontece con el ('(lyapoitla (sección Tkia.nospeuma i Martin na. ó mejor aun con el ('. ficifoliu Cogn. planta trepadora frecuente en los bosciues de la República, y nonos cabe la menor duda, (pie otras especies, del mismo género, fabriipien idénticos jugWirri- tantes. Las semillas del Cuciirbita jicpo se aplican contra las lombri- ces y especialmente contra la solitaria. Con tal fin se prepara una emulsió]! machacándolas después de descascararlas. Las cua- tro seniiJlas frías son: Ciiciimis Meló, C. sativiiH, 8andía, (itrii- llii.s viilgaris y Laf/oiaria nih/driv. más adelante descriptas. Fáltanos mencionar ahora las especies alimenticias: Melón, Sandía. Pepino. Zapallo, y alguna otra del género Cnciiiii/s!, por demás conocidas, motivo por el cual no nos detendremos en otros pormenores sobre ellas. Secundariamente se encuentran los Moii/onlicd alimenticios, aceitosos ó medicinales, como la Balsainina; los Liifl'a; comesti- bles unos, purgantes otros: los Aiiíjiiria, los SicyoH que hemos observado en varios jaixlines de los alrededores de la capital en estado de cultivo. Como plantas di' adoi'uo nmy poco se emjilean las cucurbitá- ceas, sólo aipu'llas (pie dan frutos olorosos ó las de formas capri- chosas V brillantes colores, han merecido esta distinci(')n. Kn al- gunos in\crnáculos. se cuidan especies de los géneros Fcrillea, Tiichoüdntlies y Tdfuiria, plantas tre])adoras vistosas. En esta flora no escasean las cucurbitáceas. En nuestra colee- 132 .T. ARECHAVALETA t'ión figuran frutos de algunas no descriptas aquí y que lo serán cuando hayamos tenido la oportunidad de cultivarlas. CUADRO SINÓPTICO DE TRIBUS Y DE GÉNEROS Serie I. — Plagiospermeas. Huevecülos horizontales. Tribu I. — CucuMERÍNEAS. Estambres 3, raramente '2 ó 5. libres ó soldados. Celdillitas de las anteras rectas, curvas ó flexuosas. A. Anteras de celdillitas flexuosas. ■y.: Corola enrodada ó acampanada, 5 -partida hasta la base ó 5 -pétala. Filamentos libres casi siempre. 4-. Cáliz de tubo alargado en flores J. Estambres in- sertos eu el tubo ¡anteras unidas en cabezuela oblonga y contenida eu el cáliz. Q. Flores J , anteras lampiñas en el ápice, celdillitas flexuosas. Peciolos á-glandulosos 1. Lagenaria Ser. -\ — |-. Cáliz escamoso en su fondo. Escamas 2 ó 3 "2. Momórdiga Linn. Conectivo prolongado arriba de las celdillas. Zar- cillos simples 3. Cucumis Linn. OO- Flores J y $ , solitarias. Estigmas arriñonados. zar- cillos 2-3-hendidos 1. Citrullu.s Schrad. **. Corola acampanada, .'j-lobulada desde su parte me- dia ó más abajo. Zarcillos 2 -tx>- hendidos generalmente. OOO- Flores solitarias. Cáliz de lóbulos extendidos. Fila- mentos libi-es. Estigmas 3, 2 -lobulados b. Cucuriíita Liun. B. Celdillitas de las anteras, rectas ó curvas, no fie- « xuosas. ■f. Disco en forma de cúpula ó de anillo, estilo inserto en él. -|- Cáliz subcilindrico, anteras sentadas, fijas por su dorso. a. Ovario biplaoentifero; estigmas 2, bihendidos (j. Wiliírandia Silv. -¡--f Cáliz acampanado; anteras no sentadas, generalmen- te basifijas 7. Melothria Linn. ff. Disco obscuro ó nulo en la base del estilo. .. a, Ovario 5-placentífero; estigmas 5, abroquelados á veces 2-hendidos hasta la base H. Cucirbitei.la Walp. Serie II. — Orttio.spermbaíí. Huerecülon erectox ó axceiideiifcs. FLORA URUGUAYA 13;í Tribu II. —Abobreas. Estambres. 3, filamentos libres; anteras de celilillitas alargadas frecuentemente flexuosas. Ovario de 3 celdillas, raramente de 1; huevpcillos 1 - 4en cada celdilla, ascendentes ó erectos desde la base. — . Anteras de celdillitas muy flexuosas, conectivo an- gosto; semillas aovadas ú oblongas. + . Cáliz cupuliforme; estambres libres, celdillitas sig- moides, flexuosas; estilo 3 - hendido; estigmas li- ' neares extendidos; semillas linear-oblongas. poco compiñmidas 0. Ahobra Naud. + + . Cáliz acampanado ó subcih'ndrico; estambres fre- cuentemente coherentes, celdillitas 3 veces reple- gadas, estigmas dilatados, revueltos; semillas aovadas ú oblongas, comprimidas 10. C.íy.\poni.\. Tribu ni. — CiCLANTÉRB.i.s. Estambres 1-3. celdillitas flexuosas ó anulares. Ovario gene- ralmente oblicuo, de 1-4 celdillas; huevecillos erectos i) ascendentes, raramente horizontales. Baya rasgándose elásticamente, pocas veces indehiscente ó dehis- cente por poros del ápice. Semillas dispuestas en columna carnosa. -^-. Cáliz de tubo cupuliforme; semillas pequeñas, com- primidas, angulosas 11. Cyclanthera Sclirad. CLXXI. LAGENARIA Ser. en Mém. Soc. (íenéve, III, parte 1, p. 26, tab. 2, y en DC. Prodr. III, p. 299. Endl. Gen., p. 938. Naud. en Ann. Se. nat. «ér, 4, V. 12, p. 91. Benth. y Hook. Gen., I. p. 823. Cogn. en Mart. rior. bras. XIII. 3 parte p. 7. — Baill. Hist. dos pl. VIII. (1886) p. 443. — Engler y Prantl. Pflaiizenfani. TV. (1S8!») o. p. 5. fig. 7 k. — Cucúrbita Tourn. Tnst.; p. 107. Adans. Fain.. 2. p. 1 38. Flores nioiioieas. la luayur parto solitarias, las masculinas po- dunculadas. Cáliz acampanado, angosto: lóbulos 5, angostos, pe- pueños. Pétalos 5, libres, extendidos, oblongo -aovados, ari iigjulos. Kstambres 3, insertos en el tubo calicinal, filamentos libios: auto- ras libres ó poco coherentes, oblongas, de 1 celdillita la una y de 2 las restantes, celdillitas flexuosas. Flores femeninas podunciila- das. Tubo calicinal cupuliforme. Corola grande. Estaminodios 3. marchitos. Ovario ovoide ó cilindrico. 3-placentífero; estilo craso cortísimo: estigmas 3. hilobulados, liuox'ecillos niunerosos, horizon- 134 J. AHECHA \ALETA tales. Fruto indehisceiite de corteza leñosa. pul])a fungosa. Semi- llas numerosas, comprimidas, trasovadas, anarginadas. truncadas en su ápice. Hierbas anuales, trepadoras, con pubescencia blanda; indígenas del África tropical y Asia meridional. Hojas acorazonadas, ó sub- orbiculares. dentadas, peciolo 2-glanduloso en su ápice. Zarcillos bihendidos. Flores amplias, blancas. Fruto pdlimoijfo. grande ge- neralmente. Este género cuenta con una sola especie. 1. Layeiiaría viil«|arís Ser. en Mcm. Soc. Crenéve 111. parte 1. p. -25. tab. 2. Nand. en Ann. Se. nat. ser. D. V. 5. p. 8.— A. DC. (féogr. bot. p. 8!»7.--Cogn. en ]\lart. Flor. bras. XHl. parte H. p. 8.— Cu- cúrbita Lagenaria Linn. Spec. p. 1010, ed. 2. p. 1434. — 1 )C. Prodr. III, p. 31S. —Lagenaria idolátrica Ser. en DC. Prodr. III. p. 290, y otros nuiclios autores. Nombres vulgares: Calabaza vinatera, de j^ercf/r/iios ó de Sa/t Tioqae, Cogorda. de maza, de trompeta, etc. Tallos crasí^s. angulosos, de varios metros de largo. IV'ciolomás corto (pie el limbo. recto, rígido, craso, subcilíndrico. generalmente hueco, con glándulas breves, subdentiformes, solitarias á cada lado de su base. Hojas blandas acorazonadas, orbicidares. de 10-40 cm de ancho, angulosas ó levemente 3-lobuladas. redcnideadas en el ápice ó agudas. 5-7- lU'rviadas. nervios muy sobresalientes en el envés. Pedúnculos de las flores ^ más largos que el |)eciolo, las de las 9 del mismo largo poco más ó menos. Cáliz de las flcn-es Q.Ae 2-3 cm. dientes 3 y 4 veces más cortos que el tubo. Pétalos a ri'Uga- dos y más ó men<^s dentados en sus liordes. 5-nerviados. j)uV)escen- tes, de 3-4 cm de largo. Estambres lampiños, de 3-4 nnnde largo, anteras de 8-10 nmi. Cáliz de las flores 9 . de 2-3 mm de largo. Ks- tamiiiodios iníiünios. ovario velloso. Fruto de variadas foi-mas y tamaños: corteza diua. lampiña. ]ir¡meramente verdosa. ulosos v erizados. Hojas de 12-18 cm tanto en su largo como 188 . .T. ABECHAVALET.A en SU ancho palmi-3- o- lobuladas, lóbulos dentados, triángulai'es. agudos y mucronatos. Ovario erizado: fruto generalmente oblon- go más (') menos grande ó sea variado di su trunaño. amarillento verdoso, lampiño. Semilla blanquecina. ol)longa. casi aguda en ambas extremidades, de 8-10 mm de largo poi' 3-5 nim de ancho. Planta cultivada en los huertos de todo el uunido desde tiempo remotísimo, verosímilmente f)riunda de la India Oriental. La incluímos en nuestra flora por sci- planta tan conn'in. y tan conocida de todos. 2. Ciieuinis nielo Linn. Spec. ed. I. p. 1011. Lour. Flor. Coch. p. 5í)7. A. DC. Oeograpli. bot. p. 905. Naud. en Ann. se. nat. ser. 4, XI. p. 34. Xn. p. -iOí).— Cogn. en Mart. Flor. bras. XIIT parte 3. p. 17 y en DC. monogr. Phan. 111. p. 482 y otros muchos autores. Noml)re vulgar. Melón. Planta anua de tallos rastrei-os ramosos, angulosos, ei'izados, cuando viejos casi cilindricos, de varios metros de largo. Hojas de 8-15 cm tanto en su largo como en su ancho. ]iecioladas. partidas en cinco lóbulos obtusos. Flores de 2-3cm de largo, solitarias ama- rillas. Fruto elipsoide de 20-3O cm y más á *eces de largo, con cascara blanca, amarilla, verde o manchada de estos mismos co- lores, carne olorosa, dulce, blanda, aguanosa, la que deja un hueco en el centro, donde se hallan nnichas semillas, de corteza amari- lla y almendra blanca, encajadas en pulpa carnoso-filamentosa. Es planta originaría de Oriente: nmy estimada ))or su sabor azucarado \' aroma aeradablc. FLOKA I'IU'GVAYA 189 CLXXTV. CITRULLUS Neck. Elem. 1. \). :24(): Schrad. mi Eckl. V Zevh. Enuin. pl. At'v. anstr. IT. p. 279. Endl. (xen. p. !t.'57. Xaud. en Ann. se. nat. ser. 4. V. 12. p. í»9:Benth. vHook. Cíen. I, ]i. 82»j. Cogn. en DC. Monogr. Pluin. III. p. 507. — Baill. Hist. des |)1. VITT (ISSGl p. 439. Englev y Prantl, Pflanzenfam. IV. ( 1889)5. |). 22. ^-('olocyiifhis Tonrnef. Inst. p. 107; Schrad. en Linnaea XII. j). 472. — Ciicurbitae y ( 'iiciiui.eris spec. div. ant. Flores monoicas, las más de ellas solitarias. Flores $: Cáliz anchamente acampanado, limbo 5-lobulado. Corola 5-partida. snb- acanipanada. Estambres, 8, filamentos 3, cortos, libres, anteras casi sentadas, levemente coherentes, de ellas una con 1 celdillita. las restantes con 2. flexuosas. Ovario rudimentario glanduliforme. Flores 9^ Estambres 8 rudimentarios. Ovario ovoide, 8-placentí- fcro. estilo corto, columnario. estigmas 8. crasos: huevecillos hori- zontales X. Fruto globoso indehiscente. carnoso ó seco, con c» se- millas oblongas, planas. — Hierbas perennes, con olor almizclado, ó fétido. Hojas acorazonado-redondas, 8-5-lobuladas, lóbulos lo- I miados. Zarcillos 2-8-hendidos, á veces rectos y espinosos. Especies conocidas 2, oriundas de regiones mediterráneas. África tropical y Asia occidental. 1. (^ilriilliiM vulyai'i»* Schrad. en Linnaea XII, p. 412. — Xaud. en Ann. se. nat. ser. 4. XII, p. 100; Cogn. en Mart. Flor. In'as. Xllf. 8.'"" parte p. lít. y en DC. ]\[onogr. Phan. líl. p. 508. — C. ofp- cinarniit Lob. Stir]). ]>. 364, fig. 2. — Angiirid (UtruUiís d/cfa C. Hauh. Pinax p. 812: Tournef. Tnst. ]). lOü, lám. 85, y otros nuichos autores y nombres diversos. Xoml)rfs \ulgares. . — Ciiciimi-s ZapaUito Carr. Rev. liovt. ( 1872 I p. 400. y otros varios autores y diversos nom- bies. Nombres vulgares. Zapallo, calahaza confitera, una de sus va- riedades. Planta anual. Tallos rastreros largos. Hojas más ó menos ari'i- ñonadas rígidas, 5-lobidadas, lóbulos redondeados; peciolos co}! pelos ásperos y hasta punzantes. Pedúnculos florales general- mente cilindricos. Cáliz masculino de tubo obcónico. estrechado un tanto en la inserción de la cprola. segmentos lineares ó filifor- mes; pedúnculo fructífero craso, acorchado, estriado, iiunca ver- daderamente asurcado. Corola acam^Janada. grande, con h'^bulos doblados. Fruto generalmente grande, pulpa poco fibrosa, pla- centas esponjosas delicuescentes. Semillas aovadas con márgenes redondeadas, blancas ó pajizo amarillentas de 20-24 nnn de largo por 12-14 nnn de ancho. Verosímilmente indígena del Asia meridional, cultivada por todo el orbe desde largo tiempo va. Es el za])allo conu'm. em])leado como legumbre enti'e nosotros. 8. Giifurbita pepo Linn. Spec. ed I . p, lojo. Wilkl. Spec. IV, p. 60!); Ser. en DC. Prodr, III. p. 316:Naud. Ann. se. nat. ser. 4. VI. p. 29, lám. 2, B y 3: Fl. des Serres XII. lám. 1240-1241; Cogn. en Mart. Flor. bras. XIII. parte 8. p. 21 y en I )C. Monogr. Phan. III. p. 546. — C. rrrriicosa \Á\m. Spec. ed. I. p. lolo. (\ iia-lo- pcpo Liiui. I. c. \- otros murlios autores v nombres dix'ersos. FLORA rUlííUAYA 143 Nombres vnlgAn'í^.Cdldbazacoii/i'iN ó de SanJudii. entre los Es- pañoles zapallo, y zapallo de tronco entre los Americanos del Sur. Planta anual de varios metros de largo, rastrera, áspera; tallos angulosas, asurcados. Hojas grandes con o lóbulos y el peciolo largo y fistuloso. Flores de (i-S cni. acampanadas, anaranjadas; pedúi)culo fructífero r(^l)usr(). leñoso, poliedro, asurcado, ensj\nclia- do en su ápice. Fruto nuiy \ariai)le. verde obscuro, amarillei^to (') lilan(|ueeino. con costillas sobresalientes, de diversos tamaños, forma ovoide, carne }>ulposa ó fibrosa y placentas en la cavidad interna delicuescentes ron semillas aovadas comprimidas. <-or- teza apergaminada lisa eou márgenes redondeadas bien señaladas. Las semillas llamadas ¡tepitas de zapallo, se emplean para pre- parar orcliata y se administran contra la lombriz solitaria, eficaz- mente, en dosis apropiadas. 4. Ciic'iii'bita AiKlreaiía Xaiid. \h''\. Hort. fiS'année ( ISÍJti ), p. 542. con láminas representando la floi' y el fruto. Planta anual. Tallos de 20-80 m, corredores, estriados, erizados de pelos ásperos, radicantes por sus nudos. Hojas largamente pe- cioladas, de variados tamaños, generalmente grandes, verdes y jaspeadas, de blanco en la liaz y pocos pelos diseminados, un tanto más pálidas en el envés, 5 lobuladas, lóbulos poco pronun- ciados, el central bastante puntiagudo generalmente, nervaduras robustas, con pelos cortos, rudos, más numerosos en las del envés; peciolos rigidos. erizados, fistulosos. Flores de 7-9 cm. Sépalos lineares, agudos, con largos pelos y un ancho espacio entre uno y otro, llegando á la mitad de la corola poco más ó menos. Corola acampanada amai-iUenta. hilmlos oiuleados. agudos con nervadu- ras bien marcadas. Ovario ovoide, erizado. Fruto de 8-10 cm. y á veces más de largo. traso\ado. verdoso con bandas blampiecinas longitudinales. Senñllas nununosas encajadas en pulpa carnosa siunameiite amara'a. 144 J. A1?ECHAVAI>ETA El señor Cantera ( C. B. ) que ha cultivado esta especie durante varios años ha podido ver lo propensa que es á variar, principal- mente en el tamaño de los frutos. En esto se parece á sus tres congéneres arriba descriptas con las que tiene bastante parecido en su aspecto general. CLXXVI. — WILBRANDIA Manso Enum. Subst. Catarz.bras. p. 30; Endl. Gen. Suppl. 3, p. 91; Naud. en Ann. se. nat. Ser. 4. V. 16, p. 184; Bentli. y Hook. Gen. I, p. 831: Cogn. en Mart. Flor, bras. XIII. parte 3, p. 29 y en DC. IVIon. Phan. III p. 565, Baill. Hist. des pl. VIII (1886) 449. Engler y Prantl. Pflanzenfam. IV. (1889). 5, p. 14. Flores monoicas, raramente dioicas: masculinas en esjiigas ó racimos. Tubo calicinal subcilíndrico; lóbulos 5, angostos. Pétalos 5, oblongos ó lanceolados con j^apilas. Estambres 3, insertos en el tubo calicinal, sentados ; anteras oblongas ó lineares, una, de 1 celdillita las dos restantes de 2, rectas ó curvas, conectivo an- gosto, con papilas en su ápice. Ovario rudimentario nulo ó glan- duliforme. Femeninas, solitarias brevemente pedunculadas. Cáliz y corola grandes, estambres rudimentarios. Ovario ovoide, 2-3 placentíf ero : estilo inserto en el disco en forma de anillo : estigmas 2-3-hendidos: huevecillos horizontales numerosos. Fruto ovoide con pico y muchas semillas ovales, comprimidas, marginadas. — Hierbas trepadoras, perennes por sus raíces. Hojas palmeadas 3-0 lobuladas, membranáceas. Zarcillos simples. Flores pequeñas, en cortos jDcdúnculos. Especies conocidas, 6 l)rHsih'ras. unn de las cuales vive en esta república. Sección. Melothriopsis. Cogn. en Mart. Flor. Bras XIII parte 3.'" p. 33. FLORA IRUOUAYA 145 1. Willii'aiitlia villoMU Cogn. en ]\rart. Flor. bras. Xllt. par- te 3.™p. ;34,láin. 7. y en DC. Monogr. Phan. III p. 571.— \V. sa- f/iffif'olid (rris. ! Pl. Lorentz. p. 145. Planta monoica acostada, de 50-100 cin de largo, color verde cenicitento. Tallos finos, asurcados, con pelos blanquecinos más abundantes hacia el ápice. Hojas de 4-5 cm 3 -lobuladas, lóbulos triangulares y lanceolados, el terminal agudo, con ^ello, piinci- palmente en sus márgenes laterales: peciolos robustos, vellosos. Vilanquecinos, de 2-4 cm de largo. Zarcillos filiformes, pubescen- tes. Pedúnculos masculinos con G- 15 flores, delgados, de 10-15 cm de largo, pubescentes en la base, vellosos en su ápice, pedunculi- llos erectos, sin brácteas. Cáliz de 3-4 mm de largo, pubescente en su interior, dientes lanceolados ó lineares. Pétalos oblongo -aova- dos, obtusos, vellosos, de 3 mm + de largo. Anteras oblongas, lam- piñas. Pedúnculos femeninos delgados, de 2-5 cm, vellosos en su ápice; estilo filiforme, de 4 mm +. Fruto ovoide, liso, levemente pubescente, de 2-2 ^u cm de largo, por 2 cm + de diámetro. Semi- llas ol)li>ngas de 7 mm de largo por 3-4 de ancho. Vive en parajes pedregosos de los alrededores de la capital. Punta Brava, Cerro, peñascos de la Chacarita, cerca de la Unión, etc. Se encuentra también en la República Argentina, en el Para- guay y Biasil meiidional. Florece en primavera. CLXXVIL — MELOTHRIA Linn. Hort. Cliff. p. 490. (1737), Gen. ed. 2. p. 2(»: Juss. den. p. 395; Ser. en DC. Prodr. III. p. 313: Endl. Gen. p. 93(): Naud. en Ann. se. nat. ser. 4, V. 12. p. 148; Henth. y Hook. I. p. S30; Cogn. en Mart. Flor. bras. VI. parte 4. p. 24; Baill. Hist. des ])1. \'ÍIL ( IS8G ) ]). 448; Engler y Prantl, Pflanzenfam. IV. (1889j 5,p. 14 y 15 y otros varios nombres gené- ricos dados por distintos autores. 146 J. ARECHAVALETA Flores inoiaoicas, rara vez dioicas. Flores ^ en racimos 6 corim- bos, raramente solitarias. Cáliz acampanado brevemente 5 -den- tado. Corola 5-partida. Estambres 3, pocas veces 5, insertos en el tubo calicinal, filamentos breves libres ; anteras libi'es ó poco cohe- rentes, integras ó 2 -partidas, de las cuales, dos con 2 celdillitas la tercera con una sola, celdillitas rectas y conectivo algo prolon- gado, simple (') 2 -hendido. Ovario representado por un rudimento globoso. Flores § solitarias y generíilmente en largos y delgados pedúnculos. Estambres rudimentarios .S, raramente anteríferos. Ovario ovoide globoso, ;{-placentíí'ei-o : estilo corto, estigmas 3, li- neares, dilatados ó en cabezuelas 2-lobuladas; huevecillos ce , ho- rizontales. Fruto: pequeña baya colgante del pedúnculo capilar, ovoide ó ahusada, á veces prolongada en pico. Semillas varias, ovoides, comprimidas. — Hierbas generalmente delgadas, acosta- das ó trepadoras. Hojas íntegras, lobuladas ó palmeadas, membra- náceas. Zarcillos simples. Flores amarillas ó blancas. Especies unas 30, indigenas en regiones cálidas de todo el mundo. 1. Melothi'ia ÍIuiniiieu!><ís Oardu. en Hook. Journ. of Bot. I, p. 173: Roem. Syn. fase. 2, p. 27: Cogn. en Mart. Flor. bras. XIII. 3.*^ parte p. 27.— M. péndula Meyer Prim. fl. P]sseq. p. 279; Vell. Fl. Flum. I. tab. 6!». text. p. 28. (non Linn. ). — Apodanthera g7'a- cilis Benth. Bot. of the \-oy. of Siüph. p. !»!». — M. imcrocarpa Gri- seb. Cat. pl. Cub. p. 12. Hojas membranosas, aovado-acorazonadas anchas, puntiagudas generalmente, levemente 3-o-l()lndadas, escabrosas en hx haz y más ó menos pubescentes y ásperas cu el euvés: racimos mascu- linos con 2-5 flores, más cortos que las hojas. Cáliz acampanado, angosto, dientes pequeños, alesnados; pétalos obtusos: celdillitas de las anteras rectas ó poco aríjueadas. Pedúnculos con flores fe- FLORA UHlKíUAYA 147 meninas nicnoies (|ne las liojas: fruto conoolor. pe(|iifñ(). dr tres eeklillas. Entre las plantas de Gibert existentes en miestro Iierbario se encuentra esta especie recogida, según dice el marbete (pie la acnni]iaña. á orillas del ]\Iignelete. cercanías del Prado. La incluímos ai^uí por esta circunstancia, sin asegurar (pie sea verdaderamente indígena: estaríamos por creer más bien (pie ])!•()- cede de semillas traídas [)or el mismo (íibert del Paragiia\' v cul- tivadas en dicho jardín. Los dos ejemplares ijue la representan coricspomlen á la varie- dad 5. inicrophylla C(3gn. en [Nfart. Flor. bras. XIIL 3." parte p. '2.H. CLXX\'III. CUCURBITELLA Walp.Repert. (;,p. 50 en nota (1856): Bentli. y fíook. (i^en. I p. 884; Cogn. en Mart. Flor, bras XI II parte ;{. p, di». Haill, Hist. des pl. VIH, {1886) p, 455; Engler y Prantl. Pflanzenfam IV, ( 188!) ) 5, p. 1(5 y 19. Pkasopepon Naud. en Anii. se. nat. ser. 5, V. 5. p. 26, (1866). — Cucurbitae sp. Auct. Flores dioicas, las X en racimos, raramente solitarias. Cáliz acampanado. 5-gono, con 5 dientes alesnados. Corola acampana- da, profundamente 5- partida. Estambres 3, libres ó levemente coherentes, insertos en la garganta del cáliz, antei'as fijas poi' el dorso, una de ellas con 1 celdillita, las restantes con dos; celdilli- tas lineares, curvas. Pistilo rudimentario. Flores ^ solitarias. Cá- liz y corola como las ¿. Estaniinodios nulos. ( )vario oblongo 5(ra,- I amenté 8 )-placentifero. Estilo colunmario. estigmas 5,abroque- lado-licndidos; huevecillos numerosos, horizontales. Fruto, baya globosa indehiscente con varias semillas aovadas ú oblongas, coiiipiiun'das y lisas. Hierbas trepadoras, ásjjeras, indígenas de la América austral extratropical. Raíz tuberosa crasa, perenne. Ho- jas íntegras 6 8-5- lobuladas ó partidas. Zarcillos simples. Floies "•eneral mente liracteadas. amarillentas. Frutos medianos. 148 .T. ABECKAA-ALETA 1 . Cueiii'bilella Dui'iaei Cogn. en Mart. Flor. bras. VI. parte4, p. 70. — PnísopejH»!/ DiiHaei Naud. en Ann. Se. nat. Ser. 5, V. 5, p. 27. láni. 2. Monoiea, raramente dioica. Raiz piiniaria crasa, rugosa, con ra- mificaciones numerosas, ahusadas, tallos tr?^padores. ramosos, de 3-4 m de largo. Peciolos de 2-4 cni, con leve pubescencia. Hojas de 4-8 cm, verde obscuras en la haz poco más claras en el envés, pubescentes en ambas caras, lobuladas más ó menos profunda- mente, lóbulos redondeados. Flores ^ 3-5. en racimillos, rara- mente solitai'ias. pedúnculo común de 1-3 cm de largo, casi lam- 23Íño. Cáliz pubescente, tubo de 5-7 mni. dientes lineares de 4-6 mm. Corola amarillenta, segmentos tomentosos, abiertos. 5-7-nerviados, de 8-10 ram de largo. Anteras de 2 celdillitas levemente arquea- das. Flores ? generalmente solitarias. Pedúnculos levemente pu- bescentes, de 2-6 cm de largo. Cáliz poco mayor que en las J , con anillo de pelos Illancos interiormente. Ovario oblongo, pubescente, de 10-12 mm; estilo filiforme, estigmas 5, hendidos con largas y densas papilas. Fruto de 2 ^ .¿-S cm de diámetro, verdoso, casi es- férico, de 5 celdillas. Semillas aovado-oblmigas. lisas, de 5 mm + de largo por 2-3 de ancho. Hal)ita en los bosques, trepa á los arbustos. Santa Lucía, San José y otros puntos más; á veces se halla en campos i)edregosos, en matorrales. Florece en primavera. — Los frutos son sumamente amargos. Existe también en la República Argentina, el Brasil. Río Grande del Sur. CLXXIX. ABOBRA Naud. en Rev. hort. 1862. p. 111, y en Ann. se. nat. ser. 4. XVI, p. 196: Bentli. y Hook, Gen I. p. 834: Cogn. en Mart. Flor. bras. VI. parte 4, p. 71; Engier y Prantl, Pflanzenfam. IV. 5, p. 34. FLORA UKrííUAYA 140 Flores tlioieas. axilares solitanas: las ^ dv cáliz cupulifonue brevemente ó -dentado. Corola enrodada 5 -partida, lanosa inter- namente, segmentos oblongo-Ianceolados. Estambi'es 3, libres, fila- mentos lineares: anteras robustas 1, de 1 celdillita, las demás de 2, flexuosas. Ovario rudimentario glanduliforme. Flores <^: cáliz y corola como las J . Estambres rudimentarios nulos. Ovai'io glo- boso, de 3-4 celdillas; estilo erecto 3 ó 4-liendido, inserto en el disco bacilar; estigmas lineares radiados. Hnevecillos, 2 en cada celdilla, erectos desde la base. Fruto baya, ovoide, indehiscente con 6 semillas, á veces más, otras menos, lineares, oblongas. Hier- bas trepadoras, lampiñas ó ásperas, perennes por las raíces. Hojas divididas. Zarcillos generalmente 2 -hendidos. Flores en delgados pedúnculos, verdosas. Baya pequeña, colgante. Especies 2 ó 3 de América austral extratropical. 1. Ahobra toiiiiii'olia Cogn. en Mart. Flor. bras. \1. parte 4, p. 71, tab. 20. — Brijonia tenui folia Gilí, en Hook. Bot. Miscell. IH. p. 323. Abobra tenui folia Naud. en Rev. Hort. ('18Ü2i p. 111, con lám. de color y en Ann. se. nat. ser. 4, XVI. p. l!)(i. lám. 4. — Griseb. Pl. Lorentz.. p. 14(5. Planta trepadora de G-7 m, verde intensa, lam])iña. perenne por las raíces. Tallos delgados asurcados, ramosísimos. Peciolos lam- piños, estriados, de 1-4 cm de largo. Hojas con puntos blanqueci- nos, tanto en la haz como en el envés, ásperas, 5-lóbulo palmeadas, de (¡-12 cm de largo, segmentos lineares, agudos. Zarcillos largos, simples, ó 2-hendidos. Pedúnculos ^ de 1-3 cm, sublampiños. Cá- liz verdoso, levemente pubescente, tubo 10-nervíado, de 4-5 mm de largo. Corola estrellada abierta, levemente pubescente é inte- riormente lanosa, segmentos linear- hmceolados, o-nerviados de 12-lo nnn. Estambres de 4-5 nuii, vellosos; antei-as de 2 cekhlli- tas. Pistilo do 1 nnn +. Flores ¿, jiedúnculos filiformes casi lampi- 150 J. AHECHA VAIjETA 1108, estviadus, ele 1-4 cin de largo. Cáliz con dientes de ."J-Gnun. P]s- taminodios de ;5-4 mm, con denso vello. Estilo delgado, de 8- 12 min: tei'ininado por ;3 estigmas candidísimos. Fruto lampiño, liso, cilin- drico, de 1 cm + de largo, rojizo. pul})a tenue, no amarga. Semi- llas obscuras, de 7-8 mm de largo, por "2 ' .,-3 de ancho, espesas. Habita en tierras arenosas. Se halla en la República Argentina provincia de Córdoba. Santa Fé y en Buenos Aires también. CLXXX. — CAY aponía Manso Enum. Subst. Brazil. p. 31 (1886); Endl. Gen. Suppl. II. p. 91. Cogn. en Mart. Flor. bras. VI. parte 4, p. 72. P.aill. Hist. des pl. VIII. (1886) p. 386: Engler y Prantl, Pflanzenfam. l\. ( 188!» ) 5. p. 34. — Thianospek.ma ^lart. Sj'st. iiiat. ined. Brasil, p. 79 (1843); Benth. yHook. Gen. I. p.835. Flores monoicas, ya solitai'ias, j-a en racimos ó en panojas. ^ : Cáliz acampanado, limbo 5-deiitado ó ó-hendido. Corola acampa- nada, 5-partida. p]stambres 3 insertos en el tubo calicinal, filamen- tos lil)res: anteras generalmente coherentes, de I celdillita launa y de 2 las restantes, celdillitas longituclinalmente i-eplegadas 3 ve- ces. ':^: Cáliz y corola como en las J- Estamiiiodios 3 pequeños. Ovario ovoide de 3 celdillas ó de 1 por aborto: estilo erecto con 3 estigmas dilatados: huevecillos 1-4 en cada, celdilla, ascendentes Fruto ovoide ó globoso, carnoso ó acorchado, indehiscente. con 1-12 semillas aovadas ú oblongas, comprimidas, lisas. Hierbas trepadoras, pocas veces rastreras, lampiñas ó vellosas, perennes por sus raíces; indígenas de la América cálida; una de ellas del África tropical y occidental. Hojas 3 -7- lóbulo -pal meadas, raramente íntegras. Zarcillos generalmente 2 -o -hendidos. Plores pequeñas á veces grandes, blanquecinas ó amarillo-verdosas. Fru- tos pequeños, redondos, raramente asurcados. — Especies conoci- das hasta hoy 8 ó 9. de las cuales existen 3 en esta Re})ública, con numerosas variedades. FLORA URrarAYA 151 Sc'cci('ni I. Thiaxosperma. Bri/oiiac i^ect. Tiíiaxospermlm Toit. y Gr. F1. X. Amer.I.p. 540, 6'e;/í/.s Triaxosperma ]\[ai-t. Syst. mat. uied. Inas. p. 70. — CinxAN- üRA (h-iseb. Fl. Bvit. W. Ind. p. j!sg. 1. Cayaponia Martiaiía Cdgn. en DC. Monogr. Plian. III, p. 777. — Triauosperina Martiaua Cogii. en Mait. Flor, bras XIII parte i5.'\ p. S7. lám. 25.— Moinordica cordafifoUa Cfodoy Torres en Patriota. III. p. 71 : INIanso Enuni. Sub.st. Brazil. p. 34. — Bryo- nia tayvfja Mart. en Linnaea. XII. Sitt. Ber. p. 86. (non Vell. ) y en Herb. Flor. bias. n. 248 i excl. syn. non Cogn. — non Bi-yoiiia fici folia Lani. nee B. bonariensis ficifolia Dill.); Naud. en Ann. se. nat. ser. 4. XVI. \). .S7. lani. 25. Monoica. Raíces perennes. Tallos más ó menos pubescentes, de 5 m y á veces más de largo, asurcados, subcuadrangulares, ramo- sos. Hojas pecioladas 3-5-7-palmi-l(»bu]adas. de 8-15 cm de largo por 10-20 de ancho, verde obscuras en la haz y verde claras por el envés, con pelos diseminados en ambas caras: peciolos pubes- centes de 4-8 cm de largo. Zarcillos robustos, largos. 3-hendidos generalmente. Flores en panojas de varias dimensiones, eje flexuoso, pedunculillos filiformes, pubescentes, de 2-5 mm, bracteolados. Cá- liz § acampanado, verdoso, estrechado inferiormente y 10- estriado, de 4 uun ± de largo, dientes de i mm +, 1-nerviados: corola ))lau- quecina, exteriormente vellosa, segmentos oblongo -lanceolados, de 5 mm + y 7-nerviados. Estambres de 2-3 mm. anteras olilongas levemente coherentes. Pistihi ghuidiilifornio oblongo. Flores ^se- mejantes á las ^ . Cáliz velloso interiormente. Estaminodios casi nulos. Ovario oblongo, estrechado en su ápice; estilo filiforme. Fru- tos globosos de 8 mm ± de diámetro, verdosos con líneas rojizas lonaitudinah's en estado de madiu-ez. Senn'llas cenicientas, ovoides 152 J. AHECHAVALETA comprimidas, de 5-6 mm do largo por 3 de ancho y 2 de espesor. Los racimos pueden tener de 4-15 frutos. Vive en terrenos arenosos de la costa del Río de la Plata. Fruc- tifica en abril. Las muestras de nuestro herbario particulai-, pro- ceden de la costa de Pan de Azúcar, puerto llamado del Inglés. Se encuentra también en el Brasil meridional, según Sellow, parajes no señalados, en Paralnba, Estado de Rio Janeiro, Serra dos Orgaos, etc. Var. a. genvina Cogn. en ^lart. 1. c. p. 88. — Hojas escabrosi- llas en ambas caras, divididas hasta -/^ +, lóbulos aovado- oblon- gos, subdentados, escotados y ondulados, ápice redondeado. Sellow la halló en el Brasil meridional, sin indicación de lugar, (rardner en las orillas del rio Parahiba, Río Janeiro. Var. ¡j, acutifoUa Cogn. 1. c. — Hojas levemente escabrosas, divididas hasta ^/4 -''/.-,, lóbulos lanceolados, ú oblongo-lanceolados con dientes espinosos }' ápice agudo. Estado de Río Janeiro ( Martius Herb. Flor. bras. n. 248. pro parte, en Herb. DC. Francav., Van H., Acad. Petrop., Webb., Gla- ziou n. 10849, y 10855 en Herb. Warm. ) Var. Y, fomenfosa Cogn. 1. c. Hojas «como en var. «, densamente tomentosas en la cara superior, y erizo-subtomentosas en la in- ferior. Estado do Rio Janeiro, Canta Gallo (Peckolt n. 304 Herb. Brux.) 2. Cayaponia Sandia Cogn. en (Iriseb. Simb. ad Flor. Arg., p. 135, y en DC. Monogr. Phan. III. p. lQ\. — Antagonia Sandia Grriseb. en Lorentz, Veg. del Nordeste prov. Entre Ríos p. 69. Dioica. Tallos delgados y estriados. Hojas brevemente peciola- das, membranáceas, verdes con puntos blanquecinos en la haz, verde pálidas y brevemente vello -tomentosas en el envés, trun- cadas en su base ó subatenuadas, profundamente 3 -7- dígito -lo- FLORA TRUGrAYA 153 buladas: zarcillos 3-hendidos. Flores^ 5-12 en racimos de 2-7 cin de largo: pedunculillos filiformes brevemente vellosos, de S-ií mm de lai-go. á veces bracteolados. Cáliz acampanado ancho, de 5 mm + de largo: dientes triangulares tendidos. Corola brevemente to- mentosa, sobre todo internamente, de 10-12 mm de largo, seg- mentos 5-7-nerviados, aovados, erectos, membranáceos en sus már- genes. Estambres insertos en la base del cáliz, lampiños; anteras en cabezuelas de 4 mm + . Flores 2 y frutos desconocidos. En la provincia de Entre Kíos, orillas del Uruguay, cerca de Concepción. ( Hieronvmus en Herb. (rotting. y Brux. ) 3. Cayapoiiia fieit'olia Cogn. en DC. Monogr. Phan. III. p. 782. — Bri/oii/(í boiiaricnsi.s ficifolia Dill. Hort. Elth. p. 58. lám. 50. B. ficifoJid Lam. Encycl. méth. Bot. I, p. 498; Willd. sp. pl. IV. p. G22; Spreng. Syst. Veg. III. p. IG: Ser. en DC. Prodr. III. p. 808. B. bonariensis Mili. Dict. Jard. edit. franc. II, p. 32, 84, (1785 ). Trianos¡)erma Hilar lana Xaud. eii Aun. se. nat. ser. 5, VI. p. 14. — T. ficifolia Cogn. en Mart. Flor. bras. XIII parte III. p. 89, no :\lart. ^fonoica. Planta de 7-8 m, raíz crasa, tuberiforme, invernante. Tallos delgados, estriados, ramosos, brevemente vellosos ó eriza- dos. Hojas de 6-10 cm de lai'go por otro tanto de anclio, breve- mente pecioladas, rígidas, profundamente digito-5-lobuladas ó también partidas, verde intensas en la haz, pálidas en el envés; lóbulos oblongo -lonceolados ó casi lineares y con frecuencia lobu- lados, agudos ú obtusos; nervios sobresalientes por el envés; los dos basilares laterales, bifurcados; peciolos robustos, erizados, de 2 cm ± de largo. Zarcillos, erizados levemente, algunos 3-hendi- dos, los más simples. Flores ^ liastante grandes, axilares, y tam- bién en racimillos de pocas flores nacidos en ramillas hojosas; pedunculillos filiformes, vellosos, de 5 mm. Cáliz acampanado de 154 .T. AHECHA VALETA 4-5 inm, clientes aovado-triangulares. erectos, B-nerviaclos. Corola blanquecina, brevemente pubescente ó tomentosa, sobretodo exte- riormente, de 12-15 mm de largo, segmentos aovados, extendidos, membranáceos. 7-nerviados. Estambres insertos en la base del cáliz, filamentos lampiños, de 5 -(5 inm. anteras coherentes en ca- bezuela de ;3 nuu +. Pistilo nu'nimo. glandiiliftirme. subtrilobulado. Flores poco menores, estaminodios casi nulos. Ovario ovoide, ve- lloso; estilo delgado, flexiioso, estigma subbilobulado. Pedúnculo fructífero, delgado, velloso de 7-15 mm de largo. Fruto ovoide, liso, de 10- 1-2 nuu. Semillas aovado-oblongas, compriuiidas. de 7-S mm de largo por 4 nnn de ancho _v 2 de espesor. Vive en bosques trepando á los arbustos ó árboles ó extendién- dose sobre matorrales. También se encuentra á veces entre pe- ñascos. Cerro de Montevideo, orillas del Bío Santa Lucia, San José, etc.. florece en noviembi-e. Se halla además en la República Argentina y en el Brasil. Var. a. genvina Cogn. en ]\Iart. 1. c. ]). 00. Hojas hasta más de la mitad 8-5 -lobuladas, las superiores subintegras: lóbulos oblon- gos ó aovado-lanceolados. dentados ó poco lobulados. Monte- video. (Gibert n. t514 Herb. Kew. ) En el Cerro de Montevideo. ( Cour- bon Herb. Mus. Par.) por error sin duda dice Peno 1. c. En el Brasil meridional Sellow. Provincia San Pablo iSt. Hilaire c'n. 1G35. O, Herb. Mus. Par. ) Var. [i, rígida Cogn. 1. c. — Hojas rigidísimas, con puntos blan- cos diseminados por la haz. casi hasta la base 5-7 lobulada; lóbu- los lanceolado -oblongos, levemente lobulados. En la Banda Oriental del Uruguay ( St. Hilaire, C- n. 2.8íi!i bis part. en Herb. Mus. Par. Var Y, dissecta Cogn. 1. c. — Htqas 5 -lobuladas hasta cerca de la base, lóbulos, linear-lanceolados, profundamente lobulados. En la Banda Oriental del Uruguav ( St. Hilaire, C- n. 2899 bis, FLORA IRUOLAYA 155 part. y C"- n. 2386 en Herb. Mus. Par.): cerca Montevideo. iSellow, en Herb. Berol.: (Hbert. n. Kió en Hevb. Ivew. CLXXXI. CYCLANTHERA Schiad. ludvx seni. hort. Got- ting. 18B1. Linuaea, 8, Litt. p. 23: Endl. Gen. pl. n. 5148: Naud. en Aiin. se. nat. ser. 4. XII, p. 158: Bentli. y Hook. Gen. pl. I. p. 836: Cogn. en ]\Iart. Flor. bras. Xlli. parte 3.'\ p. 101. — Baill. Hist. des pl. VIII, (1880). p. 431: Kngler y Prantl, Pflanzenfam. IV. 5, p. 5 y 38. — Momordica Poepp. y Endl. Noy. gen. ac sp. II. p. 54. Flores monoicas. ^ en i-acinios. Cáliz en forma de cúpida ó de pátera; limbo 5-dentado. Corola acampanada, 5-partida. Estam- bres 1, filamento cortísimo: anteras horizontales de 1 celdillita en forma de disco, dehiscente circularmente. 0\'ario rudimentario nulo. Flores y solitarias. Cáliz y corola iguales á las ^ . Estamlires nulos. Ovario oblicuamente ovoide, de 1-3 celdillas ó 2- gc cavida- des, estilo cortísimo: estigma grande, esférico comprimido: cjvulos en ovarios de 1-2 celdillas 1 ó más. en los de ce cavidades solita- rios, erectos. Fruto ovoide, giboso, subcarnoso. erizado ó espinoso rompiéndose con elasticidad. Semillas comprimidas, angulosas, de tegumento crustáceo. — Hierbas anuales, trepadoras, lampiñas ó pubescentes, perennes por sus raíces. Hojas lobuladas, integras ó compuestas de 5-7 hojuelas. Zarcillos simples ó 2- oo -hendidos. Flores pequeñas amai-illas, verdosas ó Ijlancas. á veces 6-meras. Especies conocidas unas 2() de la América cálida tropical y exti'atropical austral. Secc. I. Eucyclanthera: 1. Cyt'Iaiilli<'i':i oh'Cjaiis Cogu. Diagn. Cucurb. fase. 2, }>. 70 v en DC. Monoar. Pha)i. 11 T. i>. S27. 156 J. ARECHAV ALETA Tallos delgados, angulosos, ramosos, lampiños. Hojas do 8-15 cm de largo, con 5 ]iojuelas palmeadas: hojuelas 1-2-pinatiparti- das, segmentos agudos, con mucró]i en su ápice, escabrosillas, sublampiñas y verde claras en la haz, con nervios tomentosos y pálidas en el envés; peciolos levemente pubescentes, delgados, estriados, de 1-2 cm de largo: iieciolilfos de \/o-2 cm. Zarcillos lampiños, finos, largos, estriados. Pedúnculo común de las flo- res ^ estriado^ lampiño, de 8-20 cm de largo; pedunculillos fili- formes, de 6-10 nnn. Cáliz de lV;2-2 mm de largo, con clientes de 1-2 nnn, caducos. Corola amarillo-verdosa, segmentos triangula- res, agudos, 7-nerviaclos, de 2-2^/2 mm. Pedúnculos fructíferos robustos, estriados, lampiños, de 1-2 cm de largo. Fruto giboso de 3 cm de largo poi- 10-12 mm de diámetro, extremidad algo oblicua. Semillas de 8-9 mm de largo por 5 mm de ancho y IV2 de grueso, gríseas, cuadrangulai'es casi, apendiculadas en su base, dentadas en su ápice 3' truncadas en el margen. Var. a, genuina Cogn. 1. c. y en ^Fart. 1. c. — Hojuelas sul»l)i- pinatipai'tidas, segmentos agudos, largamente mucronatos. Orillas del Uruguay, ((xibert n. 217 en Herb. Kew.) Existe también en diversos estaclx)s del Brasil. Var. i>, obtusiloba Cogn. 11. ce. — Hojuelas casi bipinatipartidas, segmentos trasovados obtusos, poco mucronatos. Var. Y- (/rainli folia Cogn. 11. ce. — Hojuelas mayores, las del me- dio muy largas, todas casi bipinatipartidas, segmentos oblongos, obtusos casi y brevemente mucronatos. Var. 5, Warmingii, Cogn. 11. ce. — Hojuelas maj-ores, la del me- dio poco más larga, todas 1-pinatipartidas, segmentos poco agu- dos y mucronatos. Estas tres últimas variedades existen en el Brasil y acaso se encuentran igualmente en esta Bepública. FLORA URUGUAYA 157 2. Cyolaiitliei-a liystrix; Ain. of. fíot. III. p. 280. — Walp. Et'poit. V. p. 702: Roem. Syn. monogr. II. p. 101: Cogn. Diagn. Cuciub. fase. 2. p. 63 y eiiMart. Flor. bras. XIII, parte 8.™ p. 104 y en DC. ]\Ionogr. Pliaii. III. p. 842. — Momordica hystri.v (HW. en Hook. Bút. ^liseell. III. p. 324: Walp. Rep. II, p. 200. Tallos delgados ramosísimos, lampiños, estriados. Hojas en cor- tos peeiolos. lampiñas, más ú menos profundamente 3-5-lohula- das, de 3-7 cm de largo y otro tanto de ancho, verde claras, lóbu- los oblongo-lanceolados, agudos, casi nnicronatos, 3- ondulado escotados. Zarcillos largos, filiformes, lampiños. Pedúnculos mas- culinos filiformes, estriados, de 1-1 ^¡^ cm de largo: pedunculillos capilares simples ó á veces ramosos, de 3 mm + de largo. Cáliz lampiño de l\/.j-2 mm, dientes casi nulos. Corola verdosa con sus segmentos triangulares agudos, de 1 V»'- mm de largo. Pedúncu- los fructíferos robustos, lampiños ó poco pubescentes, de 3-7 mm de largo. Fruto de 15-20 mm de largo, por 9-12 de ancho, algo giboso con pico señalado y espinas tenues. Semillas gríseas, de 1(1- 11 mm de largo por 6-7 mm de ancho y ^U-1 mm de grueso. Bosques de la República, orillas del Uruguay y del Santa Lu- cía. Trepa sobre arbustos. Se encuentra igualmente en Buenos Aires. (Gillies en Herb. Kew.: Arnott, en Herb. Berol. y Deless.: Tweedie n. 743 en Herb. Kew.; Bacle n. 150 en Herb. DC. Deless. y Flor.) en Montevideo ( Gibert n. 734 en Herb. Kew. y Benth.; Sclmyder. n. 011 en Herb. Berol.) Florece en febrero y marzo, fructifica en abril. Los zarcillos de este Cyclanfhera son sumamente sensibles, se mueven con rapidez notable en la dirección del objeto que le servirá de soporte para enroscarse. 158 .T. AHECHA VALirrV XLVIII. BEG0NIACKA8 Pluui., Cat. pl. aniel-.. 20. — Tourn. íiist. (JGO, t. 442. — Liiin. G-en.. 11. 11 5(1. — Elidí, (ieii. n. olóB. — Payer Organogr. 4Btí, t. 92. A. ])C. 011 Aun. se. nat. sév. 4. XI, Uí»: Piodr. XV, parte I. p. 278. Bentli. y Hook. (leu. I. 841. Baill. Hist. des p]. VIH (1886 i. p. V.VA. Englcr y Pi'antl-Pflanzonfaní flT. 6 parte p. 121. Flores luonoiras. asiniétricas. Flores ^: Periantio de 2 segmentos ó más. los exteriores generalmente 2, sepaloides, opuestos, valva- dos, los interiores petaloides, empizarrados ó nulos: en IliJdebran- (l/'a o sépalos snbiguales y 5 pétalos pe(|neños. Estambres oo, in- sertos en un receptáculo más ó menos convexo: filamentos libres ó soldados. Anteras continuas con su filamento, linear-oblongas, adna- tas á veces con el conectivo prolongado por su ápice, dehiscentes por breves hendiduras laterales. Cxranos polínicos oblongos. Ovario riidimeiitario nulo. Flores í:^: Periantio de 2-.") segmentos, pocas veces más, dispuesto de diversos modos. Estaminodios nulos. Ova- rio infero de 2-4. raramente de ce celdillas, ó de 1; generalmente de 8. vB-alado ó B-gono, placentas adnatas con el eje del ovario. Estilos 2-5, libres ó soldados en la base, generalmente 2- hendidos, ramas cortas ó largas, estigmatosas. Huevecillos numerosos, ana- tropos. Fruto capsular, dehiscencia locucida; (raramente septici- da. L Semillas numerosas, pecpieñas, oblongas, tegumento reticu- lado; albumen tenue ó nulo. Embrión trasovoide (') cilindrico; cotiledones cortos ; raicilla cilindrica. Hierbas tiernas, carnosas, á veces subfrútices, tallos erectos simples ó ramosos, á veces reducidos á rizomas tuberosos, alguna que otra especie trepadora Americana. Hojas alternas, integras lobuladas asimétricas, dentadas. Estípulas 2, libres, con frecuen- FLOKA rRlUUAYA 1 .")0 cici caedizas. Pedúiirulos axilaics en cimas uni ó bisexuales dividi- dos, bracteados. Flores vistosas, róseas, blancas, amarillas ó rujas. Especies conocidas unas 350. de la América tropical. Asia tians- gangética y África tropical y subtropical austral. Entre nosotros s(')lo conocemos una. habitante en parajes húme- dos. 'l)añados y lagunas, cultivada en jardines. CLXXXIL — BEGONIA Lhni. (^en. n. 1 loG. Endl. Gen. n. 5153. H. Baill. en Payer Fani. nat.. 380, 1)C. Prodr. XV. p. I. '278. Benth. y Hook. Cien. L 841. Baill. Hist., des pl., VIII (1880 1 p. 4!)3; Engler y Prantl. Pflanzenfam. 111. O parte (1894) p. 135 y otros muchos autores. Periantio exteiior en his flores S conn)uesto de "2 hojuelas sepa- loides, y el interior de otras 2 p(!taloides, rara vez de más (') de ninguno. Estambres x , filamentos libres ó monadelfos. Flores 4Í; Periantio de 6 hojuelas ordinariamente, de las cuales 2 exteriores mayores sejialoides. Ovario generalmente de 3 -raramente 2 -ó 4-5 celdillas: estilos tantos como celdillas cuenta el ovario, libres ó soldados por su Imse, 2 -hendidos: huevecillos sentados en los pla- centas axiles, raramente parietales. Fruto capsular, 3-gono, des- igualmente .-j-alado. raramente cilindrico ó 4-gono, ó baya, de 2-5 celdillas: cuando capsular, es septicida ó loculicida debajo del ápice n en toda su longitud delñscente, cuando baya, se abre por rasgadura irregularmente. Semillas niunerosísimas, peque- ras. — Hierbas acaules ó caulescentes. frútices, erectas, raramente trepadoras. Hojas alternas, desiguales, íntegras, lobuladas ó par- tidas y dentadas irregularmentc. Flores vistosas, róseas, purjjú- reas etc. Especies conocidas unas 33(X diseminadas en regiones cálidas del nnmdo entero. Género polimorfo en el (pie figuran muchas plantas de flores y hojas vistosas cultivadas en los jardines. 160 J. ARECHAYALETA 1. Beí|ouía ciioulata Willd. Spec. IV 414. Kl. Begon. 27. — Alph. DC. en Mart. Flor. bras. I\'. parte 1. ]>. .'341. — Begonia spatiilata Lodd. bot. cab. t. 107. Nombi-e vulgar. Agiio ó agrial. Planta de 30-50 cm. Tallos carnosos, rojizos á veces robustos, ramillas lampiñas. Hojas de 5-10 cm de largo j)or4-7 de ancho palmi-(l-7-nerviadas. aovadas, oblicuas, obtusas, bordes irregu- larmente aserrados ú ondulados, con escasas pestañas en algunos casos; peciolo de 1 cm + de largo; estípulas de 1-2 cm. desigua- les, espatuliformes. obtusas, aserradas pestañosas, persistentes. Pedúnculos tan largos como las hojas, dos ó tres veces dicótomos. Brácteas de 6 mm + de largo. Flores cárneas, ó róseas, pálidas. Sépalos en flores ^ de 9 mm + de largo: anteras lineares en fila- mentos desiguales, conectivo un tanto prolongado arriba de las celdillitas. Flores ^ de 6 mm + de largo, estilos cortos, ramillas retorcidas, crasas con papilas. Cápsula de 2-2,5 cm de largo por 12-15 mm de ancho, ala mayor más larga que los lóbulos, per- sistentes de la fh)r. Habita en ¡tarajes húmedos y umbrosos, en bañados, entre plan- tas que la protegen de los rayos solares. Florece en primavera. Existe en la República Argentina, en el Brasil. Paraguay y Bo- livia. Se halla en cultivo en muchos jardines de Montevideo y ha sido introducida en varios estados del viejo mundo. materiales contenidos en la presente entrega, ó sea la parte primera del tomo TT de "Tiora Uruguava" Cuadro siiiópfico de series, cohortes y órdenes naturales com- prendidas en la Flora Uruguaya. ( Páginas I — XXXII ). Próhf/o i pág. XXXIII + XLVIII ). Ordenes. — Saxifrágeas, Crasuláceas, Droseráceas, Halorágeas, Conibretáceas, Mirtáceas, ^lelasloniáceas. Litrarieas, Onagrari- eas, Saniidáceas, Loasáceas, Turneráceas, Pasiflóreas, Cucnrlntá- ceas, Begoniáceas. (Páginas 1 — KJOj. PERSONAL DEL MUSEO Director General Profesor J. Arkchavalkta Oficial 1. " de la Sección de Bellas Artes Juan Mesa Encargado de la Sección Museo Histórico E. González Bistamante Preparador Juan H. Figueira Ayudante de Zoología H. Castro Auxiliar Leopoldo Curbelo La corre.s2iondeneia relativa al MUSEO y sus ANALES debe ser dirigida al Prof. J. ARECHAV ALETA Director del Museo Nacional de Montevideo. República Uruguaya. La correspondance rélative au Musée National et aux ANNALES, doit étre adressée au Prof. J. ARECHAV ALETA • Directeur du Musée National de Montevideo. Montevideo. ANALES MUSEO NACIONAL DE MONTEVIDEO PUBLICADOS BAJO LA DIRECCIÓN DEL PROFESOR J. ARECHAVALETA DIRECTOR GENERAL DEL MUSEO NACIONAL FLORA URUGUAYA c. entrega) Autor: J, ARECHAVALETA. TOMO II. (continuación) MONTEVI DEO 1905 Moticia sobre los AMALES La dirección del MUSEO se ve en la obligación de poner en conocimiento de los que reciban los ANALES, que, hallán- dose agotadas varias entregas de la serie publicada hasta hoy, es imposible formar volumen alguno completo. Obs. El tomo 2 se terminará con la entrega venidera — FICOIDÁCEAS y UMBELÍFERAS. CACTÁC EAS NEW YORK PRIMERA PARTE ^\*r,¡^ CONSIDEE ACIONES GENERALES TERRENOS PREFERIDOS POR LAS CACTÁCEAS Las cactáceas, conocidas con el nombre vulgar de tunas, se en- cuentran generalmente en parajes pedregosos, en tierras secas bien aireadas, entre matorrales, algunas de ellas, los Opuntia por ejemplo, en grietas de peñascos, expuestas siempre al mediodía en la posición que más calienta y alumbra el sol. En el Cerro, habitado por cierto número de especies, se ven di- seminadas por la ladera Norte, en su parte alta, cercana á la cum- bre, la más peñascosa y abrupta deesa colina. Viven allí, represen- tantes de los géneros Echinocactus y Malacocarpus y entre estos un Opuntia, O. aurantiaca descrito más adelante. En la pa»te opuesta, es decir al Sur, difícilmente se ve un ejemplar, sólo en la parte Este puede existir uno que otro, mantenido por casua- lidad. La distribución de estas tunas en el Cerro es un ejemplo de lo que acontece en otras localidades análogas de la República; Sie- rras de Minas, Pan de Azúcar, Piuita Ballena de Maldonado, en Tacuarembó. Serranías de Tambores, Bato vi, etc., etc. En todas 1(12 .T. AUECHAVALETA ellas, los cactos están situados siempre al Norte y en parajes bien caldeados por el sol, en tierras poco profundas, inútil ó infructuoso sería buscarlos en otros medios. Las formas más frecuentes de los géneros mencionados, lialñtan- tes de estos parajes es la globosa, más ó menos alargada, cilin- drica, ó al revés, achatada, casi esférica ó discoide, profunda y lon- gitudinalmente asiu'cada en numerosas costillas, o paletas, con areolas provistas de aguijones regularmente dispuestas sobre ellas. E.'^tps aguijones, son rígidos, de punta acerada por regla gene- ral, en a/lgunos, al contrario flexibles, no ofensivos, como se verá al traííár*d'e estos órganos y en la parte descriptiva de este trabajo. En Punta Ballena, al borde de barrancas cortadas por el mar, metidas en anfractuosidades rocallosas, grietas de peñascales, ve- getan con notable lozanía, interesantes ejemplares de tunas de los géneros Echinocactus, Malacovarpusysu nombrados, formando curio- sos grupos, es decir, individuos unidos entre si, nacidos de sucesi- vas generaciones, á la pai' de ramas de un árbol, con la notable diferencia que en vez de ser largas, delgadas y cargadas de hojas son aquí globosas ó esféricas, vestidas de innumerables aguijones, á manera del erizo, todo lo cual les da un aspecto particulai' que llama la atención. Es de ver á, esas notables agrupaciones áe Echi- nocactus. (i, 8 y hasta 12, prendidas á las i-ocas (') arrancadas y rodando por el suelo durante un tiemp(^) más <'» menos largo, sin se- carse, hasta caer en algún rincón donde se arraigan nuevamente. ^1 Ecli. scopa de Link y (3tto es á este respecto, digno de seíia- larse. Abunda en Pan de Azúcar, cuyas laderas graníticas dan asiento á infinidad de individuos de esta especie. Debido á la difi- cultad de arraigarse sólidamente, en las grietas demasiado estre- clias. á veces, de peñascos, fácilmente son arrancados do sus aside- ros frágiles, por los animales vacunos que por alh' circulan, así sucede con frecuencia y por eso nada varo es (í1 hallar numerosos ejemplares de estas plantas curiosas rodando ])orel sucio, caldera- FLOKA llUíírAYA 1 (Í8 das por el sol sin secarse por muelio tienipo. Sus tejidos suma- mente ricos de líquidos nmcilaginosos, les permite aguantar días y días hasta que son llevados á sitios convenientes para arraigar nuevamente. Vecinos de los Ec/i/itocacfii.s, los ('ereus, tunas cirios, n tunas candelabros, nombres dados por la forma de sus tallos vegetati- vos, no buscan parajes áridos pedregosos, se complacen más bien en los arenosos, es así i[ue existen muchos de ellos en la costa del Río de la Plata, expuestos á los fuertes vientos que los azotan con frecuencia, á los cuales resisten por sus formas macizas y por carecer de hojas, órganos de estructura laminar más ó menos frá- gil y delicada. Estos CerciiH se hallan también en otros puntos alejados de la costa, en el interior, y al estado de cultivo, en los alrededores déla capital, ya aislados como objetos de adorno, ya formando cercos, para cuvo fin se prestan muy bien pnr la facilidad con ipic arrai- gan, debido á su estructura maciza herl)ácea. Armados de acei'a- dos aguijones llegan á constituir barreras de difícil penetración. A pesar de esto no se ha generalizado su uso, debido al espacio grande que exigen y por otra parte, á ser guarida de animales da- ñinos, comadrejas, etc. Conocidos entre nosotros son, los exten- sos tunales de la ciudad de Canelones, los cuales desaparecerán cíiH d andar del tiempo y serán reemplazados por otras plantas menos \ uluminosas y mejor a[)ropiadas jiara cercar terrenos. V\\ ejemplo de semejantes cercos es el (pie se halla próximo á la ca])ital. por los ah-ededores del Buceo, camino que corre poi-iui costado de la antigua rpu'nta Cibils. Üe él damos en seguida un gi'abado fotográfico. Los años (pie este cerco de tunas tiene, no l)ajaián seguramente de cincuenta, medio sigh^jiorlo menos.— Lá- mina 1 . — Cereus pcrnrtanufí. hlu montes del Arazatí. Departamento di; San José, abrigados de los fuertes vientos «pie soplan del Sur, existen ejemplares no- 164 J. ARECHAV ALETA tables de esta tuna. — Sobre tronco leñoso, cilíndrici) se levantan numerosísimas ramas á modo de otros tantos brazos de gigan- tesco candelabro, alcanzando 6 y más metros de elevación. Otro género, Rhipsalis, que se distingue por sus tallos delgados vive sobre árboles en cuyas cortezas agrietadas se prende con sus raices, son pues esencialmente epífitos. Una de las especies de nuestra flora, el B. lumbricoides, es capaz de vivir fuera de ese me- dio, sobre peñascos, como pudimos observar en Pan de Azúcar. En la falda Norte de este monte, sobre un gran peñasco, hallamos una vigorosa y lozana mata de este Bhipsalis, por el mes de Febrero, en plena vegetación, la cual arrancada y puesta en su medio habi- tual continúa viviendo. Encontramos seguidamente los Opuntia, tunas de tallos acha- tados generalmente, entre los cuales figuran especies muy conoci- das como son: O.vulgarislsliW. que dan los llamados/? /(/os c/m^/ifeos, comestibles, O. tuna, O. ficus-Indica Mili etc., y los Nopalea, N. coccinülifera Salm-Dyck; todas estas y muchas otras del género se producen en cualquier terreno. Bajo este clima, en suelo arcilloso, se desarrollan con vigor. Las indígenas que más adelante se des- cribirán, buscan terrenos secos y pedregosos, á pesar de ello se ajus- tan perfectamente á medios distintos en estado de cultivo. Lo mis- mo se puede decir de los Peireskia: P. bleo P. DC. y P. aculeata Mili, que se hacen notar en la familia por sus hojas normalmente conformadas, es decir semejantes á las dicotiledóneas, láminas nerviadas en fin. y por sus flores arracimadas. FORMAS Y ASPECTO DE LAS CACTÁCEAS Sean árboles, frútices ó hierbas, las cactáceas tiene formas sin- gulares, distintas de la generalidad de las fanerógamas, excepto las especies del género Peireskia, que tienen tallos, hojas y flores comunes al mundo vegetal. FLORA URUGUAYA 1 tío Lo que principalmente llama la atención en estas plantas, es su estructura robusta, maciza, y la carencia de hojas y la presen- cia, en cambio, de aguijones acerados, sin olvidar las flores gran- des, vistosas que adornan á la mayor parte de ellas. Dos son los modelos á que se ajustan las cactáceas generalmente: el de tallos achatados, planos, llamados palmetas, y el de cilin- dros: el primero, común á los Opnntia, cuyo tipo más vulgar, es el llamado tuna; el segundo á los Cereiis. una de cuyas especies, como se ha dicho anteriormente, se emplea en la formación de cercos, de los que existen algunos en las quintas de los ali-ededo- res de la capital y en las cercanías de Canelones. Los Cereus se presentan á modo de cilindros asurcados, robus- tos, ramificados y articulados con costillas ó paletas más ó menos sobresalientes. Suelen algunos de ellos formar tronco común, leñoso, del que arrancan infinidad de brazos dispuestos á manera de candelabro, dirigidos hacia el cielo. En los montes de la República, y más que en ninguna otra parte, en los de la costa platense. existen nota- bles ejemplares, alcanzando á medií' seis y más meti'os de altura, como el Cereus peruvianuH anteriormente señalado. En este grupo caben los Echinocactus ó cactos erizos, igual- mente cilindricos, asurcados y con paletas. Se distinguen por ser muy cortos ó reducidos á la forma globosa, casi esférica en varios casos, como Echinocactus cory noeles, Ech. SeUowií foi-ma inacrantfia etc. Al revés de estos sucede con los /iVí/y^-sr///.'*. cuyos tallos, largos y delgados se enroscan ó se prenden en los añosos troncos de ái- boles. Los Opuntia, ya nombrados, alcanzan proporciones arbóreas, como ciertos Cereus, ejemplo el O. tuna Mili, y el O. imlgaris Mili. (|ue da los higos de tuna tan conocidos. De esta tuna pueden verse ejemplares en muchas quintas de las cercanías, entibe ellos los hay que miden notables pi'oporciones, sus ramas planas, ovales, pue- 166 J. ARECHAVALETA den llegar á 50 y más cm de largo por 15-20 de ancho con un es- pesor do 4-5 cm. Junto á los Opuntia. pueden figurar los Epi- plnjlliiiii » cultivados en jardines por la belleza de sus flores. ESTRrC'lTTRA T)E LAS CACTÁCEAS Tejidos, eje leñoso, epideniiis. — De consistencia herbácea siem- pre, cualquiera que sea la forma del individuo vegetativo y su desenvolvimiento, los tejidos de las cactáceas, se distinguen por su estructura parenquimatosa. Más ó menos espesos ó desarrolla- dos, son en general acuosos (') mucilaginosos, sostenidos por un eje central, leñoso, cuya dirección y soHdez está ordinariamente en relación con la del parenquima i^ue lo envuelve. Estos ejes leño- sos, están constituidos por fibras y vasos anastomoseados, en el centro de las cuales se enciu'utra una á manera de médula pul- posa, destinada á desaparecer con los años. La epidermis, de escasa consistencia y relativo desarrollo, pre- senta estomas más ó menos numerosos, cuya forma no ofrece nin- guna particularidad notable. Órganos apendiculares. — Hojas. — Cualquiera que sea la forma que revistan las cactáceas, todas se presentan desprovistas de ho- jas verdaderas, ó sea con formas visibles y comunes á dichos ói'- ganos vegetativos, excepción hecha de los Feiréskia, arriba ya se- ñalados. Y sin embargo, tales órganos existen realmente, pero tan reducidos y transformados que se precisa un examen detenido para reconocerlos. En general se presentan de exiguo tamaño, en forma, ya cónica (') alesnada, ya de escamas, carnosas ó secas, pero cual- t[uiera ciue sea su estructura llevan en su axila areolas, — (thyleo- les) Leui., fértiles, en casi todas las cactáceas, estériles, en una ([ue otra MamiUaria, Leuchtenhergia, etc. Para algunos autores, Lemaire, por ejemplo, la mamila ó tubérculo que lleva la areola, sería el peciolo metamorfoseado. y los aguijones que lo acompa- i'Loirv uurorAYA 107 ñan, nervaduras foliares euvñ ])ai'ein[uinia aljortó y del que se ven restos en forma de escaniitas debajo di' la areola, perceptibles en ManiiUavid loiii/iinainina y otras. Est(,' tnliérculo. sostén de la areola, lo llama Lemairc (Podd- riii/H j, cuyo significado es pie pequeño. En otros géneros. Cereiis, Pilocereus, etc. el podar ío, adnato, ó confluente con el tejido c-clular y ligeramente tumefacto en sn ápice, lleva en la juventud del In'oto. una escama foliar evidente, llamada Cirtonta ( ( 'yrtoiiia i. joroba. Areolas. — Varios son los nombres que se le lian dado á este ór- gano, ( pulvillus. ¡nüviniis. iiodns v/'tae, tyleola, areola, etc.), este último es el (jue empleai'emos nosotros por juzgarlo como el más adecuado. Todas las cactáceas lo poseen, puede decirse, fértil en la mayor parte de las especies, es decir, (pie de sn axila, nacen las flores; sólo en algunos géneros, conu) Melocactus, Mamilaria, parecen ser estériles. Constan estas areolas de un nudillo do vello apretado, más órne- nos largo, de cnyo centro salen los aguijones. En su lugar, cuando faltan, se encuentra un pequeño pincel de cerdas protegidas por una lioja escamosa en su Imse, directa y estrechamente aplicada contra él. Aijuijonea. — Estos órganos, presentes casi siempre, difieren nni- cho por su tamaño, forma, robustez y por su número además, se- gún los géneros y las especies. En las cactáceas de nuestra flora, esta variedad no es tan notable, debido al reducido número de géneros que comprende. Respecto á su robustez pueden comprenderse en dos grupos á saber: Aguijones flexibles, no punzantes y aguijones rígidos, ace- rados, punzantes. Cualquiera c[ue sea su forma y consistencia nin- guno arranca del eje leñoso, sino del vello lanoso de la areola, de manera (|uc son realmente aguijones y no espinas. 168 J. ARECHAV ALETA Entre esas dos clases, es decir, entre rígidos ofeiisibles, y flexi- bles no punzantes, existen natin-ahnente tránsitos. 6 sea pasaje de unos á otros, y hasta en individuos distintos de una misma es- pecie, suele acontecer así, debido á condiciones del medio. La situación en la areola y su dirección varía bastante, en ge- neral, los flexibles se tienden sobre la mamila, mientras los rígi- dos, pueden ser radiados, y esto acontece cuando son exteriores y rectos los internos. Flexibles ó rígidos arrancan, los unos, de la margen externa de la areola; su situación en ella, es obscuramente circular, los otros, ocupan el centro sin que se note regulai'idad en el reparto del espacio, al contrario, parece, que tanto el nú- mero, como el sitio no obedecieran á regia alguna, están disemi- nados sin orden aparente, únicamente cuando es uno el interno, realmente es en el centro donde se halla. En algunas especies acontece que la areola es exigua y nxnnerosos los aguijones, como en el Ech. fíoricomus, lám. I. en tal caso, salen tan juntos, que no queda espacio entre ellos. En otros, en vez de circular, la forma del órgano en cuestión, es alargada, linear, como Ech. hyptianthus y Ech. leucocarpus, de modo tal. que los aguijones, alineados en dos hileras, á derecha é izquierda de la estrecha areola, apuntan hacia cada lado correspondiente, como las patas de miriópodo ó de araña. Inflorescencia. — Las más de las veces, en la gran mayoría de los casos, las flores de las cactáceas son sentadas y solitarias, excep- ción hecha de los Peireskia, en los cuales se presentan arraci- madas. De bellas formas, y brillantes colores, varían por su tamaño, aunque podemos agregar que en regla general, son más bien gran- des que pequeñas. Sobre su situación ó sea la inflorescencia: en los Cereus y Echinopsis, es desparramada. es})arcida sin orden aparente : en Echinocactus. nacen cerca del ápice, al rededor ó al borde de la depresión que suelen presentar esas plantas; en Ma- I I FLORA rKUGlJAYA 169 lacocarpns, puede decirse (¡ue son terminales (') casi terminales, se las ve surgir siempre, del espeso vello que recubre su ápice y en esto se diferencian de las anteriores, los Echinocactus, las cuales como se dijo antes, están más ó menos alejadas del centro vegeta- tivo y son i'ealmente subtei-minales. De corta duración, ó más ó menos efímeras, la mayor parte de las flores de las Cactáceas son diurnas, pocas nocturnas. Entre ellas, se encuentran algunas meteóricas, se abren con 'el sol na- ciente y se cierran al ponerse, una ó más veces. El Echipnosis Eyriesii, cuyas flores siguen la rotación del sol, sea que abran de noche, á la caída de la tarde, ó muy matinal- mente, jamás lo hacen dos veces y hasta es raro que completen su i-otación: con mayor frecuencia lo acompañan en la mitad ('> en dos tercios de su carrera diurna nada más. Periantio. — No es posible distinguir el cáliz de la corola, en las flores de esta familia. Foimadas por un número considerable de miembros, soldados en tubo y dispuestos en espiral, pequeños, re- ducidos á simples escamas los inferiores, se confunden á veces con los que acompañan al receptáculo que envuelve al ovario, los que siguen, más y más desari-ollados, pasan de la forma sepaloide á la petaloide insensiblemente, se extienden, se alargan en hermoso limbo; lineares, oblongos, lanceolados ó espatulados, levántanse sobre el ovario adquiriendo dimensiones notables en inuclias es- pecies. Estambres. — Casi siempre numerosos, estos órganos, ]io difieren de las formas de otras fanerógamas. Con filamentos delgados y anteras biloculares. suelen presentarse, sentados míos en el fondo del tubo perigonial, alrededor del estilo, escalonados otros sobre su pared en un trayecto mayor ó menor llegan, los más altos al borde casi de la corola. En nuestros Echinocactus, Ech. corynodes, Ech. Sellowü, etc, en Echinopsis, Cerens, etc., estos estambres soniri-ita- bles en alto grado. Erectos, en su estado normal, al más leve con- 170 .T. AKECHAVALETA tacto de un cuerpo extraño, de uu insecto, se mueven hacia el cen- tro. recostándo.8e al estilo rápidamente, unos tras otros, hasta que todos juntos, se estrechan á su alrededor, para volver más tarde, lentamente, á su anterior [)osic¡ón. Estos moA'imientos parecen ol:)edecer á la polinización ciiizada por medio de los insectos, á la (pie tienden las flores con tan marcadcf interés, por ser benéfica á la reproducción y perfeccionamiento de las plantas. En los Echinopsis. además de los estambres situados alrededor del estilo y de los que suben sobre las paredes del perigonio. existe una falanje de ellos al pie do los pétalos, al boi'de del tubo peri- gonial. menores que los otros, los cuales, sin duda, contriliuyen al cruzamiento por su forma y situación, que hacen que lleguen á una altura mayor que los primeros, de modo que al abrirse la flor, fa- talmente caerá su polen sobre el primer insecto que se acerque á penetrar en su interior, ó l>ien al salir, pasando á través de ellos. Sin embargo, son tan numerosos los estambres, tan grande la cantidad de polen que producen, que difícilmente escapan los es- tigmas sin que soljre ellos caiga ese pol\c> fecundante: lo iinico qne puede suceder, y de esto se han estudiado varios casos, es que el jiistilo no llegue á sn madurez simultáneamente con el an- droceo, por lo demás el hermafroditismo parece ser frecuente en las cactáceas. Estilo y cstiginas. — Más robusto que los estambres y tan largo en muchos casos y en algunos más que ellos, el estilo es fistuloso, á veces y un tanto más grueso hacia la extremidad superior: liso ó estriado, se divide en cinco, siete y hasta (piince y veinte seg- mentos astigmáticos. Este órgano no presenta caracteres importantes para la clasifi- cación, varía sólo en tamaño y color, en ser liso ó estriado. Ovario, fruto. — El ovario, sentado casi siempre, se presenta con algunos caracteres diferenciales que sirven en la agrupación genérica de las cactáceas, auntpie bien mirado, son propios más l'LOKA rRlCTAYA 171 l)iou H la distinción de especies tjne á la foruiaciún de géneros. Kn efecto, todos ó casi todos no pasan de frutos carnosos (') l)aya> pro[)ianiente. Estas bayas, uniloculares siempre en estado tle ma- durez, contienen interiormente un ti'jido carnoso ó pulpa jugos;». comestible en varias especies. En los Kddnopsis es herbácea, rígida, en estado de madurez, hasta el punto de rasgarse poniendo en li- bertad las semillas. En otras cactáceas, la pulpa es generahuentc Jugosa y más ó menos abundante, según los géneros: las senu'llas se libertan ptu- descom.posición ó bien por desecación total . tni lanf ¿ora , nncoác. (pie sus frutos, sin desprenderse del ])ie (pie los ]n-o(lujo. brotau allí mismo en rauías normales. Es vei'- 172 ,1. ARECHAVALETA dad que esto sólo se verifica en aquellos cuyas semillas no cuajaron. Los frutos de ciertos Echinocactusy Malacocarpus, son capaces de brotar igualmente, siempre (jue se arranquen un poco antes de su entera madurez. Así al menos se conduce el Ech. mamvndosus. Lo propio acontece con Echinop.sís Eijr/esii y Echinopsis oxi- ffona Zuce. La multiplicación de estas plantas se origina espontáneamente por brotaniiento en distintos puntos del individuo vegetativo ó en la axila de areolas, por frutos caídos al suelo que dan origen á crías vivaces, dos modos de multiplicación bastante frecuen- tes en las cactáceas, y finalmente por se- millas. Queda dicho más arriba que la envol- tura exterior del fruto de las cactáceas, pertenece al sistema axil, del que no es más que una prolongación que acaba por envolverlo, es por esto que encontramos en ella, ojos vitales, capaces de brotamientos. origen de plan- tas nuevas, y no al apendicular, destinado á sucesivas renovacio- nes, como acontece con las hojas, flores y frutos, que se caen des- pués de llenadas las funciones que les corresponde en la vida del individuo vegetal. El fruto pues de las cactáceas, presenta en su desenvolvimiento, ciertas particularidades que revelan su compo- sición, la parte apendicular se marchita y desprende antes que la axil, la cual acompaña al fruto que envuelve. La separación de estos dos sistemas da lugar á diferencias que conviene señalar. En los Opuntia, o. ttnrantiaca, O. monacantha, etc., el tubo perigonial se prolonga inferiormente en punta cónica más ó menos obtusa en la cual encaja en la cavidad correspondiente del ovario. Ovario de O. aurantiaca. Figura 1. En los Ceretis, C. perurtnnus INÍill, la separaciini de estos dos fifi. 1. — Ovario .1(. O. aurantiaca .leí del que se ha separado la flor, para mostrar la cavidad que tiene, en la cual encaj.a la íiase del tubo peri- gonial. FLOKA ITRUGl'AYA 178 FiG. 2. — Ovario dp Cereus peruvia- ims con el tubo perigonial levan- tado para mos- trar como se sim- para después de la polinización. elementos, es más neta aún. Una línea circular se dibuja en la basi del tubo perigonial, sobre el ovario una vez realizada la polinización, la cual se completa en breve plazo: la flor se marchita, se ennegrece y se desprende fi- nalmente, como si fuera cortada artificialmente, de- Jando al ovario coronado por el estilo que á su vez se desprenderá más tarde. Ovario de C. prrumanu-s. Fi- gura "2. En otros Cereus el C. fricmgularis por ejemplo, la separación no es tan igual, el estilo queda un tanto más bajo. De cualquier modo, al desenvolverse el fruto, se contrae en ese punto y acaba por formai' una depresión más ó menos pro- funda según las especies y hasta acaba por bo- rrarse enteramente casi. — C. macrogoíiusy otros. En los Echinocactus, la parte del fruto sobre ■PiG. 3.-Ech. mammiilusuí despojado de su vello y la quc sc Icvaiitaba el perigonio, es también casi plana y en esto se asemeja á ciertos Cereus. Así al menos se presentan los frutos del E. niaiii- mulosiia. y el E. scopa representados aquí. Figu- ras S y 4. En los Malacocarpus es bastante diferente, Ma- laeocarpuH Selloirii y M. corynode.s figura 5. Como se ve. aquí la base del perigonio en vez de "'" *— "'™f" J"*'-^" scopa var. albcscens, prolongarse en punta cónica invertida, como en para mostrar lu for- ^. ,. , , /-I 1 ' ^ ma pinna de su ápice Ornmtia. ó recta como Cereus, se presenta concava, . ' , , w\ -f ' ^ asi como la uel tubo cubre el ápice convexo del ovario y más adelante la perigoniai marccs- _ - , conté. del fruto maduro, del que se desprende tardíamente. Fa\ los Echinopsis el fruto presenta su ápice mu}^ reducido, la cicatriz es casi nula. el tubo perigonial sepa- rado, para mostrar su for- ma casi plana. 174 .r. AHECHAVALK'rA Srmilhis. — Las cactáceas tienen semillas más liicn }i(M|iu'riasqne grandes. Aunque no muy variadas en formas, presentan sin em- bargo algunas diferencias características (¡ue conviene mencionar. Sumergidas generalmente en la pulpa del fruto (') mejor del fu- nículo, en los EcJiínoaictiis, Maldcocarpiix. Kcliiii(>psis,vomo en los Cerciis, tienen foiina de un minúsculo dedal. En los Opinitia son com]irimidas, discoides, de borde redon- deado á modo de un anillo en algunos, otros las tie- nen gloljulosas casi. Una forma especial, única hasta hoy. se presenta en el género Fferocactus de nR)derna ci'eación. sus semillas son aladas y no sólo lo distingue esto sino también su fruto seco, cuando en todas las cactáceas iMr..:..-Friitoae,i/«- couio sc lia dícho. es cuando menos, herbáceo. i,i,:,r„,'j,„sf,e!imfi, -^^^ cícrtos < )¡)ii¡iti(i. couio cl O. c/ki/.X'iisís las semi- jiMi-a mostrar la forma convexa de Has bastaute couiprinúdas tienen un reborde sóbre- se ápice y la cún- -,■ , ,• ^ ^ ^ j. í ■ caví ,iei tui.n ,e- í^f^úente pero no en torma de ala, el centro esta re- rigoiiiai. vestido (Ic uua especie de vello acostado, visible cuando desaparece la. jiulpa (jiic lo esconde. El tegumento de las semillas de estas plantas es generalmente obscuro, negro casi ó moreno gríseo y en algunas rojizo: de con- sistencia crustácea se suele presentar más ó menos finamente re- ticulado: el ombligo es generalmente ancho, un tanto oblicua- mente dispuesto, el albumen es parco, á veces copioso, otras nulo, el embrií'in recto, curvo (') hemicíclico, cilindrico, chaviforme (') apeonzado. AI'i.lCACION'KS MEIUCIXAT.KS. Por los abundantes jugos acuosos (') uuxcilaginosos (pie contie- nen las cactáceas, pueden obrar como (Muolientes y es en tal creen- cia (pie se suelen emplear. Sí'iId una ipie otra especie, de esta fa- FLORA rUríUAYA 175 milia, se distingue por sus principios aeres, irritantes, hidragogos y liasta vermicidas. Varias cactáceas dan frut()s comestibles, principalmente las per- tenecientes al género 0/>/í;//'/í/ y entre ellas O. vulf/aris, O. fi(ii(( etc. cultivadas en umclias partes. En nuestro clima, crecen nuiy bien alcanzandt) un notable desarrollo, sin necesidad de abono, ni cui- dados de otra especie, en cual(|uier terreno de naturaleza arcillosa. Acpii se les da el noml)re de higos de tuna á sus frutos, higos de p]spaña, de Indias ó do Berbería. De carne pulposa, su gusto es dulzaino. Los del O. hrasil/ciiHis tienen propiedades refrescantes antiescorbúticas y las raíces son febrífugas. Los tallos carnosos, cortados en i'ebanadas, se aplican sobre los tumores á guisa de madurativos: machacados y extendidos so- bre lienzo obrarían como calmantes, en afecciones reumáticas ar- ticulares. Kl Peircskia aculeafa ^lill. y el P. bien tienen frutos expectoran- tes y antisifilíticos. Los Ehipsalis. bayas agrias, antilielmínticas. Algunos <■ 'cr('//.v son considerados como útiles, recordaremos los siguientes: C. ¡//'(/anteiis Engelm., Pitajaya de los Mexicanos, 6'. jje- i-)iv¿a)iiff> de miestra flora, cultivado en invernáculos en Euroj)a, por sus grandes hermosas flores y frutos comestibles, el C. gran- (l/'/Inrii.s de las AntiHas, de jugos hidragogos, antihelmínticos, y antireiuuáticos y de \irtudes epispásticas además. C. /íagellifor- iii/s,C. peiifauoinis. (\ paniciilafiis, C. qHadraiu/iilaris y otros nm- clios con análogas ó parecidas [¡rojiicdades y usos. Conocido por demás es el cacto tic la cocliinilla — .V. coccmdi- l', uní. :i crd. í; /, ipie bajo d uduibi-e de ctíc/i. la estable- FI,(1iiA lurcrAVA 1 I '.I (•i('i fiiiidiuncntiiliuente. La coi-rccrirm ilcl iiniiilii-c tal cual es admi- tida liDV. se debe á Lindley. Adaiisdu en su obra Fdiiiillcx des ¡tlanlrs 1 1. ■i4.'i. asocii) lasÜAC- tAcKAS á las l'oinTLAlACKAS \ ;^[|•;sE^lBKYA\'L'l•:^[ÁCKAS con las(|Ue tienen analooias. asi como las tienen igiiabnente con las Ciicrii- r.lTÁcKAs y AlilsTi »]j KjriAcK \s, ^' no falta i|m'en las compare con las ( ! üosiLAiílÁCEAs. aurcg-adas con ra/.i'ui ;i las Saxi kkA(-;Á('Kas ih' las (|iic fiinnaii una ti'ilm. MI i'cfiuiiiaddi' de iiDmciiclatiira Imtíuiica, señor (_). kinn/.c i'w col;il)i ir;\ci('in con el señor T. \'. Post. en su obra (iem-niiii ¡iIhuic- f()¡/((iiiiirinn. i'eibice esta familia ;'i tres ^chieros. conqtreudidos en otras tantas tribus, de mauei-a tal. i|ue resultan el mismo m'nuer(^ de divisiones superiores eonio i;'(''neros. á saber: Orden lili". r";u-táceas .luss. ( ITS!) ). '/. ("ai TKAS (Jk. I l!H».'!,. Tallos carttosos. articulados, sin hojas, i'i raramente con hojas i'udiuientarias. carnosas, sin uer\;ulura,s. Flores solitarias constantemente, l-'i^utos carnosos: semillas n(.) aladas. Sin. /i'/i/¡/s(i//il. Pel'eskia Li]l. I). I'Tt;i;oi'.\(-i't:.\s i )k. I '.«»;;. bruto seco, semillas aladas, en todo lo demás, como la anterii )V. c. Ptü.'KSKif.As b'clili. bs;;7. 'Tallos no artii'ulados. hojas uer\'ia- das. Inflnresceucia. freciieiitemeiite Fasciculada (') bien i'amosa. ifeforma tan radicjil de una familia i|iie cuínita hoy i-ou no mc- 111 js de \ i'iiil e ^iMiems d ist ri I lu idos en cincd tribus, necesitaría, para ser aceptada por nosotros, un estudio critico, basado, no si'ilo en la inorfdldii-iii. sino en la anatomia \ fi-^iolu^ía. Mientras esto no se 180 J. ARECHAVALETA haga, preferimos seguir la nomenclatura corriente anterior á tan fundamental reducción. Entre las 1000 y pico de especies descritas hasta hoy. nnichas no pasan de simples variedades, las cuales entrarán en el rango que les cori'esponde. el día que se estudien con el debido cuidado y esmero. Originarias todas ellas de la América, se encuentran distribui- das en las regiones tropicales y subtropicales, desde el 49° de lati- tud boreal hasta el 45" de latitud austral, entre los 42° y 125° de longitud. Tanto las (pie suben hasta el grado 50, como las que descienden en regiones templadas subtropicales, se cultivan al aire libre, en plena tierra y pasan bien los inviernos de Europa. La flora del Uruguay cuenta con un regular número de especies de esta interesante familia las <'uales pasamos á desciibir. formu- lando primeramente el cuadro sinóptico de las diversas tribus y géneros que comprenden. CVADRO SINÓPTICO DE TRIBUS Y GÉNEROS Tribu I. — EcHiNOCÁCTBAS. Tallos carnosos con. paletas -± sobresalientes, siu hojas ó cou simples rudimentos en forma de escamas, membranosas, secas ó carnosas, sin ner- vaduras. Flores solitarias. Tubo perigonial prolongado arriba del ovario. Fruto carnoso. *. Tallos globosos ó cilindricos, cortos, con paletas x sobresalientes, continuas, sinuosas ó tuberculo- sas, areoladas. -j-. Ápice deprimido, sin vello: Flores próximas al ápice, en axilas de areolas con aguijones. Ovario saliente. Fruto herbáceo, membranoso, sobresa- liente 1 . ECHINOC ACTt'S Lk. y Otto. ff. Ápice hundido, lleno de vello, lanoso ó sedeño for- mando una seudo cabezuela. Flores hijas de jó- venes areolas, casi terminales. Ovario escondido por el vello. Fruto carnoso, blando, surgiendo tai'diamente á través de la seudo cabezuela. . . . Malacocarpus Salm-Dycí. ttt- -"^pice estrecho, menos hundido v sin vello. Tubo FLORA URUGUAYA 181 perigonial muy largo arriba del ovario. Estam- bres biseriados. en el fondo unos, soldados otros y escalonados sobre la pared del perigonio y fi- nalmente los demás dispuestos en circulo cerca del orificio de la corola. Flores dispersas. Ovario libre, con lacinias escajnosas y pelos cerdosos. Fruto carnoso 2. Echinopsi.s Zuce. **. Tallos generalmente largos, erectos, articulados, ramificados ó no, con paletas sobresalientes, an- gulosas. Hojas nulas ó reducidas á escamas. Flo- res dispersas. Estambres libres y tan largos como el tubo perigonial. Ovario sentado. Fruto car- noso, sobresaliente, libre, con brácteas escamo- sas, ó desnudo, liso 3. Cekeus yiill. Tribu II. — Opr.NTlEAS. Tallos multiformes, articulados, ramosos, tubo perigonial no prolongado arriba del ovario. Q. Flores pequeñas, enrodadas. Tallos cilindricos, an- gulosos. Ovario saliente, libre. Fruto, baya lisa. 4. Rhipsalis (,'aei'tii. OO- I* lores grandes, pétalos erectos. Estambres largos, sobresalientes. Aguijones nulos ó cuando existen ganchudos. Baya mayúscula, armada de agui- jones 5. NoPAi.KA Sahn-Dych'. (2CC- Flores grandes, pétalos erectos, tendidos. Estam- bres no sobi-esal lentes ó sea, más cortos qvie los pétalos. Baya mayúscula, armada de aguijones. G. Opuxtia Tournof. Tribu III. — Pbirh.skieas. Tallos sin articulaciones, hojas bien desenvueltas, uormales, nerviadas. Flores en racimos 7. Pbikeskia Liini. Tribu I. — ECHixoí'ÁcTEAs.— Tallos cai-uosos, globosos ó cilín- driois más ú menos largos, simjtliis ('i ramificados, con paletas so- bresalientes, angulosas. Hojas reducidas á rudimentos carnosos ó membranosos, secos, sin nervaduras. Flores solitarias, dispues- tas s¡em|)re en hi pioximidad del ájiice ó laterales y desparrama- das, '{■'ulx) perigonial piolongculo + nrribadel o\aiio. Frutos car- nosos. CLXXXIII.— ECHINOCACTUS.— Link yOtto en Verli. Preuss. Gartenb. Ver. III. (1827) 420. Lám. 13 á 20. DC. Rev. Cact. 182 J. Ai.'Knr.vvAi.i/i'A lám. 7 á lo. -I5ciitli..\ Hdok. ('wu. I. p S4H [ I S(ij!- 1 ,S(;7 ;. líaill Hiíst. (Irs |>l. IX I isssi ].. 44. -Iv.Scliuui. vi\ ^íal■r. Vlnv. l.ras. IV. 2. "I" ])ai'te ilSíK)) p. 24a.. eu Eiigler y Prant4. Pflauzenfam. III. (i.t'' parte i 1895 1 p. 1()2. en Monogr. Cact. p. 2!t0. — Maku-ocürpus 8alm-Dvck. Caet. 24. — Walp. Aun. II. G81. DisromrfH.s. Pfeiff. enOttoy Dietr. (Tarteiiztg. ( 1887 ).— Sitliii- I )y( Iv. 1. c p. 28y 140. — Labour. Monogr. I(i7. — GijiiniocaUjciiim Pfeiff. Cat. liort. Sc4ielhas. ex Abhikl. ii. Besclir. 11. t. 12. — Asfrophytuiii Leiii. Cact. iiov. gen. ct spcc. .-). Tiibu periguuial pruluugado arr¡l)a del uvariu. eseaiiio.-^u. laci- nias indefinidas, las inferiores en forma de brácteas con 1 ó 2 agui- jones y nieclioncito de pelo en su axila,, las siguientes 6 sea las sepaloides, lineares, agudas, niultiseriadas como las |)etaloides (pie suelen ser un poco mayores, las internas espatidadas ó lanceola- das estrechadas en una larga en su extremidad inferior. Estam- bres indefinidos, insertos en el fondo alrededoi- del estilo, filamen- tos desiguales. Estilo colunmario. estigmas radiados. Ovario so- bresaliente, escamoso. Fruto. I)aya coronada, por el ]>eriantio mar- cescente. Semillas en forma de mimisculo ilcdal con tegumento obsciu'0-9,cri bulado de ])untos impresos. — Plantas carnosas, glo- bosas ó cilindroides, más ú menos ])rofundamente asurcadas en paletas' verticales ó espirales con areolas de vello, armadas de aguijones. Plores generalmente \isrosas, sentadas en areolas pró- ximas al ápice, más ó menos hondo ó deprimido, tapizado de ma- milas rodeadas de pelusa corta sin aguijones, á veces, reducido al ])nnto de conjunción de las paletas. El tubo perigonial que persiste largo tiempo acom[)ariaiulo al fruto maduro, está fuertemente adherido por su base ancha como se ve en la figura '■>. En los Mala<'(><'üri)its al contrai-io. se des- prende sin tanta dificultad, de su base cónca\a i figura .") j á manera de pequeña cúpula. FJ.düA riILM'AVA lSí> Las fspueies descritas hasta iiin-stros días jm bajan de doscien- tas. K\\ este niimero figuran muchas re})etidas i]ue hal)rá uecesi- ilad de eliminar cuando se examinen con mayor cuidado. Kntre nosotros \¡\-cn varias de estas ])lautas i|ue pasamos á describir después de un prolijo examen critico. Ks tan grande la confusión de nombres, que dificultan enormemente la exacta determinación •específica. A Ecliinocactos, con asjuijoiies ]iun/.antf>i. ofensivos. FKl'TOS KsC.VMOsns V I.AKOSO.s I. E<*liÍHOcac*tiis ñoi'if'Oiiiiis Arecl:. s[). n. Lám II. Del natural, en tamaño poco menor. Siinple.c globosiis reí ob/otií/u-s, dein coliunnaris Ji'^ v.iii olt. J3 + ¡af. rerficc ninhiUaitiis ineniiis cosfis -JO fiibcrcnldtis viridibus, tu- herciUix coniv/s obfusis. AciiJe/s radialibu^ -Jo et ultra riñereis inf'ra riibris. sHbalatis. centralibus á-o iiiajoriiiiis. Floribiia H ciii alt. f'laria; ovario lanuginoso et setoso. Subgloboso. de lis cm de alto por 13 + de diámetro, verde claro, <-.omprimido ensu ápice, tapizado de mamilas rodeadas de tomento, poco sobresalientes y sin areolas. Paletas 20, formadas de mami- las cónicas, obtusas, de 4-5 mm de altura. Areolas distantes 3 mm + unas de otras orbiculares, tomentosas, tomento blan- ipiecino. Aguijones, jío ú más. desiguales, radiados, rígidos, blan- (piecinos (■) gríseos, roji/os en su Ijase; 4-5 robustos, internos de 2-2.5 cm de largo, acci-ados. i central recto, los restantes exter- nos más ('p menos tendidos. Flores numerosas sentadas al borde de la depresión del ápice, en la axila de jóvenes areolas, amarillas de color azufre \-ivo. de 5.5- mucronatas, algunas escotadas y con un diente rojo, dimiiuito en la escotadura, periantio de pétalos espa- tulados. borde superior vagamente dentado ó afestonado. Estam- l)res (le 12 mm +, amarillo \"ivo. sedeño, anteras amarillas. Estilo tan alto como el androceo. estriado, amarillento pálido, estigmas s. atro-purpúreos sobresalientes'á los estambres. Fruto ovoide: naturalmente, se presenta vestido de pelusa blan- (piecina abundante y coronado jior el tubo perigonial máscente; despi-ovisto de esta enxoltura. es de color verdoso inferiormente con tinte rojizo hacia el dorso, truncado en el ápice, con cicatriz bien sefialada del perigonio. Semillas negruzcas con reborde so- bresaliente rn la truncadura del ombligo. Kste KvhinocartiiK del grupo de los K. niaiiiiinilosus, siibiiiai/i- inuln.sus y pampeanus difiere por (4 número considerable de flores y pi>i' sus areolas armadas de nuuierosos aguijones. Considerado en su desenvolvimiento, es sin duda superior á los anteriores, por f-M (.^ (pie lo colocamos á la cal)eza de ellos. 2. Eehino(*aetus iiiaiiiiiiiiiosiis J^em. Cact. aliíj. nov. 40. (1838 L— Forst Handb. -i'tS, ed. II, 54!». — Salm-Dyck, Cact. iioit. Dyck. 32 y 169. —Web. Dic. 4(59.— K. Schum. Monogr. Cact. (lS!t3i p. ;}88. — Erliiiiocdcfus /ii/pocratcfiformis Otto (1838). — I)ierr. eu Allg. (iz. VI. Iiiii.— I\. Schumau. en ^íaitius Flora bras. 1\' segunda ])arte. p. 257. Láni. III. I )e| natural, en tnniañn menor. (Holíosf), de 8 cm + de alto poi- otro tanto poco más ó menos de diámetro, verde obscuro, con el ápice mnbilicado, tuberculoso, inerme. tul)érculos poco sobresalientes, circundados de vello l)lanco isc .r. Ainx'HAVAi.i-n'A lAJI. TU. — KrHiNocACTrs mammt i.osrs l,em. Tirl «iitiua:. nn tamaño iilsc im-iior Fl.nlíA llirciAVA IS7 ciii'td. 1 'a li 'ras -J* »-■_!."). xcrricalcs (■) siilx'siiiralcs á \cci's. Formadas por luamilíis olitiisas. L'scasaiiioiiti' sobivsalifiitos. Areolas distan- tes ((~S iHiii linas de otras, situadas entre una v otra inaniila <'> sea alte'rnantes con ellas, tomentosas s('ilo las j(')\-énes. tomento blanquecino, corto. Aguijones. 12-14 y á \-eces más. radiados. 4 internos mayores, dispuestos ordinariamente en cruz, midiendo 2 cm + de largo, cilindricos ('i vagamente comprimidos. ]ilani|iie- <'inos (') blanco cenicientos, de punta acerada aguda, rojizos en su base algo dilatada. Flores situadas alrededor del á|)ice umbilica- do, abriéndose sucesivamente hasta el número de 4. pocas \-eces más á la vez. de o-ó.r) cm de alto, desde su Ijase. amarillas, color azufre ( siilp/inrciis I, '' embudadas. ( )\ario globoso de i cm +. verde claro, recubierto por un capa algodonosa, con cerdas idji- zas. procedentes de bractéolas diminutas, tubo [lerigonial en for- ma de copa cnsancliada. vestido como el o\ario de vello algodo- noso y cei'das rojas: lacinias infeiiores. sepaloides. escotadas en su ápice. ]T)jizas en el dorso cerca de la extremidad sii])er¡or: p<''talos de ;') cm + de alto, por (i mm + do ancho, lanceolados. o1)tusos. i'scotados algunos, con sus bordes irregular y memidamente den- tados ó afestonados, esti'ochados en larga uña en su parte media inferior. Androceo de l;j mm + de largo, al rededor del estilo, fi- lamentos amarillos, sedeños. Kstilotan lai'go como los estambres, estriado. ])álido: estigmas rojo-|iurpurinos. l-'ruto herbáceo, vei'- doso. de '2-3 cm de alto. oi»longo. comprimiilo. ciil>ierto de vello algodonoso y coronado por el perigonio marcescente. Florecen en noviembre y madura sus frutos por diciembre. Las floi-es grandes \' vistosas. ai)ren antes de medio dia |iara cerrarse á la tarde, antes de la [uiesta del sol. Los frutos permanecen es- taciona i'i os por laig P. A. Sat-car.io. 188 J. AHECHA V ALETA en libertad, si antes no los comieron las liorniigas fitófagas, como- acontece frecuentemente, no sólo con este cacto, sino con la ma- yor pai'te de ellos debido á que tienen tejidos carnosos dulzainos sus bayas. Obs. — La figura del Echinocactu-s liijpocr(Uerif'or¡iús,\k\nmi\ ')7 de la Flora brasüiensis de Martius no cori'esponde en manera al- guna, con la especie verdadera de Ech. ntainmulosus, en la cual. no están las areolas situadas sobre las mamilas, como aqui se veu, sino en los intervalos, ó sea en el espa-cio ([ue las separa y limita. La flor tampoco está en debida forma; tantea el ovario como todo el perigonio, hasta la base exterior délos pétalos, se presenta real- mente cubierta de una densa capa algodonosa, que esconde com- pletamente las bractóolas y las lacinias de la flor. La tal imagen pues, no es la que corresponde con esta especie. 8. Ecliinoeaetiiíü suhinaiiiimilosus Lem. Cact. nov. gen. 20. — Forst. Handb. 2!»0 ed. 11 550.- Salm. Dyck. Cact. hort. Dyck 32 n. 162. — Labour. Mon. p. 228. — K. Rclnnn. Monogr. Cact. p. 28(;. Láin. IV. Del natvu'al. en tama ño uicmir. (xloboso, verde obscuro, ápice anq)liamcnte umbilicado, tapiza- do de mamilas, circundadas de pelusa corta, algodonosa, blanca. Paletas verticales. 20-21, foi'uiadas de mamilas cónicas, de 1 cm + de alto. Areolas situadas en los espacios de una y otra mamila,. con escasa pelusa. Aguijones radiados: 2 internos mayores, opues- tos, com])rimidos de 2,5 cm + de largo, blanquecinos menos en la base, (|ue es rojiza, y en la extremidad acerada muy aguda; 10 o 12, menores, irregvdares, tendidos á nao y otro lado, de 1-1,5 cui de largo y entre estos uno que otro pequeño, delgado. Kstos agui- jones grísi'os cuando viejos, son amarillento-córneos cuando jó\e- nes, con la exti'emidad negruzca. Flores, 5-8, y á veces más, al: FLORA IRl'(ílAYA 189 r ' A^ LAM. IV. — ECHINOCACTLS SUBMAMMII-OSIS Leill. Peí nfttni'ftl, en tamaiio menor l!i(> .1. Ai;Kcii.\\Ai.i;rA ríMlcilor (I sea al lii>r(lc del ¡'ipicc tiihiilosd-araiiiiianadas. de '^ ciii + (le alti) |)()r í!-7 «le (l¡;'nuctn): de color aniaril ln a/.utVc. Se al)roii lina ti'as otra, diiranti' los o n más días di' su t'loracirni. ( )var¡o v tul)o |K'ri^onial (íiitcrauícutf vestidos de pelusa densa. l>lan(|Ue- eiua con eertlas rojas soljrcsalientos, sobre todo, en la. parte supe- lioi'. ( )\ario de color verde tierno, con diminutas bractéolas. Peri- ^■oiiio en forma de anelia copa, lacinias externas inferiores, verde amai-illentas. linear lanceoladas, a_i;'ndas. mucronatas, roji/as en ■1 dorso hacia sn extrenjidad. las ii^ternas lanceolado-auudas. estre- •hadas en su pai'te interioren lar^a uña. Kstandjres en el fondo le la copa ]ier¡i;dnial al reiledor del estilo; filamentos delgados, le 1 cm rf; do largd. Mampiecinos. anteras amarillentas. Kstilo leí alto de los estamhres. liücramente estriado, jiálido: i'amas ■stigmátieas. 7-S. ir)jo-])nrpni'eas. Fruto: cápsula herbácea, de "i-i) cm de alto, ohloni;;!. cid)ierta de pelusa alLi,-odonosa. semillas semejantes al anterior. l-'lorece eit octubre y noviendire. Kl fruto (¡ne permanece esta- cionaiio durante nmchosdias.se desarrolla rá[i¡damente. hasta alcau/.ai- un tamaño nniclio mayor ipie en el íiiiijii iiiifíosiis. Hueste rápido dcscnxiilviuiiento se despoja en parte del vello y a]>arece con su color x'crde claro. Mste /\c/ini()c(icfns difiere del antei'ior poi' las mamilas más le\-an- tadas y de foriua ciuiica no tan obtusas, por los pílalos lanceola- dos y por susdos aguijones centrales o[)nestos por sus caras apla- nadas. i^l fruto ipie pcnuanece estacionario ])oral:;i'm tiem])o pai'a des- en\ iil\ i'i'sc d('spu(''s en forjiía ol>loni;'a. couiprimida. umcho luayor (pie sus coni;i''n(M'es. desprov'isto c]i parte de su pelusa, cosa ipie no acontece con los otros, lo caracti'i-i/,a liastante. l'or la foriua y dis[iosicii'in de los a,i;u ¡jones uo se puede confun- dir con el /vV/. ¡>iini/ictniiiK t^Wi' ]its tiene a lioFi p lil lados \- dirigidos hacia arriba, y uno ¡nierior ina\'or opuesto, dirii^'ido hacia al)ajo. KI.OÜA llM'íU'AYA I '.I I 4. Efhíiiooaotus paiiipraiiiis Spco. l-'loi-. Sierra de la \"cu- taua. página 27. Lám. V. Del iiatui-al. en Tamafid igual aiiruxiniadaiui'HTc. CHoboso. verde obsciiru. de ■"') venes r()]\ ])uuta acerada fina, negra lus- trosa. Flores sentadas al borde ilel j'ipice, 1 ó 2 generalmente, hi- jiocraterit'iirmes. de 4-o cm de alto ])or ó.;") de diámetro +. de co- lui' auiarillii a/ufre. Tubo ]:)erigonial cubierto de borra lanosa l)la]i- i|uecina. clavada de finas cerdas i'oji/.as. Ovario verde claro, con diminutas bractéolas. casi imperce])tibles. de cuya axila procede el tomento (pie lo cubre. Lacinias infei-iores lineares, ainarilln-i'o- jizas. agudas i'i (il)nisas y á \-eces escotadas. Kstaudti'es de 1 cm + de alto, sentados en el foudd aiu-lio de la ca))a iierigoniaj : filamen- tos amarilliis. P^.stilo de 12 nnn + de alto, estriado. Ijlauíjuecino: ramitas estiguiáticas. \-ii iladn-piu-prii'eas. Tu poco luás altíMpie los estambres, el estilo siii)resale ari'iba de ellos con sus estigmas radia- dos. P^^nto de 1(»-12 uuu. apeon/.ado. cidiierlo de borra y coiouado ]iorel perigoUÍ(i inai-cesceute. el cual al desprenderse deja á des- cubiei-to el iipice ancho un lauto uiiiliilii-ado. \'¡\-e cu los alrededores >{>■ Mollte\ ideETA íAM. V. — IXIlINOCACTrs PAMPKANüS SpeiJ Del natural, oii tamaño sensiblomente igual FLORA URUGUAYA 193 mulosus, de los que se distingue por la foruia y disposición de los aguijones, tamaño mayor proporcionalmente de las flores y por el fruto. Debemos hacer notar á este respecto que el fruto del sub- inammulosus, es, no sólo mucho mayor, sino que se desenvuelve de una manera distinta, como lo hemos verificado frecuentemente, es decir que al cabo de cierto tiempo de reposo, crece rápida- mente, liasta alcanzar un tamaño triple y cuádruple, mientras que en éste, el fruto queda estacionario, es decir, que terminada su floración, presenta ya su forma y tamaño definitivos. La escotadura de las semillas, que tienen la forma conuin de un minúsculo dedal, presenta el borde un tanto sobresaliente y en algo distinto al ya mencionado. En este grupo de paletas con tubérculos cónicos, existen algu- nas variedades ó formas, de las cuales mencionaremos las más no- tables. Var. n. lana y el ápice cerrado por aguijo- nes entrecruzados. Las crías que suelen hallarse junto á los indi- viduos floríferos, presentan ys, las ])articularidades mencionadas en el aLliilto. Florece ])()r el mes de noviembre, fructifica por enero. — Vive en peñascales. Los ejemplares estudiados [imceden de San Euge- nio. Departamento de Artigas. 5. Ec'liiiukfíietus tabiilai'is. — Cels. Cat. inWeb. Dict. 469. — Schum. Monogr. Cact. p. HüO.. láni. Oii. Lám. \'l. Del natural, en tamaño igual aproximadamente. (rloboso, de 15 cm + de alto, por 6-7 de diámetro, verde glau- co, ápice umbilicado; paletas verticales. 20 ó más, ondeadas en ma- milas á 1 cm + de distancia unas de otras, poco levantadas. Areolas en el centro de las mamilas, tomentosas las jóvenes, des- nudas las otras. Aguijones 12-14, rojos ó morenos, 1 central, de l..")-2 cm de largo, recto y acerado, rígido: los demás, de ^l^-l cm radiados, tendidos. Flores situadas cerca del ápice, hipocraterifor- mes. de 4 cm + de altura, por 5-(J de diámetro. Ovario y tubo pe- rigtmial con ])elusa blanca sedeña, clavada de aguijones ó sea de cerdas lojas. Bractéolas inferiores, diminutas (') nulas, superiores verdosas. Periantio amarillo citrino; lacinias exteriores linear lan- ceoladas con tinte moreno en su dorso, cerca del ápice mucronato, á veces, vagamente escotado y provisto de un diente pequeñísimo, las internas lanceoladas, obtusas, estrechadas en su parte media inferior. Estambres de 1 cm ± de alto, situados al rededor del es- tilo, filamentos amarillentos. Estilo de 1 ,5 cm. blanco amarillento, estriado: (¡stigiuas !l. rojo- violados. Kruto liei-ljác't'o. ()l)longo, estre- 196 J. ARECHAYALETA LAM. VI. — ECHINOCACTUS TABüLAKIS Cels. .Del natural, en tamaño^ignal aproximadamente FLORA IKlíirAYA 197 chado un tanto iuferioiiiiento. de 1 cm + de largo, con muchas areolas lanosas y cerdosas, coronado por el perigonio marcescente, igualmente lanoso y provisto de cerdas rojizas. Intimamente adhe- rido de manera tal que no se desprende de su base sin desgarrarse. Los ejemplares que cultivamos, proceden délas Sierras de Tam- bores, Departamento de Tacuarembó. Florece en noviembre. Abren las flores al mediodía y cierran á la caída déla tarde, dos veces ordinariamente antes de marchi- tarse; fructifica en enero. tj. Echinoeaetus scopa Link et Otto. Abbild. neuer u. selt. Gewachse 81. t. 41 (1828). -Pfeiff. En. (34. — Porst. Handb. 304, ed. II. 562. Salm-Dyck, Cact. 32; Bot.~ Reg. ( 1839), t. 24; Bot. mag. t. 5445. — K. 8chum. en Mart. Flor. bras. IV. (1890) 2.^^ par- tep.257,yenEngleryPrantl.Pflanzenfam. III, ( 6.=\i p. 187 (1894). — Web. Dict. 470. = Cereus scopa P. DC. Prod. III. 4Q4. = Cactus scopaLihik. Enum. pl. hort. Berol. II, 21. — Spreng. Syst. II 494= Echinopsis scripa. Garriere en Pev. hort. i 1875), p. 374. Lám. Vil. Del natural, en tamaño sensiblemente igual. Globoso i') alargado cilindrico, de 10-30 cm de alto por 6-10 de diámetro, enteramente vestido de pelusa y aguijones que le dan aspecto gríseo, ápice umbilicado. Paletas, 20-30, poco sobresalien- tes, redondeadas, verde obscuras. Areolas estrechas y muy apro- ximadas; aguijones numerosos, 30-40 y más á veces, radiados, blanco-gríseos, subflexibles; 2-3 internos, mayores, rectos, acera- dos, rojizos, á veces 1 solo central, más largo que los otros y ente- ramente rojo obscuro. Flores sentadas en la proximidad del ápice, 3-6 V más á veces, abriéndose sucesivamente, con bastante fre- cuencia. 2. raramente 3 juntas, amarillas, color azufre. Ovario sentado, tul») perigonial corto, un tanto acanq^anado, midiendo en conjunto 3 cm + de alto. Braetéolas inferiores diminutas ó re- 198 .1. AKECHAVALKTA ^'^"7(> --'¿á''>>^'- ^-^---^JÉ^ LAM. VII. - kchin. Eeliiiioeaetiiíü inui'íciitiis Otto en Pfeiff. Enum. 4!». ( 1837 ). — Labour. Mon. 235. — K. Schum. en Martius Flor. bras. ÍV. 2"'''. parte p. 252, lámina 50. fig 2. — Web. Dict. 470. — Salm. Dyck Cact. hort. Dyck. 32 — Fíust. Handb. 302. Planta aluisada, ápice sulj[)l;ino y umbilicado: color vurdi' claro. Paletas verticales ó casi espiraladas, algunas veces, l()-20. poco sobresalientes, couipriniidas. divididas en mamilas mimoro- •208 .T. ARECHAVALETA sas; surcos anchos, poco hondos; areolas aproximadas ó sea 5 mm + distantes unas de otras, tomentosas. Aguijones desigua- les: internos 5-8, mayores, rojos, de 1,5-2 cm, los externos blan- quecinos co, tendidos, de 5-10 mni de largo; éstos como los pri- meros todos flexibles. Flores sentadas al borde del ápice, de 3-3,5 cm de altura poi- 5-6 cin de diámetro-. Ovario con bractéolas diminutas, \erdosas y tomentosas. Tubo perigonial. vestido de vello algodonoso, moreno, con cerdas rojas adornado; bractéolas externas lineares, amarillas con tinte rojizo hacia el ápice. Pe- riantio amarillo, (sidphureus), pétalos linear-lanceolados. Estam- bres sentados en el fondo, al rededor del estilo y en las paredes del tubo, más cortos que la corola. Estilo rojo-purpúreo, tan alto ó algo más que el androceo; estigmas radiados purpúreos. Fruto globoso, rojo obscuro, con areolitas vellosas. Semillas negras. Vive en terrenos áridos, pedregosos, en grietas de peñascos, bastante enterrado, con robusta raíz central ahusada general- mente. Suele dar crías, en los costados, debido, según pudimos observar al trabajo de hormigas que comen la carne produciendo grandes heridas de cuyos bordes brotan individuos, algunos que- dan definitivamente sobre la planta, otros se desprenden pai'a arraigarse, aunque esto último más bien es ocasionado acciden- talmente. Florece en noviembre, fructifica en diciembre y enero. Es me- nos frecuente que otros congéneres suyos como el Ech. scopa por ejemplo, en cuya compañía suele encontrarse. 10. Eeliinoeaotii»!« Ai-eeliavaletai. Speg. Lám. XI. Del uMtural. en tamaño poco menor. Globoso, casi prismático piramidal, verde glauco, de 7-8 cm de alto, por otro tanto de diámeti'o. Paletas 8 generalmente, verti- cales, de 2-3 cm de ancho en su base, angostadas en el ápice uui- FLORA rRUaUAYA 209 LAM. XI. — ECHINOCACTUS AliKCilAVALETAI ÍSpey Del natural, en tamaño igual poco mAs ó menos 210 J. ARECHAVALETA bilicado, estrecho de la planta, dorso redondeado. Areolas orbi- culares, tomentosas, tomento blanquecino, distantes 1 cm poco más ó menos, unas de otras. Aguijones 12-15, á veces en nia^^or número, rojos, flexibles, irregulares, de ellos, 2-3 internos, mayo- res, uno de los cuales, el inferior, robusto 3^ largo, dirigido hacia abajo. Flores situadas en la proximidad del ápice, en la axila de jóvenes areolas, acampanadas, de 6-7 cm de alto, por G-8 de diá- metro. Ovario y tubo perigonial con vello gríseo y cerdas rojas, oriundas de la axila de bractéolas minúsculas. Lacinias inferiores lineares, obtusas ó lanceoladas, con tinte rojizo sobre su dorso, hacia el ápice, las superiores mayores, espatuladas, mucronatas. Periantio amarillo, (flavus), lacinias lanceoladas ó espatulo-lan- ceoladas, agudas, terminadas por un diente diminuto, bordes menudamente dentados. Androceo más corto que la corola; es- tambres escalonados desde el fondo sobre la pared perigonial, alcanzando los más largos hasta la mitad + de los pétalos; fila- mentos de color amarillo vivo, sedeños ó anaranjados; anteras amarillas. Estilo de 2 cm +, estriado; estigmas atro-purpúreos. Fruto de 11-13 mm de alto, globoso, rojo obscuro, con bractéo- las diminutas y cerdas rojas, en su mitad inferior princijDalmente, coronado por el perigonio, el cual al caer deja una ancha cicatriz en el ápice, casi plana, ó muy poco excavada en su centro. Semi- llas en forma de un dedal, con ancha base umbilical y largo tro- forperma. El fondo del tubo perigonial es de color rojo carminado. Vive en tierras arenosas, departamento de Rivera, de donde proceden varios ejemplares cultivados. Florece en noviembre. Tiene semejanza con el E. Ottonis, var. tenuispina. Difiere de todos, no sólo por la forma de sus paletas, sino por las flores mu- cho mayores y fruto más corto. FLORA URUGUAYA 211 11. Ecliiiioeaetus Ottonií^. Liiik y Otto. Al)bild. neuer u. selt. Grew. d. bot. Gart. zu Berl. I. (8.) 31. t 16. — Pfeiff. Enum. diagn. 47. — Salm-Dyck. Cact. hort. Dyck. 32: Bot. Mag. t. 3107; Bot. Reg. XXIV. t. 42.— Labouv. Monog. Cact. 234— Forst. Rümpl. Handb. d. CacteenK. 555. — K. Schiim. enMart. Flor. bras. VI. p. 2. p. 249, Lám. LI. fig, III. (Análisis); Monog. Cact. p. 391. ^Cactus Offonis Lehm en Ind. sem. hort. Hamburg. ( 1827). p. 1(5 en Ind. SclioJar. gymn. Hamb. (1828) p. 11. en Nov. act. Cact. Caes. Leop. cur. nat. XVI. (b) 317. t. 15 (no Ccreus Offonis nf sphalm. en Pfeiff. Enum. ]. c. Globoso, subesférico. de 25 cni + de circunferencia, verde cla- ro, con 10 paletas verticales, de 1 cm + de altura mayor, dorso redondeado, rematando todas en ápice umbilicado estrecho, des- nudo. Areolas orbiculares ó transversalmente oblongas, discreta- mente impresas, á 1 cm + distantes una de otra, tomentosas, tomento corto, gríseo. Aguijones, 12-15, á veces en ixiayor niime- ro, amarillento-rojizos, ó enteramente rojizos, radiados, flexibles; 3 ó más. internos, de estos, uno inferior mayor, alcanzando de 1.5-2 cm de largo, todos tendidos sobre las paletas. Flores situadas cerca y alrededor del ápice, acampanadas de 4-5 cm + de alto, de color amarillo (citrinus). Ovario y tubo perigonial cubiertos de pelusa morena, algodonosa, con cerdas rojizas, oriundas de bractéolas diminutas, linear lanceoladas. Lacinias externas infe- riores lineares, obtusas, mucronatas, con el dorso cerca del ápice teñido de rojo, las superiores lanceoladas ó subespatuladas, mu- cronatas; pétalos interiores, lanceolado-agudos, con diente mi- núsculo en el ápice y bordes afestonados. Androceo al rededor del estilo y sobre la pared perigonial; filamentos de color amarillo anaranjado vivo, capilares, de 1 cm + de alto; anteras amai'illas. Estilo estriado, de 1.5 cm + de alto, amarillo-pálido, inferiormen- te, rojizo superiormente; estigmas de 5 mm + de largo, purpú- 212 J. ARECHAYALETA LAM. XII. — ECHINULACTLS nlT(.M> Lllilv y (Jlt( var. a, te7níis2^>»(i K- f^c''- Dol iifttnral. en taniafin jioc-o menor FLORA I-RUGUAYA 213 reos. Fruto oblongo, de 1-1.5 cm de largo, rojizo, provisto de bractéolas mínimas, con mechón de pelos sedeños y cerdas en su axila, coronado por el perigonio marcescente, el cual, al caer, des- cubre el ápice cóncavo. Semillas de V2 i^^iw +, negras. Vive en terrenos pedregosos, en campos graminosos. Florece en octubre, fructifica en noviembre. Var. a, tenuispina K. Schum. Moiiogr. Cact. p. 392. Lámina nuestra XII. Globoso, verde obscuro, de 5-6 cm de alto, 4 de diámetro. Pa- letas verticales, 12, á veces más, redondeadas en su dorso. Areo- las orbiculares, tomentosas, á 1 cm + distantes unas de otras. Aguijones radiados, numerosos de 1-3 cm de largo, flexibles, ro- jos: 3 ó 4 internos mayores, de éstos el inferior, tendido hacia abajo, más robusto y largo que los otros. Flores situadas cerca del ápice, en areolas jóvenes. Ovario y tubo perigonial, enteramente cubierto de pelusa sedeña, morena, mezclada con cerdas rojas. Periantio amarillo ísiUphureics). Fruto oblongo, rojizo, lustroso. Se distingue por sus areolas de largos y rojos aguijones muy flexibles y retorcidos. Con frecuencia presenta esta planta un periantio más desaiTO- llado en su parte interna ó sea la que mira al centro que la opuesta, cuyas lacinias no adquieren el desarrollo de las otras. — Antes de abrirse, en el botón ya se ve esta irregularidad, bastante notable que lo hace bilabiado. Florece en noviembre, fructifica un mes después. Var. /?, uruguaya Arech. Lám. XIII. Del natural, en tamaño sensiblemente igual. Globoso, verde obscuro, de (5-8 cm de alto, por 10 de diámetro, comprimido superiormente, ápice umbilicado. Paletas verticales 11, de 2,5-3 cm de ancho en su base, redondeadas en su dorso ondeado ó dividido en mamilas amplias. Areolas situadas entre las mamilas poco hundidas, orbiculares, tomentosas, distantes 214 J. ARECHAVALETA LAM. XIII. — ECHINOCACTUS OTTONis Link y Otto, var. ¡i. uruguaya Arech. Del natm-al. en tamaño ignal aproximadamente FLORA URUGUAYA 215 12-14 inm. unas de otras. Aguijones flexibles, rojos, 15-17 ó más. radiados, irregulares, 3 ó más internos, de los cuales, uno, inferior dirigido hacia abajo, mayor, llegando á medir 2,5-3 cm de largo, los demás tendidos: en la parte superior de la areola, existen va- rios aguijones menores, á veces. Flores situadas cerca del ápice, en la axila de jóvenes areolas, de 4-5 cm de alto. Ovario y tubo perigonial, midiendo en conjunto 5 cm + de altura, cubiertos de pelusa algodonosa, morena y de cerdas rojas procedentes de brac- téolas diminutas escondidas por el tomento mencionado. Lacinias esternas lanceoladas, mucronatas; las internas, oblongo-lanceola- das, angostadas interiormente en larga uña, borde superior afes- tonado, á veces. Estambres alrededor del estilo unos, escalona- dos los otros sobre la pared perigonial, aquellos menos largos y estos más que el estilo; filamentos amarillos. Estilo estriado, estig- mas purpúreos. Fruto oblongo de 1,5 cm + de largo, moreno. Vive en terrenos graminosos. Florece en noviembre. — Como sus congéneres, abre sus flores cuando brilla el sol y las cierra por la tarde mucho antes de ponerse. Esta variedad del Ech. Ottonis está caracterizada por la forma robusta de la planta y las costillas de lomo redondeado ondeado. FRUTOS ESCAMOSOS. LAMPIÑOS 12. Ecliiuocactus hyptiacaiithus Lem. Cact. gen. nov. 21. — Salm-Dyck. Cact. hort. Dyck. 34 y 170.— Forst. Handb. 290, ed. II. 579.— Lab. Monogr. 248.— Web. Dict. 4.Qd. = Eclii- nocacfus Leeanus Kook. in Bot. Mag. t. 4184(1854). — K. Schum. en Mart. Flor. bras. IV. 2.^ parte p. 254. y en Monogr. fig. 70. pág. 403. Globoso -comprimido, de 7 cm ± de alto por 5-G de diámetro, vértice umbilicado, verde obscuro. Paletas 9-11, tuberculosas, 216 J. ARECHAVALETA surcos redondeados; tubérculos ó mamilas suhliexaedras. Areolas ovales, escasamente tomentosas, blanquecinas. Aguijones 6-8, ra- diados, irregulares, los mayores de 10-12 mm de largo, flexibles, tendidos sobre la mamila, amarillentos en su base, rojizos en su extremidad. Flores blancas, ovario escamoso. Este Echinocactus está cercano al Ech. Monvillei, sus frutos es- camosos, sin tomento y sus flores pálidas ó blancas, así nos lo hace pensar. La incompleta descripción anterior lia sido hecha sobre un ejemplar sin florecer, y en vista también de la figui'a 70 de la Monografía K. Schuman. 13. Echinocactus dcmidatiis Link y. Otto Abbild. neuer u. sett. Géwachse t, 9. (1828). — Salm-Dyck Cact. hort. Dyck. 34.— Labour. Mon. Cact. p. 257. — Web. Dict. p. 469. — K. Schum. en Mart. Flor. bras. lY. 2.^ parte, p. 247. Lám. L. fig. 1. y en Mo- nogr. Cact. p. 413, fig. 72. -^Gymnocalycmni denudatum. Pfeiff. Abb. II. t. 1. Planta globosa, verde glauca, de 10-15 cm de alto por otro tanto aproximadamente de diámetro. Paletas verticales, 7-8, an- chas, de dorso ondeado, redondeado. Areolas ovales, tomentosas, bastante lejanas unas de otras. Aguijones 5-8, rectos, tendidos, amarillentos, de 5-15 mm de largo, á veces encorvados. Flores cercanas al ápice, en areolas jóvenes, solitarias, de 7-8 cm de alto y 7 cm + de diámetro. Ovario y tubo perigonial desnudo, verde, de 5 cm + de alto. Lacinias exteriores de 2-3 cm, verdes con las márgenes pálidas, las internas blanquecinas, ovales, de 3 cm + de largo. Androceo más corto que el periantio. Estilo poco mayor que los estambres. Fruto oval oblongo, compiñmido. Se- millas negras, con ancho ombligo. Florece en noviembre. Vive en el Departamento de Tacuarembó y de Rivera, cerca de la frontera; tanto las flores como el fruto, FLORA URUGUAYA 217 tienen semejanza con nuestra especie E. urugitayensis, de la cual difiere por la forma de las paletas principalmente. 14. Echinocai'tiis Moiivillei Lem. Cact. aliq. nov. 14: Ico- nogr. t. 1. — Forst. Handb. 28!». ed. II. 574. — Salm-Dyck, Cact. hort. Dyck. 34 et 167.— K. Schum. en Mart. Flor. bras. IV. 2/' parte 253. — y en Engler y Prantl, Pflanzenfam. III (6.'^) p. 187. — Web. Dict. AQi). GymnocaJycium Monvillei Pfeiff: Labour. Mon. p. 255. Tallo subgloboso. robusto, verde claro, lustroso, comprimido en su ápice. Paletas 13-17, verticales, rectas, tuberculosas; surcos sinuosos, serpenteantes, tubérculos ó mamilas hexaedras, de fa- ces netas, menos anchas hacia el ápice. Areolas sobre las mamilas, tomentosas, gríseas, desnudas las viejas. Aguijones ]-adiados, 9-12 los inferiores mayores, vigorosos, encorvados, casi amarillos, diáfa- nos, rojos en el pie, los laterales largos, de 4-5 cm más ó menos, de los cuales. 1-2 superiores, derechos á veces, 1 central, muy largo, y otro inferior dirigido hacia abajo. Flores solitarias en areolas cercanas al ápice, grandes, de color blanco teñido de ro- sado en la extremidad de las lacinias. Tubo perigonial de 5 cm i de largo, revestido de bractéolas anchas, cortas, aovadas, re- dondeadas, de color rosado-violado en la parte superior. Perian- tio acampanado, lacinias verdosas exteriormente, blancas inter- namente, como las que siguen que son igualmente blancas, rosado-pálidas en el ápice, enteras, aovado-lanceoladas, anchas, encorvadas, tendidas, las internas un tanto más cortas. Estambres desiguales, muy numerosos, llegando hasta la extremidad superior del tubo perigonial, en cuya parte interna se escalonan; filamentos pálidos, color de oro. Estilo un poco menor que el androcco, blan- quecino; estigmas 10-11 radiados. Esta especie, tiene semejanza con la que llamamos Ech. uru- guayensis que la sigue: difiere de ella, sin embargo, por varios ca- 218 J. ARECHAVALETA racteres. como fácilmente se ve comparando ambas descripciones, hechas sobre ejemplares vivos. También se parece al Ech. denu- datus, tanto que en Berlín fué clasificada como variedad del Pa- raguay llamándola Ech. denudatus var. paraguayensis. 15. Eehinocaetus uruguayensis Arech. nov. sp Lám. XIV. Del natural, en tamafK^ igual aproximadamente. Grloboso, ahusado inferiormente, cara superior plana, umbili- cada en su ápice. Paletas verticales, 12-14, formadas por mami- las hexaedras en su base o sea separadas •por líneas rectas; le- vantadas en la parte inferior ó debajo de las areolas en una prominencia bastante abultada, especie de jiba. Areolas orbicu- lares, tomentosas, tomento gríseo, corto. Aguijones 3 ordinaria- mente, raramente más, de 1,5-2 cm de largo, tendidos, blan- quecinos los antigaos, amarillentos los jóvenes, recubiertos por escamitas ó una especie de capa blanquecina rugosa. Flores sentadas en la vecindad del ápice, globosas antes de abrir, acam- panadas, de 4 cm + de alto, por o.5-G de diámetro, desprovistas de vello, sino es en el pie que tiene un mechón de pelos cortos, blancos. Bractéolas inferiores, ó sea las correspondientes al ovario, pequeñas, ovales, aisladas, verdosas, con el dorso moreno, las superiores lineares verdosas, con una línea media dorsal, obscura ó medio morena. Periantio, verde amarillento, pálido, exterior- mente, blanquecino en su inteiior, pétalos linear-lanceolados, blancos, medio carnosos como las lacinias enumeradas. Androceo mitad más corto que el periantio: estambres numerosos, escalona- dos en la pared interna perigonial; filamentos pálidos; anteras pe- queñas amarillentas. Estilo menor que el androceo; estigmas 8-10. verdosos. Ovario verde, desnudo, de 4 mm + de largo. Fruto oblongo, comprimido lateralmente, estrechado inferiormente, con una que otra bractéola diminuta. FLORA URUGUAYA 219 LAM. XIV. — ECHIXOCACTUS URUGUAYENSIS Aiech. nov. sp. Del natural, on tamarit) i^nal aproximadamente' 220 J. ARECHAVALETA Proceden del Paso de los Toros los numei'osos ejemplares que cultivamos, de los cuales sólo uno ha fructificado hasta hoy, ape- sar de haber dadomuclias flores. Florece en noviembre, fructifica al siguiente mes. 16. Eehiiiocaetus iiielanoearpus Areeh. nov. sp. Lám. XV. Del natural, en tamaño igual aproximadamente. Siniplex, globosua, vértice innbiUcatus, tuberculatus inermis, cos- fis 16, in tubercula angukita, sub spiraUfer disposita cinérea viri- (lia solufis; aculéis 10-12 radiantibus, ceiitralibus O juveniles fia- vis, inferné rubellis; ovario obscuro squamoso glabro. Echinocacto aceitunado, globoso, esférico casi, de 7-8 cm de alto por 8-9 de diámetro, umbilicado en su ápice tuberculoso. Pa- letas 15. formadas de mamilas poligonales en su base, con una jo- roba debajo de la areola; surcos sinuosos ó serpenteantes, por la forma hexagonal de las mamilas. Areolas lineares, las viejas des- nudas, tomentosas las jóvenes, tomento blanquecino. Aguijones ladiantes dispuestos en dos hileras, á modo de patas de araña, 5 ó 6 en cada una, tendidos, de 2-2,5 cm de largo los mayores, de color obscuro los viejos, con polvillo gríseo ; amarillos, pálidos, con el pie rojizo, los jóvenes. Flores al borde de la depresión del ápice. Ovario verde obscuro, escamoso, escamas cortas, anchas, de már- genes membranosas pálidas. Baya aovada, de 2 cm + de alto, por 1.5-2 de diámetro, verde aceitunada obscura, lustrosa, con brac- téolas aisladas, anchas, con sus márgenes blanquecinas, coronada por el perigonio marcescente. Tiene algún parecido con el Ech. MonviUei y con el Ech. uru- guayensis, de los que se diferencia, no sóh) por su coloración obs- cura, sino por la disposición de los aguijones, semejante al Ech. pulcherriinus y al Ech. hyptiacanthus. Hace parte del grupo de frutos desnudcjs. \'ive en campos arci- FLORA ['RUCUAYA 221 L^V.M, X\'. — i:riiiNc>(_ Al 11 .s Mioi.AMii.AKri s Arecb. DpI natnrül, en tamnñn -ciisililomonto igual. 222 .T. ARECHAVALETA liosos de Pa3'sandú. florece en octubre y noviembre, fructifica en enero. 17. Efhiuocactus pulcherriimis Arecli. nov. sp. Lám. XVI. Del natural, en tamaño i^ual aproxinmdamente. Fygmaeiis, napiforme o-4 cm altus. 1,6-2 latus centro appJanato umhilicato, viridibus costas 19-21, rectae, tuberculatae : areolis vix impressis; aculéis radialibus 10-12. Floribiis 1,5-2 alt. 2,5-3 lat. sulphureis. — Fruto turbinato globoso, tenue membranoso lanoso et setoso. Ahusado, de 3-5 cm de largo, por 1,5-2, á veces 3, de diáme- tro, aplanado superiormente y umbilicado en su centro, ombligo circular pequeño, desnudo. Paletas verticales, poco sobresalientes, tuberculosas, ó en forma de mamilas comprimidas. Areolas poco impresas en el centro de las mamilas, diminutas. Aguijones flexi- bles, ó más bien, cerdas blancas, 10-12, de 1-2 mm de largo, ten- didas hacia los costados como patas de miriópodo. Flores, 1, á ve- ces 2, opuestas, situadas al borde de la depresión del ápice, la cual ocupan completamente ya sea una sola flor la nacida, ya dos jun- tas, como con frecuencia acontece, de manera que parecen como sentadas en el centro. Ovario globoso, tubo peiigonial corto, ambos con bractéolas diminutas, agudas, escondidas por tomento blanco y cerdas amarillo-rojizas. Lacinias inferiores tenues, lanceolado- agudas. nmcronatas. periantio amarillo claro (straminerts) lacinias exteriores, lanceoladas, agudas, con diente pequeño en su ápice, más anchas que las interiores, cuyas sonespatulado-lanceoladas. Androceo mitad más corto que la corola ; filamentos capilares ama- rillo-pálidos. Estilo tan alto como los estambres, arriba de los cua- les se levanta el estigma con sus ramitas tendidas á manera de parasol. Fruto globoso, apeonzado, de 1 cm + de alto, carnoso, desnudo en su mitad inferior, con bractéolas diminutas, pelos la- FLORA rRUGUAYA 223 LAM. XVI. — ECHIXOCACTCS PL'LCHERRIMUS Arecli. TIOV. sp. Del natural, en tamaño poco mayor 224 J. ARECHAV ALETA nosos y cerdas amarillentas en la superior, coronado por el periantio marcescente. Nuestro Ecliinocactus que tiene alguna semejanza con el pami- lus Lem. pnmilus, de otros autores, con el E. Schilingkianus Hg. difiere de todos, constituyendo una especie no descrita hasta hoy. Florece en diciembre, fructifica en 'enero. Paso de los Toros, en terrenos arcillo-ferruginosos. Con frecuencia se encuentran ejemplares de 2 flores opuestas, las cuales ocupan el centro excavado. Cuando es una sola que nace en un punto del borde, acaba por acercarse al centro, de nrodo que parece nacida en su medio justamente, mientras que no es asi en realidad. El fruto, cápsula herbácea apeonzada, se termina en punta aguda interiormente, se diria que está clavada en la excavación central de la planta, al arrancarla se ve su verdadero sitio. 18. Eehinocactus py(|iiiaeus Speg. n. sp. Anal, del Mus. Nac. de Buenos Aires. — Cact. Plat. Tentam. 497. Lám. XVII del natural, en tamaño igual. Globoso, pequeño, de 2-3 cm de alto, por 1,5 de diámetro, verde griseo. Paletas 15-17 formadas de mamilas poco sobresa- lientes. Areolas lineares, escasamente tomentosas. Aguijones blan- quecinos, flexibles, de 2-3 mm radiados y tendidos hacia los la- dos y abajo. Flores amarillas pálidas (stramineus). Tubo perigo- nial vestido de tomento blanquecino con cerdas rojizas provenien- tes de bractéolas mínimas. Pétalos lanceolados, patentes. Androceo más corto que el periantio, filamentos capilares pálidos. Estilo sobresaliendo del androceo por sus estigmas. Fruto globoso, ne- gruzco, lustroso con tomento blanquecino. Vive entre grietas de peñascos, graminosas, florece en noviembre, fructifica en di- ciembre. Sucede con esta especie, que á veces da frutos sin que se le FLORA URUGUAYA 225 LAM. XVII. — ECHixocACTüS pygmaeus Speg. Del natural, en tamaño igual 226 J. ARECHAVALETA haya visto flor, haciendo creer en nna criptogamia. Es parecido al anterior del que difiere no sólo por su menor tamaño, sino por su color glauco -gríseo. Aquél da generamente dos flores opuestas de igual edad casi, éste nunca más que una. MALACOCARPUS Salm-Dyck. Cact. horto Dyck, 24,141. Forst Rumpl. Handb. Schum en Mart. Flor. bras. IV. parte 2A^ p. 236 (1890). en Engler y Prantl, Pflanzenfam. III (6.^), p. 189 (1895) Echinocactus (en parte) Pfeiff. Enum. diagn. p. 56. — Link 3" Otto en Verh, Beford. Gart. III, 425. Flores sentadas, estrictamente i'adiadas, tubo perigonial breve ; bractéolas con mechón de pelos sedeños en su axila, y uno ó más aguijones ó cerdas generalmente. Periantio de lóbulos desigua- les, pero igualmente coloreados ó cuando más, con pequeña dife- rencia. Estambres sentados en el fondo y en la pared del perigo- nio, menos largos que la corola, irritables; anteras oblongas biloculares. Ovario trasovado ó cilindrico escondido en la pelusa del ápice, siempre abundante, con menudas bractéolas ó desnudo. Huevecillos numerosos, ombligo ancho, con un reborde más ó me- nos desarrollado, aparente y un largo funículo. Estilo fistuloso, estigmas radiados, coloreados. Plantas de formas globosas ó subcilindricas, con paletas ente- ras, ó aparentemente tuberculosas, por repliegues transversales más ó menos acentuados. Ápice hundido, cubierto de abundante vello, formando una especie de cabezuela falsa, sobresaliente, á través de la cual surgen las flores, oriundas de areolas subtermi- nales, invisibles siempre. Los frutos, carnosos, blandos, permanecen escondidos por el ve- llo, durante largo tiempo, al parecer, detenidos en su desenvol- FLORA URUGUAYA 227 vimiento, hasta que al cabo surgen al exterior, lo cual ac